CAPITULO XX - FRANCISCO DE MIRANDA Y LA EMANCIPACION AMERICANA



CAPITULO XX

                        

 
FRANCISCO DE MIRANDA Y LA EMANCIPACION AMERICANA


El Mito Bolivariano - El Complot de las Masones - Francisco de Miranda - Miranda en el Ejército Español - Miranda y la Independencia de los Estados Unidos - Miranda en Inglaterra y en Rusia - Francisco de Miranda y la Revolución Francesa - Los romances de Francisco de Miranda - Sara Andrews - La Independencia de Venezuela - Simón Bolívar - La Traición de Bolívar - Bolívar en Haití - La Expedición de los Cayos de San Luis - Guayana: Manuel Piar - Guayana: Expedición de Jacmel-Haití - Los Fusilamientos - Congreso de Cúcuta: La República de Colombia - La República de Guayaquil - Declaración de la Independencia de Perú - Sobre el Acta de la declaración de la independencia peruana - La entrevista de Guayaquil - La República de Guayaquil - Ecuador -


El Mito Bolivariano

La separación de las colonias españolas y el intento de conformar una Unión como se desarrollaron las colonias inglesas estuvo presente en el genio de Francisco de Miranda, que contribuyó a la independencia de los Estados Unidos, a consolidar la Revolución Francesa y a difundir las ideas para terminar con los gobiernos despóticos, recorriendo Europa. Fue el primer presidente sudamericano. Murió en una cárcel traicionado por Simón Bolívar y no se respetaron sus restos, se arrojaron en una fosa común en España. El Mito Bolivariano, que adjudica vilmente a Bolívar la independencia de Venezuela y de otros países latinos de sudamérica continúa en la actualidad (2017).




El Complot de los Masones

La masonería se inició en el siglo XVI, cuando los arquitectos y albañiles constructores de catedrales, con un sentimiento de fraternidad, se agruparon formando un sindicato o cofradía para estudiar la conducta humana, las artes y las ciencias para orientar a sus seguidores hacia una evolución personal y a un progreso social.

Principal símbolo masónico: El compás ha sido considerado entre masones como el emblema de las ciencias exactas. La noción de regla, de rectitud.Con gráficos derivados de la construcción, y a modo de alegorías, los masones diseñaron símbolos que representan sus actividades, resaltan virtudes y predican una moral masónica.

La masonería (también llamada francmasonería) está organizada en logias (término derivado del griego logos, que implica la palabra y la sabiduría). Cada logia mantiene secretos no divulgables a terceros, y está formada por miembros en los que se establecen distintas categorías. El término grado masónico alude a cada uno de los niveles o categorías en la francmasonería, que corresponde al avance o nivel de conocimiento del oficio alcanzado por el iniciado (ingreso a la masonería).
Los grados se corresponden como aprendiz, compañero y maestro*
Cada grado implica una serie de ritos esotéricos realizados en un templo masón. Existen logias de orientación religiosa y logias de orientación laica. Los grados siguientes introducen al masón en conocimientos más detallados de su función dentro de la logia.
* Los grados de la masonería se subdividen, formando un total de 33 categorías, (siendo la más elevada la correspondiente al Soberano Gran Inspector General de la Orden) en el rito escocés y de 13 categorías en el rito de York.
Los librepensadores se unieron a la masonería, apartados de las iglesias, las monarquías y de otros centros de poder.
La Gran Logia Masónica de Londres se fundó el 24 de julio de 1717.
La Constitución de la Segunda Gran Logia, compilada por su Gran Secretario Laurence Dermott, se denomina Ahiman Rezon, nombre hebraico que aproximadamente viene a significar Una ayuda a un Hermano.
Desde su surgimiento, la masonería ha sido considerada por no pocas personalidades e instituciones como una asociación peligrosa, por su carácter secreto. Muchos la ven como "una sociedad secreta de corte esotérico y ocultista que procura destruir la civilización cristiana y la Iglesia católica". Los masones fueron excomulgados, y perseguidos por la inquisición.


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POTOSI
(CAp XXI - Las Borbones - Potosí) - Redactando


  
Francisco de Miranda

Santiago de León de Caracas de mediados del siglo dieciocho era una ciudad pequeña, de unos veinticinco mil habitantes, en su gran mayoría esclavos indios y negros, también pardos, negros libres o manumisos (sin necesidad de mantenerlos), indios tributarios y no tributarios.
Los blancos españoles y criollos o mantuanos. consideraban. como los caballeros españoles de la conquista, deshonroso el trabajo  Eran militares, curas, jueces o empleados burócratas de la realeza española.
Todos estaban unidos en dependencia política, económica y cultural bajo la corona. El poder despótico y de la iglesia alcanzaba a todas las clases sociales.


Nacido en Caracas, Francisco Miranda pertenecía al grupo de los canarios. y su madre posiblemente era marrana, aunque fue bautizado en la Catedral de Caracas. Los colonos canarios eran excluidos de los blancos españoles y de los blancos criollos. (Capítulo XIX - El Caribe - Piratas y Corsarios - Inmigración Canaria).
No obstante, los Miranda fueron considerados mantuanos, aristocráticos descendientes de españoles nacidos en América, semejantes a los blancos criollos.

En una sociedad tan clasista como la colonial en Venezuela, los mantuanos tenían relaciones conflictivas con otros grupos sociales como los blancos de orilla (blancos no españoles peninsulares, generalmente canarios) y los pardos (mestizos de piel no muy oscura)​ Los mantuanos consideraban a estos grupos como inferiores. A su vez, los blancos de orilla y los pardos sentían antipatía hacia los mantuanos.

Francisco de Miranda a sus veinte años comienza una vida extraordinariamente pródiga en sucesos, pasiones, aventuras, viajes por el mundo, peligros, éxitos y cárceles, alternando con las más prominentes personalidades de su tiempo, y gestando revoluciones en Europa y en América.

Los barcos negreros continuaban llegando a las costas americanas; se vendían negros esclavos como mercancía y luego se los vigilaba como a reos. No se concibe el régimen colonial ibérico en el trópico sin la presencia del trabajador negro, tratado casi siempre brutalmente. En el siglo XVIII se introdujeron en Venezuela 70.500 esclavos, 

También se importaban títulos nobiliarios. A la familia de Bolívar le negaron los títulos de nobleza por no poder probar su pureza de sangre (Simón Bolívar tenía una abuela mulata).

A principios de 1771 Miranda se embarca en La Guaira con destino a Cádiz para enrolarse en el ejército español. Viaja a Madrid y con dinero enviado por su padre compra el grado de Capitán de Infantería y es enviado a Granada y a Madrid, donde comienza a escribir su Diario y donde comienza su biblioteca personal. 



Miranda en el Ejército Español

Recibe de contrabando libros de la Enciclopedia  (Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - Los Enciclopedistas)., en poco tiempo aprende francés e inglés, y se informa de las ideas de la ilustración. No obstante al vivir en Madrid se maravilla de la diferencia cultural que existe con su patria, visitando museos y bibliotecas. En el Palacio Nuevo admira esculturas y pinturas insospechadas en América, como los retratos de Ana Bolena y de Lutero, y los desnudos paganos. Visita El Escorial y se admira por el arte y por la ilustración. Su biblioteca personal, resguardada del Index, alcanza rápidamente los 400 ejemplares.

Participó en tres grandes movimientos históricos y políticos de su tiempo: Guerra de Independencia de los Estados Unidos, Revolución Francesa y en las Guerras de Independencia Hispanoamericana.

Miranda se inscribe para combatir como voluntario en el Sitio de Melilla (Capítulo XXX - El Magreb - La Ciudad Autónoma de Melilla), para ejercitar su formación militar y demostrar su capacidad en el arte de la guerra, porque se encontraba informado en matemáticas y en otras disciplinas relacionadas,
Durante la campaña en Africa se destacó formulando estrategias que no fueron empleadas y menos reconocidas.

Fue trasladado a Málaga. Tres años después, la inactividad militar en esta plaza lo lleva a solicitar ser transferido a la marina, redactando: “Tengo un mediano conocimiento de las principales partes de matemáticas, y asimismo de los idiomas inglés, francés, italiano y latín” El mismo rey, el 7 de julio de 1776, solicita que se le conceda el permiso para pasar a la marina como Teniente de Navío
Posiblemente esta solicitud no fue atendida por tratarse de un americano.
Miranda reside en Cádiz. Es un hombre muy fuerte y de buena presencia. Tiene muchas mujeres, pero no tiene amantes. 
Se conservan esquelas y cartas de Cádiz; diez de la gaditana Pepa Luque y cuatro de María Teresa, también de Cádiz:
Vida mía: yo me siento muy descorazonada. No tengo más diversión
que leer tus cartas y todas me parecen cortas [ ... ] No puedo vivir sin ti,
pues estoy como una loca sin hacer más que llorar y hablar de ti.
[ ... ] Voy temiendo verte acompañado de tu querida y mi competidora.
No pongas a otras en lugar mío. Soy más firme que el peñón de Gibraltar.

Viajó a Gibraltar con el objeto de entender mejor la cultura británica, muy alejada de la española. Se vinculó a la francmasonería, condenada por la Inquisición.

En 1717 se creó en Londres la Gran Logia Masónica, a la que acudieron entre otros Federico II de Prusia, Napoleón Bonaparte, Georges-Jacques Danton, Federico Engels, los enciclopedistas, Johann Wolfgang von Goethe, Wilhelm von Humboldt, Marie-Joseph Marqués de La Fayette, Wolfgang Amadeus Mozart, Horatio Nelson, Jean-Jacques Rousseau, George Washington, Antoine Lavoisier, Isaac Newton, Benjamín Franklyn, Johann Gottlieb Fichte y muchos más.
Observados por la temible inquisición, se inicia  una logia en Cádiz, donde se reúnen pensadores de las colonias españolas y se informan en general sobre la ilustración (Francisco Miranda, Carlos María de Alvear, José de San Martín, Manuel Belgrano y Bernardo O'Higgins).

Francisco de Miranda, de quien muchas investigadores aseguran que se inició en 1783, en una logia de Filadelfia, muy frecuentada por el famoso general francés Mario José Lafayette.

Los masones formulaban al ingresar a la Orden un juramento de mantener en secreto todas sus actividades. La sociedad secreta alarmó al catolicismo (en sus orígenes también secreto), por lo que los masones fueron excomulgados y perseguidos por la inquisición, que no existía en Inglaterra.

La masonería fue gestora y coordinadora de la emancipación americana, y Francisco de Miranda el responsable de unir a los sudamericanos. Simón Bolívar participó brevemente en la Orden Masónica.
Con gran empeño participaron O'Higgins y San Martín, asociados en la Logia Lautaro (Lautaro fue un cacique de la tribu mapuche, en la Araucania (Capítulo XV - La Conquista de América - Perú - La Araucania), instituida en Cádiz.
Miranda se instaló en Londres, y aunque las Juntas de España mantenían relaciones amistosas con Inglaterra por su lucha contra Napoleón, en Inglaterra no existían iglesias católicas, pero sí espías españoles que informaban sobre los movimientos subversivos liderados por la logia de "Los Caballeros Racionales" instituida por Francisco de Miranda. 
En Cádiz, el Capitán Miranda ingresa en la logia de la ciudad, dependiente de la Gran Logia Masónica.

Inspiró la fundación de la Logia Lautaro que funcionaba en Cádiz, España, donde se iniciaron Bernardo O´Higgins, Carlos María de Alvear, Simón Bolívar, José de San Martín, y muchos de los más notables próceres de la independencia sudamericana.

Desde Londres, donde residía, ya que su cabeza fue puesta a precio por la Corona de España, sugirió para la histórica logia, el nombre de Lautaro, en homenaje al caudillo araucano que venció al conquistador Valdivia en 1554 en la Batalla deTucapel (Capitulo XVI -  La Conquista de América - Perú - La Araucania).

En 1769 Alejandro O'Reilly (irlandés, destacado militar del ejército español) fue el segundo gobernador español de la Luisiana colonial.
Regresando a España, en 1775 O'Reilly comandó el frustrado ataque español contra Argel, donde Miranda resultó herido en ambas piernas y con su mosquete destrozado por una bala enemiga. No obstante, a pesar de las acciones realizadas y del peligro enfrentado, Miranda no obtuvo condecoración o ascenso alguno y fue destinado a la guarnición de Cádiz.

Alejandro O'Reilly mantuvo una evidente animosidad hacia Miranda, posiblemente por su origen americano. Le impuso un arresto por fallas en el uso del uniforme. 
Tras la intervención del Inspector General y de su antiguo comandante Juan Manuel Cajigal, el mismo rey dispuso que Miranda fuera trasladado al Batallón de Aragón en Cádiz bajo las órdenes de Cajigal.

Ante una incipiente guerra con Inglaterra, el Mariscal O´Reilly fue enviado a Puerto Rico y Cuba para establecer la defensa de las gobernaciones y provincias antillanas (Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo).


Miranda y la Independencia de Estados Unidos

Mientras las colonias inglesas de Amèrica mantenían su Guerra de la Independencia contra Inglaterra, España decidió apoyarlas, previendo ampliar sus territorios en Luisiana, recuperar Florida y eventualmente Gibraltar.
La Luisiana fue cedida a España por el Tratado de París (1763) como compensación por la pérdida de La Florida (recuperada por España en 1783). (Capítulo XXI - Los Borbones - España y la Independencia de los Estados Unidos)

El Capitàn General de Luisiana Española, Bernardo de Gálvez, atacó a los ingleses en 1779, liberando la cuenca sur del Misisipi (Mississippi) depuès de las Batallas de Baton Rouge (Baton Rouge - Luisiana - estados Unidos) y de las Batallas de Natchez (Natchez - Adams - Mississippi - Estados Unidos).
En España se preparò una flota expedicionaria en 1780 al mando del Almirante José Solano y Bote. En esta fuerza expedicionaria participaba el Batallón de Aragón en Cádiz que comandaba Carjigal y contaba con Francisco de Miranda.
La flota partió de Cádiz el 28 de abril de 1780 y llegó a La Habana el 4 de agosto de 1780.

En 1781 se decidió atacar Pensacola (Pensacola - Escambia - Florida), con las tropas de Luisiana y las expedicionarias, fuerzas conjuntas al mando del Capitán General Bernardo de Gálvez.

Las fuerzas de Cajigal salieron de La Habana el 9 de abril de 1781 para participar en la Batalla de Pensacola, acción militar que culminó el 8 de mayo de 1781 con victoria de las fuerzas españolas. Miranda fue ascendido a Teniente Coronel por su labor en la planificación y estudio del terreno.


Miranda fue destacado a Pensacola, donde pudo adquirir libros prohibidos por la inquisiciòn y comprar cuatro esclavos negros para su servicio doméstico.
Fue enviado por Cajigal a Jamaica como comisionado español para negociar un intercambio de prisioneros, aunque su misión era recabar información sobre la situaciòn militar británica en la isla.
Se embarcó a Jamaica, llegando a Kingston el 20 de septiembre de 1781.

Negoció un convenio que reguló el intercambio de prisioneros de un mismo rango, elaborando un informe con precisos detalles de las tropas británicas en Jamaica

En Cuba se recibió una Sumaria (resumen de un proceso) de la inquisición remitido desde Sevilla el 11 de noviembre de 1778 por delitos de proposiciones, tenencia de libros prohibidos y pinturas obscenas. En cumplimiento de una sentencia del 5 de febrero de 1782 del Supremo Consejo Inquisitorial, Miranda debìa ser enviado a España.
El apoyo incondicional de Cajigal, y algunas argucias legales presentadas, se consiguió que el Rey de España revisara el caso.
En estas instancias Miranda acompañò a Cajigal en el ataque a las Islas Bahamas, que capitularon ante Miranda el 8 de mayo de 1782 a favor de España. Miranda consiguió la cesión de lodas las islas.

La eficiencia demostrada por Miranda en las Bahamas le valió entonces la recomendación de Cajigal para que fuera ascendido a coronel y pasó a estar bajo las órdenes del comandante general de las fuerzas españolas en Cuba, Bernardo de Gálvez, como ayudante de campo en la población de, Guárico (Cabo Haitiano - Departamento Norte - Haití).
En aquel momento los españoles estaban preparando una acción conjunta con los franceses para invadir Jamaica (último reducto inglés en el Golfo de México) y la población de Guárico era el lugar ideal para planificar estas operaciones por estar cercano a Jamaica y por su posición de fácil acceso para poder reunir tropas. Los mandos consideraban a Miranda la persona idónea para planificar las operaciones por tener un conocimiento de la situación de los ingleses en la zona.


La paz entre Inglaterra y Francia cancelaron la invasión a Jamaica. Miranda se vio obligado a desertar. Entonces concibió la idea de realizar una emancipación de las colonias españolas similar a la emancipación de Inglaterra de las trece colonias norteamericanas. 

Con ayuda del norteamericano James Seagrove, que arregló su viaje en un barco que lo llevó hasta New Bern (New Bern - Craven - Carolina del Norte - Estados Unidos), donde desembarcó el 10 de julio de 1783.


Miranda en Estados Unidos


Viviendo en Estados Unidos Miranda realizó un encomiable trabajo sobre las defensas militares del nuevo país en el que demostró un amplio conocimiento del  conflicto norteamericano.
Visitó, relacionándose con personajes de la sociedad norteamericana, Charleston, Filadelfia y Boston, llegando finalmente a Nueva York, donde se vinculó con la familia Livingston, manteniendo una relación sentimental con Susan Livingston, hija del Canciller Livingston.
Se entrevistó con George Washington, Samuel Adams, Henry Knox y otros responsables de la independencia americana.
Franceses y españoles comprometieron la presencia de Miranda en Estados Unidos, por lo que decidió instalarse en Inglaterra (Miranda conocía los motivos de la deserción de Francia en la proyectada toma de Jamaica).


Miranda en Inglaterra y en Rusia

El 10 de febrero de 1785 Miranda se instaló en Londres. Por esa misma época llegó a la corte de Inglaterra, como secretario de la primera embajada de Estados Unidos, el Coronel William Stephens Smith, a quien Miranda conocía de su estancia en Nueva York.
Smith contraería matrimonio al año siguiente, el 12 de junio de 1786,13​ con Abigail Nabby Adams, hija del embajador John Adams, quien más tarde sería el segundo presidente de Estados Unidos.

Miranda y el Coronel Smith con su esposa decidieron viajar a Prusia para presenciar las maniobras militares preparadas por el rey Federico II el Grande.
El embajador español, ofreció una carta de presentación para el embajador de España en Berlín, organizando arteramente un viaje que contemplaba una escala en Calais (Calais - Paso de Calais - Alta Francia - Francia), donde Miranda sería apresado y enviado a España.
El 10 de agosto de 1785, Smith y Miranda desembarcaron en el puerto de Hellevoetsluis (Hellevoetsluis - Holanda del Sur - Países Bajos) sin pasar por Calais.

Estos embajadores sin cartera recorrieron Holanda, Prusia, casi toda Italia y Grecia, recorriendo y conociendo numerosos sitios de interés histórico, religioso, artístico o social. Pasan al Asia Menor y al Imperio Turco (Constantinopla) y, el 23 de agosto de 1786, Miranda, con un pasaporte a nombre del Conde de Miranda, entregado por el Embajador del Sacro Imperio Romano, se embarcó, acompañado por el coronel John Smith, hacia Kherson (Jersón - Jersón - Ucrania), puerta meridional de Rusia que se ubica a orillas del río Dnepr. En la frontera, Miranda, como todos los viajeros, tuvo que pasar 40 días de completo aislamiento, medida tomada por las autoridades rusas contra la viruela negra (en la actualidad erradicada) y otras epidemias extendidas en el Imperio otomano.
En 1775 Catalina II había abolido la autonomía ucraniana.

El 30 de diciembre de 1786, Miranda fue presentado en Kherson al príncipe Grigori Potemkin, el poderoso favorito de la Emperatriz. Desde este momento Potemkin demostró su respeto al venezolano y su interés en conversaciones políticas con este militar viajero. 
El 4 de enero, Francisco de Miranda fue invitado por Potemkin a viajar a Tavrida (antiguo nombre de Crimea). El viaje duró casi un mes. Diariamente, durante el camino, Miranda sostuvo largas conversaciones con el príncipe; hablaban sobre la situación internacional, especialmente sobre la política exterior de Francia, Inglaterra y los Estados Unidos. Después de su regreso a Kherson, Potemkin lo invitó a Kiev, donde debía llegar la Emperatriz. (Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - Catalina La Grande-Catalina II).

El 14 de febrero de 1787, Miranda obtuvo en Kiev una audiencia con Catalina II. Desde ese momento, la emperatriz le invitó a almorzar y cenar. Francisco de Miranda formó parte en las fiestas y actos públicos y privados de la corte. La zarina le demostró siempre su cariño y atención. La atención de Catalina II a las personas del Siglo de las Luces  es bien conocida, y Miranda era un viajero de personalidad extraordinaria.  (Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - Los Enciclopedistas).

Catalina II, se entusiasmó con las historias de este exótico personaje americano, y recibió informaciones que Francisco de Miranda era buscado por los españoles, aunque no les prestó atención. Shuvalov y Mamonov fueron oficiales nombrados por Catalina para acompañar a Miranda en su estadía en Rusia.
"por el camino (Shuvalov) me persuadía de que no volviese a mi tierra y que me quedase a vivir con él en Petersburgo, que me arreglaría muy buen alojamiento en su propia casa, etc., etc. Yo le di mil gracias por su buen deseo y cariño (…). Mamonov (…) dijo que la Emperatriz le había encargado me significase, quería que yo me quedase con ellos. Pues temía que en mi país no me tratasen bien, etc. Yo le respondí que nadie seguramente amaba más a la Emperatriz que yo, ni era más sensible a su real bondad, mas que me hallaba en tales circunstancias en el día, que hacían las cosas casi imposible. Que finalmente yo se lo comunicaría bajo inviolable secreto, para que informase a Su Majestad y que haría lo que a ella le pareciese justo”
Diario de Francisco de Miranda - 29 de marzo de 1787

Pedro de Macanaz,encargado de negocios de España en Rusia, acompañado de diplomáticos de otros reinos borbónicos, protestó en las cancillerías por el amistoso trato dispensado a Miranda en los medios oficiales, alegando que Miranda era un liberal traidor a la corona española, que no era Conde ni Coronel, sino que había sido Capitán y que estaba condenado a diez años de presidio.

Las relaciones diplomáticas entre España y Rusia no eran cordiales, disputando la costa oriental de América (Capítulo XV - La Conquista de América - Alaska - Nikilai Rezánov).
Al regresar a la capital, Catalina II recibió a Miranda el 18 de julio de 1787 y le propuso que usara el uniforme de Coronel del Ejército Ruso. El 8 de agosto, la zarina recibió nuevamente a Miranda, en las dependencias privadas del Palacio de Invierno, y le formuló de nuevo personalmente una propuesta para que se quedara en Rusia. 
Miranda no aceptó, recibiendo dinero para sus gastos y cartas de recomendación para los representantes diplomáticos rusos en Viena, París, Londres, La Haya, Copenhague, Estocolmo, Berlín y Nápoles, en las que, en nombre de Catalina II, se les ordenaba prestar toda clase de apoyo y ayuda al Conde Francisco de Miranda. Catalina II definitivamente apoyaba la independencia de las colonias americanas.
  
“Solamente un gran e interesante asunto como el que me ocupa actualmente, sería capaz de hacerme diferir el agradable y dulce placer de poder, por mis servicios, pagar en parte lo que debo a la benevolencia de Vuestra Majestad, y de compartir con sus súbditos las ventajas inestimables e insignes de que goza la sociedad bajo el ilustre y glorioso reinado”
Carta de Francisco de Miranda a la Emperatriz Catalina II el 15 de agosto de 1787.


Continúa su periplo por Hamburgo, Bremen, Holanda, Bélgica, Alemania, Suiza y el norte de Italia, ocultando su nombre para evitar la persecución de agentes españoles.
Desde Ginebra se dirige a Lyon y el 16 de febrero de 1789 se encuentra en Marsella.
Pasando por París regresa a Inglaterra el 18 de junio de 1789, continuando con la difusión de la proyectada emancipación de Latinoamérica, reanudando sus conversaciones con el primer ministro William Pitt y con William Grenville, futuro primer ministro.


El 14 de febrero de 1790 tiene lugar la primera entrevista con William Pitt, en la residencia del secretario del Foreign Office, lord Grenville. En esa reunión Miranda propone a los británicos un boceto del proyecto para independizar Hispanoamérica, desde el río Misisipi (límite de Luisiana, entonces colonia española) hasta el cabo de Hornos.
Para Miranda, la lucha emancipadora debe abarcar todo el continente, al que en sus escritos llama Colombia. A cambio de esta ayuda se ofrecían grandes compensaciones a los ingleses. La respuesta es típicamente británica: el plan les parece beneficioso, pero solo realizable en caso de guerra con Francia y España, por lo que proponen seguir tratando el asunto. En las semanas siguientes, en una serie de diez cartas, Miranda hace llegar a Pitt y a sus funcionarios un detalle completo del plan, incluidos mapas y estudios de posibles operaciones militares, al igual que valiosísima información sobre la población, la economía, las fuerzas militares y navales de las colonias españolas y portuguesas.


Miranda, con un argumento que parecía extraído de los revolucionarios estadounidenses, afirmaba que la dominación de la Corona española era ilegal, porque la colonización no había sido obra de los reyes, quienes se enriquecieron con la conquista pero aportaron muy poco a los gastos que demandó. En cambio, argumentaba, habían sido los españoles los que habían puesto todo el esfuerzo en la conquista y colonización, por lo que sus descendientes, los colonos criollos, debían considerarse los dueños del país. Como las circunstancias les impedían lograr por sí mismos la independencia, era necesario pedir el apoyo británico. Para llevar adelante el plan independentista, Miranda consideraba necesaria una escuadra de unos quince buques de línea y un ejército de 10.000 a 12.000 hombres.
A cambio de esta ayuda, ofrecía compensaciones a los ingleses, que era lo que éstos querían oír. América, uniéndose por un pacto solemne a Inglaterra, estableciendo un gobierno libre y semejante, y combinando un plan de comercio recíprocamente ventajoso, Estas dos naciones formarían el más respetable y preponderante cuerpo político del mundo.
En una curiosa muestra de anticipación, los documentos presentados por Miranda incluyen la idea de abrir un canal interoceánico en Panamá y, quizás, otro más en Nicaragua.



Miranda en la Revolución Francesa

En 1791, Miranda tomó parte activa en la Revolución francesa. Desde el 23 de marzo de 1792 en París, hizo amistad con Jérôme Pétion de Villeneuve, alcalde de París. y con los diputados girondinos Juan Brissot, Armando Gensonné y Víctor Massenet 
Sirvió brevemente como general en una sección del Ejército Revolucionario Francés (llamado entonces La Convención) que luchó en la campaña de 1792 para detener el avance del ejército prusiano, dirigido por el Duque de Brunswick-Luxemburgo, cuyo objetivo era invadir Francia desde los Países Bajos.
El Ejército Revolucionario carecía de oficiales en sus ejércitos, porque los oficiales, de la nobleza, se habían exiliado o se encontraban en prisión.

25 de agosto de 1792 es nombrado de Mariscal de Francia bajo el mando de Charles François Dumouriez. Durante la campaña participó en las batallas de Argonne, Wargemoulin, Amberes, Lieja, Tongres, Paliemberg y Valmy*, donde llegó a ser segundo jefe del Ejército del Norte, del cual se separaría por grandes diferencias con Dumouriez tras haber replegado sus tropas en Maastricht.
(Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - La Batalla de Valmy)

Monumento a Francisco de Miranda en Valmy - Marne - Sainte-Menehiuld - Francia
 El 20 de septiembre de 1792 se libró la Batalla de Valmy, que impidió el avance de los belgas y sus aliados sobre París, consolidando la Revolución Francesa.

Al mando de una división, Miranda obliga a retroceder el 12 de septiembre de 1792, en las acciones de Morthomme y de Briquenay, a los batallones prusianos; el día 20, éstos, después de varias horas de furioso cañoneo, son rechazados y se retiran del campo de Valmy, donde existe una estatua de Miranda en conmemoración de ese triunfo.

Al enterarse de su paso a las filas revolucionarias, Catalina II reprueba su conducta y la considera como prueba de una gran ingratitud, pues "sin ella (Miranda) ya habría perecido desde hace largo tiempo en las cárceles de la Santa Inquisición" El enfado de la Emperatriz obliga a su amigo, el conde Vorontsov, a romper su relación oficial con él a pesar del sincero afecto que le guarda.
(Catalina seguramente opinaba que eso de quitarle las colonias de España lo veía muy bien, pero cortarle las cabezas a la realeza le desagradaba como a todos los monarcas europeos).


En octubre es ascendido a General de los Ejércitos de la República Francesa. Se propone el gobierno de París enviarlo a Haití a fin de someter a los esclavos y mulatos que luchan por su libertad y la de su patria, pero Miranda obviamente rechaza esa misión. 
Dumouriez le confía la Jefatura del Ejército del Norte. Ocupa Amberes y toma el mando del ejército en Bélgica. Se ve obligado a levantar el sitio de la ciudad de Maastricht. La derrota de Neerwinden le obliga a retirarse. Pero Dumouriez, que ya está traicionando a Francia y piensa pasarse al campo de los enemigos austríacos, lo denuncia, como responsable de las derrotas sufridas, ante Danton (Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - Geprges-Jacques Danton) y ante la Convención Francesa, que le ordena presentarse en París. 
El 28 de marzo de 1793 está Miranda en París, listo para comparecer ante la Convención y denunciar al traidor Dumouriez. Pero las rivalidades entre jacobinos y girondinos lo llevan ante el tribunal revolucionario cuyo acusador público es el terrible Antonio Fouquier-Tinville, quien dicta auto de detención contra Miranda.

Empieza en ese momento su largo calvario en las prisiones de París: primero La Conserjería, de donde salen todos los que van a la guillotina, luego La Force, y Les Magdelonettes. Defendido por el abogado Claudio Chauveau-Lagarde, recobra Miranda su libertad el 13 de enero de 1795. Este abogado defendió a la reina, María Antonieta de Austria, guillotinada el 16 de octubre de 1793. Con Miranda tuvo éxito.

Perseguido de nuevo por la Convención y el Directorio, vive en la clandestinidad. El 22 de diciembre de 1797 firma con José del Pozo y Sucre y Manuel José de Salas, comisarios de la Junta de diputados de las provincias de la América Meridional el Acta de París que plantea las gestiones encaminadas a lograr la independencia de Hispanoamérica, buscando el apoyo de Inglaterra y Estados Unidos. 
  El General Francisco Miranda quedó detenido en la Prisión de La Force, inclusive después de la caída de Robespierre (Capítulo XVIII - La Revolución Francesa -  Maximilien de Robespierre). Se procuró veneno, porque no estaba dispuesto a ser guillotinado.
Regresa a Londres el 15 de enero de 1798, y reanuda en seguida sus gestiones cerca del primer ministro William Pitt y el gabinete británico así como ante las autoridades norteamericanas para lograr la ayuda indispensable a la ejecución de su plan de operaciones militares para su empresa hispanoamericana. 

En 1798 Francisco de Miranda en Londres fundaría la Logia Gran Reunión Americana o Logia de los Caballeros Racionales, y en 1812 al llegar a Buenos Aires Carlos María de Alvear, José María Zapiola y Bernardo O’Higgins, todos miembros de la Gran Reunión Americana, fundan una filial de dicha logia llamada Logia Lautaro, a fin de coordinar acciones para el establecimiento de la Independencia de las colonias españolas de América. El nombre, Lautaro fue inspirado por el mismo Francisco de Miranda a Bernardo O’Higgins en alguna de las tantas conversaciones que mantuvieron durante la estadía de ambos en Londres, como lo relata el mismo O’Higgins en sus propios escritos.

A fines de ese año y primeros meses de 1799, Miranda aprovecha el regreso al Nuevo Mundo de varios latinoamericanos (entre ellos Bernardo O'Higgins) para difundir el ideario de la emancipación. Hace imprimir en francés la Carta a los españoles americanos del jesuita peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán.
Recibe carta de Manuel de España y Gual, desde Trinidad, quien lo llama a ser el salvador de la Patria.
(Capítulo XIX - El Caribe - Piratas y Corsarios - Rebelión de España y Gual).
Asimismo sabe por su ex jefe el General Cajigal la noticia de que, en el juicio que se le seguía en España desde hacía casi 20 años, se le ha exonerado de toda culpabilidad.

Poco después José Fouché, ministro de la policía, ordena que sea expulsado por maniobras e intrigas contrarias a los intereses del gobierno francés y de sus aliados.
De regreso a Londres, en 1801, continúa sus gestiones en pro de la independencia de Hispanoamérica, esta vez con el ministro Nicolás Vansittart quien se convertirá en uno de sus más constantes apoyos. Prepara un programa de gobierno provisional, un reglamento militar y una proclama: A los pueblos del continente Colombiano



Los Romances y las putas de Francisco de Miranda

El erotismo fue una constante en la vida de Miranda. Adicto al sexo, mantuvo relaciones con cientos de mujeres, desde prostitutas a señoras de la nobleza.

Recorrió los prostíbulos europeos, lo que está plenamente documentado. Sus expediciones al Viejo Continente se tradujeron en correrías nocturnas en Roma, Amsterdam, Gotemburgo, Londres, Viena o Varsovia. 
En su Diario, Miranda relata su gusto por las adolescentes:

En Kiev escribe:
“De aquí fuimos a una casa de una judía polonesa que tenía buenas muchachas y nos ofreció las buenas para la noche… Con la conversación se me hizo bastante tarde… y así no encontré sino una polonesa tal cual en lugar de la bella muchacha prometida por la mañana” (t. V, p. 109); en otra anotación al día siguiente: “De aquí a la alcahueta que no estaba en casa, así mi amigo no pudo chapar a la hija, que es bonita y quería… ¡Oh, cuán difícil es que los hombres actúen con liberalidad en materias amorosas y de preferencias en el sexo” (t. V, p. 110); “Toda la mañana y tarde escribiendo en casa y por la noche casa del amigo Daschkov… Este me hizo traer una muchacha a quien chapé, y en el punto del sacrificio entró el señor Sangy, porque yo olvidé cerrar la puerta… no importa” (t. V, p. 129).
Del Diario de Francisco de Miranda

En Roma:
 "Fuimos hacia allá y encontré una muchacha de 18 años, decente y muy bien parecida, más que no quería franquearse a la primera visita y daba esperanza de hacerlo en la segunda. Yo solté los registros de mi persuasión, y al cabo de mucho rato lo hube de conseguir, con la promesa de no derramarme dentro (…) Tiene muy buen goce”,
Del Diario de Francisco de Miranda

A todo lo largo de sus anotaciones se repite siempre la palabra “chapé” al referirse al acto sexual con una mujer. Sobre ella explica Camilo José Cela, en uno de sus léxicos, “Chapa. Por metonimia, cópula carnal con prostituta Es voz que usa en la locución ‘hacer chapas’ dedicarse a la prostitución, por las que se daban en los burdeles para pagar con ellas” Camilo José Cela: Diccionario del erotismo.


Catalina Hall

Otro amor importante fue el que tuvo en Suecia con Catalina Hall, la descripciones que el trae en su Diario nos hablan no sólo de una intensa pasión erótica sino de su complemento pleno: un amor que todo lo completa, tanto que cuando el viajó a Inglaterra ella le escribió varias veces:
Al almorzar con la señora Hall que me da muchas inquietudes, y después de haber cultivado un poco el amor que comienza a formar­se, me retiré a casa a escribir” (t. VI, p. 87). Ya para ese momento ella le había insinuado que deseaba tener relaciones íntimas (t. VI, p. 88). La intensidad entre ambos seguía “a las tres y media en punto al rendez-vous de mi querida; justamente no había nadie y así comencé a chapar… se interrumpió el goce por el ruido a la puerta… luego volví a chapar… completamente… En los intervalos madame me tocaba y yo la tocaba a ella con recíproco gusto y escribí una hoja de mi Diario que ella misma estampaba con los nombres propios” (t. VI, p. 90).
Del Diario de Francisco de Miranda

Catalina le solicitó que le enviara cartas que pudiera mostrar a su marido.


Delphine Custine

Después de ser liberado en 1785 continuaron sus aventuras amorosas:
No olvidaré jamás la sensibilidad que demostró usted, mi general, por mi desdichado marido y por mí en los tiempos funestos.
Delphine Sabran, Madame de Custine


Delphine Custine -  Envió a Miranda una miniatura pintada por ella, que representaba a dos amantes sosteniendo una cinta con la inscripción: Miranda tua

Un tiempo después. Delphine fue amante de Fouché, ministro de policía de Napoleón, que ordenó investigar a Miranda, lo que motivó su alejamiento de París.


A principios de 1800 vive en Londres con su ama de llaves, Sarah Andrews, que le dará 2 hijos: Leandro y Francisco. Le escribe cartas a Napoleón, quien le concede permiso tácito para que vaya a París donde se encuentra el 28 de noviembre de 1800



Sara Andrews
(1774-1847)

Hacia 1802 contrató los servicios de un ama de llaves, Sara Andrews, una joven de veintiocho años, a la que enamora y debió abandonar para siempre por las circunstancias de su regreso a Caracas en octubre de 1810, con dos hijos, Leandro, nacido el 9 de octubre de 1804, y Francisco, el 27 de febrero de 1806. en ausencia de su padre.
Miranda decidió formar una familia. en su casa de 27 Grafton Street, Londres (actualmente museo propiedad de la República de Venezuela), casándose con Sarah, que fue quien cuidó su legado personal: su biblioteca (subastada en 1828 y en 1833). Su archivo personal, que después de varios destinos, fue hallado por el historiador norteamericano William Spence Robertson.

En el Palacio de las Academias los infolios de Miranda pueden ser consultados en sus propios folios en la Academia Nacional de la Historia, en un arca que desde 1978, se denomina Colombeia.

Los hijos de Miranda

Leandro fundó en Bogotá en periódico bilingüe, El Constitucional, y fue director del Banco Colonial Británico. Se enriqueció y murió en París a los ochenta y dos años.
Francisco, ingresó al ejército, sufrió persecuciones y prisiones, y apoyando las tropas de Venezuela muere fusilado el 26 de abril de 1861.




En 1802 se traslada a la que iba a convertirse en su residencia definitiva en Londres, 27  Grafton Way (actualmente propiedad del Estado venezolano). En 1803, a pesar de las promesas de ayuda del gabinete británico, no puede realizar la expedición que quiere dirigir hacia Trinidad como base de sus operaciones en América.
En los primeros meses de 1805 hace sus preparativos para marcharse. Redacta su testamento nombrando albaceas a sus amigos John Turnbull y Nicolás Vansittart.
Dispone que su archivo Colombeia sea enviado a Caracas (cuando sea independiente), lega sus clásicos griegos y latinos a la Universidad de Caracas y sus demás bienes en Caracas, Londres y París, a sus hermanas y sobrinos, para que sean aplicados a la educación de su hijo Leandro y a Sarah Andrews.
Fue precisamente en la casa de Miranda dónde San Martín se entrevistó con Bernardo de O´Higgins y Andrés Bello, que continuó viviendo en la casa de Graffton St después de la partida de Miranda.
Acompañado por su secretario Tomás Molini se embarca con destino a Nueva York el 2 de  setiembre de 1805.
En Estados Unidos se entrevista con el presidente Thomas Jefferson y con el secretario de Estado James Madison, quienes lo reciben cordialmente pero sin comprometerse en la expedición que él prepara. 
Miranda, con la ayuda de algunos amigos, logra armar al bergantín Leander (el mismo nombre de su hijo), y zarpa de Nueva York hacia Jacmel (Jacmel - Departamento Sureste -  Haití) el 2 de febrero de 1806. Su comandante es Thomas Lewis.
En el puerto haitiano se unen al Leander las goletas Bee y Bacchus. El 12 de marzo de 1806 es creada por Miranda la bandera tricolor (amarillo, azul y rojo) que ondea en el mástil del Leander anclado en la bahía de Jacmel. El 24, todos los expedicionarios prestan juramento de ser fieles y leales: al pueblo libre de SurAmérica, independiente de España.
El Leander desplazaba doscientas toneladas y tenía 18 cañones; Francisco de Miranda se había pertrechado con 1.500 fusiles, 50 rifles, 300 pares de pistolas, doscientas espadas, 40 cañones, municiones en abundancia para los cañones y los fusiles, 150 barriles de pólvora, unas cinco mil lanzas, vestuarios de tropa y de oficiales, entre otros.

La expedición se dirige al puerto de Ocumare (Ocumare de la Costa de Oro - Aragua -Venezuela). Luego de un combate naval trabado frente a Ocumare el 28 de abril de 1806 con barcos españoles cuyo poder de fuego es muy superior, el Leander tiene que retirarse mientras que las goletas Bee y Bacchus caen en manos de los españoles, que hacen 60 prisioneros. Diez de ellos serán condenados a muerte y ahorcados en Puerto Cabello. Miranda reorganiza sus fuerzas en Barbados y Trinidad.

Desembarca en La Vela de Coro el 3 de agosto de 1806, toma el fortín e iza la bandera. Entra en la ciudad de Coro, antes de amanecer el día 4, y allí también iza el pabellón de la patria naciente, pero muchos habitantes, evitando comprometerse, prefieren huir de la ciudad, que es evacuada por las tropas realistas. El 13 se reembarca Miranda.
En Aruba, Granada, Barbados y Trinidad pasó más de un año aguardando nuevos auxilios que no llegaron.

El 31 de diciembre de 1807 está de nuevo desembarcando en Inglaterra. En Londres vive en su casa de Grafton Way, donde están Sarah, Leandro y Francisco, su último hijo, a quien no conocía pues había nacido en febrero de 1806. Miranda reinicia las gestiones ante el gabinete británico durante los primeros meses de 1808, y tiene éxito.
Una expedición militar, al mando del general Arthur Wellesley (más tarde Duque de Wellington) se prepara para ir a Sudamérica en apoyo del movimiento revolucionario. Pero en mayo de ese año España es invadida por las tropas de Napoleón y la expedición inglesa que iba a acompañar a Miranda a América es dirigida entonces a la Península para luchar junto con los españoles contra los franceses.(Capítulo XXIII - El Imperio Británico - La Guerra de la Independencia Española).

Desde Londres, Miranda escribe a los cabildos y a personajes criollos de Caracas, Buenos Aires y otras poblaciones incitándoles a formar juntas de gobierno independientes, y continúa sus gestiones ante Richard Wellesley, lord Grenville, el ministro lord Castlereagh y George Canning. Se consagra a la edición de documentos propagandísticos a favor de la independencia y del periódico El Colombiano, redactado en español, que se publica en Londres de marzo a mayo de 1810. 
En una circular dirigida a personas e instituciones de Europa y del Nuevo Mundo declara que su casa londinense: es y será siempre el punto fijo para la independencia y libertad del Continente Colombiano. 



La Independencia de Venezuela

Miranda tuvo la visión de un gran imperio que agrupara a todos los territorios que estaban en poder de españoles y portugueses desde la margen derecha del río Misisipi en el norte hasta la Tierra del Fuego en el extremo sur del continente. 
El imperio estaría bajo dirección de un emperador hereditario llamado Inca para apaciguar a las etnias indígenas y tendría una legislatura bicameral. Concibió el nombre Colombia para este imperio, inspirándose en Cristóbal Colón.

Como sucedió en otras Juntas, el 19 de abril de 1810, los miembros del Cabildo de Caracas decidieron constituir una Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII  Con la revuelta del 19 de abril de 1810 se obligó al entonces Capitán General de Venezuela, a ceder sus poderes a esta Junta y trajo como resultado la expulsión de los funcionarios españoles de sus puestos para embarcarlos rumbo a España.
Al enterarse, el Consejo de Regencia dispuso el bloqueo de las costas de Venezuela pero ya era tarde, desde entonces el proceso independentista sería imparable, y el ejemplo de Caracas fue seguido por otras juntas americanas.



Simón Bolívar
(1783 - 1830)

El primero de los Bolívar en arribar a Venezuela fue el vizcaíno Simón de Bolívar, el cual, junto con su hijo Simón de Bolívar y Castro (nacido en Santo Domingo, Higüey, actual República Dominicana,​ llegó a Caracas treinta años después de la fundación de la ciudad, hacia 1589.
Los Bolívar se unieron en matrimonios con las familias de los primeros pobladores de Venezuela y alcanzaron rangos y distinciones tales como las de Regidor, Alférez Real y gestionaron los títulos nobiliarios de marqués de Bolívar y vizconde de Cocorote, asociado con la cesión de las Minas de Cocorote y la facultad de administrar el señorío de Aroa, conocido por la riqueza de sus minas de cobre. Estos títulos, no llegaron a concederse.

Poco después de nacer Simón Bolívar sus padres murieron de tuberculosis, y es posible que ya entonces Bolívar sufriera la primo-infección tuberculosa con un tipo de tuberculosis que pasa inadvertida mientras las defensas admitan los bacilos.
El Ingenio Bolívar en San Mateo, propiedad de la familia Bolívar, era una finca de terratenientes, con más de 1000 esclavos y con grandes pretensiones aristocráticas, considerados mantuanos y, como oligarcas, ligados a los españoles que rechazaron las pretensiones de nobleza en varias oportunidades. Simón Bolívar heredó un particular resentimiento hacia los españoles, hacia los negros y hacia los indios.

Criado por sus tíos, concurrió a la Escuela Pública de Caracas, siendo alumno de Simón Rodríguez*
Rodríguez renunció a su cargo de maestro y la Real Audiencia de Caracas determinó que Simón fuera trasladado a la Academia de Matemáticas, que funcionaba en casa de su tío Carlos. También fue alumno de Andrés Bello** 
hasta su ingreso 14 de enero de 1797. al Batallón de Milicias de Blancos de los Valles de Aragua.

* Simón Rodríguez (1768 - 1854) era un expósito hijo de un cura de Caracas. Influenciado por las ideas de Jean-Jacques Rousseau (Emilio o De la Educación), fue revolucionario. Su participación en la Conspiración de Gual y España, lo obligó a renunciar a su cargo de maestro y huir del territorio venezolano (Capítulo XIX - El Caribe - Piratas y Corsarios - Rebelión de España y Gual). En 1797, en Jamaica cambió su nombre a Samuel Robinsón. Después de permanecer algunos años en los Estados Unidos, en 1801 viajó a Francia. En 1804, se encontró en París con Simón Bolívar de quien había sido maestro poco más de diez años antes.


** Andrés Bello (1781 - 1865)  En 1810, comisionados por la Junta Suprema de Gobierno de Caracas, Con Luis López Méndez y Simón Bolívar, se encuentran en Londres con Francisco de Miranda, que conduce la misión diplomática que consigue el apoyo de Inglaterra, frustrada por la invasión napoleónica a la Península Ibérica.

El 26 de mayo de 1802 Simón Bolívar contrajo matrimonio en Madrid con María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza. Se trasladaron al ingenio Bolívar en San Mateo, donde María Teresa enfermó de fiebres malignas (fiebre amarilla ó paludismo o malaria), y murió el 22 de enero de 1803.

Bolívar viajó a París, donde se encuentra con Simón Rodríguez, y juntos viajan a Italia y el 15 de agosto de 1805 en Roma  se compromete solemnemente a lograr la independencia de Venezuela, regresando al Ingenio Bolívar.

Con el comienzo de la Guerra de la Independencia (Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - La Guerra de la Independencia Española) se formaron en España y en América las Juntas de Gobierno, con resistencia a la ocupación francesa.

Las Cortes se caracterizaron por la poca representación que se concedió a las provincias americanas, pobladas por 13 millones de personas pero representadas por apenas 30 diputados, frente a las peninsulares, con 10 millones de personas pero 77 diputados, en su mayoría representado a los curas y señores feudales. Esta fue una de las causas principales de la poca capacidad de las Cortes para satisfacer las demandas de los criollos.

El 11 de enero de 1809 llegaron a Caracas unos despachos oficiales que anunciaban la creación de la Junta Central de España e Indias que terminó instalándose en Sevilla en abril de 1809 y poco después, el 14 de enero de 1809 llegó a Venezuela el mariscal de campo Vicente Emparan en calidad de capitán general de Venezuela y Gobernador de Caracas. (Capítulo XIX - La Revolución Francesa - La Guerra de la Independencia Española - Las Cortes).

Alexander Cochrane, comandante de las fuerzas navales británicas en el Caribe, puso a disposición de la Junta de Caracas la corbeta Wellington para que llevara hasta Londres una delegación si así lo disponían.

El 14 de julio de 1810 llegan a Londres con la corbata Wellington los comisionados de la Junta Suprema de Gobierno de Caracas, Simón Bolívar, Luis López Méndez y Andrés Bello. Ha sido iniciado el proceso para la separación de España de las provincias de Venezuela desde el 19 de abril de 1810.
La delegación venezolana tiene instrucciones de evitar a Miranda, debido a que la Junta Suprema no era independentista, y Miranda, después de la expedición del Leander, era considerado un aventurero, y además, un hereje.

En Venezuela y en otros países americanos no todas las juntas eran partidarias de la independencia. Muchos de sus integrantes se consideraban españoles y participaban defendiendo a la monarquía española. En 1814, al retirarse las tropas francesas, volvió el infame rey borbón Fernando VII, después de terminar la guerra de la Independencia Española.

Bolívar tiene 26 años cuando viaja a Londres como diputado de la Junta de Caracas a mediados de 1810. Lleva instrucciones precisas de evitar el contacto con Miranda a las que pronto hace caso omiso, al punto de alojarse eventualmente en casa de éste. Abogará a su regreso porque la Junta permita el retorno de Miranda a Venezuela.
(Capítulo XVIII - La Revolución Francesa - La Guerra de la Independencia Española).

Bolívar está comprometido con ideas independentistas que con toda seguridad comparte con Miranda cuando ambos se reúnen por primera vez, el 21 de julio de 1810, fecha a partir de la cual el célebre exiliado se convierte en mentor londinense de los delegados

En Londres Miranda se convierte en el consejero, el introductor y compañero de los comisionados: residen en su casa, les acompaña en sus visitas a personalidades e instituciones. Miranda se propone regresar a Venezuela. Bolívar sale de Londres a mediados de septiembre. Miranda lo hace el 10 de octubre de 1810 dejando alojados a Andrés Bello y Luis López Méndez en su casa de Grafton Way. Andrés Bello y López Méndez nunca regresaron a Venezuela.
Después de convenir con los ingleses la permanencia de un representante en Londres, Bolívar embarcó en la corbeta Sapphire y llegó a La Guaira el 5 de diciembre de 1810.

Había hecho una escala en la isla de Trinidad. Miranda llegó a Venezuela en el bergantín inglés Avon el 13 de diciembre de 1810 ante una fría recepción oficial por parte de la Junta Suprema, que poco después lo nombró Teniente General.
  

El 5 de julio de 1811 se reúne el Congreso de las Provincias de Venezuela, que decreta nuevamente la Independencia, comenzando la guerra contra la resistencia realista.

13 de agosto de 1811, fuerzas comandadas por Miranda lograron una victoria en la Batalla de Valencia contra los rebeldes de dicha ciudad que pretendían recuperar privilegios de su antigua capital, y es en esta acción donde Bolívar empezó propiamente su carrera militar al dirigir un ataque a un puesto fortificado que fue su bautismo de fuego y su primera acción distinguida. Así, Miranda lo propuso para el rango de coronel y lo envió a informar de la victoria al Gobierno de Caracas.
En Caracas se confiere a Miranda el grado de General del Ejército y se funda la Sociedad Patriótica, que se convertirá en la principal promotora del rompimiento con España.
Posteriormente es elegido diputado por El Baúl (El Baúl - Cojedes - Venezuela), al Congreso Constituyente de 1811.
El 5 de julio de 1811 firmó el Acta de la Declaración de Independencia de la Confe
deración Americana de Venezuela


En 1812, ante el avance de las tropas españolas al mando de Domingo Monteverde, Miranda asumió la presidencia, tras ser nombrado el 23 de abril de 1812 Dictador por el Triunvirato Ejecutivo con el rango de Generalísimo.
Bolívar empezó a levantar la moral en los Valles de Aragua por iniciativa propia, por lo que el General Miranda, por entonces comandante en jefe de las fuerzas militares republicanas, lo persuadió de que aceptara el rango de teniente coronel en el Estado Mayor y lo nombró, el 27 de abril de 1812, jefe militar de Puerto Cabello, la principal plaza fuerte de Venezuela.
Dicha plaza era entonces un punto militar clave por sus características coincidentes de puerto, arsenal, prisión militar y principal punto de apoyo y control en la zona. 

Allí permanecían detenidos los prisioneros de guerra influyentes en el Castillo San Felipe, y a la vez también se encontraba almacenado gran parte del arsenal militar republicano.
Con una fuerte oposición en los oficiales criollos, sin recursos y escaso apoyo, Miranda intentó organizar la defensa contra las fuerzas realistas que avanzaban hacia Caracas. 
En Puerto Cabello, el 30 de junio de 1812, un motín de los prisioneros realistas tomó por sorpresa a Simón Bolívar, que estaba a cargo de esa posición estratégica, provocando una derrota fatal para la Primera República que recién cumplía un año de existencia. Simón Bolívar se refugió en su hacienda familiar. A pesar de ser contrario a las normas de seguridad militar se estaba dando esta situación y aunque Miranda ordenó trasladar a los prisioneros a otro lugar, el traslado nunca se cumplió y fue uno de los motivos que unido a la inexperiencia militar de Bolívar propiciaron la caída de Puerto Cabello.

Este acontecimiento, unido al violento terremoto del 26 de marzo de 1812, inclinó la balanza a favor de los realistas y aunque hubo muchos que creyeron que aún se podía seguir la lucha, Miranda capituló el 26 de julio de 1812 por solicitud del Congreso, en el Tratado de La Victoria, que instauró nuevamente el dominio español sobre Venezuela.


La Traición de Bolívar

Miranda no encontró otra solución, tras la entrega de Puerto Cabello. que pactar un armisticio con los jefes realistas, el 17 de julio de 1812 en San Mateo (San Mateo - Bolívar - Aragua - Venezuela), buscando impedir una masacre. De acuerdo con lo convenido, Miranda se dispuso a abandonar Venezuela. Pero mientras esperaba en el puerto de La Guaira al barco que lo llevase a Nueva Granada (Nueva Granada - Confederación Granadina), donde esperaba organizar nuevas fuerzas, un grupo de oficiales, temerosos de los españoles y encabezados por Bolívar lo detuvo y lo entregó a los españoles.
A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo engrillaron y lo entregaron al español Monteverde.
A cambio de este acto de traición, el español Francisco-Antonio de Yturbe y Hériz accedería a darle a Bolívar el salvoconducto que éste le había solicitado para exiliarse en el extranjero, con el especial favor de Monteverde.

Bolívar obtuvo un pasaporte de Domingo de Monteverde, de quien se dice que expresó textualmente "Debe satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con la entrega de Miranda", tiempo después de salir de Venezuela, Bolívar regresaría a reiniciar la guerra.


El 30 de julio de 1812 tras recibir un salvoconducto otorgado por la captura de Miranda, se dirige a Cartagena de Indias (Cartagena de Indias - Colombia).


El 27 de noviembre de 1812 Bolívar ofrece sus servicios al gobierno de la Nueva Granada. En Cartagena solicitó al nuevo gobierno servir en sus tropas, y le concedieron una guarnición de setenta hombres en Barrancas (Barrancas - La Guajira - Colombia), con la que comenzó su campaña. derrotando a pequeñas partidas realistas que se encontraban en las orillas del río Magdalena. Logró ocupar varias poblaciones como Tenerife (Tenerife - Magdalena - Colombia), El Guamal (Guamal - Magdalena - Colombia), El Banco (El Banco - Magdalena - Colombia), Tamalameque (Tamalameque - Cesar - Colombia), Puerto Real de Ocaña (Ocaña - Norte de Santander - Colombia), y derrotar a diversas guerrillas realistas que operaban en la zona. Finalmente sr instaló en Ocaña.

Publicó entonces el Manifiesto de Cartagena (Memoria dirigida a los ciudadanos de la Nueva Granada por un caraqueño) convocando a los ciudadanos a una marcha militar para liberar a Caracas.

El 24 de diciembre de 1813 vence a los realistas en la Batallla de Tenerife (Tenerife - Magdalena - Colombia), ocupa Mompox (Mompós - Santa Cruz de Mompox - Bolívar - Colombia) y El Guamal. El 1° de enero de 1814 ocupa El Banco.
El 8 de enero de 1814 ocupa el puerto de Ocaña. Salazar de las Palmas (Salazar - Departamento Norte de Santander - Colombia)  se rinde a las tropas de Bolívar el 22 de febrero de 1814.

Salazar de las Palmas fue fundada en 1583 por Antón Esteban Rangel, que fue víctima de la antropofagia de los indios. Muchas leyendas hacen parte de la cultura salazareña, tales como Juana Naranja que narra la historia de una jovencita que se bañaba en un pozo y vio como bajaba una naranja de oro, entonces la niña se lanzó por la naranja y nunca más se volvió a saber de ella. Hoy en día el pozo se conoce como "Pozo Juana Naranja".


Salazar de Las Palmas - Parque Cinera

El 28 de febrero de 1814 se produjo la Batalla de Cúcuta, donde el ejército de los comandantes Simón Bolívar y Manuel del Castillo y Rada derrotan. al Coronel realista Ramón Correa.

Como consecuencia, el Congreso de la Nueva Granada nombra a Simón Bolívar Brigadier de los Ejércitos de la Unión y Ciudadano de la Nueva Granada, autorizando a Bolívar a invadir Venezuela, en lo que se denominó la Campaña Admirable.

Esta campaña se inició el 14 de mayo de 1813 desde Cúcuta (Cúcuta - Departamento Norte de Santander - Colombia), frontera con Venezuela,.


Después de la derrota de la Batalla de Cúcuta, el coronel Ramón Correa se retiró a La Grita (La Grita - Jáuregui -Táchira - Venezuela). Para enfrentarlo, Simón Bolívar comisionó al coronel Manuel del Castillo y Rada a la cabeza de unos 1.000 hombres.
Inició este jefe la marcha el 1° de abril y el 12 de abril de 1813 se hallaba en la inmediaciones de la Angostura, portachuelo situado a unos 11 km al suroeste de La Grita.  Los españoles se retiraron, y también de Mérida, donde Bolívar entró triunfante aclamado por el pueblo. Se le confirió por decreto con rango y fuerza de ley, el título de "El Libertador".por parte del Cabildo de Mérida.
Al mismo tiempo que ordena a su lugarteniente Atanasio Girardot la toma de Trujillo (Trujillo - Trujillo - Venezuela)  llegando Bolívar a Trujillo, ya liberada el 14 de junio de 1813. Al día siguiente proclama el Decreto de Guerra a Muerte.

Este decreto significaba que los españoles y canarios que no participaran activamente en favor de la independencia venezolana se les daría la muerte, y que todos los americanos serían perdonados, incluso si habían cooperado con las autoridades españolas. Además, añadía el objetivo de comprometer de forma irreversible a los individuos con la revolución. Fue redactada bajo la justificación de supuestos crímenes cometidos por Domingo Monteverde y su ejército contra los republicanos durante la caída de la Primera República. 

Esta amnistía se extiende hasta los mismos traidores que más recientemente hayan cometido actos de felonía; y será tan religiosamente cumplida que ninguna razón, causa o pretexto será suficiente para obligarnos a quebrantar nuestra oferta, por grandes y extraordinarios que sean los motivos que nos deis para excitar nuestra animadversión.
 Españoles y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si no obráis activamente en obsequio de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables.
Cuartel General de Trujillo, 15 de junio de 1813 - Simón Bolívar.

Al paso de las tropas de Bolívar los realistas se retiraban. Ocupó Guanare (Guanare o Guanaguanare - Portuguesa - Venezuela) y Barinas (Barinas - Andes - Venezuela) el 1° de julio de 1813.
El 24 de julio de 1813 llegó a Araure (Araure - Portuguesa - Venezuela).

El 31 de julio de 1813 libra la Batalla de los Taguanes ( Tinaquillo - Cojedes - Venezuela), derrotando a las fuerzas realistas, y ajusticiando a 600 europeos y canarios (así denominaba Bolívar a los españoles), aplicando el Decreto a Muerte.


En la Batalla de Mosquiteros (El Calvario - Francisco de Miranda - Guárico - Venezuela), enviado por Bolívar, el teniente coronel Vicente Campo Elías, derrotó a las tropas realistas de José Tomás Boves*.
* Rechazado por la aristocracia criolla Boves prefería pasar su tiempo con el pueblo llanero formado por negros, mulatos, mestizos e indios a los que trataba como iguales y por lo que ellos empezaron a llamarle Taita (papá). En Los Llanos se casó con la mulata María Trinidad Bolívar con la que tuvo un hijo, José Trinidad Bolívar.



Campaña Admirable (puede ampliarse)

Tras la capitulación española, Bolívar tuvo el camino libre, e hizo una entrada triunfal en Caracas el 6 de agosto de 1813. Después de un triunfo militar en Mosquiteros le nombraron Capitán General, con el título de "El Libertador", que desde entonces quedó unido a su nombre.
En septiembre de 1813 decretó un reclutamiento forzoso, arrestando y fusilando sin juicio a quienes se negaran a participar  de su ejército.
Bolívar se concentró en organizar el Estado y dirigir la guerra en lo que parecía su etapa final. Organizó el régimen militar, mantuvo el Consulado, creó un nuevo sistema fiscal, y una nueva administración de justicia. Atendió a la actividad agraria, a las exportaciones, y a la búsqueda de mano de obra calificada. Modificó el gobierno municipal, y ofreció la nacionalidad a extranjeros amigos de la causa republicana.

El 12 de febrero de 1814 tiene lugar la Batalla de La Victoria (La Victoria - Aragua - Venezuela) en la que participan, aparte de las tropas regulares, jóvenes seminaristas y universitarios conducidos desde Caracas por el general José Félix Ribas, que comandó esa acción librada contra las fuerzas del coronel José Tomás Boves al mando de su lugarteniente Francisco Tomás Morales. Después de estos acontecimientos, La Victoria obtiene el privilegio de ser la capital provisional del Gobierno Plural de Venezuela. Por decreto del Libertador Simón Bolívar.
En La Victoria, ante la falta de soldados de línea, el General Ribas decide armar a ochocientos estudiantes de colegios y seminarios de la capital, desde los 12 años de edad que desconocían el manejo de las armas. Muchas madres se opusieron a esta leva de forma natural. 
De 85 alumnos del Seminario de Santa Lima, de Caracas, para marzo solo quedaban vivos seis y para julio apenas uno. Muchas regiones de Venezuela se quedaron sin sacerdotes por años.
La retirada estratégica de Bolívar produjo un éxodo desde Caracas hacia Oriente, en el que murieron muchas personas que seguían a las fuerzas republicanas. 

Bolívar decidió hacerles frente en Aragua de Barcelona (Aragua de Barcelona - Anzoátegui - Venezuela). Tras ser derrotado, Bolívar logró llegar a Cumaná y unirse a Santiago Mariño. Frente a un enemigo implacable que ejecutaba a todos los prisioneros, las fuerzas de Bolívar se fueron debilitando. Ante la falta de medios para combatir a Boves y sus llaneros, Bolívar decidió el 7 de julio de 1814 retirarse con las fuerzas que le quedaban hacia el Oriente venezolano, y unir fuerzas con Santiago Mariño, General en Jefe del Ejército de Venezuela en la Guerra de Independencia, que lideró la campaña que liberó el oriente venezolano de las fuerzas realistas en 1813.


La crueldad de Bolívar

Con ensañamiento y perversidad ajustició a 1.200 civiles prisioneros en Caracas, Valencia y La Guaira. Fueron conducidos sin juicio previo de las prisiones a los fusilamientos, siempre en presencia de Bolívar. Ante el patíbulo se enviaron los condenados enfermos desde los hospitales. Quienes estaban impedidos de caminar fueron amarrados a sus sillas y ejecutados. Por la escasez de pólvora muchos fueron ultimados con bayonetas y rematados con una gran piedra sobre sus cabezas.

Bolívar produjo un éxodo desde Caracas hacia Oriente, en el que murieron muchas personas que seguían a las fuerzas republicanas por temor a las represalias de Boves y su lugarteniente Francisco Tomás Morales. 
 
En 1814 los realistas dominaban el país. Solo el Oriente venezolano y la isla de Margarita permanecían en manos republicanas. El bando republicano estaba dividido en facciones de caudillos que dominaban porciones de territorio. Bolívar decidió salir con Mariño desde Carúpano (Carúpano - Sucre - Venezuela) hacia Cartagena.

Bolívar se traslada a Nueva Granada por un segundo exilio, viajando a la colonia británica de Jamaica en mayo de 1815.          
Entretanto, una poderosa armada y un ejército aguerrido, bajo el mando del general Pablo Morillo, desembarcaba en Venezuela. La causa de la independencia parecía perdida.

Con el apoyo del Gobierno neogranadino fue reconocido jefe por todos los venezolanos que se encontraban en Nueva Granada. El 19 de septiembre de 1814 Bolívar se encontró con Camilo Torres Tenorio, presidente del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Después de la derrota del General Antonio Nariño en la campaña del Sur en julio de 1814, Torres Tenorio encargó a Bolívar la conducción de la guerra. 
El 10 de diciembre de 1814 Bolívar tomó Santa Fe (Bogotá - Cundinamarca - Colombia), y obligó a reconocer la autoridad del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada.
Bolívar decidió abandonar su cargo en la Nueva Granada y partir a Jamaica, llegando a la isla el 14 de mayo de 1815
Bolívar se exilia en Jamaica desde mayo a diciembre de 1815.
Escribió con fecha del 6 de septiembre de 1815 una Carta de Jamaica, en la cual justificaba la rebelión de los criollos, llamaba a la lucha para la independencia, y exponía el proyecto de Francisco de Miranda de crear la Confederación de Colombia.
Después de haber escapado a una tentativa de asesinato en Kingston, se fue a Haití donde recibió la generosa ayuda del presidente Alejandro Pétion.
  
 Bolívar en Haití

Como el gobierno británico no quería comprometerse a darle un apoyo abierto, y los españoles intentaban asesinarle; Bolívar decidió trasladarse a un país más seguro donde pudiera organizar una expedición. 

El 19 de diciembre de 1815, Bolívar salió de Jamaica para Haití. Llegó al puerto de Los Cayos el 24 de diciembre de 1815

En aquella época Haití se había convertido en una república independiente de Francia, que daba asilo y respaldaba a los republicanos del continente americano (Capítulo XIX - El Caribe - Piratas y Corsarios - Haití). Por ello Bolívar consideró que Haití era el lugar adecuado para organizar una expedición militar hacia Venezuela, con la ayuda del presidente de ese país, el general Alexandre Pétion. Allí se dio cuenta que debía reclutar a los llaneros, en ese entonces al mando de José Antonio Páez, para vencer a los ejércitos realistas.

Alejandro Pétion 

La expedición de Los Cayos de San Luis

Se preparó una expedición que tenía como objetivo invadir a Venezuela, apoyar a las fuerzas de resistencia que se mantenían en el territorio, expulsar al enemigo español y restaurar la República. (En el Palacio Presidencial de Puerto Príncipe, el 2 de enero de 1816 se entrevistaron el presidente de Haití, Alexander Pétion, y Simón Bolívar).

Pétion ofreció apoyo a las expediciones libertarias organizadas por Bolívar, que se comprometió a dar libertad a los esclavos de los territorios conquistados a los españoles.

Bolívar logra armar una expedición de hasta 1000 exiliados venezolanos y de otras nacionalidades y 1000 haitianos, además de obtener: 6.000 fusiles, municiones, víveres, una imprenta completa, siete goletas y una importante suma de dinero suministrados por Alexandre Pétion.

Con la ayuda del experimentado almirante Luis Brión (de Curazao, hijo de holandeses), Bolívar organizó una expedición de más de mil hombres conocida como la Expedición de los Cayos
Salió el 23 de marzo de 1816 con rumbo a la isla de Margarita. Bolívar retrasó su partida seis días porque esperaba a su amante Josefina Machado, que venía de la isla danesa de Saint Thomas. Como Brión presionaba para continuar, partieron los barcos. Al llegar al sur de La Española un barco mensajero alcanzó el navío de Bolívar y comunicó que Josefina y su familia habían llegado a Los Cayos. Bolívar pidió a Brión que le enviasen una fragata.
Los oficiales británicos y alemanes protestaron y amenazaron con abandonar esta expedición tomada tan a la ligera, pero Brión los convenció de que continuasen.

Desde los Cayos de San Luis (Los Cayos - Departamento Sur - Haití), navegaron hasta la Isla Margarita Simón Bolívar acompañado de Santigo Mariño, Luis Brión y otros, desembarcando el 3 de mayo de 1816. 

Juan Bautista Arismendi, el caudillo revolucionario afincado en la Isla de Margarita, apoyó ampliamente a Bolívar cuando éste procedente de Haití desembarcó en Margarita con su expedición de los Cayos. En mayo de este mismo año su esposa Luisa Cáceres de Arismendi fue hecha prisionera por parte de las fuerzas realistas. Como manera de obligarlo a un canje de prisioneros, el jefe español propuso el canje por la mujer de Arismendi, que expresó: "Diga al jefe español que sin patria no quiero esposa".

Carúpano (Carúpano - Sucre - Venezuela) fue liberada por los expedicionarios el 1° de junio de 1816.
Simón Bolívar promulgó, “considerando que la justicia, y la patria reclaman imperiosamente los derechos imprescindibles de la naturaleza”, el primer decreto de la Libertad de los esclavos:
"El nuevo ciudadano que rehúse tomar las armas para cumplir con el sagrado deber de defender su libertad, quedará sujeto a servidumbre, no solo el sino también sus hijos menores de 14 años, su mujer y sus padres ancianos"
Simón Bolívar - Proclama del 2 de junio de 1816 en Carúpano.


Esta curiosa forma de otorgar la libertad propuesta por El Libertador, significaba obtener coercitivamente esclavos para su tropa, logrando de manera compulsiva incorporar numerosos negros.
El ejército libertador buscó por medio del convencimiento atraerse a la población negra, pero cuando no lo pudo hacer por medios pacíficos recurrió a la esclavitud, la más vergonzante y odiosa de las instituciones coloniales que pervivían aún en una gesta supuestamente libertadora. Es así como se reclutan a cinco mil esclavos del Cauca, Antioquia y Chocó, con indemnización económica para sus ex dueños, 

Santiago Mariño comandó una división lacia  Güiria (Güiria - Valdez - Sucre - Venezuela) y Manuel Piar hacia Maturín (Maturín - Monagas - Venezuela), para asegurar el dominio del ejército republicano en el oriente venezolano.

En el oriente venezolano, los realistas al mando de Francisco Tomás Morales habían contenido a los republicanos. Bolívar se dirigió para entrevistarse con Santiago Mariño y José Francisco Bermúdez que desconocieron su autoridad. Bolívar regresó a Haití para organizar una nueva expedición.

El 16 de julio de 1816 Bolívar desembarcó en Ocumare de la Costa y la población huyó. Emitió una proclama en la que cambiaba su decreto a muerte. En la misma declaraba que los españoles europeos no serían matados salvo que estuvieran combatiendo.

Allí declaraba que su armada iba a liberar a toda Venezuela. Contaba con 650 soldados, de los que 300 jamás había estado en combate. Bolívar consiguió reclutar a unos doscientos negros.
Entonces procedió a marchar en dirección a Valencia con el fin de establecer desde allí una conexión con los combatientes que se hallaban en Los Llanos. Las fuerzas bajo Morales se dirigieron a Valencia y de allí hacia los cerros que llevaban a Ocumare.

Después de una corta escaramuza, huyó Bolívar hacia Ocumare y de allí a la Isla de Bonaire. Al llegar Brión a Bonaire, le recriminó a Bolívar que hubiera abandonado Ocumare de esa manera y le ordenó ir a Cumaná. Brión partió a Margarita para reparar varios barcos y Bolívar desembarcó nuevamente en Cumaná.

En Cumaná Santiago Mariño y Manuel Piar le recriminaron igualmente la huida de Ocumare y lo amenazaron con llevarlo a una corte marcial y fusilarlo. Bolívar se convirtió en enemigo de Piar desde aquel entonces. Con el fin de evitar más encuentros problemáticos con oficiales revolucionarios, decidió partir de nuevo hacia Haití.
  


Manuel Piar
(1774 - 1817)


La participación en la independencia de Venezuela de Manuel Piar, nacido en Curazao (Curaçao - Reino de los Países Bajos) y mulato de padre canario, fue decisiva. Luchó bajo órdenes de Francisco de Miranda en la Primera República, que se perdió por la caída de Puerto Cabello, indefendida por Bolívar en julio de 1812, mientras que Piar mantenía su tropa en Margarita (Isla de Margarita - Estado de Nueva Esparta - Venezuela).


Manuel Piar llegó a La Guaira en 1785. Autodidacta, estudió algo de marinería en Estados Unidos y se dirigió a Haití, conociendo varios idiomas, y colaborando con el gobierno de los negros. A los 23 años, expresó su voluntad de ayudar a la independencia de Venezuela. Huyendo de Venezuela, comandó un buque haitiano a las órdenes de generales negros. Con el general Francisco de Miranda sirve a la República como Alférez de Navío, tomando parte en acciones en Puerto Cabello y otras en Guayana en 1812.  Con la caída de la Primera República, se refugió en Trinidad.

Con el grado de coronel, firma el "Acta de Chacachacare". Chacachacare es una pequeña isla, propiedad en ese tempo de la hermana de Santiago Mariño, en Trinidad Tobago, a escasa distancia de la costa venezolana, donde se reunieron los revolucionarios liderados por el General Santiago Mariño en la Campaña de Oriente. 
Piar organiza la primera escuadrilla naval de Venezuela, con la cual derrota a los buques enemigos cerca de Chuspa (Chuspa - Vargas - Venezuela), el 18 de noviembre de 1813 y establece el bloqueo naval de Puerto Cabello, en combinación con el sitio impuesto por Simón Bolívar.

Su condición de pardo (mestizo) le llevó a tener problemas con sus superiores criollos, incluyendo al propio Bolívar, que formaban parte de los mantuanos. 
Manuel Piar participó en 24 acciones de guerra y sólo igualó en una de ellas, en contra del ejército de José Tomás Boves en el Sitio de El Salado (El Salado - Cumanà - Sucre - Venezuela) el 16 de octubre de 1814
Fue héroe de las Batallas de El Juncal (El Juncal - Barcelona - Bolìvar - Anzoàtegui), el y San Félix (Mesa de Chirica - San Fèlix - Guayana) el 11 de abril de 1817, conquistando las misiones capuchinas, realistas. Los monjes en su aislamiento entendìan que los revolucionarios se comportaban como los jacobinos de Robespierre en la Revoluciòn Francesa. Pocos indios aceptaban a los capuchinos,
Piar ordenó ejecutar a 300 prisioneros europeos pero perdonó a los criollos.
Al día siguiente un destacamento republicano​ armado con sables, machetes y lanzas lleva a 18 misioneros y 2 enfermeros a un lugar cercano a la misión, donde son degollados y decapitados, luego quemados y sus restos lanzados al rìo Caroní.
El Estado Mayor había resuelto trasladar a los capuchinos a otro pueblo más al interior de la provincia, Divina Pastora, en caso que los realistas avanzaran. El oficial a cargo, que desconocía la geografía local, entendió que se los enviará con la Divina Pastora, es decir, la Virgen María, y por eso los ejecutó.

Piar prácticamente liberó toda Guayana, y fue él quien en Angostura creó la base de retaguardia de vital importancia para los éxitos de 1819 e invitó a establecerse en ella al Libertador.
Aunque Piar anhelaba la independencia, también deseaba el poder y el derecho político y social de los negros y mestizos, denigrados por el sistema colonial y cuya situación aparentemente no cambiaría con la hipotética derrota de los realistas.


Guayana - Expedición de Jacmel - Haití

De Jacmel, Bolívar se dirigió a Angostura (Ciudad Bolívar - Bolívar - Venezuela). el 17 de julio de 1817. La Conquista de Piar en Guayana, y sus innumerables victorias en el campo de batalla, aunado al aprecio de sus subalternos, fue envidiada por Simón Bolívar, quien probablemente terminó conspirando con otros próceres para enjuiciarle y fusilarlo por supuesta traición a la patria.

Anteriormente a la ofensiva republicana en Venezuela únicamente operaban guerrillas independentistas pobremente armadas y organizadas además de muy dispersas, cada uno al mando de su caudillo local.
Se consiguió la unificación de los rebeldes bajo un único mando, creándose el Estado Mayor General de los Ejércitos y el nombramiento de Angostura del Orinoco como capital.


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Las primeras operaciones se iniciaron con el desembarco de tropas para apoyar las guerrillas locales a finales de 1816, logrando grandes éxitos hasta que en enero de 1817 un poderoso ejército de 5.000 realistas fue enviado desde Caracas para acabar con el foco de insurrectos.​ Estas pasaron por Nueva Barcelona donde hicieron retroceder a la Guayana a una tropa patriota que había ocupado dicha ciudad.

La situación cambió definitivamente con la llegada de las goletas y bergantines de Brión a principios de julio. El acceso de suministros por mar a la ciudad también quedaba bloqueado y se estableció una ruta permanente de comunicaciones y abastecimiento para los rebeldes.
La victoria de los patriotas de Brión en la Batalla Fluvial de Pagallos (Isla de Pagallos - Río Orinoco - Curiapo -Venezuela) el 8 de julio de 1817, garantizaba el dominio naval del río, haciendo insostenible la posición de los realistas.​


Delta del Orinoco - Mapa Provisorio

A pesar de su superioridad armamentística inicial los realistas fueron finalmente vencidos y el 17 de julio de 1817 cae la capital provincial de Angostura y son forzados a retirarse a Angostura la Vieja hasta el 3 de agosto de 1817 cuando las tropas realistas se retiran definitivamente de la provincia.


La Campaña de Guayana fue uno de los hechos más trascendentales de la lucha de independencia de Hispanoamérica. El control del rico territorio guayanés, dio a los republicanos gran cantidad de ganado, piedras preciosas y otros recursos naturales,  además de contar con una salida al Mar Caribe por donde traficar dichos productos y comprar armamento, a su vez estaban comunicados con el Apure donde el líder independentista José Antonio Páez controlaba a los llaneros.
Además, el control del Orinoco sirvió como una excelente línea defensiva a los patriotas y como vía de comunicación y transporte.
Bolívar pasaría de Guayana a los Llanos para entrevistarse con Páez, luego de lo cual emprendería las campañas de Apure, el Centro y Nueva Granada.
El 15 de febrero de 1819, Simón Bolívar instaló en Venezuela el Congreso de Angostura, bajo la inspiración del ideario republicano y humanista del general Francisco de Miranda
.


Los fusilamientos ordenados por Bolívar

El fusilamiento de algunos militares con ascendencia negra que alcanzaron estatus importantes en el ejército libertador también muestra la actitud de una época y de sus caudillos blancos mantuanos.
Por empuñar las armas a favor de la libertad de los esclavos, la igualdad de los pardos y el reconocimiento de los indígenas, Manuel Piar fue asesinado.
A partir de 1817 se desarrolló un conflicto de poder entre Manuel Piar, que había liderado la conquista de Guayana, y Simón Bolívar. Piar había derrotado a Morales en El Juncal a finales de 1816 y había tomado Angostura en abril de 1817. 
Simón Bolívar realizó un consejo de guerra 24 de julio de 1817 para que se reconociese su liderazgo. Bolívar escribió un pronunciamiento contra Piar en agosto y decidió aprehenderlo. acusado de querer eliminar a Bolívar y establecer un gobierno de mulatos. Piar fue fusilado el 16 de octubre de 1817. Bolívar quedó claramente como único jefe de las fuerzas independentistas en Venezuela.

Bolívar había nacido en una de las familias terratenientes y mineras más ricas de Venezuela y de América, Piar en una familia modesta, inmigrante de Curazao. 
Bolívar era blanco, mantuano, descendiente directo de españoles, quien antes de iniciar la guerra de independencia tenía más de mil esclavos bajo su servicio.
Piar era mulato, descendiente de negros y de canarios y, por lo tanto, enemigo jurado de la esclavitud. 
Mientras Bolívar de forma cobarde con su derrota en Puerto Cabello en julio de 1812 había sido el causante del fin de la Primera República, Piar había logrado mantener a toda costa a su ejército en Margarita. 
Mientras Bolívar había salido huyendo antes de que cayera la Segunda República y había abandonado a sus tropas en la expedición de Los Cayos, Piar, por el contrario, se había mantenido combatiendo en el oriente. Mientras Bolívar para consolidar su liderazgo había traicionado a Miranda, Piar solo había ascendido por sus triunfos.

Con respecto la independencia. Bolívar deseaba un gobierno unitario no democrático similar a una monarquía absoluta. a una dictadura que pudiese perpetuarlo en el poder. 
Sus oficiales eran a su semejanza racistas, mantuanos y detestaban a los negros, mulatos, indios y mestizos.
Bolívar no había recibido instrucción militar, aunque se había informado sobre tas tácticas y estrategias para las batallas.
Piar, por el contrario, había estudiado en el ejército, y entendía que la mayoría del pueblo americano se componía de descendientes de esclavos, de indígenas, de canarios y de españoles pobres. Piar, derrotando a los realistas, prometió la abolición de la esclavitud de forma inmediata, sin ningún tipo de condición. 
Piar quería una revolución social, Bolívar solo reforma que les permitieran a los blancos americanos el poder absoluto, con él a la cabeza, en un régimen profundamente conservador, vitalicio y vinculado a Inglaterra, como consolidó años más tarde con su famosa Constitución Bolivariana y con su Decreto Orgánico de la Dictadura.
El fusilamiento de Piar fue la segunda traición de Bolívar.



La consolidación del liderazgo supremo facilitó el control del oriente venezolano y la instalación de Bolívar en Angostura (hoy Ciudad Bolívar), que trajo consigo el inevitable y largo enfrentamiento con las fuerzas expedicionarias del general español Pablo Morillo y la organización de los mecanismos elementales para que el gobierno pudiese funcionar.
Las tropas españolas sufrieron un prolongado desgaste, sin reposición de las bajas producidas en numerosos enfrentamientos, en Colombia y en Venezuela.

En 1818, la situación del ejército español en Venezuela se hizo insostenible y Morillo se vio obligado a retirar algunas de sus fuerzas de la Nueva Granada para intentar contener a Bolívar. Para entonces la situación política y militar era lo bastante buena como para pensar en la organización de un Estado y así fue como se instaló hacia el año 1819 el Supremo Congreso de la República en Angostura.


El Supremo Congreso de la República


El 15 de febrero de 1819 en Angostura (Ciudad Bolívar - Venezuela) se proclama, a instancias de Bolívar la República de Colombia, conformada por tres Departamentos:
Cundinamarca, Quito y Venezuela.
Y la presidencia de Simón Bolívar.
Con Capital a designar, con el nombre de "Libertador Bolívar".

En el Salón de Sesiones se expone un retrato de Simón Bolívar con el ampuloso título de "Bolívar, Libertador de Colombia y Padre de la Patria".
Desde los balcones del Congreso Bolívar presenció el fusilamiento de Manuel Piar.

El enfrentamiento decisivo con los realistas se produjo en la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819, por medio de la cual se pretendía detener el avance de las tropas leales comandadas por Barreiro hacia la ciudad de Bogotá y que resultó en una gran victoria para Bolívar y el ejército revolucionario.



Del Congreso de la República (1819)

La soberbia y vanidad de Simón Bolívar es elocuente, comparable con los discursos pronunciados el siglo pasado por Benito Mussolini, Iósif Stalin y Adolfo Hitler.

La traición fue una constante en su vida, rodeado de serviles aduladores y odiando y esquilmando al pueblo que lo consagraba, como lo hizo Fernando VII.


El 24 de junio de 1821 en la Batalla de Carabobo (Valencia - Carabobo - Venezuela), los patriotas obtuvieron una victoria decisiva sobre el ejército español que fue completada con la Batalla Naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823.
Después de la derrota en Maracaibo. los realistas iniciaron negociaciones que terminaron en su capitulación, el 3 de agosto de 1823Francisco Tomás Morales saldría del continente con sus estandartes, escoltado por una flota grancolombiana hasta Cuba, recibiendo cinco mil pesos. Sus soldados podrían retirarse o quedarse a vivir bajo el nuevo régimen.
Muchos civiles solicitaron ser evacuados, por lo que se solicitaron más barcos a Curazao.

20.000 peninsulares y criollos realistas huyeron entre 1810 y 1826 a Cuba.


La derrota realista en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, continuó con el asedio planteado por el general Páez en Puerto Cabello. Los realistas evacuaron la ciudad el 8 de noviembre de 1823, dos días después el castillo de San Felipe fue tomado, acabando así la guerra de independencia en Venezuela.

La Gran Colombia se encontrada devastada, con una quinta parte de su población muerta o desaparecida, con muchos soldados heridos, y sin alimentos, donde el ganado había sido consumido por los ejércitos. 

 

Congreso de Cúcuta - República de Colombia

El resultado de este Congreso fue el nacimiento oficial de la República de Colombia, conocida como la Gran Colombia, mediante la promulgación de la Ley Fundamental de Colombia y cuya extensión abarcó en ese momento los territorios de la Nueva Granada y Venezuela que se dividen políticamente en tres departamentos: Cundinamarca (Bogotá), Venezuela (Caracas) y Quito (Quito).
 En diciembre de 1821, el Congreso proclamó a Simón Bolívar presidente de la República y a Francisco de Paula Santander​ vicepresidente de forma que las Repúblicas de Venezuela y la Nueva Granada quedan desde este día reunidas en una sola bajo el título de República de Colombia.


La República de Guayaquil

Mientras Bolívar se encontraba en Bogotá, organizando la Gran Colombia, se dieron otros procesos libertarios como el de Guayaquil el 9 de octubre de 1820 que se llevó a cabo sin la participación de Bolívar, lo cual incidió para que posteriormente el Libertador optara por ocupar aquella provincia que se había declarado independiente bajo la presidencia de José Joaquín de Olmedo. Recién dos años después Simón Bolívar llega a Guayaquil con su ejército, destituye a la Junta de Gobierno y la anexa a la Gran Colombia.

La corriente libertadora del Norte, encabezada por Bolívar y que ya había independizado Venezuela y Nueva Granada, avanzaba por entonces hacia la Presidencia de Quito; y, desde allí, Sucre, el lugarteniente de Bolívar, pidió el auxilio del Perú contra los españoles que le cerraban el paso en la sierra quiteña. San Martín convino en enviar una división bajo el mando de Santa Cruz. Confluían así las dos corrientes libertadoras, la del Norte (iniciada en Venezuela) y la del Sur (iniciada en el Río de la Plata). Mientras Sucre, con su ejército representaba a la Gran Colombia, Santa Cruz, con sus 1.300 a 1500 soldados peruanos, encarnaba el aporte del Perú a la lucha por la emancipación de Quito y de América en general. 

Después de la victoria de Antonio José de Sucre sobre las fuerzas españolas en la Batalla de Pichincha (Volcán Pichincha - Quito - Ecuador), el 24 de mayo de 1822 el norte de Sudamérica fue liberado. Con esa gran victoria Bolívar se preparó para marchar con su ejército y cruzar los Andes y liberar definitivamente Perú que ya había declarado su independencia el 28 de julio de 1821 luego del desembarco del general José de San Martín en Paracas y la toma de Lima el 12 de julio de 1821.

El 18 de junio de 1821, Bolívar asciende a Sucre a general de división y lo nombra intendente del Departamento de Quito. Ese día, durante la entrada triunfal del Libertador a la Plaza de la Independencia de Quito, una mujer le arroja desde su balcón una corona de laurel al rostro, lo que llama vivamente la atención de Bolívar. Esta mujer fue Manuela Sáenz, quien participó también en las luchas de la independencia y sería nombrada coronela por Bolívar, que se convirtió en su amante y la llamó "La Libertadora del Libertador".

 

Perú - Declaración de Independencia del Perú

Tras la liberación de Chile, y apoyado por la flota del piloto inglés lord CochraneSan Martín se dirigió a Lima y estableció el Protectorado, ante el recelo de la opinión pública conservadora de la ciudad.

En 1820, la Expedición Libertadora procedente de Chile desembarcó en el Perú bajo el 
mando del general argentino José de San Martín, que proclamó en Lima la Independencia
 del Perú (1821) y bajo su Protectorado  se formó el Primer Congreso Constituyente del país. 

Sus principales medidas de gobierno fueron la libertad de vientres, la abolición de la mita, 
la expulsión del arzobispo de Lima, la creación de una escuela normal para la formación
 de maestros y la fundación de la Biblioteca Nacional del Perú.

El cuartel general de San Martín se estableció en Huaura, desde donde San Martín. en noviembre de 1820, firmó una Declaración de Independencia. Esta declaración fue apoyada principalmente en el norte de Perú. La Intendencia de Trujillo. bajo el mando del Marqués de Torre Tagle, se puso a disposición de San Martín. Sucesivamente juraron la independencia Piura, Chachapoyas, Jaén, Lambayaque y Maynas.


Palacio de Torre Tagle en Lima -  desde 1918 es la sede principal del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú y de la Dirección Nacional de Protocolo y Ceremonial del Estado.

Lima estaba sitiada por las montoneras patriotas* y la población reclamaba la presencia en la ciudad de San Martín, porque las montoneras impedían el normal abastecimiento de la ciudad, y cometían excesos con la población.
* Guerrilleros indios de las regiones andinas, muchos se enrolaron en las filas del Ejército de San Martín.


El Virrey del Perú, José de la Serna, había abandonado la ciudad y se había refugiado en la Sierra Central, dejando una guarnición en el Callao, en la fortaleza Real Felipe.

El mismo Virrey comunicó a San Martín que se dirigiera a Lima, por temor a que sea saqueada por las montoneras.
José de San Martín ingresó a Lima el 12 de julio de 1821, y dos días después entró en Lima todo el Ejército Libertador.
Instalado en el Palacio de los Virreyes, San Martín invitó al Ayuntamiento a jurar la Independencia de Perú, proclamando un Cabildo Abierto.

La declaración de la Independencia del Perú fue firmada el 15 de julio de 1821 por los vecinos notables de la Ciudad de los Reyes (Lima). La ceremonia de la Proclamación de la Independencia se realizó el 28 de julio de 1821, en la Plaza Mayor de Lima y en otras dos plazuelas más de la capital. San Martín fue designado como Protector de Perú.


Sobre el Acta de la Declaración de la Independencia

Según los historiadores, la mayoría de los firmantes (3504) lo hizo por temor a la fuerza de ocupación de Lima (el Ejército Libertador). Algunos firmaron esperando algún nombramiento por parte de un nuevo gobierno.
Muchos se escondieron, españoles y criollos, para no firmar el Acta de Independencia.
Dos semanas después de la firma, cuarenta y tres de los sesenta y cuatro miembros del consulado huyeron. Solo diecisiete de los miembros del Consulado firmaron la Declaración. También señalan que muchas personas prominentes firmaron la Declaración de Independencia y posteriormente huyeron del país. Más aún, de los que firmaron la Declaración de Independencia, muchos retornaron al bando realista.
También fue firmada por patriotas.


 
La Entrevista de Guayaquil
(1822)
 
Simón Bolívar solicitó al General San Martín una reunión para definir el destino de la Provincia de Guayaquil, la reparación de la ayuda que el Perú había brindado anteriormente para la liberación de aquella provincia, y el final de la campaña contra los realistas, cuya definitiva etapa debía librarse en el recientemente independiente Perú, ya que en zonas de la sierra peruana se encontraban los últimos reductos de los ejércitos realistas instalados en Sudamérica.
Algunos historiadores sostienen que el tema fundamental del encuentro fue el futuro del Perú, según consta en una carta dirigida a Sucre, en donde el escribano de Bolívar dice:
"S. E. el Libertador no ha dejado de pensar un instante en la suerte del Perú desde que tuvo la entrevista en Guayaquil con el general San Martín..."

Analizando la historia se puede establecer que la intención de Bolívar era la de anexar el Perú a la Gran Colombia, y liderar esta república.
La reunión se realizó en Guayaquil, el 26 de julio de 1822.


San Martín propuso instalar en Perú una monarquía constitucional o un gobierno con un poder ejecutivo muy fuerte, en atención a lo que se registraba en las Provincias Unidas del Sur (Argentina, Paraguay, Uruguay) y en Chile, donde los caudillos regionales luchaban entre sí por la construcción de sus respectivos países independientes, como fueron viables Uruguay y Paraguay. Bolívar se mostró partidario de una república democrática y, en forma general, la consolidación de América del Sur unificada.
Una de las versiones de este encuentro, dice que la noche del 27 de julio de 1822, en que Bolívar agasajó a San Martín con un banquete, se mantuvo un estricto secreto de todo lo conversado, tal cual lo convenido, San Martín se retiró hacia el muelle, y se embarcó hacia el Perú, dejando en manos de Bolívar parte de su ejército.

"Mas espero que Guayaquil no será agregado a Colombia, porque la mayoría del pueblo rechaza la idea"
José de San Martín - Relato sobre aquel encuentro evocado por el General Jerónimo Espejo, quien formó parte del Ejército de los Andes y participó en batallas como Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú.
Fuente: San Martín visto por sus contemporáneos, José Luis Busaniche, Instituto Nacional Sanmartiniano, Buenos Aires, 1995.

Al regresar San Martín a Perú, acompañado por una pequeña escolta y un ayudante.
La misma noche de su arribo, montado a caballo, se dirigió a Ancón (Ancón - Lima - Perú), al norte de Lima. Era el 20 de septiembre de 1822, el mismo día de la instalación del Primer Congreso Constituyente de la República del Perú. En la madrugada del día 22 de septiembre de 1822, en el bergantín Belgrano, se embarcó rumbo a Valparaíso.

El Director del Archivo General de la Nación (Archivo Nacional de Colombia), Armando Martínez, pudo encontrar, en 2013, en el Archivo Nacional de Ecuador, una carta escrita por el General José Gabriel Pérez (Secretario general de Bolívar en la campaña del sur):
"San Martín elogió la idea de crear la Federación de los Estados Americanos, que Chile no tendría problema en entrar pero sí Buenos Aires, y se ofreció a tramitar un arreglo de límites entre Colombia y Perú. Al final, tras ofrecer toda su ayuda en espera que Colombia hiciera lo mismo con Perú, el Protector dejó en claro que la reunión fue una visita sin carácter oficial y sin ningún objeto político y militar. "

San Martín se retiró a Europa, si bien el verdadero problema de Bolívar con Perú era la amenaza que suponía como país para su proyecto de la Gran Colombia. 
En opinión del historiador Hugo Pereyra Plasencia, Bolívar llegó al Perú no tanto por dar la libertad a los peruanos, "sino principalmente por el interés geopolítico de destruir de raíz lo que consideraba como una amenaza para la Gran Colombia"

Lo poco que le importaba la libertad local se demostró cuando, en 1825, Bolívar dispuso la anulación de la emancipación de los esclavos que había decretado San Martín y poco después implantó de nuevo el tributo del indígena, que también había sido eliminado por San Martín el 27 de agosto de 1821.
Los indígenas tributaban este impuesto que significaba el 50% de los ingresos del Perú. Lo tributaban por el solo hecho de ser indios.


Bolívar redujo considerablemente las tierras peruanas a favor de Guayaquil y del Alto Perú, pretendiendo apoderarse de los territorios peruanos de Jaén (Jaén - Cajamarca - Perú) y de Maynas (Maynas - Loreto - Perú), intentando entregar a Bolivia la costa oceánica peruana desde Tacna hasta Antofagasta.

  
La República de Guayaquil - Ecuador

La anexión obligada de la Provincia Libre de Guayaquil a la Gran Colombia, provocó el auto exilio de José Joaquín de Olmedo (Presidente de la Provincia Libre de Guayaquil), quien en una conmovedora misiva le hizo conocer a Bolívar su desacuerdo con las medidas adoptadas con su pueblo. 
El 31 de julio de 1822, la ciudad de Santiago de Guayaquil declaró su anexión a la Gran Colombia y con ella también el resto de la nación guayaquileña.

* El Estado de Guayaquil (también denominado República de Guayaquil) fue un estado sudamericano soberano e independiente, surgido entre los años 1820 y 1822 con la independencia de la Provincia de Guayaquil de la corona española. 

La provincia tuvo un gobierno y constitución provisional hasta su incorporación a la Gran Colombia, que seguidamente extendió la independencia a la Presidencia de Quito. Su sucesora fue el Departamento de Guayaquil formando parte de la Gran Colombia.
En aquellos tiempos el tribunal de la Real Audiencia de Quito tenía jurisdicción sobre las provincias de Quito, Guayaquil y Azuay (Azuay - Ecuador) 
Una década más tarde GuayaquilCuenca y Quito se separan de la Gran Colombia formando el actual Ecuador.



Guerra de Maynas

El Gobierno y Comandancia General de Maynas (San Martín - parte de Amazonas - Perú; Loreto - Perú y Ucayali - Perú) fue una división territorial (en el Amazonas peruano) del Imperio español en el Virreinato del Perú, con capital en Moyobamba (Moyobamba - San Martín - Perú).

La guerra por la independencia de Maynas  fue provocada por el resentimiento de los indígenas hacia los españoles,  por los sucesivos abusos y tratos inhumanos que habían padecido. Los españoles vivían en las ciudades de Chapapoyas (Chapapollas - Amazonas - Perú), Rioja (Rioja - Rioja - San Martín - Perú) y Moyobamba.

El llamado Ejército Invisible, con tropas indígenas de la amazonia y algunos voluntarios argentinos, peruanos y brasileros (a semejanza de las brigadas internacionales de la Guerra Civil Española). El Ejército Invisible fue el protagonista en la Guerra de Maynas, la 
única guerra de las de la independencia sudamericana en la que no intervinieron los ejércitos patriotas.

El 8 de septiembre de 1820, en la Bahía de Paracas (Paracas - Pisco - Ica - Perú), Pascasio Noriega, comerciante en la selva peruana establecido en Moyobamba esperó la llegada del Ejército Libertador de San Martín para ponerse a las órdenes del General para hacer campaña por la emancipación en la región amazónica peruana.
El general San Martín lo envió a Trujillo (Trujillo - La Libertad - Perú), donde José Bernardo de Tagle, Intendente de Trujillo, aliado del Ejército del Libertador, le entrega cuarenta soldados, con los que regresa a Moyobamba.

El Ejército Invisible marchó desde Chachapoyas, pero uno de los invasores, el teniente José Matos, se pasó a los realistas, asesinó a Noriega apoderándose de armas y municiones. El Gobernador de Maynas, Manuel Fernández Alvarez, que había huido hacia el centro de la gobernación, se dirigió en expedición hacia Chachapoyas, y fue derrotado en la Batalla de Higos Urco*, el 6 de junio de 1821.
* En esta batalla destacaron las mujeres chachapoyanas lideradas por Matiaza Rimachi quien murió heroicamente.


Matiaza Rimachi
(1770 - 1822)


El 17 de agosto de 1821 el gobernador pidió el parecer a una junta de guerra, que decidió que las fuerzas se refugiaran en Tabatinga (Tabatinga - Amazonas - Brasil), entregando la artillería y municiones al comandante portugués. Los patriotas juraron el 19 de agosto de 1821 la Independencia en Moyobamba y otros puntos de Maynas.
El 4 de septiembre de 1822, las tropas patriotas dirigidas por el Teniente Coronel Nicolás Arriola (argentino), parten de Chachapoyas con dirección a Moyobamba. A su paso por Rioja, libran tres batallas, la Batalla de La Ventana, la Batalla de Tambo del Visitador (Habana - San Martín - Perú) y la Batalla de Rioja

Tras sufrir numerosas bajas, los realistas se retiraron en desorden con dirección a Moyobamba, siendo perseguidos hasta el lugar llamado Ventanas, donde volvieron a ser vencidos. La organización y disciplina de los españoles cedieron ante el heroísmo de los patriotas.


En esa oportunidad, según documentos del Archivo Regional de Amazonas, Matiaza Rimachi, india natural y vecina de Chachapoyas, dedicada a la fabricación de lienzos de algodón, organizó a sus vecinas y las llevó al frente de batalla para apoyar a sus padres, esposos e hijos. Sin reparar en nada se enfrentaron a las armas de fuego con cuchillos, palos y hondas.
Los jefes militares les solicitaron el retiro del frente, y las mujeres respondieron que querían mejor morir en el campo de batalla, combatiendo, alcanzando piedras a los honderos o llevando agua a los soldados.
Rimachi y sus dirigidas dijeron a la tropa que si se acobardaban les entregasen los fusiles y recibiesen sus polleras y faldellines.

Vencedores los patriotas avanzan, con el apoyo de muchos riojanos, hacia el pueblo de La Habana, donde se libra la Batalla de Habana; con la cual se logra vencer definitivamente a los españoles, lográndose consolidar la Independencia de Maynas el 23 de Septiembre de 1822.

Con la Guerra de Maynas queda pacificado el oriente peruano en 1822. Pero San Martín se ve obligado a retirarse del Perú mientras el flamante estado sostiene una guerra contra los realistas de resultado incierto hasta 1824, año en que tuvieron lugar las campañas de Junín y Ayacucho bajo el mando de Simón Bolívar.
  


Primer Congreso Constituyente del Perú

La victoria de Ayacucho concluyó con la capitulación del ejército realista que puso fin al Virreinato del Perú.
El Protectorado de San Martín fue sucedido por una Junta de Gobierno, integrada por el general José de La Mar, el comerciante Felipe Antonio Alvarado y el conde Manuel Salazar y Baquíjano
El Primer Congreso Constituyente promulgó el 12 de noviembre de 1822, la Primera Constitución Política de la República, de clara tendencia liberal. Fue una constitución efímera; ahora que San Martín había desaparecido de la escena, Bolívar accedió a dirigir sus fuerzas en ayuda del Perú. Así, a la llegada de Simón Bolívar, el propio Congreso Constituyente, tuvo que suspender sus efectos para poder dar plenos poderes dictatoriales a Bolívar.


La Dictadura de Bolívar

En 1823 Bolívar fue autorizado por el Congreso de la Gran Colombia para tomar el mando y en septiembre llegó a Lima cuyo gobierno le pedía que dirigiera la guerra y se reunió con su segundo, el General Antonio José de Sucre para planificar el ataque. 
El Congreso peruano depone al Presidente Torre Tagle y nombra Dictador a Bolívar. entrando en receso hasta ser convocado por el Dictador.

Bolívar desde Pativilca (Pativilca - Barranca - Lima - Perú) ordena el repliegue de sus tropas hacia Trujillo y Huamachuco (Huamachuco - Sánchez Carrión - La Libertad - Perú), nombrando jefes principales a generales grancolombianos, sólo el General José de la Mar, peruano, se mantuvo a cargo de las tropas peruanas de su ejército. Bolívar no sentía aprecio por los peruanos, ordenó expoliar iglesias y consintió que los jefes colombianos cometieran saqueos.

Durante su gobierno se ejerció represión contra sus principales opositores. Así, se dispuso el destierro de Francisco Xavier de Luna Pizarro y de Mariano Necochea, el encarcelamiento del almirante Martín George Guisse, los hermanos Ignacio y Francisco-Javier Mariátegui y varios militares chilenos y argentinos así como la ejecución de personajes como el ministro Torre Tagle y Juan de Berindoaga. Adicionalmente se tendió un manto de suspicacia sobre Bolívar respecto del asesinato de Bernardo Monteagudo.



Falucho

El 5 de febrero de 1824, las tropas rioplatenses de las fortalezas del Callao pertenecientes a la expedición libertadora de San Martín, acaudilladas al mando de un sargento de apellido Moyano, se habían amotinado argumentando falta de pago a los soldados. Esa sublevación liberó a los presos españoles que estaban recluidos en el Fuerte del Real Felipe.
Las fuerzas realistas ocuparon Lima el 29 de febrero, para más tarde replegar su fuerza principal a la sierra central y sostener una guarnición en El Callao (Callao - Perú).

El 4 de febrero de 1824 por la noche, los oficiales realistas presos en el Fuerte del Callao sobornaron a los sargentos Francisco Molina, Matías Núñez y José Manuel Castro y tomaron el control del fuerte.

Antonio Ruiz, conocido por sus compañeros como el Negro Falucho, había nacido esclavo en Buenos Aires; liberto del comerciante Antonio Ruiz, de quien tomó su nombre. Recluta del Ejército del Norte en Argentina, veterano de las batallas de Tucumán, Salta, Vilcapugio y Ayohuma, se alistó en la Expedición Libertadora al Perú.
El día 7 de febrero de 1824, después del motín, aún flameaba en el fuerte la bandera celeste y blanca del Regimiento de San Martín, y los sublevados decidieron cambiarla.
Custodiando el mástil se encontraba el Negro Falucho. que se sorprendió cuando los amotinados comenzaron a arriar la bandera, intentando izar la bandera de Fernando VII, Falucho trató de impedirlo, exclamando; "yo no puedo rendir honores a la bandera contra la que he peleado siempre".
Los sublevados quisieron imponer su autoridad, y le ordenaron presentar armas al pabellón de España. "tú eres un revolucionario" "Malo es ser revolucionario" le espetaron.
Falucho respondió; "Malo es ser revolucionario, pero mucho peor es ser traidor", y tomando su fusil por el cañón, destrozó el arma contra el mástil de la bandera.
Cuatro sublevados le obligaron a arrodillarse junto al muro que daba al mar, y lo acribillaron, mientras Falucho gritó "Viva Buenos Aires". Estaba amaneciendo.

Dos años después, los citados Molina, Núñez y Castro, luego de ser juzgados y sentenciados a muerte, fueron ahorcados en Buenos Aires.


 
Antonio José de Sucre
 
Era hijo de una familia acomodada de tradición militar, siendo su padre coronel del Ejército Patriota. 
En 1813, bajo las órdenes del general Santiago Mariño, integra el grupo de republicanos conocido como los Libertadores de Oriente y participa en las operaciones para la liberación de aquella parte de Venezuela. Como edecán del general Mariño, en 1814, asiste a la conjunción de las fuerzas de oriente con las de occidente en los valles de Aragua
Ese año, su hermano Pedro fue fusilado en La Victoria por los realistas; y víctimas de José Tomás Boves mueren en Cumaná sus hermanos Vicente y Magdalena.

Tras la liberación de la Nueva Granada y creada la República de Colombia, Bolívar firma con el general español Pablo Morillo, el 26 de noviembre de 1820, un Armisticio, así como un Tratado de Regularización de la Guerra. Sucre redactó este Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra.

El 19 de agosto de 1821 se da la Batalla de Yaguachi (San Jacinto de Yaguachi - Guayas - Ecuador) entre tropas independentistas guayaquileñas de la División Protectora de Quito y refuerzos grancolombianos, liderados por Sucre contra las tropas realistas del coronel Francisco González. Sucre vence a los españoles y aseguró la independencia definitiva de la Provincia Libre de Guayaquil.
Cuando el Virrey La Serna, herido y apresado entregó su espada, el General Sucre la rechazó diciéndole: "Honor al vencido. Que continúe en manos del Valiente"
Con la victoria de Sucre en la Batalla de Pichincha se consolidó la independencia de la Gran Colombia, se consumó la de Ecuador y quedó el camino listo para las batallas contra las últimas fuerzas realistas que quedaban en el Perú. Tras la reunión en Guayaquil entre Simón Bolívar y San Martín, este último cede parte de su ejército al primero, y se retira definitivamente de las batallas de la emancipación hispanoamericana. 
Sucre llegó y entró en Lima en 1823, precediendo a Bolívar, que el 1 de diciembre de 1823 llegó a Yungay, estableciéndose por ser el punto céntrico del acantonamiento. 
Sucre participó el 6 de agosto de 1824 en la Batalla de Junín y, el 9 de diciembre de 1824, venció al virrey José de la Serna en la Batalla de Ayacucho, acción que significó el fin del dominio español en el continente sudamericano.

El Parlamento peruano lo nombró Gran Mariscal y General en Jefe de los Ejércitos.
Al frente de éstos se marchó al Alto Perú (Bolivia), donde, junto a los líderes libertarios, fundó la República de Bolívar (después denominada República de Bolivia) en homenaje a Bolìvar, a quien encargó la redacción de su Constitución, la cual fue promulgada en 1826.
Al frente del Gobierno boliviano, Sucre promulgó leyes progresistas; ejecutó la división política del país de acuerdo a la Constitución propuesta por Simón Bolívar; impulsó la instrucción pública; organizó el aparato administrativo; y, encaminó ambiciosos programas para la recuperación económica. 
El 18 de abril de 1828, estalló un motín en Chuquisaca. El Mariscal Sucre fue herido de dos balazos. Este incidente ocasionó que el Mariscal tomara la decisión de abandonar el cargo de Presidente de Bolivia para evitar rencillas y contribuir a la pacificación de la República. La Asamblea local lo nombró presidente vitalicio, pero dimitió en 1828 a raíz de los motines y la presión de los peruanos opuestos a la independencia boliviana. Se retiró entonces a Ecuador acompañado de su hija María Teresa y de su esposa, Mariana Carcelén de Guevara.




El Congreso de Panamá
(1826)

Simón Bolívar convocó a las recientes escisiones de los anteriores virreinatos hispanoamericanos para proyectar una unión de Estados Americanos, siguiendo la idea de Francisco de Miranda, llamado El Precursor en la Gran Colombia.
El Congreso se reunió, en 1826, en el Convento de San Francisco (hoy Palacio Bolívar) en la ciudad de Panamá.
El congreso se llevó a cabo en el antiguo convento de San Francisco - hoy Palacio Bolívar - de la ciudad de Panamá  (entonces parte de la Gran Colombia).

Asistieron al congreso: la Gran Colombia (Bolívar no asistió), México, Perú y la República Federal de Centro América. Bolivia y Estados Unidos no llegaron a tiempo. Las Provincias Unidas del Río de la Plata y Chile no mostraron interés. Paraguay no fue invitado. El Imperio del Brasil tampoco mostró interés. Gran Bretaña envió un observador y los Países Bajos otro a título personal.

El salón donde fue celebrada dicha convención recibe el nombre de Salón Bolívar y reposan allí una espada del Libertador, juntos con los originales “Protocolos del Istmo”, primeros acuerdos firmados por los ministros plenipotenciarios que asistieron a esta reunión en 1826.

Bolivia no asistió. El clima político boliviano se había tornado desfavorable a Sucre , en consecuencia contrario a los planes de Bolívar, lo que impidió que se pudiera contar con la participación boliviana
Las Provincia Unidas del Sur - Argentina, desarrollaban una guerra civil entre caudillos, y una guerra con Brasil por la posesión de la Banda Oriental (Uruguay). No enviaron delegados por considerar que el Congreso era producto de manipulaciones de Bolívar para extender la Gran Colombia a América bajo su autoridad.
Chile no aceptó la invitación. recelando el presidente (Ramón Freire) de la ambiciones de Bolívar, además de la lucha interna entre liberales y conservadores, y de mantener a sus socios comerciales; Gran Bretaña y Estados Unidos, con independencia de otros países latinoamericanos.

En Paraguay, el Dictador Gaspar Rodríguez de Francia, era partidario de una política de completo aislacionismo. Simón Bolívar trató de lograr contactos políticos con Paraguay, enviando a Asunción representantes para solicitar el inicio de relaciones diplomáticas. Sólo recibieron  una carta de Francia para Bolívar, donde el dictador paraguayo rechazaba todo vínculo diplomático de su país y defendía el aislacionismo. Ante este rechazo, Paraguay no fue invitado al Congreso de Panamá.
A la fecha del fallecimiento de Francia, en septiembre de 1840, el Paraguay era la única de las antiguas colonias españolas de América continental que no había proclamado formalmente su independencia. No obstante, su independencia política, cultural y económica, era un hecho indubitable.

El Imperio de Brasil sí fue convocado, aunque por ser un estado monárquico y abiertamente esclavista, el emperador decidió no asistir. Además, estaba en guerra con las Provincias Unidas del Río de la Plata.

El proyecto de Bolívar no consideró invitar a Estados Unidos pero el presidente de la Gran Colombia, el general Francisco de Paula Santander, remitió una invitación formal al presidente estadounidense John Quincy Adams (Capítulo XXII - La Esclavitud - La Amistad - John Quincy Adams) a inicios de 1825.
En los Estados Unidos la participación en el Congreso de Panamá no fue recibida con aceptación unánime, de hecho los estados del sur, esclavistas, no desearon enviar representantes. No obstante, el gobierno envió a dos representantes, uno falleció en el viaje y el otro llegó cuando el congreso había concluido.

Simón Bolívar acordó también invitar a dos países europeos como observadores, a causa de los intereses comerciales que tenían en Hispanoamérica: el Reino Unido y los Países Bajos. La invitación al gobierno de Londres buscaba estimular la asistencia de Argentina y Chile que tenían en aquel país a su principal socio comercial. 
El Reino Unido aceptó la propuesta y envió un observador, Edward James Dawkins, pero con órdenes precisas del ministro George Canning: limitarse a buscar acuerdos comerciales y disuadir a la Gran Colombia y México de apoyar expediciones a las islas de Cuba o Puerto Rico para separarlas de España. El delegado holandés fue recibido a título individual, atentos a que los Países Bajos no habían reconocido ninguna independencia sudamericana.

La República Federal de Centro América (antes Provincias Unidas del Centro de América) actuales repúblicas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica) participaron del congreso.

La inminente guerra entre Perú y la Gran Colombia por la provincia de Guayaquil, así como el litigio entre México y Centroamérica por la región de Soconusco (Chiapas - México) impidió discutir la aplicación del uti possidetis (mantener los límites de los estados, los anteriores a un conflicto) como criterio para la delimitación territorial, tomando como base el año 1810. Ante el fracaso de las conversaciones sobre este tema y para evitar el agravamiento de las relaciones  existentes, estas cuestiones no se resolvieron en el debate, encargando la definición de fronteras a los acuerdos bilaterales entre cada país.
  


Bernardo de Monteagudo
(1789 - 1862 )

Nacido en la Provincia de Tucumán (Tucumán - Argentina), en 1789, se graduó en leyes en 1808, comenzando una férrea defensa de los pobres. A sus 18 años, ya había escrito obras que inspiraron las sublevaciones independentistas de Chuquisaca (la que se conoce como el primer grito libertario de América) La Paz y Buenos Aires.
Tras ello, se incorporó como teniente de artillería del ejército revolucionario, y al recuperar las fuerzas realistas el control del Alto Perú, Monteagudo fue encarcelado junto a los demás líderes independentistas, acusado del "abominable delito de deslealtad a la causa del rey".

Se fugó de la cárcel a fines de 1809, y se incorporó como auditor al Ejército del Norte de las Provincias Unidas del Río de la Plata que, al mando de Juan José Castelli, había tomado la ciudad de Tucumán luego del triunfo en la Batalla de Suipacha (1810). Defensor de la política ordenada por Mariano Moreno de vigilar, restringir y desplazar a los españoles sospechosos de apoyar a los realistas, compartía una actitud hostil contra la Iglesia Católica. (Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de la Plata - El Ejército del Norte).

En 1812 fundó el periódico Mártir o Libre, donde constantemente expresaba la necesidad de una inmediata proclamación de la independencia. Incluso reflotó la Sociedad Patriótica y con ellos se unió a la Logia Lautaro*. Apoyó la revolución de octubre de 1812, que depuso al Primer Triunvirato y colocó en su lugar al Segundo Triunvirato, dominado por la logia.

* La Logia Lautaro era una rama (1812) de la llamada Logia Gran Reunión Americana o Logia de los Caballeros Racionales, fundada por el venezolano Francisco de Miranda en Londres el año 1798.

Integrante de la Asamblea del año 1813 representando a Mendoza, Monteagudo fue uno de los principales impulsores de medidas que reconocían la abolición de la mita y la servidumbre indígena.

En 1818, viajó a Chile donde se desempeñó como Auditor de Guerra del Ejército de San Martín.
En 1821, se embarcó con la expedición libertadora al mando de San Martín como auditor del ejército argentino en Perú, y tras proclamarse la independencia, Monteagudo quedó a cargo del Gobierno de ese país. Según expresó, sólo una monarquía constitucional democrática podría evitar la anarquía y las guerras civiles, por lo que quiso instalar en Perú una monarquía democrática, de acuerdo con San Martín.
Sin embargo, sus opositores de tendencia republicana, aprovechando la ausencia de San Martín - quien fuera a celebrar su histórica entrevista con Bolívar - realizaron un movimiento subversivo y fue depuesto en julio de 1822.
En ese instante, se convirtió en uno de los hombres de máxima confianza de Bolívar, con quien regresó a Perú en diciembre de 1824.

Bernardo de Monteagudo fue asesinado el 28 de enero de 1825 en Lima, atacado frente al convento de San Juan de Dios por Ramón Moreira y Candelario Espinosa, quien le clavó un puñal en el pecho. Los asesinos cometieron este crimen por encargo, y aún después de cumplir una larga condena, no se encontraron los responsables intelectuales del asesinato.
(Capítulo XVII - La Conquista de Anérica - El Rio de La Plata - Las Provincias Unidas del Río de La Plata - El Ejército del Norte).



Congreso de Chuquisaca (Sucre - Bolivia)

Antonio José de Sucre y Casimiro Olañeta (abogado de Chuquisaca, sobrino del General Olañeta) citaron a todas las provincias del Alto Perú (Bolivia) para reunirse en un Congreso Constituyente el 9 de febrero de 1825.

Bolívar le reprochó a Sucre esta iniciativa, ya que pretendía incorporar el Alto Perú a sus dominios Grancolombianos. Como resultado de la Primera Revolución de las colonias españolas, del 25 de mayo de 1809* en Chuquisaca, los bolivianos pretendían no sólo desvincularse de España, sino también del Perú y de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de las que formaban parte.

Tanto como el gobierno de Buenos Aires como el de Perú admitían esta tercera alternativa, en cambio, Bolívar, le reprochó a Sucre esta iniciativa, pues entendía que alentar en ese momento un acto de soberanía de esa naturaleza, conspiraba contra los intereses de la Gran Colombia.



* La Primera Revolución de Chuquisaca
(1809)

La Revolución de Chuquisaca fue el levantamiento popular ocurrido el 25 de mayo de 1809 en la ciudad de Chuquisaca (actualmente Sucre), perteneciente al Virreinato del Río de la Plata. La Real Audiencia de Charcas, con el apoyo del claustro universitario y sectores independentistas, destituyeron al gobernador y formaron una junta de gobierno.

El movimiento, fiel en principio al rey Fernando VII de España, fue justificado por las sospechas de que el gobierno planeaba entregar el país a la infanta Carlota Joaquina de Borbón (hermana de Fernando VII exiliada en el Brasil), pero desde los comienzos sirvió de marco para el accionar de los sectores independentistas que propagaron la rebelión a La Paz, donde se constituiría la Junta Tuitiva (que ampara y defiende derechos). Reprimido violentamente este último y más radical levantamiento, el movimiento de Chuquisaca fue finalmente deshecho.

Para la historiografía independentista hispanoamericana este acontecimiento suele ser conocido como el Primer Grito Libertario de América,  el primero de los movimientos independentistas de la América Hispana.
El Congreso General Constituyente de Buenos Aires, por decreto de 9 de mayo de 1825, declaró que "aunque las cuatro provincias del Alto Perú, han pertenecido siempre a este Estado, es la voluntad del congreso general constituyente, que ellas queden en plena libertad para disponer de su suerte, según crean convenir a sus intereses y a su felicidad", despejando el camino a la independencia altoperuana.

Convocada nuevamente la Asamblea Deliberante en Chuquisaca por el Mariscal Sucre, el 9 de julio de 1825, y concluida se determinó la completa independencia del Alto Perú, bajo la forma republicana.
Mediante un decreto se determinó que el nuevo estado llevaría el nombre de Bolívar en homenaje al Libertador, quien a la vez fue designado "Padre de la República y Jefe Supremo del Estado" y su capital Sucre en honor al Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre.

Así, la independencia del Alto Perú con respecto a la dictadura de Bolívar, se asemejó a las independencias de las colonias con respecto a la monarquía absolutista de Fernando VII.
Bolívar agradeció estos honores, pero declinó la aceptación de la Presidencia de la República, para cuyo cargo designó al Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre. Pasado un tiempo se volvió a debatir el nombre de la joven nación, y un diputado de Potosí dijo que al igual que Rómulo viene Roma de Bolívar vendrá Bolivia: Si de Rómulo, Roma; de Bolívar, Bolivia.


  
Juan Antonio Alvarez de Arenales
(1798 -1862)

Militar de origen español, luchó en las guerras de la independencia de Argentina, Chile y Perú. Algunos historiadores lo consideran descendiente de Domingo Martínez de Irala, mestizo guaraní (Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de La Plata - Historia del Paraguay).
En 1784 con su familia en Buenos Aires, inició su carrera militar. Fue enviado al Alto Perú, donde participó de la Revolución de 1809 en Chuquisaca. Preso en el Callao, logró escapar y dirigirse a Salta. 
Arrestado por los realistas en la toma de Salta de 1809, fue liberado por Manuel Belgrano, que lo nombró Coronel del Ejército del Norte. (Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de La Plata - El Ejército del Norte), participando en la Batalla de Salta.
Fue nombrado Gobernador de Cochabamba, siendo derrotado en la Batalla de Sipe Sipe.

Allí fue ascendido a general y se enfrentó al caudillo Martín Miguel de Güemes por la forma en que este llevaba adelante la Guerra Gaucha, exitosa estrategia de defensa de la frontera norte del país, pero muy costosa para la provincia, en especial para las clases altas.

En 1819 se incorporó al Ejército de los Andes en Chile. El general José de San Martín lo designó al mando de una división para su Expedición libertadora del Perú. Tras su arribo a destino se hizo cargo de las dos importantes campañas a las sierras, para obtener el control sobre esas tierra antes que los realistas pudieran utilizarlas como base de operaciones.

Durante la primera campaña logró cuatro victorias en Palpa, Nazca, Cuesta de Tarma y, la más importante, la Batalla de Cerro de Pasco. Logró tomar varias provincias para los patriotas: Ica, Huamanga, Huánuco, Huancavelica y Pasco

Poco antes de la Entrevista de Guayaquil entre los Libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, intentó sin éxito mediar entre ellos. Decepcionado, se retiró en 1823 a Salta.
El 1 de enero de 1824 fue nombrado Gobernador de Salta.

Envió tropas salteñas para colaborar en la Guerra del Brasil, librada entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Imperio del Brasil a consecuencia de la decisión de la Banda Oriental de reincorporarse como una provincia rioplatense.
Murió exiliado en Bolivia.


Doña María Josefa Arenales de Uriburu, su hija, fue madre del futuro presidente de la República Argentina, José Evaristo Uriburu.



Mariano Necochea
(1792 - 1849)

 Militar y francmasón. nació en Buenos Aires. Fue mandado por sus padres a realizar sus estudios militares a España, y, al regreso fue nombrado Alférez del Regimiento de Granaderos a Caballo, recién formado (1813), tomando parte en la Batalla de San Lorenzo a las órdenes del Coronel José de San Martín (Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de la Plata - José de San Martín).
Se inició como Masón en 1812, en Buenos Aires, cuando sorpresivamente, según la Historia Oficial, dejó su trabajo de comerciante y se incorporó al Regimiento de Granaderos a Caballos. Integró la Logia Lautaro, la Logia del Ejército de los Andes, la Logia Perfecta Unión de Perú y el Capítulo Regeneración de la Ciudad de Lima.

Con el grado de Capitán, en la Expedición al Alto Perú (Bolivia) enviada desde Buenos Aires, fue el único que logró escapar de la Batalla de El Tejar, en Humahuaca (Humahuaca - Jujuy - Argentina). El General San Martín no estaba a favor de enviar tropas al Alto Perú, considerando que los gauchos, comandados por Martín Miguel de Güemes, eran suficientes para detener cualquier intento de invasión de tropas realistas (Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de la Plata - Martín Miguel de Güemes).
El Coronel Ramón Rodríguez, en la vanguardia de las tropas, fue atacado por los realistas en su campamento, durante la noche del 19 de febrero de 1815. Mariano Necochea se encontró aislado en un corral de piedra con 29 granaderos más. Tomó la decisión y montado en pelo sobre su caballo, arremetió contra el cerco enemigo. Buscando una brecha, dió espuela y sólo lo enfrentó un enorme soldado español, al que partió su cabeza de un sablazo. Logró huir pese a ser perseguido por dos leguas.
“En mi vida he dado un tajo igual: creo que le dividí la cabeza hasta el pescuezo...”.
Mariano Necochea

Combatió en la Batalla de Venta y Media y en la Batalla de Sipe Sipe, triunfo realista en el que fue herido de gravedad. No obstante, logró reunir a los granaderos y otros soldados del ejército derrotado. Llegó en camilla hasta Chuquisaca (Chuquisaca - Bolivia) y fue trasladado a Tucumán. (Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de la Plata - Las Provincias Unidas del Río de la Plata - El Ejército del Norte).

El General San Martín reunió en la Provincia de Mendoza (Argentina) a todos los granaderos a caballo para incorporarlos al Ejército de los Andes. También se alistó el hermano de Mariano, Eugenio Necochea, futuro general del ejército chileno.

Cruzando la Cordillera de los Andes, su escuadrón venció a los realistas en el Combate de Las Coimas (Putaendo - San Felipe de Aconcagua - Valparaíso - Chile) , al pie de la cordillera, el 8 de febrero de 1817
En la Batalla de Chacabuco (Chacabuco - Colina - Santiago), el 12 de febrero de 1818, combatió en las tropas del General Las Heras. También en el Combate de Gavilán (Cerro del Gavilán - Concepción - Chile), el 5 de mayo de 1817, en el Asalto a Talcahuano (Talcahuano - Concepción - Biobío) y en la Batalla de Cancha Rayada (Talca - Talca - Maule - Chile), el 19 de marzo de 1818, donde recibió una herida en su mano derecha, por la que resultó impedido de participar en la Batalla de Maipú (Cerrillos del Maipo -  Santiago - Chile), el 5 de abril de 1818.
  
Entre sus mujeres, destaca Pepita Marquiegui, la mujer del jefe enemigo Pedro Antonio de Olañeta. Se conocieron en 1814 y mantuvieron una corta y apasionada relación.

Se casó por poder con Dolores Puente, de Buenos Aires, madre de su única hija, Benjamina.

Después de la Batalla de Chacabuco, los realistas huían de Santiago, y Mariano Necochea con algunos granaderos salieron en campaña, observando el ataque de bandoleros a una diligencia con alguna custodia.  Intrépidamente Necochea se lanzó con su sable sobre los atacantes, que huyeron. La diligencia se dirigía a Valparaíso, transportando a Josefa Sagra, la esposa del Coronel Morgado, Jefe de los realistas.
El Coronel Morgado, con otros oficiales españoles, fue enviado a prisión en San Luis (San Luis - Argentina), provincia gobernada por el teniente gobernador Vicente Dupuy, donde aparentemente fue asesinado, junto con unos 50 españoles. Una versión indica que fue muerto en un intento de fuga, otra versión que fue asesinado, con complicidad del propio gobernador.

Josefa Sagra viuda de Morgado (Pepa o Pepita Sagra) regresó a Santiago de Chile desde San Luis, cruzando en mula la cordillera, para juntarse con Mariano Necochea.
Necochea añoraba a su hija y por eso Pepa Morgado, cruzó la cordillera y viajó a Buenos Ores. Allí secuestró a la niña para llevarla con su padre. Pero la niña extrañaba a su madre y Pepita Sagra viajó a través de los Andes hasta Buenos Aires para retornar la niña a su madre. Regresó, cruzando nuevamente a lomo de mula la Cordillera, para juntarse con Mariano Necochea.

Poco después de desembarcar en Paracas, Necochea fue el segundo del general Juan Antonio Álvarez de Arenales en las dos campañas de la Sierra, y luchó en la Batalla de Nazca (Nazca - Nazca - Perú), el 15 de octubre de 1820 y en la Batalla del Cerro de Pasco (Pasco - Pasco - Perú), el 6 de diciembre de 1820. Fue ascendido a general durante el Sitio del Callao, y quedó al mando del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Tras la retirada de San Martín en 1823, quedó en el Perú a las órdenes de Simón Bolívar, que lo nombró por un tiempo Gobernador de Lima. 

En la Batalla de Junìn, el 6 de agosto de 1824, sòlo participaron las caballerìas, y fue decisiva. Fue Necochea quien inició el ataque, pero fue seriamente herido*. La victoria fue posible gracias a la división del teniente coronel Mario Isidoro Suárez, el otro jefe de caballerìa argentino. a cargo del Regimiento de los Húsares de Perú.
Cargó con sable sobre los realistas. Como fue desmontado, fue acribillado por armas blancas, recibiendo 7 heridas de lanza, 11 de sable y 5 puñaladas. Sus granaderos recuperaron su cuerpo sin señales de vida. Fue atendido por una familia de ganaderos españoles radicados en el lugar. Un hija de éstos cuidó de Necochea muy enamorada, hasta la llegada de Pepa Sagra, una de las mujeres más bellas de América, que le succionaba las heridas, según prescripción médica, para curarlo, mientras el general volaba de fiebre por las infecciones.
No participó, convaleciente, en la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824.  

Los oficiales argentinos. acusados de intentar derrocar a Bolívar fueron expulsados de Perú. Necochea estuvo 56 días preso, acusado de conspiración contra el Dictador
Al salir del país devolvió las condecoraciones diciendo: “del Perú solo quiero llevarme las heridas”
En 1826, en Buenos Aires fue nombrado Jefe de las reservas en la Guerra con Brasil. Como se le negó el permiso para combatir, regresó al Perú, donde combatió contra Bolívar en la Guerra Grancolombo - Peruana, comandando la caballería peruana en la Batalla de Tarqui, el 27 de febrero de 1829, finalizando la guerra la guerra con un armisticio.
Fue ascendido al grado de Mariscal por el gobierno peruano en 1834, pero durante la Confederación Perú-Boliviana dirigida por Andrés de Santa Cruz, se exilió en Chile. 
Tras la derrota de Santa Cruz en la Batalla de Yungay (Yungay - Diguillín - Ñuble - Chile), el 20 de enero de 1839 pasó a Montevideo. Volvió a Buenos Aires a la caída del gobierno de Bernardino Rivadavia. Regresó a Perú y retomó sus actividades en la Casa de Moneda.
Falleció en Miraflores, Lima, Perú, el 5 de abril de 1849.



Rudecindo Alvarado
(1792 - 1872)

En el Ejército del Norte bajo las órdenes de Manuel Belgrano, participó en las Batallas de Tucumán, Salta, Sipe Sipe y otras (Capítulo XVII - la Conquista de América - Los Adelantados - El Río de La Plata- El Ejército del Norte).

Combatió, en El Ejército de los Andes en Chile, en las Batallas de Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú, y al mando de las fuerzas patriotas en la Batalla de Biobío).
Continuó en Perú como Jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo, y en 1822, al retirarse San Martín del Perú, lo nombró Gran Mariscal del Perú y jefe de todas las fuerzas argentinas en Perú.
Después de participar en las guerras civiles argentinas fue Gobernador de Salta. Murió en junio de 1872.




Regreso de los Granaderos a Buenos Aires 

La sublevación del Regimiento de Granaderos a Caballo tuvo lugar el 14 de febrero de 1824 a consecuencia de la sublevación del Callao. Este regimiento de las Provincias Unidas del Río de la Plata fundado por José de San Martín era parte de la División de los Andes que operó en el Perú durante la guerra de independencia de ese país.

El motín que tuvo lugar en la Fortaleza del Real Felipe en el Callao, cuando se sublevaron unidades chilenas, grancolombianas, peruanas y argentinas, seguido por la sublevación de los granaderos a caballo y otras unidades peruanas, significó la casi extinción de las fuerzas llevadas por San Martín al Perú.
Parte de los granaderos a caballo lograron apartarse de la sublevación y se unieron a las fuerzas de Simón Bolívar luchando luego en las Batallas de Junín y Ayacucho. Los sublevados se unieron al ejército realista del Perú, permaneciendo algunos en el Callao hasta su rendición en 1826.
El Gobierno de Buenos Aires envió instrucciones al ministro plenipotenciario argentino en el Perú, general Ignacio Alvarez Thomas. En razón de las gestiones de Alvarez Thomas, los granaderos fueron despachados hacia el puerto de Quilca (Quilca - Camaná - Arequipa - Perú). En marzo se pidieron propuestas en el periódico oficial del Gobierno peruano para quienes se ofrecieran a conducirlos hasta Valparaíso. La repatriación solo fue concedida a los naturales de las Provincias Unidas del Río de la Plata, los naturales de los otros países que estaban en las filas del regimiento debieron quedarse en el Perú.
El Coronel Bogado llevó una nota de Bolívar al Gobierno de Chile, fechada en Arequipa el 9 de junio de 1825, comunicando que había accedido al deseo del cuerpo de regresar a su patria.
A fines de junio el secretario general de Bolívar los embarcó en Ilo (Ilo - Ilo - Moquegua - Perú) en el bergantín Perla, arribando a Valparaíso el 10 de julio de 1825. En Chile se hallaron en situación de miseria, solicitando auxilio al director supremo Ramón Freire.


Desde el 6 de diciembre de 1825 comenzaron a cruzar la cordillera de los Andes por destacamentos, alcanzando Mendoza unos días después. El 13 de enero de 1826 iniciaron la marcha a Buenos Aires con 23 carretas, llegando a esa ciudad el 19 de febrero de 1826. A las órdenes del coronel Bogado llegaron 78 hombres, entre ellos los seis que hicieron toda la campaña: Paulino Rojas, Francisco Olmos, Segundo Patricio Gómez, Damasio Rosales, Francisco Vargas, y Miguel Chepoyá. Junto con ellos regresaron los sargentos sublevados en el Callao: Muñoz, Molina y Castro, quienes fueron ahorcados en la Plaza del Retiro el 25 de noviembre de 1826.

  
 
Perú - Presidencia de José de la Mar

Perú y el Alto Perú conformaban una unidad política durante el Virreinato del Perú. La Audiencia de Charcas, en el Alto Perú, fue incorporada al Virreinato del Río de La Plata en la creación de este Virreinato, que ofrecía una salida a España por el Atlántico, una alternativa más segura que por el Caribe, muy especialmente para la plata de Potosí.

El puerto de Arica quedó formando parte del Virreinato del Perú.

Tras el gobierno de una Junta presidida por Santa Cruz, asumió a la presidencia del Perú el mariscal José de la Mar   Al año siguiente, se produjo la invasión peruana de Bolivia con tropas al mando de Agustín Gamarra, que puso igualmente fin al régimen bolivariano en Bolivia, cuya cabeza era el mariscal Sucre. 

En el estado republicano: desde el 12 de noviembre de 1823 se votaba siguiendo la primera Constitución, liberal. Sólo votaban los varones no analfabetos, calificados según sus ingresos.

Después de la Batalla de Ayacucho se consolidó Perú independiente, y entre 1827 y 1872 los caudillos militares tomaron el control. 
Los ingresos del estado provenían del cobre, del tributo del indígena (40%) y de algunas pequeñas exportaciones de plata, oro y lanas. 

 
 
Guerra de la Gran Colombia con Perú
(1828 - 1829)

El conflicto armado enfrentó a la Gran Colombia, conformada por los actuales países de Colombia, Venezuela, Panamá y Ecuador; contra la República Peruana.
Bolívar estaba empeñado en posesionarse del Perú y de Bolivia para anexionarlos a la Gran Colombia. Perú, tras liberarse del régimen bolivariano o vitalicio, ayudó a Bolivia a liberarse del mismo régimen.
Lima, la Ciudad de los Reyes, hasta la actualidad es conservadora y aristocrática, como no lo fue otra sociedad americana. Bolívar fue rechazado por esta sociedad como sucede en las sociedades clasistas con individuos considerados trepadores sociales.  Bolívar pretendió escarmentar a la aristocracia limeña, encarcelando y aún fusilando a destacadas personalidades como al vizconde de San Donás, Juan de Berindoaga. 

La oligárquica sociedad limeña guarda distinguidas costumbres centenarias, produce gastos extravagantes como agasajar en sus mansiones a los capitanes de los barcos de todas las banderas que hacen puerto en El Callao. En la Ciudad de los Reyes pueden verse los pintorescos e impecables salones y balcones de Lima (alrededor  del 66% de la población esclava de Lima se ocupaba del servicio doméstico). Lima posee palacios, iglesias, conventos suntuosos, plazas y parques de la época colonial. 



Los Cholos

Definimos Cholo a la persona americana que es mestizo de razas blanca e indígena y en el que, generalmente, prevalecen los rasgos étnicos indígenas.
Lima es una ciudad de cholos, como Perú, Bolivia y Ecuador (Capítulo XVI - La Conquista de Amárica -Perú - Los Mestizos). 

Balcones de la ciudad de Lima

Existía una controversia limítrofe: la Gran Colombia reclamaba el dominio de las provincias de Tumbes, Jaén y Maynas (estas dos últimas teóricamente por Ley de División Territorial de la República de Colombia), provincias todas que el Perú considera como parte de su territorio, siguiendo el principio de la libre determinación de los pueblos. Habían pertenecido al Virreynato del Perú.

El 3 de julio de 1828, la Gran Colombia, por intermedio del mismo Libertador Simón Bolívar, declaró la guerra al Perú, alegando que este país había fomentado en Bolivia la rebelión en contra de las fuerzas colombianas y contra Sucre. Además, exigía el pago de 7 595 747 pesos, como deuda por la guerra de la emancipación, y la entrega de los territorios peruanos de Tumbes (Tumbes - Perú), Jaén (Cajamarca - Perú) y Maynas (Loreto y Amazonas - Perú) a la Gran Colombia.
Lo inadmisible fueron  las desmedidas pretensiones de Bolívar al reclamar a Perú una compensación por bajas sufridas en los ejércitos grancolombianos durante la guerra de la independencia, solicitando tropas peruanas para ser expatriadas a la Grancolombia, exigencia inhumana que implicaba un desarraigo forzoso de ciudadanos peruanos.

La marina peruana, al mando del Vicealmirante Martin Guise, bloqueó la costa del Pacífico de Grancolombia, asediando el puerto de Guayaquil, después de triunfar en el Combate de Malpelo, el 31 de agosto de 1828 y en el Combate de Cruces, el 22 de noviembre de 1828

Thomas Cochrane,  llegó a ser considerado uno de los capitanes británicos más audaces y exitosos de las guerras revolucionarias francesas, lo que llevó a los franceses a apodarlo Le loup des mers (el lobo de los mares). Después de ser dado de baja de la Marina Real Británica, sirvió en las marinas de Chile, Brasil y Grecia.
Cochrane reemplazò a Martin Guise.

El ingreso al puerto de Guayaquil había sido cerrado por una línea de cadenas, y defendido por dos goletas, varias lanchas cañoneras y las baterías de tierra
Cochrane a pesar de eso penetró el puerto con catorce botes a remo y capturó a la fragata Esmeralda, a la sazón el buque insignia español y el más poderoso en el Pacífico,​ poniendo así fin al dominio marítimo español en la región. En el combate. a bordo de la Esmeralda, Cochrane fue herido de gravedad por una bala de mosquete que penetró cerca de la columna vertebral.
Las tropas peruanas ocuparon Guayaquil el 1 de febrero de 1829
Un nuevo jefe la escuadra peruana, Hipólito Bouchard, despachó a Panamá dos barcos, la goleta Arequipeña y el bergantín Congreso al mando del teniente primero José Boterín con la finalidad de capturar a la goleta de guerra colombiana Tipuani.
En el viaje fue apresada la goleta Francisca el 7 de abril de 1829. Los buques peruanos arribaron a Panamá, donde sin encontrar resistencia capturaron a la goleta John Cato que arribó presa al Callao el 7 de julio de 1829, La Tipuani no fue encontrada.
El ejército peruano, en el actual Ecuador. ocupó el sur grancolombiano, dirigido por el propio presidente del Perú. General José de La Mar, con 4.500 soldados. Las fuerzas de Bolívar, comandadas por el Mariscal Sucre, contaban con 4.600 efectivos.

El 7 de febrero de 1829, el coronel Pedro Raulet (francés. que había combatido en el Ejército de San Martín), comandando tropas peruanas atacó sorpresivamente la ciudad de Cuenca, derrotando a la guarnición de 400 hombres que la defendía. 
El día 10 de febrero de 1829, Raulet ocupó la ciudad, pero luego se retiró para unirse nuevamente al resto del ejército.
La Mar, al frente del grueso de su ejército, inició un movimiento en gran escala sobre Cuenca, pero cometió el error de dejar en Saraguro (Saraguro - Loja - Ecuador) el parque de artillería, es decir, el material bélico y los abastecimientos, bajo el cuidado de una reducida guarnición. Sucre, actuando con su característica habilidad, en la madrugada del 13 de febrero de 1829 sorprendió a los pocos soldados peruanos que vigilaban Saraguro, apoderándose del parque bélico. El pueblo de Saraguro fue incendiado por su lugarteniente Luis Urdaneta, como represalia por haber mostrado simpatías hacia los peruanos.
Tras la sorpresa de Saraguro, Sucre, al frente del grueso de su ejército, en el lugar denominado Portete de Tarqui, cerca de Cuenca, el 27 de febrero de 1829 batió casi por completo a una división de vanguardia del ejército peruano, que estaba al mando del general José Maria Plaza y que se hallaba aislada del grueso del ejército peruano.
La excesiva confianza de los oficiales peruanos en derrotar a las tropas de la Gran Colombia, dejándose entusiasmar por los triunfos iniciales, explica que el mariscal Sucre lograra sorprender por retaguardia al ejército peruano en Saraguro y derrotara a su vanguardia en el Portete de Tarqui. 
 
  
Golpe de Estado contra La Mar

La Mar se retiró con sus fuerzas a Piura para reorganizar su ejército, dispuesto a continuar la guerra. Fue entonces cuando un grupo de oficiales peruanos lo apresaron en Piura, en la noche del 7 de junio de 1829 y le entregaron una carta de Gamarra, a través de la cual éste le pedía su renuncia a la presidencia. 
Gamarra, bajo las órdenes del presidente del Perú, mariscal José de La Mar, participó en la Guerra contra la Gran Colombia como Comandante General del Ejército peruano, pero ambicionó el poder y contando con la complicidad de los generales Antonio Gutiérrez de la Fuente y Andrés de Santa Cruz, derrocó a La Mar en plena guerra. Asumió entonces la Presidencia del Perú y acto seguido firmó la paz con la Gran Colombia por medio del Tratado Larrea-Gual.
La Mar de inmediato fue trasladado al puerto de Paita (Paita - Piura - Perú), donde en la madrugada del día 9 lo embarcaron junto con el coronel Pedro Pablo Bermúdez y seis esclavos negros, partió en una miserable goleta llamada Las Mercedes, con destino a Costa Rica, donde falleció tiempo después. Las razones que arguyó Gamarra para dar el golpe de estado fueron el hecho de ser La Mar un “extranjero” en el Perú (lo cual era falso, pues La Mar era peruano tanto por voluntad propia como de acuerdo a ley) y que su elección por el Congreso había nacido de un arreglo tramado por Luna Pizarro (lo cual es discutible).

Cuando Bolívar iba camino de Venezuela, llamado por el estallido de la sublevación de la Cosiata, que había tenido lugar el 30 de abril de 1826, en Perú le nombraron presidente vitalicio el 30 de noviembre de 1826, pero el Libertador no aceptó. Siendo nombrado Presidente de Perú el general Andrés de Santa Cruz el 28 de enero de 1827.

Pero a partir de 1827 debido a rivalidades personales entre los generales de la revolución, explotaron conflictos políticos que terminaron por destruir las perspectivas de una unión sudamericana por la cual Bolívar se había empeñado.

Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en la Cosiata (movimiento político que estalló en la ciudad de Valencia, Venezuela, llevado a cabo por el General José Antonio Páez el 30 de abril de 1826, con la finalidad de separar a Venezuela de la Gran Colombia. 
El 1 de enero de 1827 sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez. Reformó los estatutos de la Universidad de Caracas (actual Universidad Central de Venezuela) y se dirigió a Santa Fe de Bogotá el 5 de julio de 1827 para convocar una convención que debía crear una nueva constitución y el restablecimiento de la concordia nacional después de las batallas contra los españoles y las discordias entre los partidos. Bolívar no regresó nunca a Venezuela.
El 9 de agosto de 1828 Bolívar decretó una ley que prohibía a los ciudadanos españoles contraer matrimonio en la Gran Colombia. Esta ley fue derogada en el Congreso de Venezuela en 1831.
Creyendo que mediante su acción podría imponer el orden y mantener la unión de la Gran Colombia, Bolívar se declaró a sí mismo dictador el 27 de agosto de 1828, mediante el Decreto Orgánico de la Dictadura y quedó abolida la Vicepresidencia de la República.

El 25 de septiembre de 1828, en Bogotá, se llevó a cabo un atentado contra su vida, conocido como la Conspiración Septembrina, de la cual resultó ileso gracias a la ayuda de su amante, Manuela Sáenz, quiteña que recibió en 1821 la orden de Caballeresa del Sol del general José de San Martín y que a raíz del atentado fue llamada por Bolívar La Libertadora del Libertador. Por la ventana de la planta baja de la residencia de Bolívar, frente al actual Teatro Colón, realizó su escape. Pasó la noche escondido en un arroyo en lo que es conocido hoy en día como el eje ambiental de Bogotá.

Venezuela se proclamó independiente el 13 de enero de 1830 y José Antonio Páez ocupó la presidencia de ese país desterrando a Bolívar.


Bolívar dimitió de la presidencia el 20 de enero de 1830 en el Congreso Admirable pero esta no fue aceptada hasta el 4 de mayo de 1830 concediéndole una pensión de 3000 pesos anuales. El 8 de mayo de 1830, Bolívar partió de Bogotá acompañado de un grupo de amigos y políticos con 17 000 pesos, producto de la venta de su vajilla de plata, sus alhajas y sus caballos. El vicepresidente de Colombia Domingo Caicedo le envió a Bolívar su pasaporte, pues este tenía la intención de volver a Europa. En junio llegó a Cartagena, donde los lugareños le animaron a seguir luchando, mientras que en Bogotá continuaba la campaña en su contra.

El 1 de julio de 1830 el general Mariano Montilla informó al Libertador del asesinato de Antonio José de Sucre, noticia que afectó profundamente a Bolívar. A fines del mes vio publicada en la prensa la resolución del Congreso venezolano de romper relaciones con Colombia mientras el Libertador permaneciera en suelo colombiano, pero sus seguidores lo convencieron de no partir de Colombia.
 
 

Bolívar muere de tuberculosis 
 
Bolívar se alojó en la Quinta de San Pedro Alejandrino, al suroccidente de la ciudad de Santa Marta, donde llegó el 1 de diciembre de 1830. Allí fue atendido por el médico francés Alejandro Próspero Révérend. Siempre según el relato oficial, poco más de dos semanas después de haber llegado a Santa Marta, el 17 de diciembre de 1830, Bolívar murió de tuberculosis. Los datos sobre los últimos días del Libertador, están tomados del libro que el Dr. Révérend publicó en 1866, en París, sobre la muerte de Bolívar, titulado La última enfermedad, los últimos momentos y los funerales de Simón Bolívar, Libertador de Colombia y del Perú, donde detalla la evolución de la salud de Bolívar en sus últimos días, su muerte, autopsia y entierro.
En 1831, un año después de la muerte de Bolívar, la Gran Colombia - que estaba en disgregación debido a las disputas políticas internas que fragmentaron el orden constitucional - fue legalmente disuelta. Se establecieron así las tres repúblicas de Nueva Granada, Venezuela y Ecuador, que quedarían bajo el liderazgo e influencia del neogranadino Francisco de Paula Santander (regresado del exilio), del venezolano José Antonio Páez, y de Juan José Flores en Ecuador, respectivamente.



Carl Marx sobre Bolívar

canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es un verdadero Soulouque”... “La fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar”
Carta de Marx a  Engels de fecha 14 de febrero de 1858.

No puede andar mucho a pie y se fatiga pronto. Le agrada tenderse o sentarse en la hamaca. Tiene frecuentes y súbitos arrebatos de ira, y entonces se pone como loco, se arroja en la hamaca y se desata en improperios y maldiciones contra cuantos le rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra los ausentes, no lee más que literatura francesa de carácter liviano, es un jinete consumado y baila valses con pasión. Le agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le deleita. En la adversidad, y cuando está privado de ayuda exterior, resulta completamente exento de pasiones y arranques temperamentales. Entonces se vuelve apacible, paciente, afable y hasta humilde. Oculta magistralmente sus defectos bajo la urbanidad de un hombre educado en el llamado beau monde, posee un talento casi asiático para el disimulo y conoce mucho mejor a los hombres que la mayor parte de sus compatriotas

Ducoudray Holstein (1772 - 1832) General francés - Jefe del Estado Mayor de Simón Bolívar.



A partir del 30 de diciembre del año 1999 el nombre oficial de Venezuela, República de Venezuela, cambió a "República Bolivariana de Venezuela" en honor a Bolívar. Dudoso honor, sin duda usurpado a Francisco de Miranda, líder masónico y verdadero impulsor de la independencia latinoamericana.



Agustín Gamarra
(1785 - 1841)

Nacido en el Cusco, alistado en el ejército realista, enfrentó a los ejércitos argentinos, hasta el grado de teniente coronel, uniéndose entonces al Ejército de San Martín, en las filas de
 Andrés de Santa Cruz.  Combatió en Ayacucho.

Ascendió a mariscal en 1828, y a raíz de la derrota peruana en la guerra contra Colombia, derrocó al presidente José de La Mar y Cortázar y firmó con Colombia el tratado de Guayaquil, cediendo las reclamaciones peruanas sobre la ciudad. 
En 1829, Agustín Gamarra fue nombrado presidente constitucional, cargo que desempeñó hasta 1833. Durante su mandato trató de construir el Gran Perú, un ideal cuya realización requería la anexión de Bolivia y que provocó un enfrentamiento continuo con los bolivianos.
Asumió la presidencia provisoria del Perú y deseoso de acabar con la guerra, firmó con los grancolombianos el Armisticio de Piura, el 10 de julio de 1829, por el cual se acordó un armisticio de 60 días (que fue prorrogado al finalizar dicho plazo), además de la devolución de Guayaquil a la Gran Colombia y la suspensión del bloqueo peruano a la costa sur grancolombiana.

Posteriormente, se reunieron en Guayaquil los delegados peruano y grancolombiano, que suscribieron un tratado de paz y amistad el 22 de septiembre de 1829, el llamado Tratado Larrea-Gual. Se puso así fin, oficialmente, a las hostilidades, estableciéndose una paz perpetua e inviolable, y amistad constante y perfecta entre ambas naciones.
Contra la creencia generalizada, no fue un tratado limítrofe, pues solo se restringió a decir, de manera general, que ambas partes reconocían por límites de sus respectivos territorios, los mismos que tenían antes de su independencia los antiguos Virreinatos de Nueva Granada y del Perú», aunque dejando abierta la posibilidad de hacer las variaciones que, de común acuerdo, se considerasen pertinentes,en ese sentido Perú reconocía a Guayaquil dentro del territorio de la Gran Colombia y la Gran Colombia reconocía a Tumbes, Jaén y Maynas como territorios peruanos.
Quedó pendiente la demarcación de la frontera común, labor que debería hacer una Comisión demarcatoria bipartita, que pese a los intentos, no logró entonces reunirse. Poco después, la Gran Colombia se fragmentó en tres repúblicas (Ecuador, Nueva Granada o Colombia y Venezuela), por lo que el Tratado entró en caducidad, quedando pendiente la solución del problema limítrofe entre el Perú, Ecuador y Colombia.



Francisca Zubiaga  (La Mariscala)
(1803 - 1835)

Hoja de un indiano* vizcaíno, vivió en el Monasterio de la Encarnación. Con 22 años se casó con Agustín Ganarra, entonces prefecto del Cusco.
En ocasión de la expedición a Bolivia de 1828, acimpañó a Gamarra de a caballo, con uniforme y dirigiendo tropa, asistiendo a las reuniones de jefes militares.
En la presidencia de Gamarra 

Ella ganó fama de mujer valerosa al acompañar a su marido en la expedición a Bolivia de 1828. La tradición cuenta que iba montada a caballo, armada y luciendo traje militar, y que ella misma dirigió la toma del pueblo de Paria y asistió a las conferencias que su esposo sostuvo con jefes bolivianos. Cuando Gamarra llegó a la presidencia en 1829, tuvo entonces la ocasión de disfrutar del poder a plenitud, siendo llamada “la presidenta”. También era llamada “La Mariscala”, ya que su esposo fue investido con el rango de Mariscal, apelativo que se perpetuaría.

Participó. en ausencia de su esposo, en varias asonadas militares. Llegando al poder el aristócrata  Luis José de Orbegoso, Gamarra huyó a Bolivia, y Zubiaga, disfrazada de sacerdote, logró escapar de la una turba saltando desde la azotea de su casa hasta un patio vecino. Luego se embarcó en Islay (puerto de la costa arequipeña), a bordo de un buque inglés, que la llevó al Callao.
Del Callao, la Mariscala viajó a Valparaíso, donde murió pobre y enferma de tuberculosis, el 8 de mayo de 1835

"la presidenta dispara la pistola con gran precisión en el tiro, maneja la espada con mucha agilidad y es un arriesgado e intrépido jinete"
Comodoro William Ruschenberger - Naturalista norteañericano - 

 
Andrés de Santa Cruz
(1792 - 1865)

Hijo de una importante cacique indígena y de un militar criollo, fue llamado el cholo y considerado el primer presidente indígena boliviano.
Mestizo y masón, nació y estudió en el Colegio de La Paz, entonces Virreinato del Río de La Plata, enrolándose en las tropas realistas, combatiendo en la Batalla del Cerro de Pasco, el 6 de diciembre de 1820.  Capturado, fue enviado prisionero a Huaura (Huaura - Lima - Perú), donde se unió al Ejército de Los Andes de José de San Martín. Su condición de militar americano y de masón influyeron en su nombramiento como coronel en el Ejército Libertador, en enero de 1821.
A cargo de 1.300 a 1.500 soldados peruanos participó en la Batalla de Pichincha, siendo ascendido a General de Brigada.

Los Combates por los Puertos Intermedios

Después de Ayacucho, un tercio del Perú se encintraba ocupado por los españoles, 

Tras el retiro de San Martín del Perú, su plan sería puesto en práctica por el gobierno peruano en dos oportunidades, aunque sin éxito.
Los reclutas peruanos provenían en su mayor parte de las montoneras o partidas de guerrilleros de la región central del Perú, las cuales tuvieron una activa y decisiva actuación en la guerra de la independencia, que no suele ser reconocida por la historiografía argentina y venezolana, que concede todos los méritos del triunfo independentista a las hazañas de San Martín y Bolívar.

Riva Agüero ambicionaba que fuese el ejército peruano el que se distinguiese en la campaña contra los realistas, dueños todavía de la tercera parte del territorio; y con ese objeto dispuso iniciar las operaciones antes de la llegada de Bolívar. 

El Plan de Riva Agüero
Su plan era que los auxilios colombianos tuviesen una función secundaria y ordenó la nueva campaña de puertos intermedios con modificaciones al plan anterior de San Martín.

A comienzos de mayo de 1823 se hallaban listos unos 5.000 hombres. Riva Agüero hizo organizar con ellos un ejército expedicionario a las órdenes del general Santa Cruz, con instrucciones para invadir por mar las provincias meridionales sin internarse en el primer momento, en espera de la maniobra que harían las tropas colombianas sobre Jauja y de la aparición de la división argentina en el Alto Perú; entonces, con el refuerzo de los contingentes prometidos por Chile, Santa Cruz iniciaría su marcha en busca de los centros enemigos en la sierra.

El ejército expedicionario de Santa Cruz zarpó del Callao entre el 12 y el 25 de mayo de 1823; se componía de 5.000 hombres de las tres armas y contaba con 8 piezas de artillería. 

Fue desembarcado en Iquique un destacamento para atraer la atención de Olañeta y luego se dirigió a Arica, donde se realizó el desembarco general a mediados de junio. 

El ejército expedicionario fue fraccionado en dos columnas, una al mando del coronel Gamarra, que avanzó hacia Tacna y Moquegua; otro destacamento fue enviado hacia el norte rumbo a Arequipa. Al diseminar sus tropas, Santa Cruz perdió el control directo de las mismas.





Confederación Peruano - Boliviana
(1836 - 1839)

En 1835, el Mariscal Andrés de Santa Cruz, presidente de la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839). contando con la aprobación del presidente peruano Orbegoso, invadió el Perú con un ejército de 5.000 bolivianos. Se desató entonces una sangrienta guerra. 
La resistencia peruana la encabezaron Gamarra y Salaverry. Gamarra fue derrotado por Santa Cruz en la Batalla de Yanacocha. Por su parte, Salaverry, tras ganar la Batalla de Uchumayo, acabó por ser derrotado en la Batalla de Socabaya y fusilado en Arequipa el 18 de febrero de 1836.

Campañas Restauradoras: También denominadas Expediciones Restauradoras. Chile llevaría a cabo dos expediciones restauradoras, con el apoyo de militares peruanos, opositores a la Confederación Peruano - Boliviana:  en 1837 (primera expedición restauradora) y en 1838 - 1839 (segunda expedición restauradora).
Andrés de Santa Cruz en su afán expansionista, envió un ejército contra Argentina, ocupando  parcialmente las provincias de Salta y Jujuy, apoyando a los unitarios conservadores en su lucha contra los federales representados por Juan Manuel de Rosas, Gobernador de la Provincia de Buenos
El 19 de mayo de 1837 Rosas declaró la guerra a la Confederación Peruano - Boliviana.  Rosas nunca proyectó apoyar una acción decisiva sobre territorio boliviano, 
sólo quería crear una valla defensiva en la frontera norte, que simultáneamente debilitara las fuerzas de Santa Cruz en su frente sur con maniobras ofensivas aisladas.
Andrés de Santa Cruz pretendía liderar una coalición de exiliados de las Provincias Unidas (Argentina). unitarios residentes en Bolivia, Perú, Chile y la Banda Oriental (Uruguay). 
Andrés de Santa Cruz fue un líder masónico. y unir en una nación 
Las logias persistían en estos nuevos países, como sociedades secretas necesarias para reunirse sin persecuciones de agentes de la monarquía y de la inquisición en tiempos coloniales, y de otras instituciones como la mazorca en Argentina (Capítulo XVII -La Conquista de América - El Río de La Plata - Argentina - Federales y Unitarios) en tiempos de caudillos.






El fin de la guerra 
El 20 de enero de 1839 las fuerzas chilenas desembarcadas en el Perú al mando del general Manuel Bulnes se enfrentaron al ejército del general Andrés de Santa Cruz en Yungay, tras cinco horas de duros combates las fuerzas de la Confederación Peruano-Boliviana fueron completamente derrotadas. Tras la batalla la confederación se disolvió. El general Velasco fue elegido como nuevo presidente de Bolivia. Las nuevas autoridades mostraron buena voluntad con respecto al problema originado años antes con nuestro país por la disputa en torno a la posesión de la provincia de Tarija. El gobierno argentino podría haber aprovechado la situación de encontrarse como vencedor para ocupar la disputada provincia, pero no lo hizo. Juan Manuel de Rosas consideró que lo correcto era que la cuestión debía ser decidida por los habitantes de la zona. Se realizó una consulta y Tarija se incorporó a Bolivia. 


   
El Guano Peruano
(1840 -     )

En 1839 Perú era una nación destrozada. La deuda y la destrucción que vino después de las guerras de la Independencia (1822 - 1825) y de la Confederación (1836 -1839) y , de una agobiante deuda por vencimientos impagos en 1826 y de varias centurias como colonia española, habían dejado a la economía del país empequeñecida y dominada por la artesanía, incluso sin sistema bancario. A principios de 1840 los exploradores hicieron un descubrimiento: Debido a que las Islas Chincha (Pasco - Ica) estaban cubiertas por montañas de excremento de pájaros, acumulado durante años, que en algunos sitios alcanzaba varios metros de altura, este sería fácilmente exportable. 
Se creyó que se trataba de los mayores depósitos de guano del mundo, y de una particular calidad, en una época en la que el guano era usado como fertilizante natural en todo el mundo. 
Perú encontraba un valioso recurso que prometía - si se manejaba adecuadamente - producir riqueza dando paso a una nueva era de desarrollo y progreso.
  
Muelle para carga de guano en las islas Ballestas (Paracas - Pisco - Ica - Perú)

No se manejó adecuadamente. Perú contrató en vendedor del guano en Europa, la firma Anthony Gibbs & Sons, consignataria, y se designó a un político, Francisco de Quiroz, para dirigir la extracción inicial y las operaciones de transporte por mar. El gobierno fijó los precios y envió prisioneros para la extracción del guano. 

El gobierno peruano con las ganancias producidas por las ventas de guano en 1853 había cancelado todas sus deudas, pero sólo para volver a endeudarse, como corresponde a un país sudamericano, enriqueciendo a gobernantes y burócratas que se quedaron con el 71% de las ventas finales de guano. 
El dinero del guano se concentró en Lima y alrededores, donde se construyeron obras públicas y suntuosas mansiones, viviendo la mayoría de la población en la mayor pobreza.

Manuel Pardo y Lavalle fue presidente (primer presidente civil) de Perú de 1872 a 1876. Presidente de la Cámara de Senadores, murió asesinado a los 44 años en el patio del Congreso. Su hijo, José Pardo y Barreda llegó a ser dos veces presidente del Perú (1904 -   1908 y 1915 - 1919).
Manuel Pardo publicó Estudios sobre la Provincia de Jauja, donde señala que en 15 años el guano había producido 150 millones de dolares que se derrocharon y que había guano para 10 o 12 años más. Pardo defendía proyectos del estado de largo plazo, como la instalación del ferrocarril.
En más o menos cuatro décadas, bajo la supervisión y la dirección del gobierno, entre 12 y 13 millones de toneladas de excremento para abono fueron embarcadas, generando 500 millones de dólares en ingresos (otras estimaciones sostienen que el número de más de 20 millones de toneladas transportadas generaron 2.000 millones de dolares en ingresos). 
El 53% de lo que se ingresó por el guano se gastó en extender la burocracia y el ejército, el 12% en transferir pagos directamente y el 7% en reducción de impuestos tributarios. El 20% se había gastado en los ferrocarriles.

  
Los Ferrocarriles Peruanos

Ingenieros, industriales y otros profesionales se dirigieron a Perú para trabajar en la construcción de las líneas ferroviarias, vagones. puentes y otras estructuras. Se creó una Escuela Nacional de Ingenieros, una Sociedad Metalúrgica y una Escuela de Ciencias.
En 1870 y 1872 se vendieron bonos del ferrocarril en Londres. El 57% del presupuesto nacional se destinó a los proyectos del ferrocarril.
Por esa época la expansión del progreso en los países sudamericanos se vinculó a la construcción de líneas férreas  desde sus capitales. Argentina, Chile y Perú extendieron sus ferrocarriles, pero sólo Argentina poseía tierras susceptibles de ser colonizadas para producir, atrayendo a colonos y a sociedades mercantiles europea. Perú continuaría sus viajes a través de los Andes con llamas y mulas, extendiendo sus caminos de hierro en las regiones costeras.
 Aunque el estado apresuró la expropiación de tierras e instalaciones de inversores privados era poco y tarde. Los trabajos en el ferrocarril se detuvieron en agosto de 1875. En los pocos meses siguientes otros distintos proyectos del gobierno fracasaron en medio de un amplio contagio financiero que culminó en enero de 1876, cuando la deuda soberana de Perú cayó por segunda vez en un siglo: montañas de préstamos de los bancos europeos en una cruda yuxtaposición a montañas de caca de pájaro.




Los chinos en Perú
(1849 - 1874)
Por ese tiempo comenzaron las primeras migraciones de chinos que llegaron para trabajar en la agricultura. Posteriormente, surgieron los gobiernos civiles con Manuel Pardo. Para entonces, el boom del guano, producto por el cual el país había tenido su principal ingreso, había terminado y la economía nacional entró en una situación de crisis.

La gran mayoría de los descendientes chinos en el Perú no llevan un apellido chino, ya que sus antepasados, cuando llegaron al Perú, fueron bautizados o adoptaron los apellidos de sus patrones, de santos católicos o algún apellido castellano muy común.
Sólo entre 1849 y 1874 desembarcaron en Perú cerca de 100.000 chinos. Después de décadas de migraciones y mestizaje con la población local, se calcula que en la actualidad hay entre un millón y tres millones de peruanos con antepasados chinos (entre el 3% y el 9% de la población peruana), a quienes se les conoce como tusán (del chino tusheng, “nacido en la tierra”). Entre ellos. existieron muchas personalidades destacadas, entre ellas un ex presidente del país.
  

Guerra con España
(1865 - 1866)

También denominada guerra hispano-sudamericana, fue un conflicto bélico naval que enfrentó a los países de la cuádruple alianza conformada por Chile, Perú, Bolivia y Ecuador contra España, entre 1865 y 1866. La causa de la guerra fue la ambición de la Corona Española sobre la riqueza guanera peruana, España buscaba aliviar la aguda crisis económica en que estaba sumida.
Combate del 2 de Mayo: También denominado Combate del Callao, fue un enfrentamiento marítimo ocurrido el 2 de mayo de 1866, entre las escuadras de la Armada Española, al mando del almirante Casto Méndez Núñez y las defensas del Perú en el puerto del Callao, bajo el mando del dictador Mariano Ignacio Prado, en el transcurso de la Guerra hispano-sudamericana.



Henry Meiggs, ciudadano norteamericano que se había dedicado a la construcción de ferrocarriles en Estados Unidos, generando una fortuna que dilapidó y provocó su pedido de extradición cuando se refugió en Chile, utilizó su probada experiencia instalando vías en Chile y en Perú.  
Los proyectos del ferrocarril  llegaron a consumir el 57% del presupuesto peruano, tomando como pago del interés solamente el recibo del guano.
Meiggs se instaló en Perú en 1871, que indicó que el ferrocarril sería el ariete de la civilización moderna, cuyo silbato despertaría de su sueño a la raza nativa y traería «la revolución social.



Fin de la explotación del guano

Al subir exageradamente el precio del guano, los agricultores europeos compraron otros fertilizantes de menor costo. Los créditos de banqueros de Londres hacia Perú fueron suspendidos, porque nuevamente Perú estaba en cesación de pagos.
En respuesta a la crisis económica, en 1875 Pardo - presidente de Perú - ordenó al ejército ocupar los campos en la frontera con Chile, en un esfuerzo de contrarrestar el declive del negocio del guano con los ingresos de otra fuente de fertilizantes, nitrato de potasio o nitrato de chile.






El viajero Alexander Duffield describió el Perú de después del boom del guano, en 1877:





«LA TIERRA NO ESTÁ CULTIVADA (…) LOS CURSOS DE AGUA Y LOS SISTEMAS DE RIEGO ESTÁN DESTROZADOS (…) MARAVILLA EL QUE LOS HABITANTES (DE LIMA) HAYAN SOBREVIVIDO Y QUE LOS QUE NO HAN SIDO ASESINADOS DURANTE LA REVOLUCIÓN DEL AÑO PASADO (1876) NO HAYAN SIDO ARRASADOS POR UNA EPIDEMIA (…) LA DEJADEZ ESTÁ A LA ORDEN DEL DÍA» (19).




















Prosperidad Falaz: (Prosperidad falsa, aparente e irreal), período de la Historia del Perú Republicano entre 1845 y 1872, donde el Estado peruano obtuvo grandes ingresos económicos por la explotación y comercialización del guano de las islas (fertilizante orgánico), hacia el mercado in













Guerra del Pacífico - Guerra del Guano y del Salitre

Habiendo tenido acceso ilimitado al crédito de Londres (…) pero ahora agobiado con el peso de la mayor deuda con el extranjero de América Latina, Perú no estaba preparado para la quiebra. Fue pasar de la opulencia a la miseria con nada que ofrecer en cuanto a avance económico duradero. 


La inquietud barrió la nación, con unos treinta y seis intentos de levantamientos en cuatro años. Pero las cosas se pusieron aún peor cuando Chile respondió a la ocupación de los campos de nitrato por parte de Pardo, invadiendo Perú en 1879 (25). Derrotada militarmente en 1883 y cargada con una moneda que se iba al traste, deuda masiva y las secuelas de postguerra, a Perú le quedarían décadas para recuperase.





Guerra del Pacífico: También conocida como “Guerra con Chile” o “Guerra del Guano y el Salitre”, fue un conflicto bélico entre 1879 y 1883 que enfrentó a Perú y Bolivia (aliados), frente a Chile el cual contaba con el respaldado político, económico y militar de Inglaterra.
Campaña de la Breña: También denominada campaña de la Sierra, fue la última etapa de la Guerra del Pacífico, que comprende desde la ocupación de Lima (enero de 1881), hasta el retiro de las tropas chilenas que ocupaban el río Sama (junio de 1884).


Reconstrucción Nacional: Inicia terminada la Guerra con Chile o del Pacífico, etapa caracterizada por la reconstrucción del Perú, que había quedado destruida económicamente y políticamente, la Reconstrucción Nacional se divide en dos etapas: Segundo militarismo y República Aristocrática.

Segundo Militarismo: (1882 - 1895).
República Aristocrática: También denominado Segundo Civilismo, fue una etapa de la Historia del Perú republicana entre 1895 y 1919, caracterizada por el dominio y control político de la oligarquía y aristocracia peruana, dedicada a la agroexportación, minería y las finanzas, por medio del Partido Civil.
Oncenio de Leguía: Periodo de la historia peruana perteneciente al gobierno de Augusto B. Leguía Salcedo, entre los años 1919 y 1930. Fue un gobierno de estilo dictatorial y populista desplazó al civilismo y se caracterizó por su entreguismo total al capital extranjero.



Tercer Militarismo: Periodo de la Historia del Perú republicano entre 1930 y 1939, iniciada con la revolución de Arequipa llevada a cabo el general de brigada Luis Miguel Sánchez Cerro y continuada con el gobierno del general Óscar Raimundo Benavides Larrea.



Gobiernos del Tercer Militarismo:



Conflicto con el Ecuador: También denominada guerra peruano-ecuatoriana (guerra del 41), fue un conflicto armado que ocurrió en 1941 entre los países de Perú y Ecuador como consecuencia de la disputa territorial por falta de fronteras reconocidas y aceptadas entre ambos países.



Etapa: Democracias endebles.



1939

1945
Manuel Carlos Prado y Ugarteche
1945
1948

José Luis Bustamante y Rivero

Ochenio de Manuel A. Odría: Manuel Odría presidió la Junta Militar de gobierno desde el 1° de noviembre de 1948 hasta el 1° de junio de 1950, cediendo el cargo al Ministro de Guerra General Zenón Noriega (presidente provisorio), para poder postular a las Elecciones Presidenciales de 1950, donde es elegido Presidente de la República (candidato único), gobernó constitucionalmente el Perú desde el 28 de julio 1950 hasta el 28 de julio 1956.

Junta Militar: Toma del poder en el Perú por parte de los militares mediante un golpe de estado, producido el 18 de julio de 1962, la Junta Militar tuvo cuatro presidentes “Tetrarquía”: General Ricardo Pérez Godoy, General Nicolás Lindley López, Teniente General Pedro Vargas Prada y el Vicealmirante Juan Torres Mattos.

Gobierno de Ricardo Pérez Godoy: Asumió el gobierno luego del golpe militar del 18 de julio de 1963, fue Presidente de la Junta Militar de Gobierno del 18 de julio de 1962 al 03 de marzo de 1963. Pérez Godoy al momento de juramentar, manifestó que las Fuerzas Armadas entregarían el mando al año siguiente (1963); no obstante, la incertidumbre ciudadana, la Junta cumplió su ofrecimiento de elecciones, para lo cual reformó el Estatuto Electoral, implantándose la Cifra Repartidora, mediante la cual se daba participación a las minorías de manera proporcional a la votación obtenida.

Gobierno de Nicolás Lindley López: El mandato de Lindley fue bastante singular debido a que el general no ocupó Palacio de Gobierno, sino que presidió la Junta desde el Ministerio de Guerra. Asimismo, cuando le tocó entregar el mando al Arq. Fernando Belaúnde Terry, llevó la banda presidencial en la mano, ya que nunca la utilizó.

Fernando Belaúnde Terry: Fue elegido presidente constitucional del Perú en las elecciones presidenciales de 1963 y gobernó el Perú desde el 28 de julio de 1963 hasta el 03 de octubre de1968, su gobierno sufrió una grave crisis económica que conllevo la devaluación del Sol de Oro, dio término a su gobierno mediante un Golpe de Estado del General Juan Velasco Alvarado.

El Escándalo de la Página Once: Fue el factor que desencadenó la crisis del primer gobierno de Fernando Belaúnde, tras la firma del "Acta de Talara", este documento, según informó el mismo presidente de la república en su mensaje por Fiestas Patrias ante el Congreso, iba a beneficiar al Perú, ya que la International Petroleum Company (IPC), devolvería los yacimientos de la Brea y Pariñas y compraría el petróleo a la Empresa Petrolera Fiscal. Pero el presidente de dicha empresa renunció y luego denunció la desaparición de “la Página Once”.

Gobierno Juan Velasco Alvarado: Asume la presidencia del Perú, tras el Golpe de Estado del 3 de octubre de 1968, en contra del presidente Fernando Belaúnde Terry. Su mandato fue un régimen militar de facto y representó la primera etapa del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, es derrocado el 29 de agosto de 1975 por Francisco Morales Bermúdez tras un Golpe de Estado en Tacna (Tacnazo).


Gobierno Francisco Morales Bermúdez: Asume el gobierno del Perú, tras ejecutar el golpe de estado del 29 de agosto de 1975 en contra del presidente Juan Velasco Alvarado, desde la ciudad de Tacna (Tacnazo). Su gobierno fue conservador y representó la segunda etapa del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas.



Fernando Belaúnde Terry: Fue elegido presidente constitucional del Perú en las elecciones presidenciales de 1980 y gobernó el Perú desde el 28 de julio de 1980 hasta el 28 de julio de 1985, su gobierno representó el regreso de la democracia al Perú, como primera medida devolvió los medios de comunicación expropiado por el gobierno militar a sus antiguos dueños.


» Segundo Gobierno de Fernando Belaúnde


Alan García Pérez: Fue elegido presidente constitucional del Perú en las elecciones generales de 1985 y gobernó el Perú por primera vez desde el 28 de julio de 1985 hasta el 28 de julio de 1990. Su primera gestión de gobierno se caracterizó por la generar la peor crisis económica de la historia del Perú con una insólita hiperinflación. Además, de ello se sucintaron diversos actos de corrupción que involucraban a gente del régimen que repercutió en un gran descontento social.

Cambio 90: Partido político fundado por Alberto Kenya Fujimori Fujimori, fue un movimiento de carácter populista que aglutinó a pequeños empresarios, al sector informal y como novedad a un grupo de evangélicos. En un comienzo, sus pretensiones eran modestas, inclusive no contaban con un plan de gobierno. Ganaron las elecciones de 1990 y su lema de campaña fue Honradez, Tecnología y Trabajo.

Gobierno de Alberto Fujimori: El ingeniero Alberto Fujimori, fundador del partido político Cambio 90, fue elegido presidente constitucional de la república del Perú, en las elecciones generales de Perú en segunda vuelta en 1990 donde vence al escritor Mario Vargas Llosa. El presidente Fujimori gobernó el Perú desde el 28 de julio de 1990, hasta el día de su renuncia vía fax el 21 de noviembre de 2000.




Sendero Luminoso































Bolivia


El Che Guevara




Chile

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