CAPITULO XII - LOS AUSTRIAS


CAPITULO XII (96)

Palacio de El Escorial
  
El Concilio de Trento - La Dieta de Worms - Erasmo de Roterdam - Edicto de Worms - La Dieta de Espira (1526) - La Dieta de Espira (1529) - La Cuarta Dieta de Espira - La Dieta de Augsburgo - La Intransigencia Católica en el Concilio de Trento - Condenas papales - La Casa de Tudor - Catalina de Aragón - Enrique VIII - Encuentro en el Campo de la Tela de Oro - María Tudor - Isabel I - Francisco I - María Estuardo - Gonzalo Fernández de Córdoba - Guerra de Nápoles - La Batalla de Ceriñola - La infantería española contra la caballería pesada francesa - Los Tercios Españoles - Desarrollo de la Pólvora - Carlos, Rey y Emperador - La Jornada de Túnez - La Jornada de Argel - Las Guerras Turcas - Juan Hunyádi - Los Conquistadores de América - La Flota de Indias - La Batalla de Pavía - Castelnuovo - Felipe II - Leva de gitanos - La Batalla de San Quintín - Las Leyes Nuevas - Rebelión de las Alpujarras - La Batalla de Lepanto - Juan de Austria - Las Galeras - Alvaro de Bazán - El Gran Sitio de Malta.

   
El Concilio de Trento
(1545 - 1563)

En 1518 el papa declaró hereje a Lutero.
En 1521 Carlos V convoca a las dietas de Worms a toda la cristiandad. Carlos V intentaba unir a los cristianos y pretendía una retractación de Lutero.
Los franceses (Francisco I) se oponían al concilio, atentos a que una unificación de la iglesia se encontraría sometida a la corona de España.


El Concilio de Trento

En 1525 Carlos V vence a los franceses en la Batalla de Pavía, tomando como prisionero a Francisco I Rey de Francia, que renuncia al Milanesado, dejando a Carlos V como el soberano más importante, que en 1527 produce el saqueo de Roma dominando Italia. (Capítulo IX - El Renacimiento - El Saqueo de Roma).

Francisco I es liberado a cambio de promesas que no cumplió, y llega a aliarse con los turcos, para vergüenza de la cristiandad. Fracasa en un intento de tomar Milán y se opone a los deseos de Carlos V de unificar la iglesia cristiana.
Carlos V detiene a medias el avance de los turcos en Túnez, y se firma la Paz de Crépy, por la cual Francisco I renuncia a posesiones en Italia, a los territorios de Flandes y de Artois y recibe el Condado de Borgoña.
En 1551 el hijo y sucesor de Francisco, Enrique II de Francia, declaró nuevamente la guerra a Carlos V, dando inicio a la Guerra italiana (1551-1559).

El Concilio de Trento fue la oportunidad de unir a los reinos cristianos. Carlos V se empeñó en impedir el cisma del cristianismo, aunque los franceses boicoteaban cualquier concilio, porque la unidad quedaría subordinada a la Casa de Austria Habsburgo, que dominaba Europa desde España y poseía los recursos del Nuevo Mundo.
El comportamiento de la Iglesia fue decisivo en el fracaso del Concilio de Trento. Los sucesivos papas no quisieron ceder en sus inmorales prerrogativas, ya que una eventual alianza con los protestantes significaría perder privilegios, aunque no autoridad porque estaban dominados cada vez más por los españoles.
El mundo occidental sería de los fanáticos católicos españoles.
Los franceses llegaron a aliarse con los turcos, los enemigos de la cristiandad.
La nueva Orden de los Jesuítas se alistó incondicionalmente con el papado, constituyendo una formidable fuerza contra la Reforma.


La Dieta de Worms
(1521)
  
La Dieta de Worms fue presidida por Carlos V, recientemente coronado Emperador del Sacro Imperio, y esta asamblea de príncipes fue convocada para debatir las 95 tesis que anunciara Martñin Lutero en Wittenberg (Capítulo IX - El Renacimiento - Martín Lutero).

El Príncipe Federico IIIElector de Sajonia, obtuvo de Carlos V un salvoconducto a favor de Lutero para que pudiese participar en la Dieta de Worms (1521) y regresar a  Sajonia.
Carlos V y Lutero no consiguen llegar a un acuerdo, por lo que fracasan en conseguir la unidad de la iglesia. Lutero en lugar de abjurar, defendió con energía su actitud protestante:
“ A menos que no esté convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes - ya que no confío en el Papa, ni en su Concilio, debido a que ellos han errado continuamente y se han contradicho - me mantengo firme en las Escrituras a las que he adoptado como mi guía. Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. Que Dios me ayude. Amén.
Martín Lutero en la Dieta de Worms

Si bien se autorizó a Lutero a retirarse de Worms,  se ensayó el Edicto de Worms, prohibiendo la difusión de sus escritos y autorizando a matar a Lutero sin sufrir consecuencias penales. 
Lutero se mantuvo escondido en el Castillo de Wartburg, donde comenzó la traducción de la biblia al alemán. El edicto de Worms no llegó a ser implementado. Lutero continuó con su obra de reforma hasta su muerte en 1546.
Eso implicaba que todos los fieles católicos debían evitarlo y que los poderes seculares debían desterrarlo de sus dominios o enviarlo preso a Roma para enfrentar la temida Inquisición.
Lutero continuó enseñando en Wittemberg y atendiendo al resto de sus obligaciones bajo la protección de Federico el Sabio, quien estaba convencido de que no era un hereje.
La imprenta ya llevaba cien años, y los escritos de Lutero se difundieron con gran rapidez para la época. Antes de la imprenta sólo el 1% de la población europea sabía leer y escribir.

  
Erasmo de Rotterdam
(1496 - 1536)

Fue un humanista que luchó toda su vida contra el autoritarismo, contra las inútiles discusiones escolásticas, y aunque en un tiempo trabajó para Carlos V, fue un opositor del Edicto de Worms. Toda su vida trató de luchar por la libertad de pensamiento
Erasmo no conoció personalmente a Martín Lutero, ni adhirió a la Reforma protestante, ni tampoco apoyó a los católicos, fue crítico de las dos religiones.
Tradujo el Nuevo Testamento al latín, versión que utilizó Lutero.

Católicos y reformistas se torturaban y quemaban entre sí olvidando que practicaban la misma religión. Erasmo trató de impedir las guerras religiosas y fue muy respetado por católicos y reformistas.
Murió en Basilea en 1536. Fue enterrado en la catedral de Basilea a pesar de ser un sacerdote católico.

Todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia

Erasmo
"No tengo ninguna paciencia con los que dicen que la excitación sexual es vergonzosa y que estímulos venéreos no tienen su origen en la naturaleza, sino en el pecado. Nada está más alejado de la verdad".
Erasmo
En el país de los ciegos el tuerto es el rey.
Erasmo

  
Catedral de Worms - Consagrada en 1181



Edicto de Worms
(1521)

El 16 de abril de 1521, Lutero se dirigió a la población de Worms, que lo aclamaba, diciendo:
” la Palabra no la deben cambiar” y “el reino permanecerá siempre
El Edicto de Worms fue proclamado el 25 de mayo de 1521 por el recientemente elegido Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos V, y el cardenal Girolamo Aleandro, nuncio papal, contra Lutero, tras el episodio de la Dieta de Worms en los inicios del proceso conocido como Reforma Protestante.
En el Edicto de Worms se declaraba a Lutero como prófugo y hereje, con lo que se oficializa la ruptura del Luteranismo con la Iglesia Católica.

  
La Dieta de Espira
(1526)

Reconocía que cada príncipe podía profesar la religión que quisiera, sin que el emperador lo pudiese impedir, y que todos los súbditos debían seguir la religión del príncipe (según el principio cuius regio, eius religio).
La Dieta sostenía que la autoridad secular no podía imponer su autoridad en materia de fe. El emperador se negó a enviar la carta, pero la misma fue impresa y difundida públicamente.



La Dieta de Espira
(1529)

En 1529 Carlos V volvió a convocar a la Dieta Imperial en Espira, esta vez con la intención de dejar sin efecto la tregua de 1526 y restablecer plenamente el Edicto de Worms para combatir definitivamente al luteranismo y obligar a los príncipes a imponer el catolicismo en el Sacro Imperio Romano Germánico.
Los reformistas se indignaron y desde la llamada “protesta de Espira” se los llamó protestantes.

Al igual que en 1526, el Emperador Carlos V no acudió a Espira y envió en su representación a su hermano  Fernando. Tampoco asistió Lutero, a quien Carlos V había considerado hereje y puesto fuera de la ley mediante el Edicto de Worms, pero sí se presentaron varios de sus principales seguidores, en particular el teólogo Philipp Melanchthon, que participó como acompañante de Juan de Sajonia.

El 19 de abril, la mayoría de los miembros de la Dieta aprobaron la decisión imperial de revocar la decisión de 1526. A los luteranos se les dijo que tenían que aceptar la decisión de la mayoría. Pero la decisión imperial significaba encerrar la reforma luterana dentro de los límites de Sajonia, con el fin de preparar su aniquilación.
En ese punto, los príncipes luteranos abandonaron el salón para debatir la posición a adoptar. La idea general era que la Dieta de 1526 había establecido la tolerancia religiosa y que debía ser mantenida. "En asuntos de conciencia, la mayoría no tiene poder", fue el principio en el que se basó la posición de los luteranos.

Al volver a la Dieta, Fernando rehusó escucharlos. Por esa razón, los príncipes escribieron una Protesta y la leyeron. Fernando rechazó la postura de los príncipes disidentes y demandó que debían "aceptar y obedecer la decisión".

Al día siguiente, los luteranos presentaron la Carta de Protesta, en la que sostenían que la autoridad secular no podía imponer su autoridad en materia de fe. El rey se negó a recibir la carta, pero la misma fue impresa y difundida públicamente.

14 ciudades libres imperiales suscribieron la protesta  el Electorado de SajoniaHesse y las ciudades de EstrasburgoUlm y Núremberg se comprometieron secretamente a sellar un tratado defensivo en caso de ser atacados por el emperador o alguno de los Estados católicos.



























La Cuarta Dieta de Espira
(1544)

La Dieta de 1544, fue una reunión de príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico, convocada por Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico,
Carlos V, deseoso de eliminar a Francia del mapa, necesitaba el apoyo de los príncipes luteranos, muchos de ellos miembros de la Liga de Esmalcalda.
La Liga de Esmalcalda fue una liga de príncipes protestantes del Sacro Imperio Romano Germánico que se creó en el siglo XVI para defender sus territorios y luchar contra el emperador y rey Carlos V, defensor del catolicismo frente a la Reforma luterana.
  
Carlos V recibió el apoyo de la Liga de Esmalcalda a cambio de la una serie de concesiones y de abandonar casi por completo su posición católica, ignorando los deseos del papa Paulo III.
En esta reunión, se decidió que no se tomaría ninguna acción formal contra los luteranos hasta que se reuniera un consejo libre.
  














La Dieta de Augsburgo
(1547 - 1548) + (1555)

El intento de dar prioridad al catolicismo, fue rechazado por muchos príncipes luteranos, que reactivaron la guerra en 1552 ("Guerra de los Príncipes"). En esta ocasión la guerra les fue favorable, obteniendo el reconocimiento de sus pretensiones (libertad de cultos) en la Paz de Passau (1552) y en la nueva sesión de la Dieta que tuvo lugar en Augsburgo en 1555, y que se sustanció en la denominada Paz de Augsburgo.

Se estableció el principio Cuius regio, eius religio ("a tal rey, tal religión"), que daba a cada príncipe el poder de decidir (entre esas dos, con exclusión de cualquier otra, como la calvinista) la religión de sus súbditos, con algunas excepciones.
La sesión de 1566 de la Dieta de Augsburgo dio validez a los decretos del Concilio de Trento para los Estados Católicos de Alemania.

  
Concilio de Trento - La intransigencia católica
(1545 - 1563)


El Concilio de Trento, fue una oportunidad única para unificar la religión cristiana, haciéndola humanista y pacificadora, aún bajo hegemonía católica. 

El más poderoso monarca europeo, Carlos V, necesitaba de la unión de la cristiandad para luchar o buscar acuerdos de paz con el Islam.

En lugar de unificar las iglesias el Concilio las separó más, provocando incontables guerras religiosas y persecuciones, llevando a muchos a tormentos y hogueras, empleando los más crueles métodos en las conquistas y esclavizando a millones de personas.
  
La responsabilidad de los desatinos vinieron de Roma, y por la intransigencia de los franceses, ya que Francisco I, rey de Francia, llegó a boicotearlo y a aliarse con los turcos, en gran parte debido a su envidia por la expansión de España.
Los papas, de haber aceptado algunas de las premisas que pretendían los reformistas hubieran perdido su autoridad. En lugar de otorgar algunas concesiones, el papa Pío IV ordenó, a través de los incondicionales jesuitas, perseguir a los protestantes, que no asistieron a las últimas sesiones del concilio.
Finalmente España tuvo la necesidad de detener el avance de los turcos en Lepanto (1571) sin la ayuda ni de los príncipes alemanes y mucho menos de los franceses, que apoyaron a los turcos.

El Concilio de Trento fue un concilio ecuménico de la Iglesia de Roma y los Reformistas desarrollado en periodos discontinuos durante 25 sesiones, entre el año 1545 y el 1563. Tuvo lugar en Trento, una ciudad del norte de la Italia actual, que entonces era una ciudad libre regida por un príncipe-obispo.

El deseo de Carlos Rey Emperador era de reformar la iglesia y acabar con el cisma para unir a toda la cristiandad contra los infieles musulmanes.
   
Desde 1518, los protestantes alemanes reclamaban la convocatoria de un concilio, y el emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico intentaba cerrar las diferencias entre católicos y reformistas para hacer frente a la amenaza turca. Carlos estaba a favor del concilio. En Alemania se destacó la labor del obispo Nicolás de Cusa a favor de un concilio.

En la Dieta de Worms (1521) se había intentado terminar con el cisma, infructuosamente.  Martín Lutero (a quien Carlos V había convocado), acusó a Roma de ejercer la tiranía.
El Emperador se comprometió por escrito a defender la fe católica, incluso con las armas. En las Dietas posteriores, los príncipes alemanes, tanto protestantes como católicos, continuaron insistiendo en un concilio.
Como era de suponer, Francisco I de Francia se oponía, por su eterna enemistad con Carlos y porque estaba aliado con los turcos, para vergüenza de la cristiandad.
En vista de la situación hubo grandes presiones del emperador sobre el papa Clemente VII para que lo convocara. El papa no deseaba el concilio, porque estaba muy cómodo en su posición como jefe de la iglesia católica y temía ser desplazado. Lo mismo sucedió con los papas que le sucedieron.

Apretado por Carlos V 1529, Clemente VII se comprometió a llamar a un concilio, pero la oposición del legado papal en la Dieta de Augsburgo retrasó de nuevo el proyecto.

El Concilio de Trento no podía haber desunido más a los cristianos. Desde un punto de vista doctrinal, fue el concilio más importante e influyente de la historia de la Iglesia Católica.
  
En el Concilio había dos posturas enfrentadas: una, que proponía una actitud conciliadora hacia los protestantes para llegar a un acuerdo, y otra, la intransigente, las propuestas papales que acabaron por ganar. Esta nobleza católica se impuso en sus sesiones, condenado a los pueblos a una opresión real, a monarquías absolutas, a la servidumbre y a la esclavitud de los desprotegidos, impidiendo la unión en una religión más justa y más humana, alejándose definitivamente de los protestantes, fomentando el odio entre cristianos y las terribles guerras religiosas que se sucedieron, las hogueras esparcidas por toda Europa y particularmente a la desunión frente a la amenaza del Islam.
La realidad fue que el partido papal controló casi todo el concilio e imposibilitó cualquier acción protestante
El papa Pablo III sólo quería la condena a los protestantes, y consiguió su objetivo.


Una vez fijadas las numerosas cuestiones de procedimiento, fueron abordados los principales temas doctrinales planteados por los protestantes. 
Uno de los primeros decretos afirmaba que las Escrituras tenían que ser entendidas dentro de la tradición de la Iglesia, El largo y elaborado decreto sobre la justificación condenaba el pelagianismo*, doctrina herética a la que también era contrario Lutero, aunque intentaba al mismo tiempo definir un papel para la libertad humana en el proceso de la salvación.
* Pelagianismo: Doctrina de Pelagio (Siglos IV - V) quien negaba el pecado original y afirmaba que la gracia divina no era necesaria, ni gratuita, sino merecida por un esfuerzo en la práctica de la misma.
El pelagianismo es una doctrina considerada herética por la iglesia católica.

El Concilio inauguró sus sesiones en Trento el 13 de diciembre de 1545

Los reformistas protestantes del siglo XVI declararon que no existen más que dos sacramentos, el bautismo y la eucaristía, por haber sido estos instituidos por Cristo. Los reformistas no aceptaron el resto del sistema sacramental, manteniendo que la gracia de Dios es accesible a través de la oración, la escritura y la predicación.
Los católicos sostienen que la idea de la salvación del ser humano tanto por la fe como por las buenas obras. Los protestantes sostienen que la salvación llega sólo por la fe.

Lutero acusó a la Iglesia de instrumentalizar el miedo al infierno.
Esto es realmente así, ya que la iglesia como un corto publicitario quemaba herejes en plazas públicas, mostrando a las gentes que si el hereje sufría tanto por unos minutos de fuego abrasando su cuerpo, cuánto más suplicio sería permanecer en las llamas una eternidad.


En lo que respecta a los vivos, Lutero sostiene que el arrepentimiento basta para lograr la remisión de penas, sin necesidad de confesiones ni cartas de indulgencia. Por el contrario, sostiene, la práctica de las indulgencias desvía a los pecadores de sus verdaderos deberes: caridad y penitencia.
  

Trento - Castello del Buonconsiglio

El concilio confirmó las indulgencias y las inquisiciones.
Se acentuaron las diferencias con los protestantes, por decisiones encontradas:
Sólo se aceptaron los ritos de la iglesia de Roma excepción de unos pocos ritos regionales, los que se practicaban con más de dos siglos de antigüedad (rito mozárabe, rito lionés, rito ambrosiano (conocido como Misa Tridentina - Tridentum era el antiguo nombre de Trento -  como rito de toda la iglesia católica)
Se aceptó la veneración a María y de los Santos, las ofrendas a los fieles difuntos y el celibato clerical.
En 1551 se acepta como sacramento la extremaunción.

En 1562 se aceptó como sacramento la eucaristía, la idea de que el pan y el vino se convierten realmente en el cuerpo y la sangre de Jesús.
En 1563 se reconoció la existencia del purgatorio. Se maldice a quienes no reconozcan su existencia.
Se reconoce a la Vulgata de San Jerónimo como texto oficial de la Biblia.
La interpretación de las Sagradas Escrituras es reservada para la Iglesia católica. Esto representaba un rechazo implícito del principio protestante de la interpretación de la Biblia por los fieles.

Algunas reformas eran absolutamente necesarias, y en el concilio se eliminaron algunos abusos flagrantes, obligando a los obispos a residir en sus obispados, evitando la acumulación de cargos, como hacían los Borgia y los Médicis. 
También se dispuso la creación de seminarios diocesanos y de los archivos parroquiales.
La amenaza de una epidemia de peste obligó a suspender la reunión.


El concilio se reanuda en 1551.
De 1551 a 1552, durante el papado de Julio III, con una numerosa presencia alemana. Carlos V tiene la oposición de su aliado Mauricio de Sajonia, que se alía con los protestantes y con apoyo francés intenta atacar al emperador en Innsbruck, por lo que se vuelve a suspender la reunión conciliar.


De 1552 a 1562 el concilio permaneció suspendido: durante la parte final del pontificado de Julio III, así como en los años que Marcelo II y Pablo IV ocuparon el solio pontificio*.
* Cuando el trono está bajo dosel se le llama solio.
Fue Pío IV quien renovó su convocatoria en 1561, cuando en España reinaba ya Felipe II, para afrontar la que sería su fase final.
De 1562 a 1563. Con Pío IV como papa ya no hay representación alemana ni reformista y se concluyen los temas eclesiásticos.


A pesar de su duración, el Concilio nunca se ocupó del pontificado en la Iglesia. La arrogancia de los papas hizo fracasar el tratamiento de los temas centrales planteados por los protestantes. Una versión dice que en el Concilio de Trento se discutió si la mujer poseía alma. Esta versión fue difundida dos siglos después del concilio por los enciclopedistas franceses llevados por su animadversión a la Iglesia Católica.
En el Concilio un único obispo preguntó si la mujer puede ser designada como homo, aunque no se sabe qué obispo formuló esta pregunta, ni la edad del mismo.
Hay que observar que no es cierto que la Iglesia haya llegado a dudar en algún momento de que las mujeres tengan alma o de que sean seres humanos.
Puede ser que en el Concilio de Macon (585), se llegó a discutir si la mujer tenía alma.


Todas las obras de Erasmo de Rotterdam fueron censuradas e incluidas en el Index por el Concilio de Trento. De manera similar fueron denunciadas por la mayoría de los pensadores protestantes.




Los Concilios hasta la fecha fueron dirigidos por los más respetables obispos y cardenales, los más conservadores y los más ancianos. La ancianidad, en todos los tiempos, fue aliada de memorias frágiles, de problemas de retención y muy especialmente de enfermedades como el mal de Alzheimer*, Parkinson** y otras más severas, como el conjunto trastornos seniles demenciales. Las decisiones de los concilios deben ser acatadas por todos los católicos sin excepción.
* Alzheimer: Enfermedad mental progresiva que se caracteriza por una degeneración de las células nerviosas del cerebro y una disminución de la masa cerebral; las manifestaciones básicas son la pérdida de memoria, la desorientación temporal y espacial y el deterioro intelectual y personal.
** Parkinson: Enfermedad crónica y degenerativa del sistema nervioso que se caracteriza por falta de coordinación y rigidez muscular y temblores.

En 2016 hay en la iglesia católica 213 cardenales. 
Más de 40 cardenales tienen más de 90 años .
La principal misión del Colegio de cardenales (cónclave) es elegir el Sumo Pontífice en caso de fallecimiento o renuncia del anterior.

Recientemente, alertada la iglesia por los faltazos debidos a precarios estados de salud de los más ancianos, decretó que en la elección papal sólo votan los menores de 80 años.
En la actualidad (2016) no pueden votar para elegir un nuevo papa 111 cardenales de un total de 211, por tener más de 80 años de edad.
.
En circunstancias habituales, el deber fundamental del Colegio cardenalicio es aconsejar al papa (consistorios). 
Muchos Cardenales gobiernan diócesis o archidiócesis importantes, presiden los organismos de la Curia Romana y participan activamente en la administración de la Santa Sede. No todos los cardenales deben ser obispos, hay dispensas para que el papa pueda nombrar cardenal a arzobispos, sacerdotes y aún a laicos.


“Este concilio convocado con el fin de unificar la iglesia que se estaba derrumbando, por el contrario ha motivado la confirmación del cisma¨.
Paolo Sarpi (1552 - 1623) fue un religioso, teólogo, historiador, astrónomo, matemático, físico, anatomista, escritor y polemista italiano de la Orden de los Siervos de María
Publicó escritos violentos contra Roma y el senado veneciano recompensó su celo nombrándole teólogo consultor y después miembro del Consejo de los Diez; Sarpi tuvo que sobrellevar la interdicción y la excomunión durante el conflicto y, en la Universidad de Padua, encontró a Galileo Galilei, quien, perseguido como él, se convirtió en su amigo y confidente.
Paolo Sarpi también descubrió la contractibilidad del iris en el ojo y fue un gran defensor de la ciencia experimental y cerrado opositor de los privilegios e inmunidades del clero.
La última fase del Concilio de Trento (1561 - 1563) sólo trató cuestiones de la iglesia católica, desarrolladas por los jesuitas, que recibieron de los papas la orden de atacar permanentemente al protestantismo, que ya no participaba del concilio.
Felipe II * había protestado formalmente contra el traslado a Bolonia y rehusando permitir que los obispos españoles que estaban en Trento abandonaran la ciudad, reinició las negociaciones con los protestantes alemanes bajo su propia responsabilidad.
* Desde 1556 reinaba en España, por abdicación de su padre, Carlos V.


El papa se representó con los jesuitas, que además de los votos sacerdotales mantenían un cuarto voto: de obediencia incondicional al papa (Capítulo XII - Los Habsburgos - La Compañía de Jesús).De no haber sido por la obstinación papal, el Concilio de Trento habría evitado las guerras religiosas que se sucedieron.

La justificación por la fe preconizada por los luteranos, fue siempre rechazada por el papado, porque de existir la justificación por la fe, perdería importancia el jefe de la iglesia católica, ya que ni tendría razón de existir toda la estructura que comenzando por el papa, interpretaría las escrituras, vendería indulgencias, indicaría los ritos y terminaría con la vida suntuaria y lujuriosa del papa y de los cardenales.


Europa se dividió, y las guerras religiosas sólo fueron comparables a las disputas religiosas del Islam. Sólo los españoles enfrentaron a los musulmanes, y los detuvieron en el en la Batalla de Lepanto (1571).


Condenas papales

La Iglesia Católica se ha pasado condenando cualquier progreso; aparte de las condenas más actuales del divorcio, el preservativo, el aborto, la homosexualidad, el
matrimonio gay y la investigación con embriones, existen unas condenas menos conocidas:
Gregorio XVI, en 1834 condenó a las sociedades protectoras de animales (que no tienen alma) y los cubitos de hielo (que terminarán fabricando sangre).
Le siguió Pío IX (papa de 1792 a 1798), que después de establecer el dogma de la Infalibilidad del Papa, o sea de él mismo, condenó la anestesia (parirás con dolor) y el pararrayos (los rayos vienen del cielo).
El siguiente, San Pío X (papa de 1895 - 1914), prohibió el tango (por lascivo), las papas (se cultivan bajo la tierra, más cercanas al infierno) y el tabaco (el humo pertenece al infierno).
En 2003, Joseph Ratzinger, el Papa Benedicto XVI, declaró antes de asumir como Sumo Pontífice que los libros “seducen a los jóvenes lectores de manera subliminal y distorsionan la cristiandad en el alma antes de que ésta pueda desarrollarse".
En 2005 Benedicto XVI (papa de 2005 a 2013) condenó a Harry Potter.




Los secretos de "El Jardín de las Delicias" de El Bosco
  
El Jardín de las Delicias - El Bosco (1450 - 1516) - Museo del Prado

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https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/ae/El_jard%C3%ADn_de_las_Delicias%2C_de_El_Bosco.jpg

Es una pintura que pertenece a varios siglos posteriores a su ejecución. Hoy está en el Museo de El Prado. La tabla sobre la que se pintó es de 1460 - 1466. Es un auténtico jeroglífico, y es interpretada de varias maneras. En general se considera una sátira moralizadora del mundo entregado al pecado. El tríptico sobre madera representa la historia del mundo, a la derecha el paraíso y a la izquierda el infierno. En la parte central alegorías sexuales, indicando la pérdida humana de la gracia de Dios.

Se ha conjeturado que se realizó para Enrique III de Nassau.
Fue heredado por su hijo René de Châlon y después por el sobrino de Enrique, Guillermo de Orange, líder de la rebelión holandesa contra la corona de los Habsburgo. 
Fue confiscado durante la guerra de Flandes por el Duque de Alba, incluyéndose en el inventario redactado el 20 de enero de 1568. El duque dejó los cuadros a Don Fernando, su hijo natural (no bastardo, hijo concebido entre parejas solteras, viudas o divorciadas no unidas en matrimonio) y Prior de la orden de San Juan.
Felipe II adquirió el tríptico en la subasta de los bienes de Don Fernando y la envió al monasterio de El Escorial en 1593. Es la pintura más famosa de la colección del Bosco que Felipe II reunió en El Escorial.
 
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La Guerra de las dos Rosas - La Casa Tudor



La Rosa Tudor
Reino de Inglaterra - Reino de Irlanda - Principado de Gales


Durante el siglo XV Inglaterra sufrió una guerra civil entre la nobleza de la Casa de York y la Casa de Lancaster, y desde 1495 hasta 1603 se unieron en la Casa Tudor, cuyo emblema era la rosa Tudor, de cinco pétalos blancos en el centro y cinco pétalos rojos en su exterior, simbolizando la unión de las dos casas reales.

Los Tudor se constituyeron en la familia real inglesa más importante. iniciadora de lo que fue la colonización inglesa de América, la formación de la iglesia anglicana y la iniciadora del Imperio Británico..


Catalina de Aragón

(1485 - 1536)

Catalina de Aragón, hermana de la reina Juana, tía de Carlos V,  solo tenía tres años cuando los Reyes Católicos la prometieron al Príncipe Arturo, heredero del trono inglés. Los Reyes Católicos consumaron con los enlaces de todos sus hijos una poderosa alianza contra la monarquía francesa.
Cinco meses después de su casamiento, en 1501, falleció Arturo, en 1507 y Catalina fue embajadora de la corte española en Inglaterra. Fue la primera mujer designada embajadora europea.


Catalina era extremadamente culta, hablaba muchos idiomas y asombraba a sus amistades, incluyendo a eruditos como Tomás Moro y Erasmo de Rotterdam.
En 1509 se casa con Enrique VIII, hermano menor de Arturo y rey de Inglaterra, teniendo una hija, María, que sería la futura reina de Inglaterra conocida como María Tudor.
No tuvo hijos varones, por lo que Enrique VIII se apartó de María, manteniendo relaciones con Ana Bolena, cortesana que le dio una hija, la futura Reina Isabel.

  
Enrique VIII
(1491 - 1547)

En 1519 murió Maximiliano, y los príncipes electores eligieron a su nieto Carlos I de España, desde entonces Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico.
En 1520 se efectuó el encuentro del Campo de la Tela de Oro, donde se establece un acuerdo de paz entre Francia e Inglaterra.
  
Encuentro en el Campo de la Tela de Oro
(1520)

Enrique VIII envió a Francia al cardenal Thomas Wolseym para acordar un encuentro entre ambos monarcas, para que realizaran un acuerdo de no agresión entre ambos países. Aunque estos acuerdos eran y fueron corrientes hasta el siglo XX, muchas veces no fueron efectivos.

Claudia de Francia, hija de Luis XII y consorte de Francisco I, reina de Francia, tenía a su servicio a Ana Bolena, noble inglesa y hermana de María Bolena, amante de Enrique VIII.
Enrique VIII y Francisco I resolvieron realizar un fastuoso encuentro diplomático en Francia, para concertar una paz entre sus reinos, pero también para neutralizar el impetuoso avance de Carlos V, que con sus conquistas estaba cerca de dominar el mundo.
El encuentro se realizó en suelo inglés al norte de Francia, pero cercano a las tierras francesas. Ambos reyes se presentaron como muy amigos, rivalizando en suntuosidad y refinamiento. Se construyó para la ocasión una fastuosa carpa, con brocados de oro donde se alojaron los presuntuosos reyes.
En la ocasión abundaron los objetos suntuarios, y el exagerado dispendio fue tan importante que afectó la economía de los dos países.

Ambos jóvenes reyes concurrieron con sus esposas y sus séquitos, y se retaron a un torneo y a una serie de pruebas que terminaron a las piñas, con la victoria por escaso margen de Francisco I sobre Enrique VIII.
El encuentro duró tres semanas, y la participación de Catalina de Aragón pudo impedir cualquier acuerdo entre Francia e Inglaterra para formar alianza contra los españoles. Esto no se concretó también porque el ingreso más importante de Inglaterra era la venta de lanas a la industria textil de los Países Bajos dominados por Carlos V.

Tanto Francisco como Enrique eran dos malcriados, prepotentes y fanfarrones que manejaron sus reinos como monarquías absolutas y ocasionaron grandes perjuicios a sus reinos y a la humanidad.
  
Enrique VIII solicitó al papa Clemente VII una dispensa para su divorcio con Catalina de Aragón, ya que deseaba casarse con Ana Bolena, pero el papa no podía contradecir a Carlos V, ya que este era sobrino de Catalina de Aragón y comenzó un periodo de burocrática indecisión papal sobre la legalidad o ilegalidad del matrimonio de Catalina y Enrique VIII,

Contrariado por la demora del papa en decidir su divorcio, Enrique despojó al Cardenal Wolsey de su poder y riqueza, nombrando a Tomás Moro en su lugar.
Enrique adoptó entonces por no obedecer más al papa ni a la iglesia católica, proclamándose cabeza suprema de una nueva Iglesia Anglicana, anulando su matrimonio con Catalina (1535) que era muy querida por el pueblo inglés, al que defendió hasta su muerte, al igual que a su religión,. Enrique VIII mantuvo a Catalina encerrada en el Castillo de Kimbolton.


Su casamiento con Ana Bolena se produjo en 1533. Entonces Enrique fue excomulgado por el papa.
Su matrimonio con Ana Bolena no duró mucho tiempo, ya que Enrique empezaba a prestar atención a otra doncella de su corte, Jane Seymour.

La hija de Enrique y Ana Bolena, Isabel, se convirtió en presunta heredera (Princesa de Gales).

Tomás Moro no aprobaba que Enrique VIII fuera cabeza de una nueva iglesia, fue juzgado, encarcelado y  ejecutado en 1535. La Iglesia católica lo consideró un mártir de la fe, y lo canonizó cuatro siglos después de su muerte. La oposición a las políticas religiosas de Enrique fue rápidamente suprimida. 
Varios monjes disidentes fueron torturados y ejecutados. Catalina de Aragón murió de cáncer en 1536.
Tomás Moro renunció en 1532 cuando el clero inglés se pronunció a favor de la supremacía del rey sobre la iglesia en Inglaterra. Es santo de la iglesia católica desde 1935.

El influyente Thomas Cromwell fue nombrado secretario de estado, y Thomas Cranmer Arzobispo de Canterbury como primado de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual de la comunión anglicana, título equivalente al papa católico. Aunque el monarca inglés es oficialmente "gobernador supremo de la iglesia de Inglaterra".


Castillo de Kimbolton

Entre sus decisiones más importantes `promulgó la separación de su iglesia* con la iglesia de Roma, castigó a la brujería con la muerte y unificó Inglaterra y Gales.
La iglesia anglicana fue como una fusión de dogmas católicos y luteranos.
Enrique VIII disolvió los monasterios, esto con apoyo de gran parte de la nobleza, sobre todo porque las propiedades confiscadas quedaron en el patrimonio de los nobles,  asesinó a mucha gente, castigando con la hoguera a supuestas brujas y a homosexuales.

Quizá animado por Thomas Cromwell, Enrique hizo arrestar a Ana Bolena bajo cargos de usar brujería para convertirlo en su esposo, de tener relaciones adúlteras con cinco hombres, de incesto con su hermano Jorge Bolena, Vizconde de Rochford, de injuriar al Rey y conspirar para asesinarlo, con el agravante de traición.
Los cargos eran enteramente fabricados.
En mayo de 1536, se condenó a Ana y a su hermano a muerte por la hoguera o por decapitación, lo que el rey eligiera. Los otros cuatro hombres sobre los que se alegó tener relaciones con Ana Bolena, fueron condenados a ser colgados, ahogados y descuartizados.

Lord Rochford fue decapitado al término del juicio de forma inmediata; a los otros cuatro implicados les fueron conmutadas sus diversas horripilantes sentencias de muerte por la de decapitación. Ana también fue decapitada al poco tiempo.

En 1536, pocos días después de la ejecución de Ana, Enrique VIII se desposó con Jane Seymour.
El Acta de Sucesión de 1536 declaró a los hijos de Jane dentro de la línea sucesoria, excluyendo a las otras hijas de Enrique, María e Isabel. El rey fue habilitado para determinar por sí en lo sucesivo la línea sucesoria.
Jane dio a luz a un hijo, el príncipe Eduardo en 1537 y Jane murió quince días después. Eduardo murió en el Palacio de Greenwich el 6 de julio de 1553, a los 15 años de edad, y fue sepultado en la Abadía de Westminster.

Abadía de Westminster

Luego de la muerte de Jane, la corte entera guardó luto con Enrique por algún tiempo. El rey la consideró siempre su esposa, por ser la única que le dio el heredero varón que tan desesperadamente anhelaba.

Como su hijo Eduardo, Duque de Cornualles, no era un niño sano, Enrique decidió casarse una vez más para asegurarse un heredero varón. Thomas Cromwell sugirió a Ana de Cléveris, noble alemana, de anchas caderas, hermana del duque de Clèves, protestante y un importante aliado en el caso de que Roma y Carlos atacaran a Inglaterra. Un aliado protestante.

Poco después, Enrique deseó terminar el matrimonio, no sólo por sus sentimientos personales, sino también por consideraciones políticas. El Duque de Clèveris se hallaba envuelto en una disputa con Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, con quien Enrique no quería tener disputas.
Ana de Cléveris fue lo suficientemente inteligente para no impedir la búsqueda de una anulación y de evitar que le corten la cabeza. Testificó que el casamiento nunca había sido consumado, diciendo que Enrique había ingresado cada noche en su habitación para meramente besarla en la frente antes de dormir. El casamiento fue consecuentemente anulado basándose en que Ana de Cléveris había realizado previamente contratos nupciales con otros nobles europeos.

Ana recibió el título de "Hermana del rey" y se le otorgó el castillo de Haver, la ex residencia de la familia de Ana Bolena. Thomas Cromwell, mientras tanto, por haber impulsado el fallido matrimonio, perdió el favor real, cayó en desgracia y fue decapitado. El puesto de "vicegerente espiritual", creado para él, no fue cubierto y permanece vacante hasta hoy.

El 28 de julio de 1540, el mismo día en que Cromwell fue ejecutado, Enrique se casó con la joven Catalina Howard, prima de Ana Bolena.
Poco después del casamiento, Catalina tuvo un romance con el cortesano Thomas Culpeper.
También había empleado a Francis Derham como secretario, con quien había estado informalmente relacionada antes del casamiento real. Thomas Cranmer, enemigo de la poderosa y católica familia Howard, obtuvo evidencias de las actividades de la reina e informó a Enrique que era cornudo.
Aunque en principio el rey no creyó tales denuncias, autorizó a Cranmer a efectuar una investigación, que confirmó las acusaciones.
Al ser interrogada, Catalina pudo haber admitido un compromiso previo con Derham, lo que por sí mismo hubiera convertido en inválido el posterior matrimonio con Enrique pero, en lugar de esto, sostuvo que Derham la obligó a establecer una relación adúltera. Derham, a su vez, expuso la relación entre la reina y Culpeper, 

En diciembre de 1541, Culpeper y Derham fueron torturados y ejecutados. El casamiento con Catalina fue anulado poco antes de su ejecución. Igual que en el caso de Ana Bolena,
Catalina no podría ser culpada técnicamente de adulterio ya que el matrimonio resultó oficialmente nulo desde el origen. Nuevamente esta cuestión fue ignorada y Catalina fue ejecutada el 13 de febrero de 1542.

Catalina Parr, sexta y última mujer de Enrique VIII: En sus últimos años, Enrique engordó notablemente y su cintura llegó a medir 137 centímetros. La obesidad data de un accidente de justa en 1536, en el que sufrió una herida en el muslo que no sólo le impidió realizar actividad física sino que gradualmente derivó en una úlcera que indirectamente pudo haberlo llevado a la muerte.

La hipótesis que Enrique VIII tenía sífilis fue difundida por primera vez unos cien años después de su muerte. Argumentos más recientes sobre esta posibilidad provienen de un mayor conocimiento de la enfermedad, que permiten suponer que Eduardo VI, María Tudor e Isabel I mostraron síntomas característicos de sífilis congénita.
De acuerdo con una investigación realizada en marzo de 2011, el patrón de embarazos de sus esposas y su deterioro mental sugieren que Enrique VIII tenía el antígeno sanguíneo Kell positivo, que ocasiona abortos en mujeres con antígeno Kell negativo y mortalidad neonatal y que también tenía el síndrome de McLeod (alteración genética del gen responsable de la producción de una proteína específica de la superficie de los hematíes, y que produce trastornos de personalidad, bipolares, esquizo afectivos, llegando a la demencia).



María Tudor
(1516 - 1558)

Después de un reinado de 5 años, Eduardo VI (el hijo de Enrique VIII y Catalina Seymour) murió a causa de la tuberculosis, a los 15 años. Eduardo Seymour, hermano de su madre, fue el que llevó el gobierno inglés dentro de un consejo de regencia de 16 tutores designados por Enrique VIII, y fue considerado "lord protector" de la corona inglesa, consolidando la iglesia anglicana. 
Después de una disputa por el poder, Seymour fue ejecutado y reemplazado por Lord Warwlck, nombrado Duque de Northumberland durante el reinado de Eduardo VI  Inglaterra tras una guerra contra Escocia, aliada de Francia.
Los disidentes religiosos (católico romanos, anabaptistas y heterodoxos) fueron encarcelados y quemados en la hoguera.
El duque de Northumberland, intentó retener su poder. Las dos primeras en la línea de sucesión, las hijas de Enrique VIII no servían para sus propósitos. La corona pasaría a manos de Juana Grey. María e Isabel quedaban excluidas ya que, oficialmente, eran hijas ilegítimas.
Juana Grey, nieta de la hermana de Enrique VIII fue la candidata impuesta por el duque de Northumberland. Juana Grey estaba casada con el hijo del Duque.


Sus pretensiones de preceder en el trono a las otras candidatas tenía escasos fundamentos legales. pero sólo reinó por nueve días, 

María Tudor era católica y se temía que pudiera revertir los cambios religiosos que había efectuado Eduardo durante su reinado. María deseó toda su vida restablecer el catolicismo en Inglaterra, María era mucho más popular que Grey, en parte por el maltrato que había recibido su madre Catalina de Aragón por Enrique VIII.
Cuando la reina Juana Grey fue derrocada, María envió un emisario para intentar que Juana se convirtiera al catolicismo. María era una princesa muy popular, como lo había sido su madre.

Juana Grey, de 16 años,  y otros protestantes, fueron derrocados y ejecutados, 
Discurso de Juana Grey al ascender al patíbulo:

"Buenas gentes, he venido aquí para morir y por una ley estoy condenada justamente. Los actos de traición contra su alteza la reina fueron ilegales y accedí a aceptar el trono. Pero nunca lo busqué o deseé y por eso me lavo las manos en la inocencia. Ante Dios y ante ustedes, buenos cristianos, ruego que todos ustedes sean testigos de que yo muero como una verdadera mujer cristiana, y que espero sean salvos por medio nada menos que la misericordia de Dios, en los méritos de la sangre de su único hijo, Jesucristo. Y confieso que, cuando hice conocer la palabra de Dios, me olvidé de lo mismo, amándome a mí misma y al mundo, y por lo tanto, me merezco este castigo por mis pecados. Y sin embargo, doy gracias a Dios por su bondad que me ha dado tiempo para arrepentirme. Y ahora buenas personas, mientras estoy viva, les pido que me ayuden con sus oraciones."

La princesa María I de Inglaterra María Tudor, reinó desde 1553 a 1558, restableciendo el catolicismo en Inglaterra y aliándose con España tras su casamiento con Felipe II, con quien no tuvo descendencia.
Al someter nuevamente a la iglesia a la autoridad del papa,  condenó a unos 300 religiosos disidentes a morir en la hoguera en las Persecuciones Marianas, recibiendo el apodo de María la Sanguinaria (en inglés, Bloody Mary*).



* Bloody Mary es un cóctail que tiene varias recetas, una de las más utilizadas combina vodka o ginebra con otras bebidas, en un recipiente con hielo picado:


1) 40 ml de vodka + 75 gramos de jugo de tomate + 15 ml de`jugo de limón + dos toques de  salsa Worcestershire + dos gotas de salsa tabasco o similar + sal + pìmienta negra 

2) 30 ml de ginebra + 75 gramos de jugo de tomate + 15 ml de jugo de limón + dos toques de salsa Worcestershire + dos gotas de salsa tabasco o similar + sal + pimienta negra.
3) 25 ml de jugo de naranja + 15 ml de jugo de lima + 75 gramos de jugo de tomate + dos toques de salsa Worcestershire + tres gotas de tabasco o similar + sal + pimienta negra.
  

Cuando su marido ascendió al trono español como Felipe II (por abdicación de Carlos V), ella se convirtió en Reina Consorte de España, entre otros títulos concedidos por el emperador a su hijo.

Como Reina de Inglaterra, su primer actuación consistió en liberar al Duque de Norfolk y a Stephen Gardiner, católicos prisioneros en la Torre de Londres. El único ejecutado por cargos de alta traición había sido el Duque de Northumberland.
María Tudor nombró obispo de Winchester y Lord Canciller a Gardiner, que proclamó a María Reina de Inglaterra en 1553.
Su sucesora, fue su media hermana Isabel I (hija de Enrique VIII y de Ana Bolena) que revirtió en Inglaterra el catolicismo romano, llamada la reina virgen, reina de Inglaterra desde 1558 hasta 1603. 



María Tudor (1554) - Por Antonio Moro (1519 - 1576)
Museo del Prado - Madrid


Felipe II pasó la mayor parte del tiempo gobernando sus territorios en Europa continental mientras su esposa permanecía en Inglaterra y tras la muerte de María, Felipe II pretendió a Isabel I, siendo rechazado por ella.

Capitulo XI - El Imperio Británico - Isabel I


Francisco I
(1494 - 1547)

Su padre Carlos de Angulema, al cual Francisco nunca conoció, era el primo del Rey Luis XII de Francia y su madre era Luisa de Saboya.


Escudo del Reino de Francia posterior a 1376, denominado Francia Moderno

Fue rey de Francia de 1515 a 1547.
Tuvo un rival tuda su vida, el  poderoso Carlos V (Carlos I de España) y fue contemporáneo de Enrique VIII de Inglaterra, con quien se alió varias veces, intentando no permitir la hegemonía de España en el mundo.
 
Se interpuso siempre a todos los proyectos del Rey Emperador, aliado con papas y con los turcos, permitiendo que el imperio otomano se apoderada de casi todo el territorio húngaro, boicoteando el Concilio de Trento que hubiese podido impedir las guerras religiosas que se sucedieron entre católicos y hugonotes (protestantes franceses).

Francisco I  gobernó como un rey absoluto y vivió con ostentación protegiendo artistas y científicos, sobresaliendo la incorporación a Francia de Leonardo da Vinci y de sus obras más famosas, La Gioconda (la alegre en español), también llamada la mona lisa, es el cuadro más famoso del mundo. Se encuentra en el palacio del Louvre, cuya construcción se inició en el reinado de Francisco I. Leonardo permanece en Francia hasta su muerte en 1519. 


La Gioconda

La Gioconda (o Mona Lisa), es probablemente la pintura más famosa del mundo, está considerada la cumbre del arte del retrato. Se guarda en el museo del Louvre y está cubierta por una capa de barniz, no bien conservada, pero no hay un curador de arte que se anime a restaurar esta magnífica pintura.
El significado de su célebre sonrisa ha sido objeto de numerosos estudios. Su ligera asimetría es lo que la hace tan enigmática, junto con unas pinceladas tan sutiles, que es casi imperceptible el paso de los labios a la piel; efecto que da Vinci conseguía aplicando capas muy finas de pintura y la técnica del sfumato que él mismo creó para fundir las luces y las sombras.



María Estuardo - María I de Escocia
(1542 - 1587)

Única hija sobreviviente de Jacobo V, (hijo de Jacobo IV de Escocia y de Margarita Tudor)  sucedió en el trono escocés a la muerte de su padre apenas con seis días de vida. Pasó la mayor parte de su infancia en Francia, mientras Escocia era gobernada por regentes; en 1558, se casó con el delfín Francisco, quien ascendió al trono francés en 1559, como Francisco II (hijo de Enrique II y de Catalina de Médicis).
María fue brevemente reina consorte de Francia hasta la muerte repentina de Francisco en diciembre de 1560. Ya viuda, María regresó a Escocia en 1561. Cuatro años más tarde, se casó con su primo hermano Enrique Estuardo, con quien, en junio de 1566, tuvo su único hijo, Jacobo (Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia).
En 1567 fue forzada a abdicar a favor de su hijo de un año de edad. Después de intentar recuperar el trono, huyó hacia el sur en busca de la protección de su prima Isabel I​ reina de Inglaterra. Antes de llegar a Inglaterra, María había reclamado derechos sobre el trono inglés y muchos católicos ingleses la consideraban la legítima soberana, entre ellos los participantes en una rebelión conocida como el Levantamiento del Norte. Percibiéndola como una amenaza, Isabel I la confinó en varios castillos y palacios señoriales en el interior del país. 
Después de dieciocho años y medio bajo custodia, María fue declarada culpable de conspirar para asesinar a la reina inglesa en 1586. Fue decapitada al año siguiente.


Gonzalo Fernández de Córdoba
(
1453 - 1515)

Como era de la nobleza andaluza, desde pequeño se mantuvo en la corte castellana, al servicio del Príncipe Alfonso, hermano de la reina Isabel de Castilla. Al morir Alfonso se ubicó en el séquito de la reina Isabel,  siendo un preferido de la reina. Algunos manifestaron que mantuvo un romance (o un amor platónico) con Isabel, a la que llevaba dos años de edad, podría haber ocurrido, ya que Isabel, pese a ser muy piadosa, era una petisa muy agraciada y Gonzalo un caballero apuesto. Lo real es que Isabel toda su vida favoreció y admiró sin reservas a Gonzalo, lo que despertó celos en su esposo, Fernando de Aragón (de quien Gonzalo era primo segundo).


El Gran Capitán - Augusto Ferrer Dalmau

Participó heroicamente en la guerra de la sucesión castellana, participó en el asalto a Antequera (Málaga) y en el Sitio de Tájara (Granada); en las conquistas de Illora y Montefrío, (Granada) y en Loja,(Granada) donde apresó al Sultán Boabdil , por cuya liberación se entregaron a los Reyes Católicos una parte de las tierras del Reino de Granada.
Boabdil, a fines de 1481, negoció como rey la Capitulación de Granada.

En 1497 el papa Alejandro VI, Rodrigo Borgia, solicita a Gonzalo Fernández de Córdoba que libere  a Roma contra el asedio de un corsario que había tomado Ostia (el puerto de Roma) que con bandera francesa exigía tributo al papa. El Gran Capitán tomó al asalto Ostia y los ocupantes se rindieron. En su entrada en Roma Gonzalo fue aclamado por los ciudadanos romanos.

Al recibir al general español,  Alejandro VI se atrevió a acusar a los Reyes Católicos de hallarse mal dispuestos con él; pero Gonzalo le paró el carro: replicó enumerando los grandes servicios que a la causa de la Iglesia habían prestado los Reyes Católicos y trató al Pontífice de ingrato y le aconsejó en tono violento que reformara su vida y costumbres porque las que llevaba causaban gran escándalo en la cristiandad. 

Nadie se habría atrevido en el mundo a tratar así al papa, pero con justa razón el Gran Capitán le objetó sobre su licenciosa vida y sobre los escándalos promovidos desde el papado y por los Borgia.
A pesar de esta reprimenda Alejandro VI concede a Fernández de Córdoba la Rosa de Oro y el Estoque Bendito, altas condecoraciones de la iglesia para defensores de la fe.
(Capítulo IX - El Renacimiento - Los Borgia - Alejandro VI).

Después de tres años de campaña en Nápoles contra los franceses, en 1498 regresa victorioso a España con  las tropas españolas, dejando el reino de Nápoles en manos de Don Fadrique. En esta campaña Gonzalo Fernández de Córdoba gana gran prestigio y el título de Duque de Santán.


Guerra de Nápoles
(1501 - 1504)

Después de la guerra de los cien años, los ejércitos franceses se habían prestigiado. A comienzos del siglo XVI contaban además, con muy buena artillería. La preponderancia hasta entonces de la caballería pesada francesa, donde un caballero con su armadura pesaba de 90 a 100 kg y poseían caballos fuertes de gran alzada (hoy existen razas francesas con caballos fuertes de gran alzada, llegando los percherones hasta 2 metros, el boulonnais 1.73 metros, el trotador francés 1.78 metros , el nivernais 1,80 metros.).
Un escuadrón de tanques avanzando equivalía en ese tiempo a una carga de caballería pesada.
En los fines de la Edad Media no existían armas que pudiesen perforar sus corazas, los caballeros eran difíciles de abatir .Y una vez en tierra aún inmovilizados, era difícil penetrar sus armaduras, aunque en muchas ocasiones convenía no darles muerte,  tomándolos prisioneros para pedir rescate por estos nobles caballeros.

Entre 1501 y 1504 se desarrolló la guerra de Nápoles.  Luis XII de Francia y Fernando II de Aragón, tras repartirse el reino según el Tratado de Granada, se enfrentaron entre sí. Las tropas del Gran Capitán expulsaron a las fuerzas francesas, comenzando así el periodo de Nápoles como Virreinato Español.


La ciudad de Modona, ubicada en el Peloponeso y perteneciente a la República de Venecia, fue asaltada por los turcos. Venecia solicitó la intervención de tropas españolas, que enviaron desde Málaga 8.000 infantes y caballería, comandados por Gonzalo Fernández de Córdoba como capitán general de mar y tierra.

Llegan las naves a Mesina, después de una penosa travesía en la que llegó a escasear el agua, muriendo algunos hombres y muchos caballos. En Mesina se unen a la expedición unos 2.000 soldados españoles que se habían quedado en Italia en la expedición anterior, y varias naves vizcaínas.

Desde el principio se produjeron roces entre españoles y franceses por el reparto de Nápoles, que desembocaron en la reapertura de las hostilidades. La superioridad numérica francesa obligó a Gonzalo Fernández de Córdoba a utilizar su genio como estratega, concentrándose en la defensa de plazas fuertes a la espera de los refuerzos.

Las tropas españolas se dedicaron a practicar guerra de guerrillas contra los franceses, tácticas aprendidas en la guerra de Granada. Los franceses  consideraban los ataques de noche, las emboscadas y la pelea a distancia impropia de caballeros. Los españoles también, pero debían ganar tiempo para que llegaran refuerzos.
En tanto, se organizaron torneos entre caballeros españoles y franceses. El más famoso tuvo lugar el 21 de septiembre de 1502, y en él se batieron durante más de 6 horas once caballeros franceses contra once españoles. Era el deporte de la época.
El resultado fue muy favorable a los españoles, resultando un caballero muerto, otro rendido y 9 heridos por la parte francesa, y un caballero rendido y dos heridos por la parte española.


La batalla de Ceriñola
(1503)

Los españoles tenían bastante menos caballería y centraban su fuerza en la infantería. Al mando de todos ellos estaba Gonzalo Fernández de Córdoba, que consciente de su inferioridad en fuerzas, se apresuró en llegar con suficiente antelación a Cerignola (Nápoles). Para alcanzar rápidamente la ciudad ordenó que cada jinete llevase a un soldado en ancas. El propio Gonzalo subió a un infante a su grupa, aplacando de esta forma las críticas de los caballeros a tan extravagante orden.
Gonzalo Fernández de Córdoba (desde entonces conocido como El Gran Capitán), se apresuró a tomar una posición ventajosa.

Los Tercios - Batalla de Ceriñola

Fue en la batalla de Ceriñola (1503) la primera vez en que el resultado del enfrentamiento fue decidido por un grupo de arcabuceros.  Fue también en este enfrentamiento donde Gonzalo Fernández de Córdoba aplicó nuevas tácticas en la batalla a campo abierto, tácticas que utilizarían poco tiempo después los Tercios españoles.
 

La infantería española contra la caballería pesada francesa



Arcabuces y mosquetes


Arcabuz (antecesor del mosquete): se cargaba la pólvora y el proyectil (bala) por el caño. Su disparo era muy efectivo, podía perforar una armadura, pero de corto alcance (50 metros). . Pesaba unos 4.5 kg. Y el calibre de la bala era entre 15 y 20 mm. Desplazó a la ballesta rápidamente
El arcabuz de mecha consta de una cuerda de cáñamo de combustión lenta que se mete en la cazoleta al apretar el disparador
El dispositivo de ignición se perfeccionó con la invención de la llave de rueda, mecanismo que produce chispas en el momento del disparo.


Arcabuz


Mosquete: El tamaño era como el del arcabuz (150 cm), Varios modelos de arcabuces se sucedieron, se mejoró el alcance de los disparos hasta 200 metros, y se hizo más seguro y práctico su mecanismo de ignición, y utilizaba balas dos veces más pesadas que las del arcabuz. El arma era más pesada, aunque mejor diseñada.
Su disparo se efectuaba accionando una llave de chispa asistida por un pedernal, en lugar de las mechas de los arcabuces. Unos soportes de madera ayudan al tirador a apuntar y a sostener el cañón ardiente, amortiguando además el choque del retroceso. Un mecanismo de ignición, o llave le permite disparar exactamente en el momento deseado.
mosquete



La infantería francesa entabló combate con las tropas españolas, pero fueron diezmados por el fuego incesante de los arcabuceros.
Cuando la proximidad de la infantería francesa fue demasiado peligrosa para los arcabuceros, el general español les ordenó retirarse a la vez que ordenaba avanzar a los piqueros alemanes, que se enfrentaron en combate cerrado a los suizos y gascones, rechazándolos finalmente.
Ordenó a los arcabuceros disparar sobre los caballos de los franceses, ya que un caballero en tierra poco podía hacer rodeado por infantes y con su pesada armadura.

Por último, y ante el desastre francés, el Gran Capitán ordenó a todas sus tropas abandonar las posiciones defensivas y lanzarse al ataque. La infantería francesa fue rodeada entonces por los ballesteros, arcabuceros, coseletes y por la caballería pesada española, sufriendo un gran número de bajas. La caballería ligera española se lanzó a su vez contra la caballería ligera francesa, que se vio obligada a huir. Ante esta circunstancia, la caballería ligera española también cargó contra la infantería francesa. Las tropas francesas ante el tremendo castigo que estaban sufriendo acabaron por rendirse.

Fue una victoria aplastante de las tropas españolas. Las bajas de los franceses fueron de unos 3.600 hombres, mientras que los españoles perdieron 100 soldados. Las nuevas tácticas del Gran Capitán: revolucionaron el desarrollo de las batallas.  Las tropas españolas consiguieron por primera vez  derrotar en campo abierto a la temible caballería pesada que era por aquel entonces considerada  invencible, gracias a los arcabuceros y demostrando que con un ejército disciplinado y fraccionado en unidades más pequeñas que otorgaba mucha más movilidad, lo que su ponía una gran ventaja en el desarrollo de las batallas.

Los españoles poseían caballerías ligeras, que presentaban la ventaja de ubicarse con rapidez en distintos lugares de un campo de batalla. Los españoles heredaron de los árabes los mejores caballos ligeros, en particular los andaluces (alzada de 1.65 metros). Utilizado como caballo de guerra en los combates, el caballo andaluz es una raza noble que es increíblemente fuerte y duradera, y con extraordinarios reflejos.
 

Los Tercios Españoles


Coronelía (bandera de una tropa comandada por un coronel) de los Tercios Viejos

Los Tercios Españoles fueron los primeros en combinar picas con armas de fuego, y en organizar el ejército en varias compañías, lo que le otorgaba gran movilidad. Fue el primer ejército moderno europeo, entendiendo como tal un ejército formado por profesionales, en lugar de campesinos reclutados para las campañas militares y la contratación de mercenarios, usuales en otros países europeos.

Los veteranos y muchos hidalgos con deseos de nombre conformaron la ,mejor infantería desde 1.500 y durante los siguientes dos siglos.
Otras reformas en las batallas libradas en Italia se sucedieron, terminando de constituir los tercios.

En 1593 se organizaron los tercios: Una división se componía de dos coronelías de 6.000 infantes, 800 hombres de amas, 300 jinetes de caballería ligera, 300 jinetes de caballería pesada y 22 cañones.

El cañón y el arcabuz cambiaron las guerras. Desde el sitio de Granada los ejércitos españoles tenían enormes cañones que destruían las murallas de las fortificaciones permitiendo el ingreso de los tercios a castillos y ciudades amuralladas. Los arcabuces perforaban las armaduras de los caballeros.

En la  infantería al comienzo de los tercios se colocaba un arcabucero cada cinco infantes. Los infantes llevaban picas y espadas cortas, y se entrenaban para esquivar las picas enemigas.  Al comienzo de los combates arrojaban lanzas como jabalinas a los enemigos. No llevaban perros.
En 1522 en la Batalla de Bicocca (en el Milanesado) derrotaron fácilmente a los ponderados piqueros suizos, mercenarios del ejército francés. 

Los caballeros con armadura franceses en Nápoles, durante la Batalla de Pavía (1525),  fueron fácilmente vencidos por los arcabuceros. Fue después de esta batalla donde el arcabuz mostró sin lugar a dudas su eficacia, por lo que su empleo se propagó rápidamente entre los ejércitos europeos. Gracias a su uso, la infantería se convirtió en el arma fuerte de las batallas durante más de cuatro siglos, hasta las primeras décadas del siglo XX. 
En el siglo XX la caballería pesada fue reemplazada por los vehículos blindados, especialmente los tanques.

En las guerras del Renacimiento la pica remplazó a la lanza y a la espada, como el infante superó tácticamente al caballero. En el Renacimiento, a la hora de entablar batalla, las armas no eran ya consideradas por su simbolismo, como era habitual en los tratados medievales de caballería, sino por su eficacia técnica y táctica.

Al ser introducidos el cañón y el arcabuz tanto en los asedios como en las batallas a campo abierto, los ejércitos europeos tuvieron que abandonar gran parte de sus creencias con respecto al arte de la guerra y el simbolismo que sobre éste reposaba si no querían poner en riesgo sus campañas militares.
No obstante,. gracias a este abandono de las antiguas creencias en torno al arte de la guerra, los ejércitos europeos lograron perfeccionar su artillería, a diferencia de los ejércitos musulmanes, donde la presencia de una organización feudal impidió a la caballería musulmana bajar de su caballo y manejar las nuevas armas de fuego, cuyo uso se reservaba para el más bajo estamento social: los esclavos negros.

Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería. A cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que, sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala, disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar de la maldita máquina, y corta y acaba en un instante los pensamientos y vida de quien la merecía gozar luengos siglos.
Don Quijote de la Mancha, cap. XXXVIII, Miguel de Cervantes Saavedra.

''No hay puñado de tierra sin una tumba española."
Libro de los Tercios españoles

"Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya
hablaremos de capitulación después de muertos"
Tercio de Zamora a las ordenes del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla


Y siempre a punto de guerra
combatieron, siempre grandes,
en Alemania y en Flandes,
en Francia y en Inglaterra.
Y se posternó la tierra
estremecida a su paso;
y simples soldados rasos,
en portentosa campaña,
llevaron el sol de España
desde el Oriente al Ocaso.
Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez (n 1951) es un escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española.


Muchos años después:
 "¿Cuantos grados de frío es capaz de soportar un soldado español ?" ............"Todos"
General alemán al general español al mando de la división Azul y la respuesta.
 


Desarrollo de la Pólvora

El uso de la pólvora* cambió a finales de la Edad Media, el curso de las batallas, sobre todo en los asedios, porque los cañones podían derribar murallas.
* La pólvora ( en particular pólvora negra) es una mezcla explosiva de un 75% de nitrato potásico, un 15% de carbón y un 10% de azufre aproximadamente.
La pólvora fue el primer explosivo conocido; su fórmula aparece ya en el siglo XIII. Parece haber sido descubierta por los chinos, que la utilizaron en la fabricación de fuegos artificiales.

En el siglo X ya se utilizaba con propósitos militares en forma de cohetes y bombas explosivas lanzadas desde catapultas. Se sabe que ya en el año 1126 se utilizaban cañones hechos de tubos de bambú para lanzar proyectiles al enemigo. Más tarde esos tubos serían sustituidos por otros de metal más resistente; el más antiguo del que se tiene noticia data de1290.



Las Bombardas


Bombarda

Antes de usar los cañones se utilizaron las bombardas, de ánima (agujero del cañón) corta y antecesora de los cañones.

Se construían con duelas y aros de hierro forjado, 
Disparaban piedras labradas aproximadamente redondas, llamadas bolaños (de granito, reemplazadas después por otras de material calcáreo más fáciles de trabajar)..
Se hicieron de ánima más larga, y en el siglo XV se cambiaron los proyectiles, reemplazando las bolaños por hierro, pudiendo disminuir el calibre, ganando en potencia y precisión.

 La bombarda trabuquera lanzaba proyectiles por elevación, tiros parabólicos que pasaba sobre las murallas defensivas, para dañar en el interior de los fuertes y castillos. 

Como la bombarda trabuquera no podía enviar proyectiles muy pesados, se ideó el mortero, que permitía proyectiles de un diámetro entre 30 y 50 cm. También disparaban cestos con piedras pequeñas a modo de metralla.



Bombarda de bronce utilizada en la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492

Todos los tubos (ánimas) se obtenían añadiendo dueñas como en una bordalesa, y se confeccionaron en bronce por poseer mayor flexibilidad que el hierro. Constantemente había que enfriar las pieza, y revisarla por si habían aparecido grietas que indicasen la posibilidad de una explosión que mataría a los servidores, Los disparos se podían hacer entre intervalos mayores de una hora.
Los cañones fueron hechos con ánimas cada vez mayores. Para efectuar un disparo se limpiaba el tubo con una esponja húmeda para eliminar restos del anterior disparo, luego por la boca se introducía la pólvora, que se apretaba con un taco, a continuación el proyectil y se volvía a apretarlo. La ignición se provocaba a través de un agujero denominado oído, donde se colocaba algo de pólvora y una mecha.
Al dispararse el retroceso era de tres a seis metros. Los servidores debían volverlo a su posición de disparo. El alcance de los proyectiles era de uno a dos kilómetros.

Las bombas primitivas (carcasas de hierro conteniendo pólvora), se encendían con una mecha propia, con la consecuente peligrosidad de su manipulación.


Mortero 
Durante el sitio de Terni (Italia), en 1340, se utilizaron por primera vez morteros (que con el tiempo dieron origen a los cañones modernos), y en batallas como las de Cahors /Francia) y de Tournai (Bélgica) en1345  tuvieron un desempeño decisivo.
Las fortificaciones medievales fueron reemplazadas por otras de murallas más bajas y más anchas, enterradas en los suelos para ofrecer más resistencia a la artillería.

A partir del siglo XV se rayaron las ánimas, grabando estrías en la parte interior de los tubos de los cañones, completando un giro de 360º alrededor de su eje, a distintas distancias. El proyectil entonces por efecto giroscópico rota sobre sí mismo y tiende a conservar la orientación requerida, esto permite aumentar su alcance, y mayor precisión en los disparos. 


El siglo XVI dibujó el mapa del mundo como lo conocemos. Apareció la pólvora y también un continente que se agregó a la historia.


Una dinastía europea y una religión se aliaron para dominar el mundo. La dinastía fue la de los Austria o Habsburgos, que con la iglesia de los papas intentaron establecer una supremacía sobre todos los pueblos, y estuvieron cerca de lograrlo. El liderazgo cristiano se derrumbó por la escisión de la iglesia que no se debió a las críticas a las autoridades papales de un ignoto monje polaco (Lutero), sino por la altanería y soberbia de los papas que no prestaron atención a los fundados reclamos de los protestantes.
  
Carlos V de Habsburgo (Carlos I de España) fue el más importante de los Habsburgos, y España pudo contener al Islam, en Lepanto (1571). 
La intención de Carlos, Rey y Emperador, era unificar el mundo bajo una única religión, y contando con enormes riquezas provenientes de Castilla y de Flandes, y sobre todo de la expoliación de los tesoros americanos, Carlos formó poderosos ejércitos que marcharon invencibles por toda Europa y que terminó en 1588, detenida su armada en una entonces pequeña Inglaterra que se adueñó de los mares. Pero Carlos ya no estaba.


Carlos - Rey y Emperador

(1500 - 1558)

En 1516 desembarcó en Asturias el rey de España, Carlos I o Carlos V Emperador del Sacro Imperio romano Germánico. No hablaba español.
Carlos V por vía paterna reinaba sobre la BorgoñaAustria y mantenía los derechos al Trono Imperial. Por parte de su madre reinaba conjuntamente CastillaNavarralas IndiasNápolesSicilia y Aragón (o sea, reinaba en España). Estos reinos los consiguió después de disputar políticamente con otros pretendientes, especialmente con el Reino de Aragón.

Carlos había nacido en un retrete, su madre le había parido sin ninguna ayuda en una fiesta en Gante (Flandes).  Haber nacido en Gante fue muy considerado por los flamencos, por lo que fue respetado como rey. No ocurrió lo mismo con algunos españoles que le consideraron un extranjero.

En 1517 desembarcó en Villaviciosa  (Asturias) y se dirigió a ver brevemente a su madre, recluida en Tordesillas.

A principios de 1518, las Cortes de Castilla, reunidas en Valladolid, juraron como rey a Carlos junto con su madre.
Además, las Cortes hicieron una serie de peticiones al rey, entre ellas:
Aprender a hablar castellano.
El cese de nombramientos a extranjeros.
La prohibición de la salida de metales preciosos y caballos de Castilla.
Trato más respetuoso a su madre Juana I Reina de Castilla.


Carlos I de España y V de Habsburgo - Tiziano (1480 - 1576)
Museo Nacional del Prado - Madrid

Carlos embarcó para Alemania, nombrando como regente al cardenal Adriano de Utrecht.


Rebelión Comunera de Castilla

El malestar provocado en España por el nombramiento de cargos a los borgoñeses que le acompañaban se fue extendiendo por Castilla, provocando la rebelión Comunera de Castilla. Los comuneros, al mando de PadillaBravo y Maldonado, fueron vencidos en la Batalla de Villalar (Valladolid), y el rey regresando de Alemania realizó cambios organizativos en el reino que se manifestaron sobre todo tras las Cortes de Valladolid de 1523.

Tercios embarcando en Barcelona para Túnez
Detalle del tapiz Nº 2 de Vermeyen (1500 - 1559)

Aprovechando la Guerra de las Comunidades de Castilla con una parcial desmilitarización del Reino de Navarra se produjo la tercera contraofensiva de los navarros para recuperar el reino en 1521.
En esta ocasión, Enrique II de Navarra con apoyo del rey francés Francisco I, consiguió la recuperación en poco tiempo. Pero actuando rápidamente, Carlos I reconquistó Navarra después de la Batalla de Noáin.

De esta manera, con la ayuda de los príncipes alemanes protestantes y de buena parte de la nobleza castellana, Carlos acudió en 1532 en ayuda de su hermano Fernando de Habsburgo para defender Viena del ataque del Sultán Solimán, pero Francisco I de Francia, quien temía que el emperador derrotara a los turcos y así se centrara en la guerra contra él, aconsejó al sultán que no atacara al ejército imperial y éste acabó retirando sin ofrecer batalla.


Carlos V revista las tropas en Barcelona
Detalle del tapiz Nº 2 de Vermeyen (1500 - 1559)

La Conquista de Túnez de 1535 fue una victoria militar efímera, que sin embargo fue copiosamente ilustrada y documentada como uno de los hitos más gloriosos del reinado de Carlos V. La propaganda visual más conocida de este hecho de armas es la “crónica tejida
La hermana de Carlos V,  María de Hungría, encargó los tapices al taller bruselense de Willem de Pannemaker.
La serie fue de doce tapices que, salvo dos tapices desaparecidos en el siglo XVIII, se conserva hoy entre la Real Armería del Palacio de Oriente y los Reales Alcázares de Sevilla.


En 1496 los cristianos tomaron Melilla, y en 1510 Trípoli y Argel.
Desde el  Magreb (norte de Africa) se sucedían los ataques berberiscos y otomanos sobre poblaciones del sur de Europa, para atrapar esclavos cristianos y para evacuar moriscos al el norte de Africa. La yihad se trasladó al mar



La Jornada de Túnez
(1535)

Jeireddin Barbarroja, almirante otomano, como corsario de Solimán, retomó las plazas del Peñón de Argel (1533) y de Túnez (1534).
Carlos V ordenó juntar en Barcelona una gran flota: De Amberes se enviaron protestantes esclavizados con grilletes para las galeras en 70 urcas, Los portugueses enviaron 23 carabelas y participaron también los caballeros de la Orden de San Juan de Malta;  Andrea Doria con la flota genovesa; Alvaro de Bazán el Viejo (el padre del Almirante Alvaro de Bazán), Comandante de Armada del Mediterráneo; la Escuadra del Cantábrico, los Galeones Españoles de América; seis galeras napolitanas y las Galeras de los Estados Pontificios. También la Escuadra de Málaga, con 10.000 tercios.

La escuadra se financió con el oro que Francisco Pizarro consiguió del rescate del Inca Atahualpa. (Capítulo XIII - La Conquista de América - Perú -  Atahualpa)

Túnez tenía como protección 300 nuevos cañones franceses.
Según las crónicas, el propio emperador Carlos I luchó en primera línea, "avanzando con la lanza en la mano, corriendo el mismo riesgo que un pobre soldado raso"
En Túnez se liberaron 20.000 esclavos cristianos


La Jornada de Argel
(1541)

Una expedición contra la ciudad de Argel por parte del Emperador Carlos I fracasó en 1541, por tormentas que impidieron los desembarcos imperiales. Carlos V nuevamente participó de la contienda.
Desde 1536 un eunuco converso de Cerdeña, Hásan Agá, eficiente gobernador, 
preparó eficaces defensas costeras en Argel, esperando ser atacado por las tropas imperiales y sus aliados.

Los tercios partieron hacia Argel desde Palma de Mallorca y en esta escuadra se embarcó Carlos V. Cerca de Argel se encontraron con una segunda flota, proveniente de Málaga, con los galeones de la Flota de Cantabria.

Una tormenta afectó seriamente a la flota reunida, y sólo posibilitó el desembarco de infantes y parte de la artillería pesada, quedando a bordo los caballos y la artillería   pesada, necesaria para utilizarse contra los muros de Argel.
Sucesivas tormentas afectaron los barcos y el avance de las tropas contra los turcos. Los castellanos y sus aliados, perdieron en un día 150 naves, con municiones, víveres y caballos.

Hernán Cortés, que participaba en la contienda,  propuso al emperador que embarcara y que le dejara las tropas para volver a intentar la conquista de Argel. Carlos no lo aceptó.

La Jornada de Argel había fracasado y la retirada fue desordenada: Las tormentas se sucedieron, algunas naves se hundieron al estrellarse contra los arrecifes, otras se refugiaron en Argel, donde obtuvieron el compromiso de Hásan Agá de perdonarles la vida. La flota imperial se dispersó, recalando las naves en distintos puertos mediterráneos. Las galeras de Andrea Doria se refugiaron en el puerto de Bugía (Argelia) esperando mejor mar. Llegaron a Cartagena un mes después.

El Tercio de Sicilia desembarcó en Túnez, que se encontraba sitiada por la caballería de los moros, terminando con el asedio a la ciudad.

En el Capítulo XIII la Conquista de América

Juan Hunyádi - Las Guerras Turcas 
(1387 - 1457)

  
Después de la toma de Constantinopla, los turcos siguieron avanzando contra Europa, aunque en 1456 fueron derrotados en Belgrado por los ejércitos católicos de húngaros y serbios. Este triunfo sobre los turcos de Mehmed II decidió el destino de la cristiandad. 
El héroe fue Juan Hunyádi, noble regente de la Corona de Hungría, que preparó la defensa de Belgrado, aún armando ciudadanos y campesinos para sostener el asedio de Belgrado y triunfar sobre los turcos. Juan Hunyádi fue para los orientales un ídolo de gran prestigio, como para los occidentales Gonzalo Fernández de Córdoba el Gran Capitán.

Las guerras habsburgo-otomanas consistieron en campañas terrestres en los Balcanes, que implicaban a los Habsburgo austriacos; y en enfrentamientos navales en el Mediterráneo, que atañían por su parte a los Habsburgo españoles.

Inicialmente el avance terrestre otomano fue imparable, con la decisiva victoria de Mohács en 1526 que redujo la mayor parte del Reino de Hungría a la condición de estado vasallo y tributario, hasta el fracasado Sitio de Viena (1529), que marcó su mayor avance territorial.


Los Conquistadores de América

Carlos, además de haber tratado con Francisco IEnrique VIIIAlejandro VILutero, con los grandes artistas del renacimiento, mantuvo a Hernán Cortés y otros conquistadores, continuó la política de sus abuelos, los Reyes Católicos, aliando a España con Portugal mediante su matrimonio con su prima, Isabel de Portugal, y a través de sus hijos con todos los reinos importantes de Europa.
Hernán Cortés derrotó a los mexicas dando comienzo el Virreinato de Nueva EspañaPedro de Alvarado hizo lo propio en territorios mayas instalando el Reino de Guatemala, y Gonzalo Jiménez de Quesada fundó en los pueblos de los chibchas (Colombia) el Nuevo Reino de GranadaJuan Sebastián Elcano comenzó la conquista española en el Pacífico Sur, en las Filipinas. (Capítulo XIII - La Conquista de América - Los Adelantados - La Vuelta al Mundo).


Francisco Pizarro derrotó al Imperio de los Incas formando el Virreinato del Perú, que envió a España ingentes cantidades de plata y oro, que Carlos y su hijo Fernando gastaron en numerosas guerras y conquistas (Capítulo XV - La Conquista de América - Perú).

  
Carlos fracasó en su intento de convertir a toda Europa en la religión católica, lo que hubiese significado mantener a Europa bajo la hegemonía española.

En 1555  Carlos V abdicó a favor de su hijo Felipe el Trono de España y de sus numerosas posesiones. También Carlos V cedió el dominio de los Países Bajos a favor de su hermano Fernando como Rey de Romanos. En 1556 renunció a la soberanía sobre el Condado de Borgoña.
Después de las abdicaciones, Carlos I se retiró al Monasterio de Yuste (Cáceres), llevando vida monástica hasta su muerte
En su testamento reconoció a Juan de Austria como hijo suyo nacido de la relación extramatrimonial que tuvo con Bárbara Blomberg en 1545. Lo conoció por primera vez en una de las habitaciones de la casa palacio del Monasterio de Yuste.
 


La Flota de Indias
(1520)

Desde Veracruz en América, a Sevilla y después a Cádiz, convoyes de carracas españolas transportaban plata, oro, perlas, especias, cacao, azúcar y otros productos. Estos convoyes eran atacados por piratas ingleses, franceses y holandeses. España mantenía un monopolio comercial con sus colonias,
Las flotas de indias eran dos: una se dirigía de Sevilla a Cartagena de Indias y otra a Veracruz. También un galeón. el galeón de Manila, escoltaba los barcos que con bandera española navegaban el Pacífico desde Manila hasta Acapulco. Los productos de las Filipinas, por vía terrestre, se llevaban desde Acapulco a Veracruz.

Flota de Indias y Galeón de Manila

En 1741 el almirante inglés Edward Vernon intentó tomar Cartagena de Indias, al mando de 186 buques, siendo derrotado por Blas de Lezo y Olavarrieta, sufriendo Inglaterra su más apabullante derrota en los mares. (Capítulo XIX - El Caribe - Piratas y Corsarios - El Sitio de Cartagena).
Las flotas se reunían en La Habana, después de haber descargado los productos manufacturados y los esclavos denunciados en Cartagena de Indias y en Veracruz, para emprender el retorno a Sevilla.
Los esclavos eran embarcados como grumetes y entonces contrabandeados, recalando en distintos puertos (arribas) fuera del control de las autoridades.


Estas naves eran presas codiciadas por piratas y corsarios, ya que transportaban desde Acapulco: plata en barras y en moneda, cochinilla para tintes, semillas, camote, tabaco, garbanzos, chocolate y cacao, sandía, vid e higos.
Desde Manila se enviaban: de China, telas y objetos de seda; del Medio Oriente, alfombras persas; de la India, el algodón; de Japón salían abanicos, cajoneras, arcones, cofres y joyeros laqueados, peines y cascabeles, biombos y porcelanas; de Java y Ceilán, traían especias; de Oriente, lana de camello, cera, marfil labrado o tallado, bejucos para cestas, jade, ámbar, piedras preciosas, madera y corchas de madreperla, fierro, estaño; de China, la pólvora, entre otros productos y manufacturas.


En la Flota de Indias, en 300 años de existencia, sólo dos convoyes fueron hundidos o apresados por los ingleses y uno por los holandeses
Deberían tomar nota de esto los productores de películas de Holywood.

VER
Alvaro de Luján  2 years ago

Hablas de "el galeón de Manila" como si fuese un barco concreto con ese nombre, y eso se refiere a la ruta que hacía un conboy de naves dos veces al año a la Manila, como centro desde donde comerciaban con oriente. Como los convoyes que hacían la ruta a España, dos veces al año, en su mayoría no eran galeones, sino naos, urcas, caravelas, galeoncetes y uno o dos galeones que se impusieron después como defensa. A partir de la segunda mitad del XVII, en la que desaparecen los galeones y barcos citados, serán las fragatas mercantes, que por costumbre en España se le designará como urcas, que nada tienen que ver con las anteriores, y a los navíos o fragatas de guerra que custodian la ruta, galeones, que sin serlos, tipología ya desaparecida, se les seguirá, por tradición, llamando así. Como en la marina de guerra, a ciertos navíos de línea hasta finales del XVIII, por tradición y sin serlo, se les nominaba galeones. La piratería inglesa comenzó mucho antes de 1580, y antes ya se sufría la holandesa y francesa. Y si, fueron muchos los convoyes atacados y muchas riquezas desviadas a Inglaterra, donde la reina se jactaba de que España la estaba levantado, como así fue. En la implacable guerra en el mar entre España e Inglaterra, esta siempre salió victoriosa, negar la historia es engañarse. Los españoles éramos tan codiciosos que ya que el Papa solo permitía da dos viajes por aquello de no explotar en demasía América, en los galeones de guerra, bien armados para defender de ataques, se sustituían muchos de los pesados cañones por troncos de árbol pintados para simular bocas de cañón asomando por las bordas y poder cargar más plata, oro... Un ataque pirata, en barcos mucho más ligeros y veloces, dejaba a los españoles sin defensa alguna, se rendían con facilidad para salvar la vida. Y es clásica la imagen de que cuando subían a bordo los ingleses, se encontraban a los españoles de rodillas rezando. No sabían defenderse pues eran simples marinos sin experiencia obligados a hacer las rutas. Y si, eran barcos cargados de riquezas, solo nos interesaba la plata y el oro



En 1587 Thomas Cavendish capturó el Santa Ana, en 1709 Woodes Rogers el Encarnación, en 1743 George Anson el Covadonga y en 1762 Samuel Cornish el Santísima Trinidad. Por otra parte los japoneses saquearon la carga del San Felipe en 1596 al encallar en las costas japonesas.



El navío Santísima Trinidad con sus cuatro cubiertas y 136 cañones. Grabado del siglo XIX. 
Museo Naval de Madrid.




La Batalla de Pavía

(1525)

En 1556 Enrique II de Francia y el papa Paulo VI se unieron para liberar a Nápoles del dominio español
Luis XII mandó a Italia  su ejército al mando de Luis de Armagnac Duque de Nemours con 3.000 piqueros Suizos, 3.000 infantes Gascones y dos grupos de caballería pesada de unos 1.000 jinetes cada una, caballería ligera, y  26 piezas artilleras.

En febrero de 1525, cerca de la ciudad de Pavía, se enfrentaron los dos ejércitos, el francés, bajo Enrique II de Francia, y las tropas germano-españolas de Carlos V.

En abril de 1522 se habían enfrentado en la Batalla de Bicocca el ejército franco-veneciano (con 16.000 piqueros suizos) y el ejército de Carlos V. Las tercios españoles aplastaron a los mercenarios suizos. En castellano la palabra "bicocca" pasará a ser sinónimo de algo fácil y a buen precio, fácil de adquirir.

El 26 de Octubre de 1.524 el rey francés cruzando los Alpes entra en Milán. La mayor parte de las tropas imperiales se refugian en Pavía, bajo el mando de Antonio de Leyva, veterano de la guerra de Granada, que había participado victorioso en 32 batallas y 47 asedios.
El ejército del Emperador es sitiado por los franceses. Después de rechazar varios ataques y algunos de ellos casi en las últimas, los sitiados, en vez de pedir ayuda, enviaron una carta al Gran Capitán en la que decían que, de 1.000 soldados que les dió, les sobraban 500 para defender Pavía.
Antonio de Leyva, sacó a sus hombres de la ciudad para apoyar a las tropas que habían venido en su ayuda y que se estaban batiendo con los franceses, de forma que los franceses se vieron atrapados entre dos fuegos.

Los arcabuceros españoles tomaron el protagonismo de la batalla. Comenzaron a disparar a la masa de caballería, apuntando preferentemente a los caballos, ya que un jinete con armadura., al caer al suelo era víctima fácil de los infantes.
Los nobles franceses combatían junto a su rey, y cada noble caído era atrapado sin daño, porque constituía un apreciado botín. Los nobles franceses continuaron luchando, algunos sin sus cabalgaduras. Un noble franvés cayó de su montura y al levantarse se encontró con un tercio vasco, Juan de Urrieta, que con un estoque sobre su cuello le solicitó "daos preso". Con otros tercios lo condujeron hasta los oficiales, sin saber que el gran señor capturado era alguien importante, advertidos por sus elegantes prendas. Resultó que este gran señor era el Rey de Francia.

Otro participante destacado en la batalla fue el extremeño Pedro de Valdivia, futuro Conquistador de Chile (Capítulo XIII - La Conquista de América - Perú - Pedro de Valdivia). También participó en la batalla Francisco de Aguirre. (Capítulo XIII - La Conquista de América - La Araucania) compañero de Pedro de Valdivia al que sucedió como Gobernador de Chile.
Despuyés de la Batalla de Pavía las tropas imperiales ocuparon el Piamente.

Carlos V visitando a Francisco I después de la batalla de Pavía
Acuarela sobre papel (1827)
Richard Parkes Bonington (1802 - 1828) - Pintor romántico inglés maestro de la acuarela

Después de Pavía Francisco I fue llevado a Madrid, quedando custodiado en la Casa y Torre de los Lujanes. La posición de Carlos V fue extremadamente exigente, y Francisco I firmó en 1526 el Tratado de Madrid, por el que, Francia renunciaba a sus derechos sobre el MilanesadoGénovaBorgoñaNápolesArtoisTournai y Flandes en favor de España; Francisco I se comprometía a casarse con la hermana de Carlos, Leonor, y a enviar a dos de sus hijos a España como garantía del cumplimiento del tratado.También se establecía la renuncia a apoyar a Enrique II de Navarra en la recuperación del Reino de Navarra tras su conquista.

Todas estas posesiones resultarían fundamentales para el Imperio de los Habsburgo, posibilitando la comunicación por tierra con Flandes, a través de la ruta conocida como El Camino Español (Capítulo XII - Los Habsburgos - El Camino Español), que evitaba a los tercios llegar desde España a Flandes sin atravesar el mar custodiado por ingleses y holandeses.


En la Baltalla de Pavía los tercios españoles destrozaron a la caballería feudal francesa, demostrando definitivamente el absoluto dominio de la infantería en las batallas.
  Al mismo tiempo, que el Delfín y su hermano pasaron a España desde Bayona, para quedar rehenes, Francisco regresó liberado a Francia. Para entonces, Francisco había conseguido la paz con Inglaterra por el Tratado de Hampton Court, firmado por Thomas Wolsey y el embajador francés. El Tratado fue ratificado por una delegación francesa en Greenwich, en abril de 1527.

Francisco, sin intenciones de cumplir el Tratado de Madrid, se alió con el Papa Clemente VII, que pretendió constituir una alianza contra España, convocando a Enrique VIII de Inglaterra.

Para intentar recuperar los terrirorios perdidos, Francisco I y Clemente VII iniciaron la Guerra de la Liga de Cognac. a la que se alió tiempo después Enrique VIII (1527).
Se sucedieron las Guerras Italianas, en las que Francia no pudo reconquistar el Milanesado, renunciando a su posesión en 1559 firmando la Paz de Cateau- Chambrais.



Felipe II
(1527 - 1598)

El hijo de Carlos el rey emperador y de su prima Isabel de Portugal, tenía por abuelos a Felipe de Habsburgo y Juana de Castilla por su padre y a Manuel de Portugal y María  de Aragón por su madre.


Mantuvo toda su vida una profunda religiosidad, heredada de Isabel la Católica y de Juana de Castilla:
“Prefiero perder mis Estados a gobernar sobre herejes”
Felipe II

  
España gastó el oro y la plata de América en mantener las guerras contra Francia y contra los turcos.

En 1580, después de la batalla de Alcántara (al mando de las tropas españolas el general Fernando Álvarez de Toledo y PimentelDuque de Alba), los españoles vencieron a tropas portuguesas que respondían al candidato a la corona Don Antonio (hijo ilegítimo de Luis, a su vez  hijo de Manuel I).

Fernando II, nieto de Manuel I por su madre, Isabel de Portugal, fue proclamado Rey de Portugal, dominando España toda la península ibérica.



Leva de gitanos
(1572)

Cuando  una vez instaurada en 1539 la pena de galeras para los gitanos, se decidió reponer los remeros perdidos tras la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), a través de una leva general, en la que se hizo especial incidencia en la captura de todos los gitanos varones que fueran aptos para empuñar un remo.

Desarrollada la redada en el invierno de 1571/1572, se ordenó sirvieran como forzados sin sueldo los gitanos que no estaban avecindados, y como buenas boyas (remero libre asalariado) con un pequeño sueldo los que estaban registrados como vecinos.


  
La Batalla de San Quintín
(1557)

Una vez que Felipe II logró reunir un ejército respetable (los problemas económicos fueron siempre un obstáculo), comenzó la invasión a Francia desde Flandes. Más de 40 mil soldados, entre españoles, flamencos, borgoñones y  mercenarios alemanes, se adentraron en suelo francés. En julio de 1557 bajo el mando de Manuel Filiberto Duque de Saboya asedian la ciudad de San Quintín. Felipe II se dirige con otro ejército para reforzar las tropas de Manuel Filiberto, que pretendía recuperar sus dominios que estaban bajo la corona francesa.

Tras realizar diversas maniobras de diversión, haciendo creer a los franceses que se intentaría una invasión de la Champaña, el ejército imperial fue a San Quintín, localidad de la Picardía Francesa situada a orillas del río Somme. Los españoles contaban con superioridad numérica, pero la ciudad contaba con muy buenas defensas y, sobre todo, el ánimo de los defensores a resistir.
Pero a estas premisas que ya presumían un sitio duro, se le añadió el hecho de que los franceses pronto acudieron al apoyo de sus compatriotas. El Condestable Montmorency reunió a 26 mil hombres bien pertrechados, y confiaba que uniéndose a los sitiados, obtendría un muy fácil victoria, a lo que se sumaba la poca consideración que tenía sobre la capacidad militar del duque de Saboya.

 El 10 de agosto de 1557 llegan a San Quintín tropas francesas bajo el mando de Montmorency. Su intención es entrar en la ciudad, haciendo avanzar a los zapadores para que levanten un puente sobre el Mosa que les permita entrar con todo el ejército en la ciudad.

El ejército imperial, escondido tras las colinas, se lanza contra el ejército francés que inicia una retirada desordenada. En este momento, el Duque de Saboya vio a los franceses en movimiento y dubitativos, por lo que decidió atacarlos con todas sus fuerzas, sin esperar la llegada de Felipe II. Desordenados por el asalto de la caballería flamenca, los franceses intentaron formar cuadros de infantería pero fueron batidos por el fuego de la artillería.

Una vez que Manuel Filiberto de Saboya recuperó sus dominios en Saboya se convirtió en un firme defensor de la neutralidad, aunque siempre se inclinó hacía España, viéndose implicado en casi todas las crisis políticas europeas entre 1560 y 1580.

Felipe II había nombrado al Duque de Saboya Gobernador de los Países Bajos, hasta que en 1559 se ocupó de la gobernación Margarita de Parma (Margarita de Austria), hija bastarda de Carlos V, hermanastra de Felipe II, casada con Alejandro de Médici, hijo del papa Julio de Médici con una sirvienta negra.

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
La construcción duró 21 años, desde 1563 hasta 1584, y durante mucho tiempo después de su finalización, el monasterio fue el edificio más grande del mundo

Al conocer el resultado de San Quintín, Felipe II decidió construir, en homenaje, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Fue en persona a visitar al Duque de Saboya (Felipe II se encontraba en Flandes antes de iniciar el ataque) y, probablemente en lo que ha sido un error, decidió no atacar París, en contra de la opinión de Manuel Filiberto, hasta no tomar completamente San Quintín, que cayó definitivamente el 27 de agosto de 1557.
En 1558 las tropas españolas volvieron a vencer a las francesas en la batalla de Gravelinas, forzando a Francia a firmar la Paz de Cateau-Cambresis un año más tarde.



Las Leyes Nuevas
(1542)

Las atrocidades cometidas contra la población indígena de América denunciadas a los primeros reyes españoles, llevaron en 1542 a revisar la legislación colonial, en particular la institución de la encomienda, que se aplicaba como una forma de disimular la situación de esclavitud a la que se sometía a los indios (Capítulo V - Fray Bartolomé de las Casas).
Felipe II promulgó lasLeyes y ordenanzas nuevamente hechas por su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los Indios”.
Las Leyes Nuevas trataron de suavizar la explotación hacia los indígenas. Las encomiendas persistieron, y los alzamientos en México y en Perú contra las Leyes Nuevas, confirmaron el maltrato hacia los indios.



Rebelión de las Alpujarras
(1568 - 1571)

Después de la toma de Granada, los musulmanes que quedaron en España fueron confinados en la región de Alpujarras (entre Granada y Almería - Andalucía), al sur de la Sierra Nevada. En el primer día de 1567 Felipe II  publicó un edicto que fue llamado la Pragmática Sanción, que establecía la prohibición del culto musulmán, de sus vestidos, las danzas flamencas de los moros (zambras) y hasta la prohibición de usar el lenguaje árabe.


Zambra flamenca prohibida por la Pragmática Sanción

La Pragmática Sanción actuaba entonces como una nueva expulsión.
Tras un año de infructuosas negociaciones, la población morisca granadina decidió levantarse en armas en 1568.
Los moriscos sublevados restauraron todos los aspectos de la civilización musulmana en las zonas que dominaban. Levantaron mezquitas, celebraron solemnemente los ritos islámicos, restablecieron la antigua etiqueta de la monarquía nazarí y la autoridad de los jefes de los antiguos linajes a los que concedieron los honores y atributos que les correspondían, y masacraron a curas y no pocos cristianos viejos.

Los musulmanes resistieron mediante guerra de guerrillas al acoso de las tropas cristianas, al mando del marqués de Mondéjar, hasta que la presencia de Don Juan de Austria, venido con tercios de Flandes les obliga a rendirse en noviembre de 1570.

Décadas después, entre 1609 y 1614, los moriscos son expulsados definitivamente de España hacia el Norte de África, aunque muchos se escondieron, se camuflaron entre la población cristiana, emigrando a otras regiones y escondiéndose en las numerosas cuevas de la sierra, donde fueron cazados con humo y masacrados, hombres mujeres y niños.
Aparte de las muertes y de las expulsiones, la mayoría de los moriscos (en adelante los moros) fueron vendidos como esclavos dentro de España.
Sólo en Córdoba, en 1573, había más de 1500 esclavos moros.


 

Castelnuovo
(1539)

El Tercio Viejo de Nápoles en 1538 tomó la plaza de Castelnuovo.
Un año después, Jeireddin Barbarroja, almirante otomano de Solimán, pirata musulmán que asoló las costas cristianas, asedió el castillo da Castelnuovo (en el actual Montenegro) sitiando a los tercios.

  
Castelnuovo
  
Al mando de un ejército turco enviado por el sultán otomano, Barbarroja desde 1518 continuó la política de transportar musulmanes mudéjares desde España al Norte de África, logrando asegurar para sí un gran número de seguidores musulmanes agradecidos y leales, quienes tenían un inmenso odio hacia España.
Argel estaba entonces dominado por un hermano de Barbarroja, y era la plaza donde llevaba Barbarroja sus botines de guerra (esclavos y naves del Imperio y de Repúblicas Marítimas). En 1534 Barbarroja partió de Constantinopla con 80 galeras y en abril conquistó KoroniPatras y Lepanto, que estaban bajo dominio español.

En 1535 la flota hispano-genovesa de Alvaro de Bazán y Andrea Doria consiguió reconquistar Túnez al propio Barbarroja.
En febrero de 1538, el papa Pablo III logró formar la Liga Santa (constituida por los Estados PontificiosEspaña, el Sacro Imperio Romano Germánico, la República de Venecia y la Orden de Malta) contra los otomanos, pero Barbarroja venció a esta flota combinada al mando de Andrea Doria, en la batalla de Préveza en septiembre de 1538. Esta victoria aseguró el dominio turco sobre el Mediterráneo por los próximos 33 años, hasta la gran batalla de Lepanto en 1571.

El asedio de Castelnuovo (actual Herceg Novi, Montenegro) de julio de 1539 por parte de Jeireddin Barbarroja culminó con la reconquista otomana de la plaza, tomada por el Tercio Viejo de Nápoles el año anterior durante la campaña de la Santa Liga contra el Imperio otomano y abandonada después a su suerte por quienes debían socorrerla. 

Casi la totalidad de los defensores, que se negaron a rendirse a pesar de estar en franca minoría, perecieron en el asedio. La forma en que combatieron los tercios en la defensa de Castelnuovo es muy ponderada en la historia universal.

En los años siguientes a la batalla de Castenuovo los turcos cosecharon amplias victorias como las de Argel (1541), Trípoli (1551), Bugía (1555), Chipre (1570) y La Goleta (1573), e incluso se aliaron con los franceses para atacar Niza en 1543 (Capítulo XII - Los Habsburgos - El Asedio a Niza). Los austriacos fueron obligados a pagar tributo de nuevo, y las naves turcas fueron una amenaza constante para los navíos españoles en el Mediterráneo.



La Batalla de Lepanto -  Juan de Austria
(1571)

Los piratas musulmanes secuestraban a la mayoría de sus esclavos interceptando barcos, pero también organizaron grandes asaltos que prácticamente dejaron despobladas grandes regiones de la costa italiana. Italia fue el país que más sufrió, en parte debido a que Sicilia está a sólo 200 km de Túnez, pero también porque no tenía un gobierno central fuerte que pudiese resistir a la invasión.
Las grandes razias a menudo no encontraban resistencia
Cuando los piratas saquearon, por ejemplo, Vieste en el sur de Italia en 1554, se hicieron con 6.000 presos. Los argelinos secuestraron 7.000 esclavos en la bahía de Nápoles en 1544, una incursión que hizo caer tanto el precio de los esclavos que en Argel se decía poder "intercambiar a un cristiano por una cebolla".
España también sufrió ataques a gran escala. Después de una razia en Granada en 1556 que se llevó a 4.000 hombres, mujeres y niños, se decía que "llovían cristianos en Argel". Y por cada gran razia de este tipo, había docenas más pequeñas; porque la aparición de una gran flota podía hacer huir a toda la población al interior, vaciando las zonas costeras.
En 1566, un grupo de 6.000 turcos y corsarios cruzó el Adriático para desembarcar en Francavilla al Mare. Las autoridades no podían hacer nada, y recomendaron la evacuación completa, dejando a los turcos el control de más de 1.300 kilómetros cuadrados de pueblos costeros abandonados..

Cuando aparecían los piratas, la gente a menudo huía de la costa hacia la ciudad más cercana, pero el profesor Davis* explica que hacer tal cosa no siempre fue una buena estrategia: "Más de una ciudad de tamaño medio, llena de refugiados, fue incapaz de resistir un ataque frontal de cientos de asaltantes. El capitán de los piratas, que de lo contrario tendría que buscar unas pocas docenas de esclavos a lo largo de las playas y en las colinas, ahora podía encontrar mil o más cautivos convenientemente reunidos en un mismo lugar a los que tomar."* 
* Robert Charles Davis (n 1948) es un historiador de los Estados Unidos - Universidad Estatal de Ohio.

La frase “no hay moros en la costa” es una evidencia de la inquietud de los pueblos costeros andaluces, que habían colocado atalayas en las zonas costeras, alertando a la población para defenderse o huir tierra adentro.

En los siglos XVI y XVII hubo más europeos esclavizados por los musulmanes que esclavos negros enviados a América.
Algunos fueron devueltos a sus familias contra pago de un rescate, otros fueron utilizados para realizar trabajos forzados en Arica del Norte, y los menos afortunados murieron trabajando como esclavos en las galeras.


En 2003 un jurista de alto nivel de Arabia, el Sheik Saleh Al-Fawzan, emitió una fatwa afirmando que: “La esclavitud es una parte del Islam. La esclavitud es parte de la yihad y la yihad se mantendrá mientras exista el Islam”

La batalla de Lepanto, librada entre la escuadra turca y una coalición europea, la Liga Santa, liderada por España, marcó un punto de inflexión en la historia del Mediterráneo.
  
Galera
  

Y fue la galera su principal protagonista. Con un sistema de propulsión a remo combinado con velas latinas, era una nave larga y estrecha, rápida y ligera.

Arbolada con uno, dos o tres palos, la galera dominó el Mediterráneo hasta el siglo XVIII y fue durante mucho tiempo buque de guerra por excelencia, aunque también tuvo uso mercante. 
Tenía una sola cubierta y cada uno de sus enormes remos era manejado por cuatro o cinco galeotes, por lo general esclavos o prisioneros que cumplían condena, encadenados en condiciones terribles. Iba armada con un espolón y cañones en la proa, con pedreros en las bandas, y tras la embestida entre embarcaciones se peleaba con arcabucería o saetas antes de resolverse el combate por abordaje.
La embestida, seguida del abordaje, era el estilo de los combates navales.
  

La armada de la Liga Santa se concentró en Messina (Mesina), y desde allí, se dirigió, sin saber donde se ubicaba,  a batallar contra la flota turca. La encontró en Lepanto.


Ruta seguida tomada por la flota de la Liga Santa desde Messina al Golfo de Corinto, 
donde la flota turca estaba estacionada en Lepanto.

En 1571 se enfrentaron en Lepanto la armada del Imperio otomano contra la coalición católica, llamada Liga Santa, formada por el Reino de España, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya. A pesar de ser una alianza, de las 315 embarcaciones cristianas 164 eran españolas.
La armada de la Liga santa fue comandada por el Archiduque de AustriaJuan de Austria, hermano bastardo de Felipe II
Los turcos estaban comandados por Alí Bajá, que murió en el combate.

La batalla de Lepanto ha sido la batalla naval más sangrienta de la Historia.

Treinta mil otomanos murieron en combate así mismo 117 galeras turcas fueron destruidas, en contraste las Santa Liga  perdió siete mil seiscientos hombres y 12 naves, la victoria cristiana fue absoluta.
La galera Marquesa,  combatió en la batalla de Lepanto. A bordo de esta nave peleó un joven soldado de infantería, en el llamado Tercio de la Sacra LigaMiguel de Cervantes, cuyo nombre quedaría más tarde inmortalizado como autor de El Quijote.

Lo hizo en uno de los lugares de mayor peligro, y allí recibió dos heridas de arcabuz; en el pecho y en la mano izquierda que lo dejaría manco de por vida. Y hasta su muerte, por encima de toda su obra literaria y del libro que le daría fama imperecedera, Cervantes recordaría siempre con orgullo aquel combate y aquella herida, recibidas a bordo de la Marquesa: "en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros".
Miguel de Cervantes Saavedra
  
No se ha conservado el modelo de la Marquesa, pero sí el de la capitana de Lepanto, la Galera Real, en la que don Juan de Austria dirigió el combate. La galera Real era propiedad de Felipe ||, era una galera real, y se la encomendó a su hermano bastardo, Juan de Austria, para ser la nave capitana de la Liga Santa  Aunque de mayores dimensiones que la Marquesa, la Real tiene características semejantes. Incluyendo el espolón  medía 60 metros de eslora y 6,20 m. de manga. Treinta remos de 11,5 m. de longitud la impulsaban a cada banda. Para Lepanto, Juan de Austria ordenó quitar el espolón de La Real, para sustituirlo por más cañones a proa.

 

Las Galeras

Como norma se asignaban cinco hombres para bogar en cada remo. La gente de remo o chusma, estaba formada por condenados por sentencia judicial o esclavos turcos y berberiscos, aunque también hubo remeros voluntarios o buenas boyas que solían ser galeotes que una vez cumplida su condena e incapaces de encontrar otro trabajo, volvían a la boga a cambio de una paga. A los galeotes se les afeitaba la cabeza para que fueran identificables en caso de fuga, aunque a los musulmanes se les permitía llevar un mechón de pelo ya que según su creencia, al morir, Dios les asiría del pelo para llevarlos al Paraíso. La ración diaria de alimentos suministrados a los galeotes consistía en dos platos de potaje de habas o garbanzos, bizcocho (pan horneado dos veces) y unos dos litros de agua. A los buenos boyas se les añadía algo de tocino y vino. Cuando se exigía un esfuerzo suplementario en la boga dura por el estado del mar o en vísperas de batalla, se daban raciones extra de legumbres, aceite, vino y agua.

La Batalla de Lepanto ha sido la batalla naval más sangrienta de la historia, sobresaliendo el arrojo de los tercios, y de Juan de Austria, que abordó a la Sultana, nave insignia de los otomanos, capitaneada por el almirante Alí Bajá.  En muchas de las galeras turcas los cautivos cristianos se rebelaron en lo más recio del combate.
Fue un galeote cristiano de la Real quien cortó la cabeza del almirante Alí con su hacha de abordaje. La cabeza de Alí en una pica, y la bandera de Juan de Austria en el mástil de la Sultana decidieron el combate de Lepanto.

Los Libros Generales de la Escuadra de Galeras de España, de los que se conservan 25, forman la importante colección de libros de galeras del Archivo Naval de Cartagena. Contienen valiosos listados de la dotación de estas embarcaciones, incluyendo forzados, esclavos y gente de cabo y guerra. Abarcan desde 1624 a 1748, fecha en que fue disuelto el Cuerpo General de Galeras. Algunas de estas embarcaciones, sin embargo, siguieron navegando con la Real Armada hasta los primeros años del siglo XIX, combatiendo la piratería berberisca.

El tercio de galeras en Lepanto

La Liga Santa se había establecido a instancias del papa Pío V, que aguardaba en Roma conocer  el resultado del enfrentamiento con los turcos.
Algunos relatos dicen que el papa se encontraba rezando el rosario, interrumpiendo el rezo y comunicando a los fieles la victoria, que se le había revelado por inspiración, y por intercesión de la Virgen María.
Desde entonces, los 7 de octubre se celebra una fiesta dedicada al rezo del rosario.

El contraste sufrido en Lepanto, impidió el avance del islam sobre España, ya que dominando el Mediterráneo, los planes de los musulmanes no eran otros que los de volver a ocupar la península ibérica.

La Liga Santa en 1572 siguió combatiendo contra los turcos en el Peloponeso. Aunque no se recuperó Chipre (veneciana desde 1489)
Chipre siguió siendo turca hasta 1878 que tuvo administración británica.


Los venecianos, al no atacar la Liga Santa las posesiones otomanas del norte de Africa, acordaron con Selim II (sultán del imperio, hijo de Solimán el Magnífico) pagar 3.000.000 de ducados en el término de tres años, para que sus mercaderes tuvieran vía libre hacia el puerto de Alejandría.
Era más negocio este acuerdo que mantener una flota para custodiar el comercio.
Así demostraron los venecianos que antes de ser católicos eran comerciantes. Ante este acuerdo Felipe II resolvió disolver la Liga Santa.
En 1574 Juan de Austria conquistó Túnez sin pelear contra los turcos (se retiraron, advertidos por Francisco I. Juan de Austria, después de conquistar Túnez fue Gobernador de los Países Bajos.


 
Alvaro de Bazán
(1526 - 1588)

Carlos V le mandó guardar las costas meridionales de España y proteger la llegada de la Flota de las Indias, se enfrentó entonces a los corsarios franceses e ingleses y a los piratas berberiscos que operaban desde sus bases atlánticas.
En 1554 fue nombrado capitán general de la Armada.

Don Alvaro de Bazán fue insigne almirante, no conociendo la derrota en el mar durante múltiples campañas. Murió preparando la Gran Armada en 1588.

“El fierro turco en Lepanto,
en la tercera el francés,
y en todo mar el inglés,
tuvieron, de verme, espanto.
Rey servido y patria honrada
dirán mejor quién he sido,
por la cruz de mi apellido,
y con la cruz de mi espada.
(Lope de Vega, 1588)
Lope de Vega sirvió como soldado a las órdenes Alvaro de Bazán

 


El Gran Sitio de Malta
(1565)
  
A finales de 1522, después de un sitio de siete meses, Solimán el Magnífico había expulsado de la isla de Rodas a los Caballeros Hospitalarios,
En 1530 Carlos V, el Emperador Habsburgo les ofreció las islas de Malta y Gozo para asiento de la Orden. Los Caballeros debían pagar con una misa anual el Día de Todos los Santos y de un halcón para cetrería a enviar todos los años al Virrey de Sicilia.
También les entregó Trípoli, que debía ser conquistada a los musulmanes.
En 1560 la Liga Santa tomó la isla de Djerba (Túnez). Solimán el magnífico envió a Piali Bajá con una flota de 86 galeras y galeotes, que reconquistó Djerba para los otomanos.

Barco pirata en la isla de Djerba - Reconstruido para turismo

La flota cristiana fue destruida. Juan Andrea Doria consiguió huir, pero Pialí Bajá tomó 5000 prisioneros cristianos y los llevó a Constantinopla para esclavizarlos.

En 1565 Pialí Bajá intentó tomar la isla de Malta. 
Si Solimán se hacía de Malta el Mediterráneo, podía desde allá atacar a Sicilia y dominar el Mediterráneo.

En Malta estaban los aguerridos Caballeros Hospitalarios (Capítulo VIII - Las Cruzadas - Los Caballeros Hospitalarios)  que desde 1530 fueron llamados los Caballeros de la Orden de Malta, que ofrecieron una defensa extraordinaria.

Alvaro de Bazán socorrió a los Hospitalarios, rechazando la flota turca que asediaba.

Los fracasados intentos del sitio de Malta y del sitio de Viena, marcaron el fin del expansionismo de los turcos sobre occidente.

En 1566 Pialí Bajá ocupó Quíos (isla de Grecia) de los genoveses, adueñándose Turquía de todo el mar Egeo.
Pialí Bajá murió el 21 de enero de 1578 y está enterrado en la Mezquita Pialí Bajá en Estambul.

En 1579 los turcos asediaron Nicosia (capital de Chipre), y después de dos meses consiguieron rendir la ciudad. En 1571 tomaron toda la isla, dos meses después de Lepanto.

En Lepanto, Álvaro de Bazán se unió con las 30 galeras de la Escuadra de Nápoles. Sobresalió en Lepanto, cubriendo desde la retaguardia las brechas que dejaban las formaciones navales de la Liga.
Participó en la ofensiva de la Jornada de Túnez y  fue nombrado Capitán General de las Galeras de España.
Cuando Felipe II se proclamó Rey de Portugal, la estratégica isla Terceira, en las Azores (paso frecuentado en las rutas hacia América) se rebeló, contando con el apoyo encubierto de Francia y de Inglaterra.
Alvaro de Bazán destruyó entonces una importante flota francesa en las Azores, y  como Francia no estaba en guerra formal con España, los prisioneros integrantes de la flota francesa fueron considerados piratas: Fueron degollados los nobles y los caballeros y  ahorcados los soldados.
Redujo más de10.000 soldados y marinos franceses, ingleses y portugueses, liberó miles de esclavos de los moros, capturó más de 1000 cañones, 44 galeras reales, 99 galeones y 100 otras naves y tomó 54 castillos y fortalezas enemigas. Nunca fue derrotado.


Viso del Marqués - Palacio de los marqueses de Santa Cruz
y Archivo General de la Marina Álvaro de Bazán.

Tras la batalla de Las Navas de Tolosa, en 1212, el Viso es cedido en encomienda a la Orden de Calatrava.
En 1539, el rey Carlos vendió la Encomienda de Viso y Santa Cruz al almirante Alvaro de Bazán, el padre del también marino Alvaro de Bazán primer Marqués de Santa Cruz.

El Archivo General de la Marina “Alvaro de Bazán” tiene su sede en Viso del Marqués, en el Palacio del Marqués de Santa Cruz que pertenece a los marqueses de Santa Cruz y lo alquilan a la Marina Española por el simbólico precio de un billete de una peseta al año.
  

Capítulo XiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiII - Los Habsburgos