CAPITULO XIX - EL CARIBE - PIRATAS Y CORSARIOS



CAPITULO XIX


EL CARIBE - PIRATAS Y CORSARIOS ( )




La bandera de los piratas (Jolly Roger) tuvo su origen en un barco francés que la utilizpo para homenajear a miembros de su tripulación fallecidos en una travesía durante la Guerra de la Sucesión Española (Capítulo )

Tercer Viaje de Colón - Tierra Firme

Tierra Firme, era el nombre que se le daba a Venezuela, al istmo de Panamá y parte de los territorios de Colombia en tiempos de la colonización europea.

Probablemente en 1484, navegando entre las Islas Canarias, una gran tormenta arrastró la carabela de Alonso Sánchez de Huelva hasta las costas del Caribe, De una tripulación de 18 hombres, sólo 5 regresaron a Madeira, donde se entrevistan con Cristóbal Colón, residente en la isla, se alojan en su casa y detallan la travesía.
Se supone que este conocimiento que poseía Colón de la existencia de las islas del mar Caribe fue decisivo para obtener el apoyo de la reina Isabel la Católica a su expedición de 1492.

Cuando años después fue bautizado el Cacique de los indios de Cumaná (kaimas caribes), tomó el nombre de Alonso, como homenaje, a su amigo el capitán Alonso Sánchez de Huelva, el cual pasó mucho tiempo reparando su barco, ayudado por el cacique y su pueblo, en el territorio del cacique; y es más, muchos de sus marineros se quedaron en Cumaná y formaron familias. La tripulación de Cristóbal Colón observó (y en carta a los Reyes Católicos lo confirmó el propio Colón) en los indios de la región “indias más blancas que las otras”. Entre otras artesanías fabricaban estos indios alcoholes de distintas frutas, construían barcos y otras evidencias culturales que llevaron a presumir que Alonso Sánchez de Huelva recaló con su tripulación en Cumaná, siendo el primer europeo en América del Sur, al menos diez años antes del primer viaje de Colón, e iniciando el mestizaje en América.

Muchos expedicionarios, después del tercer viaje de Colón, siguen este derrotero, menos riesgoso y más rápido para llegar a las costas americanas. Los cronistas de indias concluyen que esta ruta conduce a Cumaná, en la Costa de las Perlas. Colón llamó a esta tierra "Tierra de Gracia";
" .....Y ahora, hasta tanto sepan las noticias de las nuevas tierras que he descubierto, en las
cuales tengo asentado en mi ánima que está el Paraíso Terrenal, irá el Adelantado con
tres navíos bien aviados para ello a ver más adelante, y descubrirá todo lo que pudiere
hacia aquellas partes. Entretanto yo enviaré a Vuestras Altezas esta carta y el mapa de
las nuevas tierras, y acordarán lo que se deba hacer, y me enviarán sus órdenes, que se
cumplirán diligentemente con ayuda de la Santísima Trinidad, de manera que Vuestras
Altezas sean servidos y hayan placer. Deo gratia."

Carta de Colón a los Reyes Católicos

(Capítulo XIII - La Conquista de América - Los Adelantados - Tercer Viaje de Colón).


Puerto de las Perlas (Cumaná)

El puerto fue habilitado en la Isla de las Perlas, en la desembocadura del río Chiribichií (actual Manzanares) en el Golfo de Cariaco, como lo llamó Peralonso Niño en 1499.


Perlas de la Costa de las Perlas - Cubagua

En 1498 Alonso de Ojeda, Américo Vespucio y Juan de la Cosa arriban a Cumaná. Saliendo de Puerto de Palos, entre mayo y junio recorren las costas orientales de Tierra Firme o Provincia de Paria, y le dan el nombre de Nueva Andalucía. Es el primer navegante que sigue las huellas de Colón.

.A mediados de año, lo hacen también Per Alonso Niño y Cristóbal Guerra, con el mismo derrotero, descubren las Salinas de Araya, y recogen en Cubagua y Cumaná, 47 libras de perlas que llevan a España. Después de este descubrimiento vienen a Cumaná los buscadores de perlas y se le da el nombre de Puerto de las Perlas. La sal de las Salinas de Araya y el agua son otros atractivos del Puerto de Las Perlas. Toda la costa que se fue descubriendo recibió el nombre de Costa de las Perlas.
 

Los yacimientos perlíferos más importantes se encontraban en las deshabitadas islas de Cubagua y Margarita. Los llamados Señores de Canoa comercializaban las perlas en Cumaná.
En Cubagua se instalaron aventureros en busca de perlas, y en 1510 ya existía un cabildo. Los historiadores establecen en el año 1517 la fundación de Cubagua.
(En 1528 este pueblo obtiene autonomía política y se cambia su nombre por el de Nueva Cádiz  En 1541 un huracán y un terremoto asolaron a Nueva Cádiz, y en 1543 piratas franceses terminan con la ciudad).

Fray Pedro de Córdoba, Vicario de Las Indias, acreditado por cédulas reales del 10 de Junio de 1513, envía desde La Española, isla de Santo Domingo, para el Puerto de las Perlas (que ya era conocido como la tierra del cacique Cumaná), la primera expedición fundante y autorizada por el Rey Fernando el Católico y por el Papa, para la América continental, de que se tenga conocimiento, con el objeto de iniciar la conquista evangélica y pacífica de Tierra Firme. Esta expedición siguió el único rumbo conocido en ese tiempo, establecido por Cristóbal Colón, que era la vía de las perlas hasta la desembocadura del río Cumaná por el golfo de Cariaco.
Esta expedición estaba dirigida por el dominico Fray Antonio o Antón de Montesinos, con Fray Francisco de Córdoba y el lego Juan Garcés*, que se había refugiado en el convento de los dominicos.
* El lego Juan Garcés se refugió en el convento dominico, costumbre en tiempos de la conquista, para eludir la justicia, después de haber asesinado a su mujer;
Juan Garcés; "Yo soy uno de los españoles que se hallaron en las matanzas y estragos que se hicieron en esas gentes. Un mal día maté a mi mujer a puñaladas por sospecha que de ella tuve de que me cometía adulterio...." "Padres, os ruego con gran humildad que me deis el hábito de fraile lego, en el cual entiendo, con el favor de Dios, de servir toda mi vida, Dádmelo por caridad, si veis en mi señales de conversión y detestación de mi vida pasada y deseo de hacer penitencia."
Bartolomé de las Casas - Brevísima relación de la destrucción de las Indias

Fray Francisco Fernández de Córdoba y el lego Juan Garcés, iniciaron la construcción del primer convento y la primera escuela en Tierra Firme. Cumaná nació de esa escuela.

El 21 de agosto de 1513 una expedición esclavista al mando de Gómez de Rivera arriba al Puerto de las Perlas, hospedándose en la misión de Córdoba y Garcés. Con engaño conducen al Cacique Alonso, su mujer y otros indios a bordo de la carabela, levan anclas y los conducen prisioneros a Santo Domingo, donde son vendidos como esclavos.

El cacique Alonso de Cumaná, conocía a los españoles y la Isla de Santo Domingo. (posiblemente viajando con Colón).  En el convento de los dominicos, había conocido a Pedro de Córdoba y al lego Juan Garcés, que hablaban su lengua, e hizo amistad con ellos.

Fray Pedro de Córdoba llega a Cumaná, donde los indios piensan ejecutar a los frailes de la misión, entendiendo que eran cómplices de los esclavistas. Pedro de Córdoba asegura a los indios regresar con los cautivos, y se le otorga un plazo de cuatro lunas para hacerlo, si no regresa en el plazo estipulado Córdoba y Garcés serían ejecutados.
Se levanta un expediente contra las autoridades en Santo Domingo, los dominicos ponen en tela de juicio la autoridad del Rey Fernando; envían a fray Antón de Montesinos a la Corte, y el mismo Pedro de Córdoba, se traslada a defender a los indígenas; logran rescatar a muchos cautivos, pero no pueden hacer nada por el cacique Cumaná y su mujer, desaparecidos.


Araya- Mapa provisorio


Salinas de Araya

Pedro de Córdoba viajó al Puerto de las Perlas, en febrero de 1515 para conocer la suerte de los rehenes y llevar nuevos misioneros.
Tarde. Los rehenes habían sido ejecutados.


Con esta acción de la justicia indígena, se inicia la heroica resistencia de los indios de Cumaná, comandados por el cacique Orteguita, de la tribu de los chaimas, amotinada contra los misioneros que alegaban su inocencia, y que fueron martirizados.

Ese mismo año de 1515, una segunda expedición de fray Pedro de Córdoba a Cumaná con misioneros franciscanos de la región de Picardía (Francia), con su vicario Johan Garceto, forman una nueva misión en Cumaná, la ciudad de Nueva Córdoba.

A fimes de 1515 una expedición en busca de esclavos, bajo el mando del capitán Hernando Ibáñez, desembarca en Cumaná. Los caciques Maraguey (indios cumanagotos) y Toronoima (indios tagares), de la resistencia indígena, eliminan al capitán Ibáñez y sus hombres, pereciendo cientos de indios defendiendo su tierra.
Cacique Maraguey (cumanagoto)
La guerra continuó, y otra expedición de 46 hombres, bajo el mando de los capitanes Alonso Villafañe y Gregorio de Ocaña, con el mismo propósito esclavista es íntegramente sacrificada en otra batalla planificada y ejecutada por los mismos caciques, después de terribles y dramáticos combates. Los caciques fueron ejecutados, pero sus tropas nunca fueron derrotadas, Cayaurima los aglutina y los convierte en un ejército indomable que mantuvo la resistencia por más de cien años

Cayaurima (cumanagoto)

Entre 1521 y 1523 Fray Bartolomé de las Casas se instaló en Cumaná (Capítulo XIV - La Conquista de América - Fray Bartolomé de las Casas)

Desde 1515 los misioneros franciscanos picardos en Cumaná se asientan bajo el mando de Johan Garceto, y los dominicos españoles al mando de Fray Pedro de Ortiz

La Audiencia de Santo Domingo envió a Cumaná, una expedición punitiva de seis naves de guerra y 240 hombres fuertemente armados bajo el mando del Capitán Gonzalo de Ocampo, para someter a los indígenas. 
Arrasaron las misiones, masacrando a los indios de Toronoima que muere en una artera emboscada. En Cumaná Ocampo  injustició muchos indios, colgando sus cuerpos en los palos de los barcos para difundir terror en la población indígena..
Gonzalo de Ocampo, ese mismo año de 1521, fundó un pueblo para españoles al que llamó Villa de Toledo, dentro de los límites del pueblo indígena de Cumaná, donde construyó un fuerte y 25 casas. Existen mapas de la época que lo ubican en el centro de la ciudad de Cumaná.


Gonzalo de Ocampo estuvo en la Villa de Toledo hasta que llegó Fray Bartolomé de Las Casas, en diciembre de 1521. Entonces partió con su expedición cargada de esclavos, casabe (harina de yuca o mandioca), maíz, pescado salado y perlas, que luego vendió en Santo Domingo para justificar y pagar los gastos de la expedición.
Fray Bartolomé de Las Casas, había firmado con los Reyes Católicos la Capitulación el 19 de junio de 1520. En su obra “Historia de las Indias” narra su entrada por el río, llega a la misión de los franciscos picardos, cuyo vicario era Johan Garceto, y fue recibido por los frailes cantando el Te Deum Laudamos: “Benedictus qui veni in nomine Domini”.



Bartolomé de las Casas continúa la construcción de un fuerte y construye una casa grande al lado de la misión. Para 1521, la Nueva Córdoba o Cumaná ya era un pueblo, el enclave más importante en la tierra firme, tenía además de la población indígena, dos iglesias, el fuerte de Gonzalo de Ocampo con sus 25 casas habitadas por españoles (la Villa de Toledo) , su monasterio en la desembocadura del río, el fuerte, la escuela para los niños indígenas y parcelas en las cuales se cultivaban uvas, melones y naranjas.
En ausencia de las Casas. (que viajó a Santo Domingo para reclamar sobre las incursiones de los esclavistas) queda encargado de administrar sus bienes Francisco de Soto, que con dos naves equipadas se dedicó a comercializar esclavos. Los indios atacan las misiones. En su huida embarcado hacia Araya, muere Francisco de Soto alcanzado por una flecha con curare.

Los indígenas siguieron hasta Cubagua. Los españoles allí tenían tanto pánico que el alcalde mayor, Antonio Flores, decidió que debían salir y partieron todos - unos trescientos - a Santo Domingo, dejando Cubagua bajo el control temporal de los indígenas

Bohios - Churuatas

Carlos V crea la Provincia de Nueva Andalucía, y dispone que la capital sea la Villa de Toledo. Las Casas opina "ni que la nombre Sevilla la habitarán los indios" (Sevilla es la capital de Andalucía). La ciudad hasta la actualidad se llama Cumaná.
En 1522

La Audiencia de Santo Domingo envió una nueva expedición punitiva al mando de Jácome   Castellón Suárez (Giácomo Castiglione) de Nueva Cádiz, tratante de esclavos. Esta expedición marchó con caballos y con 60 mosqueteros .
Los chaimas de Cumaná abandonan las costas y se internan en las selvas, dejando indefensas poblaciones que son violentadas por los castellanos. Castellón forma una vergonzante alianza con el cacique guaitao* Tacal, llamado Don Diego, que intenta evitar más violaciones.
Fray Pedro de Córdoba muere en Santo Domingo y Castellón impone el nombre de Nueva Córdoba a las misiones de Cumaná. Castellón gobernó la Provincia de Nueva Andalucía por 10 años.


La resistencia indígena, sobre todo los chaimas de Cumaná, abandona las costas y se interna en las selvas, pero quedan los pobladores indefensos, sobre todo ancianos, mujeres y niños y uno que otro cacique guaitao, todos violentados por Castellón.. Diego que se había refugiado, alcanza la paz con Castellón para evitar más derramamiento de sangre, y se dedica con a la reconstrucción de las misiones dominicas y franciscanas de la desembocadura del Chiribichii. Castellón le da el nombre al pueblo formado con las misiones, de Nueva Córdoba, en testimonio y homenaje a fray Pedro de Córdoba, su verdadero fundador, que había muerto en Santo Domingo.
Castellón gobernó la provincia de Nueva Andalucía por 10 años.

Los franciscanos establecieron sus casas en las cercanías de lo que es hoy Cumaná, y los dominicos, 50 kilómetros al Oeste, en Chiribichi.

La primera ciudad fundada, que permanece hasta nuestros días, se llamó Nueva Córdoba hasta 1591, cuando se transforma en Cumaná y se le concede un nuevo escudo de armas. El refundador fue el dominico fray Francisco de Montesinos; la fecha exacta, el 1 de febrero de 1562.


Recopilación: 
La corona de Castilla había declarado que los indígenas eran vasallos libres. Aunque en 1502 la reina Isabel de Castilla otorgó una licencia para esclavizar a los indígenas caribes con el pretexto de ser caníbales y rebeldes. 
En los primeros tiempos en Venezuela, los indígenas eran obligados a sumergirse en las aguas de la isla de Margarita, Cubagua y Tierra Firme para extraer perlas. Estas perlas se constituyeron en una de las primeras fuentes de riqueza de la Corona Española en América. 
En 1509 Fernando II y sus representantes mandaron a establecer un puesto permanente en Cubagua para la explotación de perlas. Nueva Cádiz recibió de esa manera un carácter oficial. Como Cubagua era muy estéril, los europeos tenían que traer agua de Cumaná y madera de Margarita. Las perlas eran llevadas de Nueva Cádiz a La Habana y a San Juan para su posterior envío a España. 
A partir de 1511 se prohibió la inmigración de mujeres españolas solteras a América salvo permiso discrecional de la Casa de Contratación de Indias. Esto contribuyó al rápido mestizaje: muchos conquistadores y colonos buscaron por fuerza o sin ella parejas entre las indígenas de la región.
Las Leyes de Burgos de 1512 (Capítulo XIV - La Conquista de América - Los Adelantados - Las Leyes de Burgos) establecieron una serie de principios bajo los que supuestamente se regiría la conquista en América. Entre ellos se dictaminaba que los indígenas serían libres, pero a la vez que se les podía obligar a trabajar con tal que el trabajo fuera justo y que el pago se podía dar en especias. También se establecía el Requerimiento*, lo que de facto legalizaba ante el colonizador español la esclavitud de los indígenas que se negasen a aceptar el evangelio.

*  Fragmento del Requerimiento:
“Y si así no lo hicieseis [...,] con la ayuda de Dios, nosotros entraremos poderosamente contra vosotros, y os haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos, y os sujetaremos al yugo y obediencia de la Iglesia y de sus Majestades, y tomaremos [...] vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos, [...] y os tomaremos vuestros bienes, y os haremos todos los males y daños que pudiéramos [...]. Las muertes y daños que de ello se siguiesen sea a vuestra culpa y no de sus Majestades, ni nuestra.” (Ortografía actualizada).

Este requerimiento debía leerse antes de atacar una aldea. Generalmente se leía de noche, en presencia de un fraile y de un notario, sin intérpretes y sin indios.

La isla de Cubagua contaba con unos mil habitantes en 1531, pero el colapso de las cosechas de perla motivó a muchos a mudarse a Margarita. Pese a la prohibición de esclavizar a indígenas que no fueran caribes, los indígenas de Margarita y Cubagua siguieron siendo hechos esclavos por varias décadas.  

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El interés de los españoles comenzó a desplazarse hacia las costas de México, donde había llegado Hernán Cortés en 1518, comenzando una campaña de conquista algo después. Cortés había conquistado la capital del estado mexica, Tenochtitlán, en 1521 y ya para finales de los años veinte los europeos explotaban México, que tenía una mayor economía que la que existía entre los diferentes pueblos encontrados en las costas venezolanas.


Coro

Juan Martínez de Ampués o bien Juan Martín de Ampíes fue un oficial del ejército español del siglo XVI. Ocupó los cargos de Regidor en Santo Domingo y de Gobernador de la provincia de Venezuela. Fundó la ciudad venezolana de Coro 26 de julio de 1527.

Ampíes fundó Santa Inés de Coro en territorio de las indios caquetíos, asegurando al Cacique Manaure que se respetaría su autoridad. Carlos V arrendó la extensa Provincia de Venezuela para su explotación a los banqueros alemanes de la Casa Welser, sin consultar al Cacique Manaure.
El 24 de febrero de 1529 desembarcó en Coro el primer Gobernador y Capitán General Ambrosio Alfinger, que impone a Coro el nombre de Neu-Augsburg.


En 1530 los alemanes se apoderan de canoas que eran propiedad de Manaure, que al reclamarlas es encarcelado. Liberado tras una gestión de Ampíes, decide retirarse con su gente unos 300 kilómetros tierra adentro. 

Se refugia en tierras de los yaracuyes, y muere en 1549 en combate con los españoles en El Tocuyo (El Tocuyo - Lara - Venezuela)
  

Los Alemanes en Venezuela
(1528 - 1538)

Carlos I con deudas contraídas con banqueros alemanes para financiar sus guerras, decidió otorgar a la casa de banqueros Welser de Augsburgo la explotación de la Provincia de Venezuela. Estos banqueros ya tenían una sede en Santo Domingo.

Los siguientes años serían conocidos como los tiempos de la colonia alemana en Venezuela. En realidad la actividad de los Welser se concentró en la búsqueda de oro y la trata de esclavos y durante la concesión los españoles continuaron realizando exploraciones y fundaciones. Los alemanes que llegaron a Venezuela provenían en su mayoría del sur de Alemania, en especial del área de la ciudad de Ulm.

Desde 1529 hasta 1538 los Welser registraron la exportación de unos 1.000 indígenas, aunque el rey ya había prohibido la esclavitud de indígenas en 1528.
Los Welser, en contra a las condiciones estipuladas en el contrato de colonización, se dedicaron ante todo a la búsqueda de El Dorado y a la esclavitud de los indígenas. Esto y la competencia por intereses económicos produjo un conflicto constante con los colonizadores españoles.


El primer gobernador fue Ambrosio Alfinger (Ambrosius Ehinger), que utilizó como base la isla de La Española, donde los Welser habían fundado dos ciudades y tres fortificaciones. Desde allí Alfinger inició su expedición en 1529, llegó a la colonia de Santa Inés de Coro el 24 de febrero, exploró la ribera del Lago de Maracaibo (Zulia - Venezuela) y fundó la ciudad del mismo nombre. Alfinger murió en 1533 asesinado por los indios





Expedición de Nicolás Federmann
(1530 - 1535)
  
Nicolás Federmann llegó el 12 de enero a Paraguaná (Falcón) junto a 123 españoles y 23 mineros alemanes. Su misión era apoyar a Alfinger. Dejó a la mayoría de los hombres con Georg Ehinger y volvió a Santo Domingo el 15 de enero con el fin de buscar el resto de la misión. El 8 de marzo de 1530 regresó con ganado, bueyes y alimentos, así como una nave de los Welser. Federmann introdujo las gallinas en Venezuela,
De Maracaibo, Alfinger regresó con malaria a Coro. Una vez en esa ciudad, dejó a Federmann como su representante el 30 de julio de 1530 y partió a Santo Domingo para recuperarse.
El 9 de septiembre de 1530 Federmann decidió salir de Coro sin autorización de la Audiencia de Santo Domingo para efectuar una expedición exploradora. Lo acompañaban 110 soldados de a pie, 16 caballeros y unos 100 indígenas.

Del territorio de los caquetíos Federmann pasó al de los ayamanes, que eran en general personas de muy baja estatura, como pigmeos. Los que eran más altos le explicaron a Federmann a través de un intérprete que había traído de Coro que la nación ayamana había sufrido unas décadas anteriores una enfermedad (viruela) que había obligado a muchos a buscarse parejas con los jiraras, de más estatura.

Las tropas se ubicaron en un pueblo recién abandonado en territorio jirara. Encontraron maíz, yuca, boniatos (batatas), auyamas (calabazas) y otros productos con los que alimentaron la expedición. Los indios incendiaban las aldeas cercanas para evitar el aprovisionamiento de los expedicionarios. A esto Federmann decidió enviar tres indígenas a las aldeas para decirles a sus caciques que si cooperaban con los europeos y no incendiaban sus aldeas, los trataría como amigos y los protegería, pero si no lo hacían, serían atacados, sus aldeas destruidas y sus hijos y mujeres vendidos como esclavos.


El 12 de octubre de 1530 dejó el territorio de los ayamanes para ingresar a la etnia de los gayones, pueblo enemigo del ayaman. que después de ser atacados entregaron a los europeos comida y algunos objetos de oro.
Los expedicionarios atacaron un pueblo capturando indígenas y matando otros. En una escaramuza hubo siete heridos por parte de los europeos y un muerto, que fue enterrado en secreto para no disipar la creencia que tenían los indígenas de ese pueblo de que los europeos eran inmortales. Federmann repartió 43 indios presos entre sus soldados. Los europeos pasaron al territorio de los xaguas o chaguas.

En la tarde del 25 de octubre de 1530 llegaron a los europeos un cacique de los gayones con junto a unas ochocientas personas - hombres y mujeres - de su pueblo y realizaron un intercambio de presentes. Durante dos días estuvieron recibiendo grupos de indígenas que intercambiaron artículos en muestra de amistad. Los europeos marcharon 5 días por la región de los xaguas sin tener enfrentamientos.

El 30 de octubre de 1530 llegaron al último pueblo de esta etnia. Los europeos usaban hasta ese punto unos 250 indígenas para transportar la comida y el resto del equipaje.
En una región no montañosa vivían los caquetíos de oriente. que no toleraban otras etnias en su región, fértil y plana. La región se llamaba Barquisimeto. Federmann calculó que en la zona había unos veintitrés pueblos, apenas separados entre sí y que podían reunir hasta unos treinta mil guerreros.

Aquí Federmann oyó de la existencia de algo que creyó ser el Mar del Sur. Los europeos comenzaron a pensar que esta podría ser una región donde encontrar oro y perlas. Se enfermaron unos sesenta europeos. Federmann decidió dejarlos descansar con los indígenas. Cuando quiso seguir con los hombres más sanos y usar a unos doscientos indígenas como portadores de equipaje, estos optaron por dejar las cosas en el camino (no querían entrar en territorio de sus enemigos cuibas). Al final los europeos pudieron seguir con un chico y una mujer indígena como guías. Esta hablaba el lenguaje de los cuibas.

Encontraron a un grupo de guerreros con los que entraron en combate. Los europeos acabaron con unos 48 indígenas e hicieron prisioneros a unos 60, mientras que el resto de los indígenas huyó. Por parte de los europeos solo cuatro resultaron heridos y un caballo murió. Era la primera vez que combatían con una tribu que tenía flechas envenenadas (curare). El jefe alemán liberó a seis indígenas y les dio regalos para sus caciques con el fin de buscar un acuerdo.
Hacia comienzos de diciembre españoles y alemanes capitaneados por Federmann llegaron a la región de los cuyones, donde junto a los indígenas aliados hicieron cientos de prisioneros. Estos caquetíos veían a las naciones circundantes como enemigas, aun cuando adquirían sal de los xaguas.


El 13 de diciembre de 1530 una expedición regresó con unos seiscientos cuyones. Los traían de un pueblo que se había resistido a recibirlos y al que habían prendido fuego. Muchos otros indígenas murieron en las llamas al preferir esta muerte a entregarse a sus enemigos. Los europeos habían tenido dos muertos y quince heridos. El 15 de diciembre de 1530 la expedición llegó a un gran pueblo, Hacarygua (Acarigua - Portuguesa - Venezuela), donde vivían cuibas y caquetíos.
El 3 de enero de 1531 Federmann y su tropa siguieron por los llanos venezolanos en búsqueda del Mar del Sur y la mítica ciudad de El Dorado. Llegaron a un poblado llamado Curamahara, donde no hallaron a nadie porque los habitantes habían huido. Tras unos días consiguieron detener a un grupo de indígenas del pueblo y explicarles sus intenciones. Con ellos siguió hacia el territorio de los guaiqueríes.
El 5 de febrero de 1531 llegaron a una aldea llamada Corahao (Carora - Lara - Venezuela), también poblada por los guaiqueríes. En la región los nativos le mencionaron sobre la presencia de europeos en Itabara, que los indios ubicaban cerca del mar.
La expedición llegó a Curamahara, donde se reunieron con una avanzada que Federmann había enviado en busca de Itabara. Federman dejó a los más desvalidos en Curamahara y se alejó en busca de Itabara,

En ausencia de Federmann los indígenas guaiqueríes de la zona se habían portado de manera agresiva hacia los europeos, que por seguridad cruzaron el río. 
Federmann mandó torturar al cacique de la zona (de la etnia caquetía pero aliado a los guaiqueríes) :

" Mande detener inmediatamente al cacique de la misma nación y dueños de ésta pesquería, así como al capitán, que iban conmigo como guías....dándoles tormento, para que dijeran cual era su intención al salir a nuestro encuentro armados para la guerra .... y como el cacique se dejo atormentar , sufriendo muchas torturas sin traicionarse ni confesar cosa alguna, le hice matar...."
Nicolás Federmann - Historia Indiana


A su regreso, perseguidos, los europeos cruzaron el río donde unos ochocientos indígenas los esperaban para atacarlos. Federman los rodeó y comenzó un ataque en el que mató a varios cientos de indígenas. El resto huyó. En la noche construyeron barcazas para hacer pasar el río a los soldados que no podían nadar y cruzó con los caballos. En la mañana terminaron de pasar el río, retornando a Curamahara. No pudieron llegar a Itabana.

En febrero de 1531 decidieron volver hacia Coro. La tropa estaba enferma y cansada de las guerras con los indígenas. Los nativos ahora huían de sus poblaciones y destruían sus provisiones para no dejarlas a los europeos. De vuelta, cruzaron por el valle de Barquisimeto, donde los indígenas caquetíos los atendieron de manera amigable. El 10 de febrero de 1531 estaban de vuelta en Hacarigua (Acarigua - Venezuela).


El 1° de marzo de 1531 los europeos pasaron por un valle dominado por caquetíos. Detuvieron a un grupo de indígenas, hombres y mujeres, para usarlos como guías, pero fueron obligados a liberarlos cuando otro grupo de nativos los amenazó. Los europeos se asombraron de la belleza de las mujeres y lo bien proporcionado de los indígenas y oyeron que el valle se llamaba Vavarida o Valle de las Mujeres
  

indias catequías

El 3 de marzo de 1531 trataron de quedarse en un pueblo indígena, pero los habitantes querían que partiesen. Otro día entraron a un pueblo en la mañana y los indígenas, que comían, al ver a los europeos, se escondieron en sus casas. Después volvieron y se produjo un combate. En una casa había doce indígenas que entraron en combate con Federmann y sus hombres. Federmann resultó herido.


De allí siguieron por el río Yaracuy  (Yaracuy - Venezuela). Federmann escribió que los indígenas los hicieron marchar por caminos errados. Federmann mandó descuartizar a dos de ellos para infundir temor en los otros y hacer que estos les indicasen el camino correcto a Coro, pero los indígenas dijeron que preferían morir primero que ser prisioneros de los europeos. 
El contador de la Corona española, Hernando de Naveros, había tenido frecuentes discusiones con Federmann por su falta de transparencia con las riquezas tomadas de los indios y por su trato contra estos. El conflicto aumentó a tal medida que Federmann puso en cadenas a Navarro y así lo mantuvo en el resto del camino. Cuando estaban a punto de desfallecer por hambre, los europeos hallaron un jaguar que a duras penas pudieron matar y comer.
El 17 de marzo de 1531 llegaron los pocos sobrevivientes a Coro. Federmann partió a Alemania, donde estaría cuatro años y escribiría un informe sobre la expedición: la Historia Indiana.



Expedición de Ambrosio Alfinger


El 1° de septiembre de 1531, Alfinger comandó una expedición en busca de El Dorado hacia el oeste de Coro, con 40 de a caballo y 130 de a pie, cruzando el lago de Maracaibo y las montañas de Oca hasta entrar en Valledupar (Colombia).
En enero de 1532 Alfinger envió al capitán Iñigo de Vascuña con 25 soldados a solicitar ayuda a Coro. Este grupo, al no regresar pos la costa se perdió. y por hambruna comenzó a practicar canibalismo con los indígenas que les servían de guías.

Alfinger logró llegar a Cundinamarca (Colombia) en la sabana de Bogotá. La Sabana de Bogotá fue escenario del encuentro de los conquistadores Gonzalo Jiménez de Quesada, Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federmann. Si bien Jiménez de Quesada denominó Nuevo Reino de Granada a los territorios, la región estuvo sometida en sus orígenes a la Gobernación de Cartagena.
Se constituyó como Real Audiencia en 1548, perteneciente al Virreinato del Perú y desde 1564 nombró presidentes. Durante todos estos años los territorios se expandieron hasta ocupar el territorio de la actual Colombia.

Los hombres de Alfinger practicaron la antropofagia con los indígenas muertos en combate, como venganza a esa misma práctica por parte de los indígenas con los europeos. Alfinger pasó por la población de Tamalameque (Cesar - Colombia) y siguió al valle de Chinácota (Norte de Santander - Colombia), donde el indígena Francisquillo el Vallenato lo asesinó en mayo de 1533.
El resto de la tropa, visto que la expedición de búsqueda de rescate no regresaba, decidió tomar el camino de vuelta. En la vía encontraron a Francisco Martín, sobreviviente extraviado de la expedición de rescate, que se había integrado a una tribu indígena. Este les prestó ayuda y los acompañó a Coro, donde llegaron el 2 de noviembre de 1533
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En Coro, los colonos obligaban a los caquetíos de la región a proveer más víveres. Estos comenzaron a alejarse de la zona de Coro y refugiarse en las montañas al sur. Los europeos solo realizaban expediciones de esclavización y pillaje.
  

Expedición de Diego de Ordaz(1531 - 1534)

En 1531 llegó al Delta del Orinoco. En junio realizó su viaje remontando el Orinoco en varias embarcaciones menores hasta llegar al río Meta y de allí hacia los Raudales de Atures del Orinoco


Raudales de Atures en el Orinoco

Durante ese tiempo la expedición terminó por crear animosidad entre las poblaciones indígenas. En los Raudales de Atures, Ordás se vio obligado a ordenar la retirada bajo presión de sus hombres. Al llegar a la costa del Caribe, se vio envuelto en discusiones con los colonos de la zona, que disputaban su derecho de exploración. Estos lo enviaron a Santo Domingo como prisionero.


Otras Expediciones en busca de El Dorado (1534 - 1544)

Jerónimo de Ortal (o Dortal), antiguo tesorero de Ordás, llegó a la Península de Paria en octubre de 1534. De allí partiría con Alonso de Herrera por el Orinoco para continuar la exploración de Ordás en búsqueda de oro.
De Ortal se dirigió primero a Cubagua para buscar refuerzos y Herrera, en vez de esperarlo, partió por el Orinoco. Alcanzó el río Meta, pero fue muerto por indígenas. Sus acompañantes volvieron para encontrarse con Ortal, quien realizó una nueva expedición y al llegar al punto donde de Herrera había muerto, se convenció de que no habría oro y desistió finalmente. El mito continuaría.

A su regreso de Alemania Nicolás Federmann recibió el título de Capitán General de Venezuela en julio de 1534 y en septiembre estaba lista su armada de Europa. 

El 7 febrero de 1535 llegaron a Coro tropas con Jorge de Spira (Georg von Speyer) y Felipe de Utre (Philipp von Hutten) con 600 personas.
Decidieron enviar una fuerza expedicionaria hacia la zona del actual valle de Barquisimeto.
El 13 de mayo de 1535 partieron doscientos soldados. Cuando llegaron a Barquisimeto, en total había cuatrocientos hombres de a pie y 40 caballeros en búsqueda de El Dorado.


Las tropas tomaron el camino de Hacarigua. Las enfermedades tropicales y el ambiente tan distinto al que no estaban preparados condujo a que la mitad de los soldados enfermara. En Hacarigua Jorge de Spira dejó descansar una parte de su tropa.

El 18 de agosto de 1535 siguió su camino con cien hombres de pie y 30 caballos. La tropa siguió primero hacia el Sur y luego hacia el Suroeste.

En octubre Federmann delega la administración de La Vela de Coro. Jorge de Spira y Felipe de Utre penetraron por el río Caquetá (Caquetá - Colombia). En un momento dado, tuvieron que dejar la mayor parte de su tropa de descanso porque la mayoría padecía enfermedades tropicales. Finalmente, una vez alcanzado el río Guamués, afluente principal del río Putumayo (Putumayo - Colombia), se vieron obligados a regresar por la dificultad del terreno.
En agosto de 1537 se pusieron en marcha de vuelta a Coro el resto de las tropas, 100 soldados de a pie y 44 caballeros.
Federmann partió en abril con 170 soldados de a pie y 130 caballeros de Barquisimeto en una nueva expedición por la orilla de la Cordillera de los Andes hacia Cundinamarca, en la misma ruta que había tomado Jorge de Spira en 1535.


Después de 1537 la casa Welser cesó por completo el envío de mercancías a Venezuela porque los colonos de Coro no podían pagar.

Hacia finales de 1539 se habían reunido unos 300 con 200 caballos en Coro para una nueva expedición. Un juez, Antonio Navarro, enviado para investigar los abusos de los Welser en la provincia en cuando a esclavitud, ideó él mismo un subterfugio para pretender legalizar la caza de indígenas: elaboró el contexto legal para comprar indígenas a pueblos indígenas que tenían esclavos. Esto llevó a las tribus indígenas a atacar a otras tribus más en el interior con el fin de proveer los esclavos. De esa manera llegaron a venderse entre 2.000 y 5.000 indígenas hasta 1545.
Jorge de Spira murió en junio 1540 cuando se preparaba para salir en una nueva entrada. Había querido unirse a una tropa de avanzada que se hallaba en el valle de Barquisimeto bajo órdenes del capitán Lope Montalvo de Lugo.
Montalvo decidió abandonar Coro hacia Nueva Granada con más de 150 hombres con el fin de salir del control de los Welser. Para mediados de la década quedaba en Coro apenas una decena de chozas.

En 7 de noviembre de 1540, llegó a Coro el obispo Rodrigo de Bastidas desde Santo Domingo. Con él llegaron 200 nuevos soldados y 150 de a caballo.. Al hallar a Jorge de Spira muerto, el obispo Bastidas nombró a Felipe de Utre como gobernador temporal de la provincia.

Ruinas de Nueva Cádiz en Cubagua

En 1541 un fuerte maremoto destruyó la ciudad de Nueva Cádiz de Cubagua. Dos años después, piratas franceses atacaron la región. Esto provocó el éxodo definitivo de los habitantes de Cubagua a la isla de Margarita y a tierra firme y contribuyó a la conquista de otras zonas.

Felipe de Utre comenzó a planificar una nueva expedición en búsqueda de El Dorado. Hacia marzo escribió en la última carta que se tiene de él que esperaba toparse con otros cristianos que habían salido desde otras gobernaciones, con lo que probablemente se refería a Gonzalo Pizarro, que partía del Perú y a Hernán Pérez de Quesada. En agosto Felipe de Utre partió de Coro en una nueva expedición hacia el sur. Con la salida de este grupo se acabó el interés de los Welser por Venezuela. Las perlas se agotaron por la sobreexplotación. La provincia (que prácticamente se limitaba en esos momentos a la zona de Coro) fue abandonada por los alemanes.

En 1544 se nombró gobernador a Juan de Carvajal, que desplazó a la población de Coro fundando El Tocuyo (Lara - Venezuela) el 7 de diciembre de 1545.
En 1546 Felipe de Utre, regresó de su extensa expedición. Carvajal y los suyos les tendieron una trampa poco antes de llegar a Coro y los mataron, incluyendo a Felipe
 de Utre y a Bartolomé Welser heredero directo de la familia.
Juan Pérez de Tolosa, fue enviado por el rey como nuevo gobernador para reemplazar a los Welser, Apresó a Carvajal que fue enjuiciado y ahorcado.

Los Welser perdieron el control real de la provincia. Durante los siguientes años la familia Welser sostuvo conflictos legales para vengar a los asesinados y recuperar sus derechos. En 1556, con la muerte de Carlos I, los Welser perdieron definitivamente los derechos de explotación.
  

  
Nuevo Reino de Granada
(1538)

En 1514 fue la primera vez que España se radicó en América del Sur. Con Santa Marta (1525) y Cartagena de Indias (1533), se estableció el control español de la costa, y comenzó la expansión del control territorial hacia el interior. El conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada colonizó una vasta área en la región siguiendo el cauce del río Magdalena (el mayor río de Colombia) en el interior de los Andes, derrotando a la poderosa confederación muisca, fundando la ciudad de Santafé de Bogotá en 1538, y nombrando la región como el Nuevo Reino de Granada.
Nueva Granada es considerada una Capitanía General del Virreinato del Perú. La jurisdicción de la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá (1548) se fue extendiendo con el tiempo sobre las provincias circuncidantes que se iban constituyendo alrededor del territorio correspondiente a Nueva Granada.



Los Holandeses - Las Salinas de Araya

En Venezuela, las salinas de Araya se convierten en un importante centro de producción, descubiertas por Pedro Alonso Niño y Cristóbal Guerra en el año 1500, pero no es hasta el año 1601 cuando los españoles toman conciencia de la importancia de las salinas debido a las incursiones de navíos holandeses con la intención de apoderarse de las mismas.
La sal en el Caribe era de importancia para la conservación de alimentos y cueros, en particular para la salazón de pescados.

Salinas de Araya

En 1622 se ordenó la construcción del Castillo de Araya, para defender las salinas del aprovechamiento de piratas y de holandeses.
El 30 de noviembre de 1622 tuvo lugar una batalla entre holandeses y españoles en Araya. Los holandeses querían detener la construcción del fuerte y apoderarse de la península. 43 barcos holandeses participaron en el ataque. El gobernador Diego Arroyo los derrotó de manera definitiva el 13 de enero de 1623.

Los holandeses ocuparon la Isla de la Tortuga en 1623 para hacerse allí de la sal que necesitaban.
El gobernador Ruy Fernández de Fuenmayor trató de recuperar la isla de Curaçao (Curazao - País de Curazao - Territorio Autónomo del Reino de los Países Bajos)
 en 1642, pero fracasó en su intento. Varios corsarios holandeses atacaron en venganza a Maracaibo, pero fueron rechazados.

En 1628 los españoles consiguieron exterminar los últimos grupos de resistencia de indíos jirajaras en el área de Yaracuy (Yaracuy - Venezuela) y establecieron una población en Nirgua (Nirgua - Yaracuy - Venezuela), donde pensaban explotar oro.

En 1648 se firmó la paz con Holanda y el tráfico de mercancías se estableció en la zona. Las salinas fueron adquiridas el año 1872 por el estado venezolano.

El siglo XVII ve el surgimiento del cacao como un gran producto de exportación, así como la explotación de caña de azúcar, del tabaco, de la sal y de los cueros. El trigo, traído por los españoles el siglo anterior, se cultivaba ante todo en Los Andes. Este cereal y otros productos de las zonas templadas eran transportados en mulas hacia Mérida, Maracaibo, San Antonio de Gibraltar y otras zonas del país.El trigo, que había producido una expansión económica de Caracas en la última década del siglo XVI, decayó hacia el consumo interno.

  
Piratas en el Caribe

La piratería es una práctica de saqueo organizado en el mar, probablemente tan antigua como la navegación misma. Consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma. Su definición según el Derecho Internacional puede encontrarse en el artículo 101 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Los corsarios, unos marinos contratados por el Estado mediante patente de corso para atacar y saquear las naves de un país enemigo

El Holandés Errante
El holandés errante o el holandés volador es un barco fantasma, protagonista de una leyenda muy extendida alrededor del mundo. Según la tradición, es un barco que no pudo volver a puerto, condenado a vagar para siempre por los océanos del mundo.

Filibusteros

Los filibusteros eran los piratas del Mar de las Antillas o Mar Caribe. No se alejaban se las costas. El término filibustero deriva del nombre que le daban los ingleses a los pequeños barcos usados por los piratas fly boats y que los franceses llamaban flibots

Islas del Mar Caribe:

Antigua y Barbuda - Monarquía Constitucional. Estado asociado  a la Corona Británica.
La Capital es Saint John.
Aruba - Territorio Autónomo del Reino de los Países Bajos - Estado asociado a la Corona de los Países Bajos - Su Capital es 
Oranjestad.
Bahamas - La Mancomunidad de las Bahamas (antiguas Lucayas) es gobernada por una Monarquía Constitucional. Estado asociado  a la Corona Británica. La Capital es Nasáu.
Barbados - La isla de Barbados es considerada del Caribe (por historia y cultura) siendo una isla del Atlántico. Su capital es Bridgetown.
Curazao - País de Curazao - Territorio Autónomo del Reino de los Países Bajos - Su Capital es Willemstad.
Dominica - Pertenece a {a Mancomunidad Británica de Naciones - Monarquía Constitucional. A diferencia de otras antiguas colonias británicas en la región, Dominica no tiene al monarca británico como jefe de Estado, sino que es una república independiente; aunque forma parte de la Mancomunidad Británica de Naciones - La Capital es Roseau.
Granada - Monarquía Constitucional. Estado asociado  a la Corona Británica. La Capital es Saint George.
Guadalupe - 
Departamento de Ultramar de Guadalupe - Departamento de Ultramar de Francia -Su capital es Basse-Terre.
Haití  - Capítulo  XX - Francisco de Miranda y la Emancipación Americana - Haití
Jamaica -  Monarquía Constitucional. Estado asociado  a la Corona Británica. La Capital es Kingstom - Capítulo  Capítulo  XX - La Conquista de América - México.Martinica - Departamento de Ultramar de Martinica - Departamento de Ultramar de Francia. Capital: Fort-de-France
República Dominicana - República Presidencialista Unitaria - Capital Santo Domingo - Capítulo  XX - La Conquista de América - Los Adelantados - La Española.
San Cristóbal y Nieves - Federación de San Cristóbal y Nieves - Monarquía constitucional federal parlamentaria. Estado asociado  a la Corona Británica. - Capital Basseterre, en San Cristóbal,         
San Vicente y las Granadinas Monarquía Constitucional. Estado asociado  a la Corona Británica. La Capital es Kingstown.
Santa Lucía - Monarquía Constitucional. Estado asociado  a la Corona Británica. La Capital es Castries.
Trinidad y Tobago - República de Trinidad y Tobago - República Parlamentaria - Aunque es independiente forma parte de la Mancomunidad Británica de Naciones. La Capital es Puerto España.


Bucaneros

Un bucanero en origen un habitante de la parte occidental de la isla de La Española (actual Haití y República Dominicana), que se dedicaba a cazar vacas y cerdos salvajes para bu canear: (ahumar la carne) y venderla a los navíos que navegaban por las aguas del mar Caribe.

El corsario británico William Jackson asaltó Maracaibo a finales de 1642 y permaneció en ella hasta enero de 1643.
  

  
Jean Fleury
(1485 - 1527)

Oficial de la marina francesa y corsario recordado por haber capturado en 1522 la flota española que viajaba con el fabuloso tesoro que Hernán Cortés había capturado a Moctezuma 
Finalizada la conquista de Tenochtitlan, Hernán Cortés, en su afán por recuperar el oro perdido, sometió a tormento a Cuauhtémoc para hacerle confesar el paradero del oro o bien para conseguir más riquezas . (Capítulo XV - La Conquista de América - México - El Tesoro de Moctezuma).

Finalmente el quinto del rey, es decir, el 20% del tesoro conseguido, fue conformado por 44 979 pesos de oro, 3689 pesos de oro bajo, 35 marcos y 5 onzas de plata (8139 kg) compuesto por rodelas, máscaras, collares, brazaletes, vasos, figuras de animales y flores, jade, perlas, plumería*, aves exóticas, tres tigres (jaguares) vivos y huesos de gigantes, probablemente de mamut.



Penacho de Moctezuma: El penacho es en realidad un quetzalapanecáyotl, una obra de los amantecas o artistas mexicas especialistas en la creación de objetos con plumas.  En total tiene más de 222 plumas de quetzal. El afán coleccionista de Rodolfo II de Habsburgo puede ser motivo de que se encuentre en el Museo de Etnología de Viena ? (Capítulo XIII - Los Habsburgos - Rodolfo II de Habsburgo).

Cortés designó a los capitanes Antonio de Quiñones y Alonso de Avila como responsables para transportar a España en tres embarcaciones el quinto del rey. El tesorero Julián de Alderete (enemistado don Cortés) los acompañó, pero murió misteriosamente muy poco tiempo después de haber zarpado de Veracruz. Durante el viaje los jaguares se soltaron e hirieron a varios marineros, por lo que se acordó matar a los tres ejemplares que transportaban. Dos de las tres carabelas fueron apresadas por la flota de Jean Fleury en las Azores, donde murió acuchillado Antonio de Quiñones en un conflicto con mujeres de la isla. 
Jean Fleury, durante la misma campaña, asaltó otro navío español procedente de Santo Domingo aumentando el botín en 20 000 pesos de oro, perlas, azúcar y cuero.
 Alonso de Ávila estuvo preso durante dos años en Francia hasta que se pagó su rescate. Regresó a Las Indias donde realizó muchas campañas de conquista, muriendo en 1542 en San Luis de Potosí (San Luis Potosí - Estados Unidos Mexicanos).

Fleury se convirtió en el primer pirata que asaltó embarcaciones procedentes de América. Según sus propias confesiones, atacó a más de ciento cincuenta naves.
Durante cinco años operó entre la península ibérica y las islas Canarias hasta que cuatro navíos vizcaínos lo embistieron y capturaron. 

Con otros piratas, Jean Fleury, fue llevado a la Casa de Contratación en Sevilla. Carlos V ordenó que fueran colgados en el puerto del Pico en Colmenar de Arenas (actual Mombeltrán).

Estos asaltos piratas convencieron a Carlos V de enviar buques custodios (convoy) a cada remesa de oro y tesoros de las Indias.


Réplica del galeón Neptuno en el puerto de Génova
  
Los españoles aprendieron pronto a defenderse de los piratas franceses, más tarde ingleses, y empezaron la construcción de los impresionantes galeones, mucho más armados que los navíos piratas y preparados para frustrar el abordaje con una descarga de sus enormes y numerosas piezas de artillería.



Walter Raleigh 
(1552- 1618)

Fue un marino, corsario, asesino, escritor, cortesano y político inglés, que popularizó el tabaco en Europa.
Organizó una expedición al territorio de Trinidad y la actual Guayana venezolana en busca del mítico reino de El Dorado, desafiando la soberanía española y portuguesa en el Nuevo Mundo. 

En la frustrada invasión española a Inglaterra (Capítulo XIII - Los Habsburgos - La Armada Invencible) en 1588, Walter Raleigh contribuyó a la retirada de la flota española de las cortas británicas.

El 22 de marzo de 1595, Walter Raleigh, Amyas Preston y el capitán Lawrence Keymis, organizaron una expedición, saliendo del puerto de Plymouth el 6 de febrero, Desembarcaron en la isla de Trinidad, atacaron a las fuerzas españolas del lugar e hicieron preso al gobernador, Antonio de Berrío.
En carta del Gobernador de Santo Domingo al rey Felipe II le informa que Raleigh remontó el Orinoco hasta las confluencia con el Caroní y luego exploró este último río hasta los saltos y raudales donde se hallaba asentada la comunidad del cacique Morequito, con la que pudo entenderse e intercambiar regalos. Explorando la zona que llamaban Guayana, un territorio que teóricamente pertenecía a España, pero que en los hechos estaba siendo disputado entre Francia, Gran Bretaña y Holanda, Raleigh descubrió algunas minas de estaño y emprendió la vuelta cuando ya no pudo seguir avanzando con sus barcos por aquellos ríos.
Ya de vuelta, en Trinidad decidió borrar todo rastro de su estadía, arrasando San José de Oruña (San José - Trinidad y Tobago), decapitando a todos sus habitantes  y sepultando sus cuerpos bajo las ruinas de la ciudad incendiada. Raleigh intentó inútilmente arrasar Cumaná, donde una resistencia feroz lo obligó a cesar la hostilidad y entregar al prisionero Antonio de Berrío a cambio de ingleses capturados en el intento de ocupación.
En Riohacha (La Guajira - Colombia) fue rechazado, pero sus tropas, capitaneadas por Amyas Preston, saquearon Caracas.

Al regresar a Inglaterra fue recibido con pompa y circunstancia por Isabel I, su protectora, ante la protesta airada del embajador de Felipe II por las atrocidades cometidas en el Nuevo Mundo.
Raleigh escribió un libro, fabulando sobre su campaña en Venezuela:  "El Descubrimiento del vasto, rico y hermoso imperio de las Guayanas con un relato de la poderosa y dorada ciudad de Manoa (que los españoles llaman El Dorado). 

Walter Raleigh junto a John Hawkins y Francis Drake forman el trío isabelino de la primera generación de piratas corsarios ingleses que llegaron al Nuevo Mundo, siendo el territorio de Venezuela el único donde los tres actuaron en distintas épocas.

En 1584, la Reina Isabel le otorgó a Raleigh una carta real que lo autorizaba a explorar, colonizar y gobernar "tierras, países y territorios remotos, paganos y bárbaros, que en realidad no poseían ningún príncipe cristiano o estaban habitadas por personas no cristianas", a cambio de un quinto de todo el oro y la plata que podrían extraerse allí.
Esta carta especificaba que Raleigh tenía siete años para establecer un acuerdo, o perder su derecho a hacerlo. Raleigh y Elizabeth tenían la intención de que la empresa proporcionara riquezas del Nuevo Mundo y una base desde la cual enviar corsarios a las incursiones contra las flotas del tesoro de España . 


La Colonia Perdida

Raleigh mismo nunca visitó América del Norte, aunque dirigió expediciones en 1595 y 1617 al río Orinoco en Sudamérica en busca de la ciudad dorada de El Dorado . En cambio, envió a otros en 1585 para fundar la Colonia Roanoke , más tarde conocida como la 
Colonia Perdida en la actual Carolina del Norte.

Estas expediciones fueron financiadas principalmente por Raleigh y sus amigos, pero nunca proporcionaron el flujo constante de ingresos necesarios para mantener una colonia en Estados Unidos. (Los intentos posteriores de colonización a principios del siglo XVII se realizaron bajo la sociedad anónima Virginia Company , que pudo recaudar el capital necesario para crear colonias exitosas).

En 1587, Raleigh intentó una segunda expedición, estableciendo nuevamente un asentamiento en la isla de Roanoke. Esta vez, se envió un grupo más diverso de colonos , incluidas algunas familias enteras, bajo el gobierno de John White.
Después de un corto tiempo en América, White regresó a Inglaterra para obtener más suministros para la colonia, planeando regresar en un año. Desafortunadamente para los colonos en Roanoke, un año se convirtió en tres. El primer retraso se produjo cuando la Reina Isabel I ordenó que todos los buques permanecieran en el puerto para su posible uso contra la Armada española . Después de la campaña de Inglaterra en 1588 sobre la Armada Invencible, los barcos recibieron permiso para navegar.
El segundo retraso se produjo después de que la pequeña flota de White zarpó hacia Roanoke y su tripulación insistió en navegar primero hacia Cuba con la esperanza de capturar barcos mercantes españoles cargados de tesoros. Las enormes riquezas descritas por su piloto, un experimentado navegante portugués contratado por Raleigh, superaron las objeciones de White a la demora.

Cuando el barco de suministros llegó a Roanoke, tres años después de lo planeado, los colonos habían desaparecido: La única pista sobre su destino fue la palabra "croatoan" talladas en los troncos de los árboles. White había acordado con los colonos que si debían mudarse, el nombre de su destino sería tallado en un árbol. Esto sugirió las posibilidades de que se hubieran mudado a la Isla Croatoan , pero un huracán impidió que John White investigara a la isla en busca de sobrevivientes. 
Otra especulación incluye que los colonos podrían haber muerto por inanición o por un desastre natural como un huracán o un maremoto.
Desde entonces se le conoce como la "colonia perdida de la Isla Roanoke".
Supuestamente descendientes de los colonos habitaron la región, por encontrarse indígenas de tez más blanca y se supone que los colonos se integraron con algunas tribus locales.

Hawkins fue elegido Miembro del Parlamento varias veces y gozó de gran influencia en la corte isabelina. Cayó en desgracia durante un breve periodo tras seducir y desposar secretamente a lady Elizabeth Throckmorton, una de las damas de honor de la reina (1592), Aparentemente Isabel pretendía a Walter Raleigh, y su desilusión por no ser correspondida, la impulsó a enviar a la Torre de Londres cautivo a Raleigh. Poco después, desde 1595 hasta principios de 1596, la expedición de Drake y Hawkins que pretendía la conquista de Panamá y establecer un puerto inglés en las Indias españolas fracasó estrepitosamente llevando a la muerte a los dos famosos corsarios ingleses.
  


Expedición Essex-Raleigh - Islands Voyage
(1597)


La Expedición Essex-Raleigh, también conocida en inglés como Islands Voyage, fue una ambiciosa pero fracasada campaña naval enviada por la Reina Isabel I de Inglaterra
 con el apoyo de las Provincias Unidas contra España durante la Guerra anglo-española (1585-1604) y la Guerra de los Ochenta Años.(Capítulo XIII - Los Habsburgos - Guerra de los 80 años o Guerra de Flandes). 
En 1597 una ambiciosa campaña naval inglesa fue organizada por Isabel I con el apoyo de las Provincias Unidas para impedir la preparación de una nueva armada invencible, y para interceptar la Flota de Indias en las Azores (Capítulo XII - Los Austrias - La Flota de Indias). La Flota representaba un extraordinario botín, en dos años no se había enviado otra desde el Nuevo Mundo, y los tesoros y otros bienes provenían de Nueva España y de Tierra Firme; necesaria para Felipe II para construir la nueva armada.
Perder los tesoros sería fatal para Felipe II, siempre necesitando los recursos americanos para mantener sus picas en Flandes y otras guerras. Para los ingleses apoderarse de la flota significaba el fin de la crisis en Inglaterra. Numerosos corsarios se unieron a los ingleses, dispuestos a recibir una parte de los tesoros americanos.
La expedición inglesa estaba dirigida por Robert Devereux, conde de Essex como 
almirante y general en jefe, Thomas Howard, conde de Suffolk como vicealmirante, y Sir Walter Raleigh como contraalmirante.
Aparte figuraban los aliados holandeses, con diez buques de guerra al mando del 
almirante Jan van Duyvendoord, con insignia en el galeón Orange y 15 buques de transporte.

Martín de Padilla (Capitán General de la mar Océano) se encontraba preparando una nueva armada en Ferrol y Coruña para un nuevo intento de invasión de Inglaterra.
Teniendo conocimiento del despliegue de la formidable armada inglesa hacia las Azores para atacar a la Flota de Indias, zarpó de Galicia para escoltar a la Flota de Indias desde las Azores hasta la península.
La Flota de Indias se componía de un total de 43 buques, entre los que figuraba una escolta de ocho galeones y dos pataches (barcos de guerra muy ligeros, de dos palos y de poco calado, soportando una carga de 30 toneladas), La flota anglo-holandesa tenía 15 galeones ingleses y 3 o 4 holandeses, con un total de 120 barcos. 
Juan Gutiérrez de Garibay, Capitán General de la Flota de Indias planteó la defensa del tesoro. Desembarcó el tesoro en un castillo de la Isla Terceira, los pesados cañones de los galeones y formó una trinchera en la costa, para impedir cualquier desembarco.
El 8 de octubre de 1597 comenzaron los combates, y la artillería de tierra comenzó a funcionar. El 16 de octubre Essex decidió un ataque de cañones que no prosperó, perdiendo muchos hombres y dañando sus galeones.  Como se esperaban temporales los aliados decidieron desembarcar, sufriendo muchas bajas.
Garibay ordenó un contraataque reembarcando las tripulaciones y desmantelando la flota aliada.


Desde entonces Garibay comandó 16 Flotas de Indias sin perder ninguna, y Felipe III lo compensó con la Orden de Santiago y una encomienda en Yucatán.

Las costas inglesas quedaron indefensas y por muchos años los ingleses esperaron con temor una siempre inminente invasión española.
Isabel prohibió severamente mencionar el fracaso de la Expedición Essex-Raleigh, ocultando lo acontecido para la posteridad y denominando a la expedición fracasada "Island voyage of 1597", ocultando la derrota inglesa como si hubiese sido un crucero a las Azores.

Essex intentó un golpe de estado el 8 de febrero de 1601, sus partidarios llegaron hasta los guardias reales; perdieron y Essex fue decapitado en la Torre de Londres.
El Tratado de Paz con España fue acordado con Jacobo I°, los corsarios entonces fueron tratados como piratas por los españoles.

En 1601 Isabel I le nombra Gobernador de Jersey y se responsabilizó de modernizar las defensas de la isla. Llamó a la nueva fortaleza en St. Helier, Fort Isabella Bellissima, conocido más tarde como Elizabeth Castle

Tras la llegada al trono de Jacobo I en 1603, Raleigh fue acusado de participar en una 
conspiración contra el rey y encarcelado durante 13 años. Durante su cautiverio en
 la Torre de Londres​ escribió una Historia del mundo (1614), muy valorado en el fondo y en la forma.
Fue amigo de Edmund Spenser conocido como el Príncipe de los Poetas (the Prince of Poets) en el período isabelino y logró publicar varios libros de versos. 
Se le atribuye la introducción del tabaco de Virginia en Jersey, así como el de la patata en Inglaterra. También dejó una serie de Obras Diversas, que se publicaron en Londres en 1751, y entre la que destaca la Descripción de la Guayana.

En 1617 Walter Raleigh es indultado por el rey Jacobo y obtiene finalmente la libertad provisional. Para recuperar el favor real inició junto a Laurence Keymes la segunda expedición a la Guayana (que este pretendía como Guayana Británica) bajo la premisa de no atacar poblados españoles por orden expresa del rey Jacobo. Raleigh tomó posesión de parte de esa región en nombre de Inglaterra, pero al destruir Santo Tomé de Guayana (Nueva Guayana - Bolívar - venezuela) murió su hijo mayor Walter y Keymes se suicidó en el intento de explicar los hechos. 
Raleigh decidió regresar a Inglaterra y en Londres fue detenido nuevamente a solicitud de España. Aunque intentó primero huir y luego pedir protección al rey Jacobo, Diego Sarmiento de Acuña, conde de Gondomar y embajador español en Londres, había iniciado desde su liberación un proceso diplomático y de espionaje para poder dar fin a sus ataques a los intereses coloniales españoles en el Nuevo Mundo.
Fue encerrado nuevamente en la Torre de Londres junto a su familia y condenado a muerte por un tribunal inglés. Sufrió suplicio y fue posteriormente decapitado en 1618. 

   




Los Jesuitas en Venezuela

Hacia 1661 los jesuítas comenzaron a establecer un programa para misionar en los Llanos centrales. Los primeros jesuitas en las actuales tierras venezolanas bajaron del Nuevo Reino de Granada (Bogotá), por los llanos del Meta y Casanare a medidos del s. XVII.
En 1662, partiendo de la Guayana Francesa, remontaron el Orinoco dos jesuitas, que se encontraron con sus hermanos de las incipientes reducciones del Alto Orinoco. Los jesuitas habían de ser los grandes reveladores del Orinoco.

El más notable de estos misioneros fue el polifacético Padre José Gumilla, muerto en 1750, autor del libro El Orinoco Ilustrado; él fue el primero que plantó café en Venezuela, alrededor de 1732.

Gumilla había estado encargado de la misión del Orinoco desde comienzos del siglo y produce una Historia Natural de la región del río Orinoco, que será referencia para estudiosos de esta región en el futuro. Gumilla trata de promover durante mucho tiempo pero con poco éxito la inmigración española a la zona del Orinoco y alerta de manera continua sobre la penetración de los portugueses y holandeses en zonas consideradas como españolas.

Sus advertencias llevan a la expedición de José Solano y Bote, Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, por Real Cédula del 12 de junio de 1763.

Los jesuitas piden en numerosas ocasiones una presencia mayor de tropas enviadas por el Virreinato de Nueva Granada con el fin de hacer frente a las incursiones que portugueses hacían desde el sur y británicos y holandeses, protestantes, hacían desde el este para capturar indígenas. Filippo Salvatore Gilii instala una misión en el Orinoco. El misionero estudia diversos idiomas de las etnias de la región y establece una de las primeras hipótesis sobre las relaciones genealógicas entre sus idiomas.


Inmigración Canaria

La independencia de Portugal en 1670 generó problemas para la economía de las Islas Canarias, que dependía de los mercados portugueses. Esto dio un impulso a la emigración. Venezuela recibió muchas de esas personas que buscaban un mejor futuro.
Los canarios se establecieron en los llanos y a finales del siglo formaban ya colonias importantes en Caracas y La Guaira.
Un 16% de los casamientos en Venezuela a finales del siglo XVII eran de canarios. En 1683 contribuyeron a la fundación de San Antonio de los Altos. Gran parte de los canarios se dedicaba a la agricultura. También llegaron a constituir la mayoría de los pulperos y mercaderes. Hubo pueblos canarios de los que salió una inmigración particularmente alta, como fue el caso de El Sauzal o Vilaflor.



En octubre de 1684 un grupo de caribes atacó y mató al jesuíta Ignacio Fiol y a ocho compañeros españoles e indios en el Orinoco. Los españoles decidieron reforzar sus misiones en la región y a partir de allí cesaron los ataques en la zona norte de los Llanos.
En 1687 monjes catalanes comenzaron su trabajo de misioneros en la isla de Trinidad. Debido a la escasez de misioneros, los indígenas tenían inicialmente poco contacto con estos.
Aun así, el rechazo hacia los misioneros llevó a la Masacre de Arena en 1699, cuando los arawacos de la zona mataron a los misioneros y al gobernador José de León y Echales. Esto trajo consigo represalias por parte del gobierno español.





Christopher Myngs
(1625 - 1666)

Como un hombre relativamente joven se unió a la Royal Navy británica y sirvió como marinero ordinario con los bucaneros en Jamaica . Myngs consiguió su propio barco y se convirtió en un capitán muy exitoso . Sus bucaneros atacaron y saquearon varios barcos españoles.
Los ataques españoles se centraron en Jamaica. Myngs fue encargado de organizar la defensa de Port Royal contra los asaltantes españoles. Adquirió una nueva y poderosa fragata, la Marston Moor que equipaba 52 cañones y un grupo de pocas embarcaciones pequeñas siempre acompañando al buque insignia de Myngs.

Myngs, después de saquear Santa Marta (Santa Marta -  Magdalena - Colombia) se convirtió en el comandante de toda la flota naval de Port Royal en 1597. Cumaná (Cumaná-- Sucre - Venezuela),  Puerto Caballos (Puerto Cortés - Cortés - Colombia), y Coro (Coro - Falcón- Venezuela)  fueron saqueadas y devastadas en 1598, por los mismos poderosos bucaneros de Port Royal. Myngs regresó a Jamaica con una enorme cantidad de plata y muchos otros valores.

Un gran problema era que los soldados de Myngs no eran piratas. Todos esos ataques fueron legales, bajo el gobierno, pero un gran porcentaje de todo el tesoro saqueado pertenecía a las autoridades. Esta vez Myngs no quería compartir nada con Inglaterra. 
El botín fue compartido entre él y los bucaneros . Por lo tanto, Myngs fue arrestado por el nuevo gobernador de Jamaica por el acto de piratería y enviado de regreso a Inglaterra para ser juzgado como un pirata ordinario . Afortunadamente para él, la restauración de la monarquía comenzó poco después. Y en todo ese caos político y confusión, su caso fue abandonado.

En 1662, Myngs regresó al Caribe con su nuevo buque insignia HMS Centurion. Reanudó su antiguo deber y atacó a las colonias españolas a pesar de la tregua entre Inglaterra y España. 
Santiago de Cuba cayó fácilmente y trajo mucho botín. Muchos otros bucaneros legendarios como Henry Morgan y Edward Mansfield admiraban la personalidad de Myngs. En 1663, lo acompañaron en la próxima gran expedición, como muchos otros soldados holandeses y franceses.

"El vino y las mujeres menguaban su riqueza hasta tal punto... que algunos de ellos llegaban a ser reducidos a la mendicidad. Se sabe que han llegado a gastarse hasta 2 o 3.000 piezas de a ocho en una noche; y uno dio 500 a una prostituta sólo por verla desnuda. Acostumbraban a comprar un tonel de vino, ponerlo en una calle, y luego obligar a todo aquel que pasase a beber."
Charles Leslie - Historia de Jamaica


De hecho, había más de 1000 bucaneros reunidos en Port Royal, reuniendo una poderosa flota de 12 barcos. Todos juntos, atacaron la Bahía de Campeche y conquistaron San Francisco. Y esa fue la última incursión del capitán Myngs, porque el nuevo gobernador de Jamaica, Modyford, evitó cualquier ataque posterior de los bucaneros

En 1665 regresó a Inglaterra . El gobierno lo ascendió a Vicealmirante y luchó contra las flotas holandesas. Myngs murió en un tiroteo , por un cañón de pelota. Ese fue el final de un gran líder que fue un modelo a seguir para muchos otros bucaneros y piratas exitosos.



Charles François d'Angennes, marqués de Maintenon, atacó la isla de Margarita y la ciudad de Cumaná. Piratas franceses saquearon Valencia en 1677. San Carlos fue fundada en 1678.
Los indígenas guaribes siguieron oponiéndose a la penetración española y en 1680 mataron a varios misioneros católicos. La respuesta hispana consiguió dominar a los grupos indígenas y los franciscanos continuaron el establecimiento de misiones.

La encomienda a título personal fue eliminada en 1687 y a partir de allí el gobierno cobró un tributo anual.

En 1697 grupos caribes volvieron a atacar las misiones de indios chaimas y produjeron grandes pérdidas entre estas comunidades indias y españolas.




John Hawkins
(1532 - 1595)

Fue el segundo hijo bastardo de William Hawkins, un comerciante de esclavos​ cercano a Enrique VIII de Inglaterra,


Con los principales ciudadanos de Londres, en 1555 Hawkins formó una compañía que realizó su primera expedición a la costa occidental de África y se dedicó al comercio de esclavos africanos. 
Con una patente de corso de la reina Isabel I de Inglaterra realizó la segunda expedición en 1564 a bordo del Jesus of Lubeck, junto con otros tres navíos, con el propósito de vender esclavos africanos en Borburata (Puerto Cabello - Carabobo - Venezuela), en la costa de Venezuela, en Curazao, en Ríohacha y en Cartagena de Indias. Al regresar a Inglaterra, gracias a los sustanciosos dividendos repartidos, fue honrado por la reina Isabel I con el título de Caballero.

A primeros de diciembre de 1567 organizó una tercera expedición a la costa occidental de África en la que participó su primo segundo Francis Drake, que por ese entonces tenía 25 años.​ La flotilla pasó por Cabo Verde, Guinea y San Jorge de Elmina (Ghana), donde capturaron 400 personas de raza negra; cruzaron el Atlántico para ser vendidos en Dominica, Margarita y Borburata. Trataron de tomar la fortaleza de San Juan de Ulúa (Veracruz - México) donde fueron atacados y derrotados por una flota de escolta española, perdiendo dos barcos.

Finalmente, en 1595 durante la guerra anglo-española Hawkins se embarcó, junto a Francis Drake, en una expedición contra los asentamientos españoles en el Caribe, con el objetivo de tomar Panamá y desde allí arrebatar a España el control de las rutas comerciales entre Europa y América. La expedición resultó desastrosa para los ingleses, siendo derrotados en sucesivas ocasiones por fuerzas españolas muy inferiores y perdiendo la vida tanto Hawkins como Drake. Hawkins murió el 12 de noviembre de 1595, y Drake murió dos meses más tarde, el 28 de enero de 1596.



Francis Drake
(1540 - 1596)

Con 13 años de edad embarcó en un mercante, y a los 25 años en un barco negrero de su primo segundo John Hawkins transportando africanos para ser vendidos esclavizados en las Indias.
Al tratar de tomar la fortaleza de San Juan de Ulúa, fueron atacados y derrotados por una flota de escolta española. Regresó a Plymouth, Inglaterra, a finales de enero de 1569, tras un penoso viaje de regreso por falta de víveres.
Tras dos viajes menores a las Indias Occidentales entre 1570 y 1571,8​ en mayo de 1572 se embarcó nuevamente con la intención de atacar Nombre de Dios (Nombre de Dios - Santa Isabel - Colón - Panamá), en el istmo de Panamá, donde la flota de Indias española acostumbraba aprovisionarse antes de cruzar el océano de regreso a la península ibérica. En julio de ese año fracasó en su intento de apoderarse de la flota española y resultó herido. Permaneció en la zona todo ese año, y en 1573, aliado con el marino francés Guillermo Le Testu, capturó un convoy español cargado de oro y plata.

Volvió a zarpar el 13 de diciembre de 1577 a bordo del Pelican con otros cuatro barcos y 164 hombres.
Pronto añadió un sexto barco: El 19 de enero de 1578 en la costa de Cabo Verde (República de Cabo Verde) capturó un buque mercante portugués, la Santa María, renombrada como Mary. También retuvo a su capitán, Nunho da Silva, un hombre con experiencia considerable en la navegación de aguas sudamericanas.

A primeros de abril llegaron a la costa de Brasil, que bordearon hasta el Río de la Plata. Se sabe que en el Río de la Plata en el departamento de Colonia (Colonia - Uruguay) se pierde un barco de la escuadra de Francis Drake, cayendo como prisionero de los indios charrúas, un sobrino o hermano de Francis cuyo nombre era John Drake, que es mantenido como esclavo por dichos indios por varios meses. Pueden haber sido otros indios no charrúas, como guaraníes. Los charrúas eran caníbales y se habían comido a  Solís.(Capítulo XVII - La Conquista de América - El Río de la Plata - Juan Díaz de Solís).
A finales de 1580 John Drake, un marino francés y otro inglés tomaron una canoa indígena y cruzaron a remo y sirgando con una piedra el río de la Plata rumbo a la recién fundada Buenos Aires. La distancia en línea recta de Colonia a Buenos Aires es de 60 kilómetros.
La vida como esclavos de los charrúas debió de ser muy penosa para los europeos que decidieron entregarse a los españoles, esperando ser maltratados como herejes. 
Los corsarios fueron rápidamente encarcelados y enviados a Santa Fe (Santa Fe - Argentina). John Drake y sus compañeros languidecieron en una ermita durante un año. El 24 de marzo de 1584, John Drake fue llevado ante un panel de jueces de la Inquisición e interrogado sobre Sir Francis Drake y su viaje alrededor del mundo. 
Cuando se envió la declaración a Lima, el virrey ordenó que se enviara a John Drake para un interrogatorio adicional. En todo este tiempo los prisioneros se informaron para fingir adecuadamente ser cristianos romanos. 
John Drake fue llevado en una larga caminata a través de los Andes y luego llevado en barco hacia el norte a Lima. En cinco sesiones los días 8, 9 y 10 de enero de 1587, fue interrogado por el Licenciado Inquisidor Antonio Gutiérrez de Ulloa en Los Reyes (Archivo Histórico Nacional, Madrid, Inquisición, Libro 1028, 160r-164r). 

John Drake eludió la hoguera al declararse cristiano bautizado en la iglesia católica. Pudo recitar el padre nuestro en latín y mostrar al temido tribunal inquisitorio algunos preceptos de la iglesia católica, declarando no recordar si estaba confirmado en la fe.
El tribunal de la Santa Inquisición lo condenó a vivir en un convento del interior del Perú con sus compañeros luteranos arrepentidos y "absueltos con precaución".
Parecía haberse arrepentido del luteranismo y aceptado en la Iglesia Católica como penitente. Los documentos no relacionan lo que sucedió después de su liberación, aunque lo más probable es que permaneciera en Perú, ya que la Inquisición en Estados Unidos a menudo prohibía viajar a antiguos reconciliados de países protestantes. Entró en el auto de fe de 1589 llevando la cruz roja de penitente.

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La expedición de Francis Drake durante seis días se aprovisionó de leña y agua en el Río de la Plata (del 14 al 20 de abril de 1578), explorando el estuario y dejando el río dulce el 27 de abril de 1578.
En el camino, en el mes de julio se les hundió el navío tomado a los portugueses con todos sus tripulantes y mercaderías.

La flota de Drake llegó a tierra en la Bahía de San Julián (San Julián - Santa Cruz - Argentina). Fernando de Magallanes había llegado aquí medio siglo antes, donde mató a algunos amotinados. Los hombres de Drake vieron esqueletos desgastados y blanqueados en las sombrías horcas españolas. Drake ejecutó a su propio amotinado, Thomas Doughty.  
Se aprovisionaron en Puerto San Julián, donde a falta de tripulantes abandonaron dos de sus naves, siguiendo su ruta con las cuatro restantes. La tripulación descubrió que la Mary tenía maderas podridas, por lo que quemaron el barco. Drake decidió permanecer el invierno en San Julián antes de intentar navegar el estrecho de Magallanes.

A finales de agosto acometieron la travesía del Estrecho de Magallanes, tras haber perdido todos sus barcos excepto el Pelican, y varios hombres en distintos enfrentamientos con los indios patagones.

Como consecuencia del viaje, dio su nombre a lo que hoy se conoce mayoritariamente como Pasaje de Drake, a pesar de que Drake no navegó a través de esta ruta, sino por el  Estrecho de Magallanes. En 1525 el explorador español Francisco de Hoces había descubierto ese paso, que fue nombrado como "Mar de Hoces". En la ruta rebautizó su barco como Golden Hind.

Golden Hind (Réplica)

Al sur del Cabo de Hornos (extremo sus del continente americano) y hasta los hielos del continente antártico se encuentra el Pasaje de Drake o mar de Hoces.
Muchos piratas y algunos marineros utilizaban un aro de oro en sus orejas, que significaba que habían sobrevivido al cruce de los océanos al sur del Cabo de Hornos, también conocido como Cabo de las Tormentas.
Antes de alcanzar las costas peruanas, Drake visitó la Isla Mocha,donde fue malherido en un ataque indígena (Isla Mocha - Arauco - Biobío - Chile).
El 5 de diciembre de 1578 saqueó el puerto de Valparaíso (Valparaíso - Chile). En barcos españoles robó 400 kg de oro (60.000 pesos) y piedras preciosas.
El 8 de diciembre de 1578 salió hacia Coquimbo (La Serena - Coquimbo - Chile) pero las fuerzas de infantería y caballería venidas desde La Serena no le permitieron desembarcar.

A su paso por las costas del Virrein ato del Perú atacó numerosos navíos españoles. El 13 de febrero de 1579 atacó algunos navíos anclados en el puerto del Callao. Luego continuó hacia el norte siendo perseguido por la Armadilla de Toledo* hasta Paita (Paita - Piura - Perú), donde llega el 10 de marzo de 1579.

En el siglo XVII se da la creación de los primeros cuerpos de milicia (civiles armados), en lo que respecta a la marina en 1579 aparece la “Armadilla de Toledo” que tenía por función proteger la costa y el traslado de tesoros a Panamá

El 16 de marzo de 1579 ancló en la Isla del Caño (Isla del Caño - Bahía Drake - Costa Rica)  para recargar agua, provisiones y reparaciones hasta el 24 de marzo de 1579. Llegó al puerto de Huatulco (Santa María Huatulco - Oaxaca - México) el 6 de abril de 1579. Llegó a la bahía de San Francisco (San Francisco - California- Estados Unidos) el 17 de junio de 1579.
En junio de 1579 Drake desembarcó en un punto no especificado de la costa norte de California, al norte de Nueva España (California). Fundó un puerto, reparó y aprovisionó sus naves e hizo relaciones con los nativos. A su vez, reclamó el territorio en nombre de la corona inglesa y le dio el nombre de Nueva Albión.
La localización exacta de este puerto fue mantenida en secreto para evitar que los españoles la averiguaran. Desde allí navegó hacia el norte en busca del paso del Noroeste que comunicase el Pacífico con el Atlántico.

A finales de Septiembre arribó a las Islas Pulau (Pulau Kapas - Federación de Malasia) donde los nativos le recibieron hostilmente, por lo que continuó a las Molucas (Malucas Septentrionales - Indonesia), donde amistosamente fue recibido por el Sultán que estaba en guerra con Portugal. Allí cargó especias que añadió al valioso tesoro que llevaba a bordo y navegó hacia las Islas Célebes (Indonesia). Reparó el barco y concedió descanso a la tripulación. Al hacerse de nuevo a la vela no logró encontrar la ruta adecuada y el “Golden Hind” encalló en un arrecife. La tripulación trató de ponerlo a flote infructuosamente, por lo que decidieron descargarlo. En medio de esta operación cambió el viento y el propio barco se desencalló y navegó hacia aguas más profundas.
El Golden Hind cruzó el Océano Índico y remontó el cabo de Buena Esperanza arribando al puerto de Sierra Leona (República de Sierra Leona) el 22 de Julio de 1580. Después de repostar agua y alimentos, zarpó para Plymouth fondeando el 27 de Septiembre de 1580, completando un periplo de tres años de duración.

Recibió el título de sir y en su escudo de armas acuñó la leyenda Sic parvis magna (La grandeza nace de pequeños comienzos), en alusión a sus orígenes humildes. Permaneció en tierra durante los años siguientes y fue nombrado alcalde de Plymouth, y posteriormente Miembro del Parlamento Inglés entre 1584 y 1585, primero como representante de la ciudad de Bossiney (Cornwall - Inglaterra) y más tarde por el saqueo de las naves españolas para engrosar el tesoro Real.

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El 14 de septiembre de 1585, Drake zarpó de Plymouth al mando de una flota de 21 naves y 2000 hombres, para que amagara las costas de España y cayera en definitiva sobre Lisboa. Al alcanzar la costa oeste de Galicia, saquea las islas de Bayona (Vigo - Pontevedra - España) y bloquea la villa de Vigo
A su vez, roba cuanto ganado vacuno encuentra a mano y dispara contra la ciudad algunos cañonazos. Ante este ataque los vigueses sin excepción de clases, sexos ni edades, acudieron a la defensa de su pueblo con tal bravura y denuedo, que obligaron subir
 a bordo las lanchas que habían echado al mar los ingleses. Estos abandonaron Vigo y la escuadra de Drake zarpó hacia las Islas Canarias.
Rumbo de las Indias, desvalijó varias carabelas en La Palma y El Hierro de las Canarias y en las islas de Cabo Verde, donde incendió Santiago. Tras cruzar el Atlántico llegó a Dominica, que encontró poblada solo por indígenas, y desde ahí fue a la isla de San Cristóbal, donde no encontraron ningún habitante.

El 1° de enero de 1586 llegó a la isla de La Española, donde mandó desembarcar 1200 hombres que tomaron la ciudad de Santo Domingo, y exigió un rescate a las autoridades españolas por su devolución. Un mes más tarde, después de haber incendiado parte de la ciudad y haber recibido un pago de 25 000 ducados, los atacantes se retiraron y se hicieron nuevamente a la mar. La misma operación fue llevada a cabo contra Cartagena de Indias, ciudad que asaltaron la noche del 19 de febrero de 1586 y que mantuvieron en su poder durante seis semanas. La devolvió a cambio de 107 000 ducados (3 ó 4 millones de euros).
El 1° de marzo de 1586, tras tener pocas bajas durante los enfrentamientos con los españoles y los indígenas en Santo Domingo y Cartagena, pero diezmados por la fiebre amarilla, zarparon de Cartagena con la intención de regresar a Inglaterra. El 27 de abril de 1586 tocaron tierra en el cabo de San Antonio (oeste de Cuba), y de allí siguieron hacia la costa de Florida; el 28 de mayo remontaron el río San Agustín hasta llegar a la fortaleza española de San Agustín, que también incendiaron. En la isla de Roanoke (hoy Carolina del Norte) recogió a más de un centenar de colonos ingleses que a las órdenes de Ralph Lane y ante las dificultades de poblar la zona decidieron regresar a Inglaterra tras haberse establecido allí el año anterior. La flota de Drake llegó a Portsmouth el 28 de julio de 1586.


La Contra Armada Inglesa y Francis Drake
(1589)

El grueso de los barcos españoles de La Invencible sobrevivió a las tormentas y se refugió en Santander para ser reparados. Este momento de debilidad lo aprovechó la reina inglesa para enviar su flota, la Contra Armada. Al frente de la fuerza naval colocó a Francis Drake y comandando el ejército, a John Norris.

El plan, a grandes rasgos, consistía en atacar los galeones españoles fondeados para su reparación en Santander, saquear la ciudad, dirigirse a continuación hacia Lisboa, provocar la sublevación contra España, tomar una isla de las Azores para esperar la llegada de naves cargadas de oro de América y, posteriormente, invadir Brasil. Nada de lo planeado se cumplió.

El 28 de abril de 1589, 180 barcos y 27.667 hombres - una fuerza superior a la Gran Armada española (la invencible) que estaba compuesta por 137 barcos y 25.696 hombres - zarparon de Plymouth hacia Santander. Pero los ingleses sabían que el puerto castellano no era tan débil y Drake tomó una decisión intermedia: atacaría la desguarnecida A Coruña, con muralla medieval, un castillo en el islote de San Antón y con apenas 500 soldados.

El 4 de mayo de 1589, la flota inglesa se asomaba al puerto de la ciudad gallega. El galeón San Juan y las galeras Princesa y Diana se apostaron junto al fuerte de San Antón y cañonearon, apoyadas por las baterías del fuerte, a la flota inglesa a medida que esta se iba introduciendo en la bahía, forzando así a los atacantes a mantenerse alejados de la costa.

Unos 8.000 ingleses desembarcaron al día siguiente en la playa de Santa María de Oza, ​ en la orilla opuesta al fuerte, llevando a tierra varias piezas de artillería y batiendo 
desde allí a los barcos españoles que no podían cubrirse ni responder al fuego enemigo. 
Los marinos españoles tomaron la decisión de incendiar el galeón San Juan y resguardar las galeras en el puerto de Betanzos (Betanzos-A Coruña- España). dejando a la mayor parte de las tripulaciones en la ciudad para unirse a la defensa.
Durante los siguientes días, las tropas inglesas al mando de John Norris atacaron la ciudad, tomando sin demasiada dificultad la parte baja de La Coruña, saqueando el barrio de La Pescadería y matando a unos 500 españoles, entre los cuales se contaban numerosos civiles. Los hombres de Norris se lanzaron por la parte alta de la ciudad, pero esta vez se estrellaron contra las murallas de La Coruña. Los asediados se replegaron tras los viejos muros de la parte alta y los invasores comenzaron a excavar un túnel con la intención de volar la muralla. Se produjo una tremenda explosión, pero los gases no encontraron salida y buscaron escapatoria por la boca de entrada, donde se hallaban las tropas inglesas. La masacre fue absoluta, más de 300 muertos.
Apostados tras las murallas, la guarnición y la población de la villa, incluyendo a mujeres y niños, ​ se defendió con total determinación del ataque inglés.
​Los ingleses practicaron un hueco en la muralla y mataron a Gregorio de Rocamunde, marido de María Pita (María Mayor Fernández de la Cámara y Pita), que a su vez, tomando una lanza enemiga, pudo matar al alférez que dirigía el asalto, expresando:
 "Quen teña honra, que me siga!" (¡Quien tenga honor, que me siga!), y las mujeres de La Coeuña, desde la muralla con piedra s y palos corrieron a la tropa inglesa.

Estatua a María Pita en el centro de A Coruña - Plaza de María Pita

Ante la noticia de la llegada de refuerzos terrestres, las tropas inglesas abandonaron la pretensión de tomar la ciudad y se retiraron para reembarcar el 18 de mayo de 1589, habiendo dejado tras de sí unos 1.000 muertos españoles, y habiendo perdido por su parte unos 1.500 hombres, además de entre dos y tres buques y cuatro barcazas de desembarco, ​ todos ellos hundidos por los cañones del fuerte de San Antón y los barcos españoles. En aquel momento las epidemias empezaron a hacer mella entre las tropas inglesas, lo cual unido al duro e inesperado rechazo en La Coruña contribuyó al decaimiento de la moral y al aumento de la indisciplina entre los ingleses. 
En alta mar,diez buques de pequeño tamaño con unos 1.000 hombres a bordo decidieron desertar y tomaron rumbo a Inglaterra. El resto de la flota, a pesar de no haber conseguido aprovisionarse en La Coruña, prosiguió con el plan establecido y puso rumbo a Lisboa, donde unos 5.000 tercios los esperaban. 
El 31 de mayo de 1589 realizaron una gran encamisada (una acción de comando nocturna) que ocasionó centenares de bajas inglesas, y el 3 de junio de 1589, el Virrey de Portugal aplastó el regimiento del coronel Brett, que murió en batalla. Al día siguiente Norris intentó huir, pero fue descubierto y perdió dos banderas.

Posteriormente, el adelantado de Castilla, Martín Padilla, con galeras y brulotes (barcos incendiarios) remató a la flota de Drake en Cabo Espichel, donde hundió entre cinco y siete barcos. Norris, a su vuelta, estuvo a punto de llegar a las manos con Drake y lanzó un llamamiento al patriotismo: la misión sería ocultada para siempre.

Después de la pérdida de la Invencible Inglesa, Sir Francis Drake propuso a Isabel II una expedición que tenía como objetivo principal establecer una base inglesa permanente en Panamá para desde allí atacar los dominios españoles en el Caribe y en el Pacífico.
En 1595 el Parlamento inglés decidió organizar una nueva gran expedición naval a la  América española, acordando que la comandaran los Almirantes Sir Francis
Drake y su primo Sir John Hawkins. Como de costumbre, sus fines eran los de conseguir
la destrucción del poderío español y capturar todos los tesoros posibles. 



El 5 de octubre de 1595 se libró la Batalla de Las Palmas, un intento de invasión a las islas que fracasó:  Los intentos de desembarco de los británicos por las playas de la
Caleta de Santa Catalina (Las Palmas - Gran Canaria) fueron abortados. A ello contribuyó el fuego de unas piezas de artillería de campaña, propiedad de la familia Lezcano Muxica, que habían sido traídas desde la Ciudad y emplazadas convenientemente en aquellos arenales. 
Las naves, que estaban ancladas en el Golfete de La Isleta (Las Palmas - Gran Canaria), se hicieron a la vela, navegando frente a los Castillos de Las Palmas, con los que sostuvieron terrible duelo de artillería, en el que algunos barcos sufrieron serios desperfectos. 
A la vista de tanta adversidad, Drake decidió dar por concluida la expedición.

Los ingleses navegaron hacia el Sur, desembarcando en Arguineguín (Mogán - Gran Canaria) para descansar y hacer aguada. Allí fueron sorprendidos por las fuerzas defensoras de la Isla que habían seguido por tierra la ruta de las naves. En una escaramuza mataron a nueve hombres más y tomaron varios prisioneros. Uno de ellos, convenientemente interrogado, dio toda clase de detalles sobre la expedición y su destino. 
Drake, prudentemente, ordenó a los suyos reembarcar y zarpar rumbo a las colonias españolas de la América Central, previo paso por La Gomera (La Gomera - Santa Cruz de Tenerife - Canarias), donde logró reaprovisionar la flota sin acción de guerra alguna pues los habitantes de San Sebastián (San Sebastián de La Gomera o La Villa - Santa Cruz de Tenerife - Canarias) prefirieron abandonar La Villa y refugiarse en las montañas.

Las guarniciones de los principales puertos del Caribe fueron alertadas gracias a las
noticias que, desde Canarias había llevado un rápido velero. Ello dio lugar al fracaso de
los varios ataques que llevó a cabo la Armada Británica a dichos puertos, entre ellos al
de San Juan de Puerto Rico. En las afueras de San Juan murió a bordo del Garland, el
Almirante sir John Hawkins, a consecuencia de una epidemia de disentería que se había declarado en la flota.
Trató de capturar un galeón en San Juan de Puerto Rico, Francis Drake se abrió camino a la fuerza por la bahía de San Juan para apoderarse de un cargamento de oro y plata que se encontraba en la Fortaleza del Morro. Los artilleros de El Morro, bajo el mando del gobernador Pedro Suárez Coronel, hicieron blanco en la nave insignia de Drake, matando en el acto a dos oficiales ingleses, aunque Drake sobrevivió. Poco después, atacó de nuevo San Juan, volviendo a ser derrotado por cinco fragatas españolas al mando de don Pedro Téllez de Guzmán. 

Francis Drake, tras sufrir una derrota en Panamá frente a 120 soldados españoles mandados por los capitanes Enríquez y Agüero, a mediados de enero de 1596, a los 56 años, enfermó de disentería. El 28 de enero de 1596 murió frente a las costas de Portobelo (Portobelo - Colón - Panamá) después de haber hecho testamento en favor de su sobrino Francis. Fue sepultado en el mar dentro de un ataúd lastrado.
El mando de la expedición quedó a cargo de Thomas Baskerville.
La flota inglesa sería de nuevo derrotada en la Isla de Pinos (Isla de la Juventud - Cuba) por una escuadra española enviada para expulsarlos del Caribe, comandada por Bernardino de Avellaneda y Juan Gutiérrez de Garibay
El saldo de la expedición de Drake sería de tres buques capturados por los españoles, 17 buques hundidos o abandonados, 2500 muertos y 500 prisioneros.






Henry Morgan
(1636 - 1688)


A pesar de los desmanes cometidos durante sus expediciones en América, fue nombrado caballero por el rey Carlos II de Inglaterra el año de 1674, y ocupó el cargo de Teniente Gobernador de Jamaica, donde ejerció la función de perseguir a piratas de la zona.

Al finalizar la guerra contra los holandeses, los ingleses idearon en 1654  la expedición llamada Western Design, cuyo primer objetivo era la isla de La Española (República Dominicana y Haití) ; pero su resultado no fue exitoso. El único logro de la campaña, obtenido por William Penn y Robert Venables, fue la ocupación de la isla de Jamaica, cuya capital, Santiago de la Vega, capituló el 17 de mayo de 1655.
Los españoles subestimaron la ocupación de Jamaica por Inglaterra. Jamaica  en los años siguientes fue asentamiento de piratas, bucaneros, filibusteros y la expedición de patentes de corso.
Morgan fue uno de los capitanes de Christopher Myngs en la acometida sobre San Francisco de Campeche (Campeche - Campeche - México) en 1663.

Myngs partió hacia Inglaterra, y Morgan se dirigió con filibusteros a saquear Villahermosa (Villahermosa - Tabasco - México), Trujillo (Trujillo - Colón - Honduras) y Granada (Granada - Reino Unido) En esta ciudad capturó 300 prisioneros, la mayoría sacerdotes y monjas.​ En esos primeros años se hizo con su propia flota.​

Mientras duró la paz entre España e Inglaterra, el Gobernador de Jamaica recibió órdenes de no atacar naves o posesiones españolas, aunque algunos piratas, en particular Edward Mansvelt, no acataron la imposición.
En 1666 Mansvelt acaudilló una importante expedición pirata para apoderarse de la provincia de Costa Rica, llevando como segundo a Henry Morgan. Aunque Mansvelt y sus hombres llegaron hasta la población indígena de Turrialba (Turrialba - Cartago - Costa Rica), en sus vecindades les atacó una diminuta fuerza enviada por el Gobernador de Costa Rica Juan López de la Flor y Reinoso, y se retiraron súbitamente a la costa caribeña, donde se reembarcaron..
Después de su fracaso en Costa Rica, Eduard Mansvelt y sus compañeros de fechorías saquearon Veraguas (Santiago de Veraguas - Veraguas - Panamá) y Coclé (Coclé - Panamá) y se apoderaron de la Isla de Providencia, (San Andrés, Providencia y Santa Catalinaen - Colombia) con el propósito de convertirla en una base para las actividades bucaneras en ese sector del Caribe.
Sin embargo, cuando Mansveld llegó a Jamaica y dio a conocer sus planes al gobernador Modyford, éste se opuso rotundamente y prohibió bajo pena de muerte efectuar reclutamientos para el proyecto de Providencia. Mansveld se dirigió entonces a la Isla de la Tortuga (Tortuga - Nord-Ouest - Haití), célebre refugio de piratas, donde seguramente encontraba esperar el apoyo de otros forajidos, pero en la travesía fue interceptado por una nave española y tomado como prisionero.
Los españoles lo condujeron a Portobelo en Panamá, en cuya plaza mayor fue degollado, en castigo a sus muchos delitos y maldades.

Entre los años de 1665 y 1671, la isla de Jamaica apoyó la piratería indiscriminada en contra de españoles, neerlandeses y franceses; al mismo tiempo que la restaurada Corona Británica se enfrascaba en conflictos con tales potencias.
Debido a la situación, el gobernador de la isla acudió a los filibusteros radicados en la Isla de la Tortuga y La Española para que le prestaran sus servicios; los piratas accedieron más por motivos económicos que políticos.

En los años que Henry Morgab inició sus infames campañas, ya Inglaterra fomentaba una política de amistad hacia España. El gobernador de Jamaica contrariaba las órdenes recibidas de abstenerse de realizar algún ataque. Bajo la motivación de haber recibido informes que la isla sería agredida desde Cuba, comisionó a Morgan para desbaratar los supuestos planes de las autoridades españolas contra la colonia inglesa.
Juntó a su flota, y nombrado Coronel y Comandante de la Milicia de Port Royal, Morgan planificó atacar La Habana, pero desistió ante el hecho de ser una operación de gran dificultad.
 Se dirigió entonces a la Isla de Pinos, donde reunió 700 hombres y 12 embarcaciones. En consejo de filibusteros, decidieron atacar Puerto Príncipe (Camaguey - Camaguey - Cuba). Este sería el primer asalto a gran escala bajo su dirección.
El 29 de marzo de 1668 desembarcaron en Puerto Príncipe, que tomaron por tierra como filibusteros y encerraron a los vecinos en las iglesias e interrogaron a algunos de ellos bajo tormento para conseguir riquezas. Dejaban morir de hambre a sus prisioneros para averiguar el lugar donde se encontraban escondidos los supuestos tesoros. Impuso un tributo de quema (valores a cambio de no incendiar la ciudad) de 500 vacas y sal, que fue pagado.

Disponiendo en ese momento de una flota de 8 embarcaciones y de 400 hombres, desveló su plan a Modyford de atacar la ciudad de Portobelo en Panamá, tercera ciudad mejor defendida después de La Habana y Cartagena de Indias en la zona del Caribe. En el transcurso del viaje a la costa de Centroamérica se les unió otro contingente, por lo que su tropa creció a 460 hombres y nueve naves.

El plan de ataque consistió en arribar a la localidad por tierra, donde la ciudad estaba menos guarnecida. Los filibusteros abandonaron sus lanchas a unos 5 km de Portobelo y emprendieron la marcha. Al amanecer, el primer objetivo fue el Castillo de Santiago, el cual fue tomado sin aparente dificultad. Una vez dentro, hicieron explotar un almacén de pólvora con todos los soldados españoles encerrados allí. Se dirigieron al Fuerte de San Jerónimo, pero los españoles resistieron a la embestida. Ante la demora de la victoria, el filibustero hizo uso de una cruel estratagema: mandó a reunir a un grupo de ancianos, monjas y curas, y les forzó a situarse al pie de la muralla para proteger las escalas que subirían los atacantes.36​37​ Ante una primera advertencia de Morgan al capitán del castillo acerca del destino de los infortunados, el oficial se negó a rendirse e ignoró la presencia de los rehenes:

...le gritaban [al gobernador] y rogaban por todos los santos del cielo rindiese el castillo para salvar su vida y la de las monjas,,,,,,,,,
Alexandre Olivier Exquemelin - Fue un filibustero y cirujano hugonote francés conocido por ser el autor de la autobiografía que más detalles ha proporcionado sobre la piratería del siglo XVII: - Se puso al servicio de la Compañía de las Indias Francesa para dedicarse a la compraventa de esclavos - Se estableció en la isla de la Tortuga, donde aprendió el oficio de cirujano, por aquel entonces un trabajo de carácter artesanal y asociado al de barbero) y, tras asociarse en la Cofradía de los Hermanos de la Costa, Trabajó como cirujano en barcos al mando de piratas célebres, como El Olonés, Henry Morgan o Bertrand d'Oregon

Los filibusteros tomaron el poblado al anochecer, pues el capitán del castillo nunca se rindió. Al final, el militar fue rodeado y ejecutado. El Castillo de San Felipe, fue tomado la mañana siguiente por sorpresa. En total los atacantes perdieron 70 hombres. No obstante, hubo celebración ante la victoria.

Comenzaron a comer con buen apetito, y a beber como animales de lo que se siguió la insolencia y los sucios abrazos con muchas honestas mujeres y doncellas, que, amenazadas con el cuchillo, entregaron sus cuerpos a la violencia de hombres tan desalmados.
Alexandre Olivier Exquemelin

Los hechos ocurrieron en julio de 1668​ y duraron un tiempo estimado de quince días.   
Además del pillaje realizado, Morgan exigió 100 000 reales de a ocho como tributo de quema. Desde la ciudad de Panamá arribaron tropas del gobernador Don Juan Pérez de Guzmán con un contingente de soldados que fueron abatidos por los asaltantes. Los vecinos decidieron asentir ante las exigencias y pagaron lo requerido. En Cuba se hizo el reparto de un botín de 250 000 pesos a una tripulación satisfecha. La fama de Morgan se incrementó entre los piratas del área por este ataque.

Tiempo después, en la Isla de la Vaca (Isla de la Vaca - Los Cayos- Haití), frente a la actual  Haití, Morgan reunió a sus subordinados para organizar una nueva aventura. En el transcurso de la estadía se les unió una nave inglesa, la fragata HMS Oxford, de 36 cañones, que reforzó su flota. También hizo presencia una nave francesa de gran poder, pero su capitán se negó a acompañar la escuadra de filibusteros. 

A pesar de esto, Morgan le invitó a un banquete en su barco. Durante la reunión, bajo unos cargos infundados, encerró a los invitados en una bodega y les apresó, con lo que consumó el traspaso del buque francés a sus manos. Acto seguido los filibusteros acordaron viajar a la Isla Saona (Saona - La Romana - República Dominicana) para apresar algún barco rezagado de cierta flota que transportaba un gran cargamento de plata. Hubo una celebración con brindis de ron y disparos al aire, uno de los cuales cayó en un pañol de pólvora que hizo explotar la nave con todos los individuos adentro. Solo unos treinta se salvaron, entre ellos el propio Morgan

instigado por su ordinario humor de crueldad y avaricia, hizo buscar sobre las aguas del mar los cuerpos de los míseros que habían perecido, no con la humana intención de enterrarlos, si bien al contrario, con la mezquina de sacar de bueno en sus vestidos y adornos.
Alexandre Olivier Exquemelin

Con 15 naves y unos 600 hombres,50​ la flota partió con rumbo a Maracaibo (Venezuela). Al comienzo de la toma de Maracaibo, tras un fuerte intercambio de artillería los asaltantes lograron desembarcar para adueñarse del Castillo de San Carlos de la Barra y del Torreón de Zapara que habían sido abandonados por los españoles, como la ciudad misma. 
Tales fortalezas fueron desatendidas por Morgan para dirigirse con su flota a Gibraltar en la costa sur oriental del Lago de Maracaibo.
En Gibraltar, los residentes abandonaron el sitio ante la imposibilidad de enfrentar a los malhechores; además, querían evitar lo que sufrieron dos años antes cuando fueron atacados por el bucanero francés Jean-David Nau llamado El Olonés.

En esa zona los filibusteros encontraron un demente que aseguró ser hermano del Gobernador de Maracaibo. Al enterarse de la falsedad, le colgaron de una cuerda y le quemaron hojas en su cara hasta fallecer. Al fin, un esclavo reveló el escondite de los vecinos y apresaron unas 250 personas. Las crueldades continuaron. Especialmente se ensañaron con un portugués de unos 60 años, a quien alguien atribuyó ser muy rico. El infortunado fue tratado con barbarie al aplicarle "trato de cuerda" hasta romperle los brazos; además  lo colgaron de los cuatro dedos gordos, de las manos y los pies, a cuatro estacas altas donde ataron cuerdas de las que tiraban como por clavija de harpa y con palos fuertes daban con toda fuerza en dichas cuatro cuerdas, de modo que el cuerpo de aquel miserable paciente reventaba de dolores inmensos.
Alexandre Olivier Exquemelin

Después de otras vejaciones los maleantes lograron obtener mil pesos del desdichado. En cierto momento verificaron la posición de los vecinos de Gibraltar, pero después de revisar la ubicación defensiva y ventajosa del gobernador y sus acompañantes decidieron partir. Los malhechores exigieron tributo de quema, a lo cual los residentes cedieron hasta prometer reunir 5000 reales de a ocho. En medio de negociaciones —con personas usadas como prenda para asegurar el pago— y con el botín en sus manos, regresaron a Maracaibo.


Morgan en Maeacaibo - Mapa provisorio

En su viaje de vuelta le fue informado a Morgan que había tres naves de guerra a la espera del arribo de su flota. El dejar abandonada su retaguardia en su partida a Gibraltar había resultado costoso.​ Con su fuerza sobrepasada por los españoles, pero enfrentando la situación adversa, el filibustero pidió tributo de quema por Maracaibo al capitán de las naves don Alonso del Campo y Espinoza quien, firme en su posición, le reclamó abandonar el lugar y entregar lo apropiado o enfrentar a su escuadra.
Ante la situación los asaltantes estaban incapacitados para abandonar la zona. Morgan informó de los hechos a sus acompañantes. En medio de la discusión, alguien propuso utilizar un brulote en dirección a las naves del enemigo para provocar un estallido. Efectivamente se armó la embarcación que contenía unos muñecos disfrazados y cañones de madera, todo cuidadosamente equipado. Al caer la tarde del 30 de abril de 1669,57​ el falso barco, con la flota de Morgan avanzando detrás, se acercó a la nave mayor, La Magdalena, y la hizo estallar. Ante el desastre, otro de los barcos españoles, el San Luis, fue hundido para evitar que lo tomasen los asaltantes. La tercera nave restante llamada La Marquesa fue abordada por los filibusteros.
Sin embargo, la flotilla de Morgan no había salido aún del lago de Maracaibo por la amenaza del Castillo de San Carlos de la Barra construido en la desembocadura del lago, sitio donde los sobrevivientes del saqueo se habían refugiado. Al saber de la 
nutilidad de escapar, Morgan intentó negociar con los españoles al pedir rescate por los rehenes. En respuesta fue dada una suma en oro y plata más algunas reses en pago, pero el capitán a cargo, el mismo Alonso de Espinosa, nuevamente se negó tajantemente a dejarles partir.
Al siguiente día, la treta utilizada para la huida consistió en simular un ataque por tierra sobre el emplazamiento fortificado. Hecho así, los cañones, en manos de los españoles, cambiaron su objetivo. Logrado esto, por la noche, los filibusteros se apresuraron a abandonar a toda vela el lugar, mientras los soldados en el castillo trataban de apuntar nuevamente el armamento al mar, sin conseguirlo.
Morgan regresó a Jamaica el 14 de mayo de 1669 bajo amonestaciones de Modyford ante los reclamos recibidos desde Londres por las fechorías cometidas. Debido a esto, Morgan decidió asentarse por un tiempo, compró unas tierras y gozó de una vida de hacendado junto a su esposa.


Entre los años de 1667 y 1670 fueron firmados tratados entre España e Inglaterra que finalizarían las disputas entre ambas potencias y fomentarían las relaciones comerciales.
No obstante, un año después del regreso de Morgan a Jamaica, nuevos rumores circularon sobre futuros ataques españoles con la pretensión de recobrar la isla. Además se difundieron noticias de agresiones sobre botes pesqueros y mercantes ingleses.
Por otro lado, según Exquemelin, los filibusteros necesitaban dinero para pagar sus muchas deudas en Jamaica debido a sus excesos en Port Royal.
Cualquiera que hubiese sido el motivo, los piratas sabían que sus operaciones terminarían pronto, por lo que se apresuraron a preparar algún ataque sobre las posesiones españolas. Al parecer, Morgan era el único capaz en emprender una acción a gran escala,​ aún cuando estaba atado a los nuevos tiempos que proclamaban la paz


El Saqueo de Jamaica

A partir de 1670 la piratería tal como se conoce del siglo XVI y XVII, apoyada por Inglaterra comienza a desaparecer, pues España reconoció las colonias inglesas, y estos emprendieron el desmantelamiento de sus bucaneros en Jamaica, Tortugas, y otros lugares. La piratería holandesa empezó a disminuir (1688), por el declive del poder naval de Holanda.
Un año después del regreso de Morgan a Jamaica, nuevos rumores circularon sobre futuros ataques españoles con la pretensión de recobrar la isla. Además se difundieron noticias de agresiones sobre botes pesqueros y mercantes ingleses. 
el 1° de agosto de 1670 el Gobernador de Jamaica comisionó a Morgan  para atacar naves enemigas y mantener la tranquilidad en la isla. Fue nombrado Almirante y Comandante en Jefe de toda la flota de guerra.

Morgan reuniö a sus filibusteros frente a la Isla de la Vaca el 24 de octubre de 1670, los filibusteros lo siguieron porque estimaban ganar dinero en una empresa de proporciones. Morgan fijó montos de recompensas y de indemnizaciones para los combatientes (por ejemplo, 1500 piezas de a ocho o quince esclavos por la pérdida de las piernas).

La expedición partió  el 6 de diciembre de 1670. El primer objetivo era tomar el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina para asegurar el enclave.
Al arribar asediaron una de las isletas, la cual estaba debidamente fortificada. Durante el asedio soportaron una lluvia intensa y pasaron hambre. Morgan mandó un mensaje al Gobernador del emplazamiento para reclamar su rendición. Los sitiados no se consideraban con fuerza suficiente para encarar a los filibusteros.
Lo único que el Gobernador pidió a cambio, bajo común acuerdo con Morgan, era fingir una batalla para no arruinar su reputación.
Al mando del Capitán Joseph Bradley, con 5 naves y 400 filibusteros, Morgan asaltó el Castillo de San Lorenzo, para forzar el paso a Panamá.
De 314 defensores del fuerte. sólo 30 se rindieron después de morir el Gobernador. 
Bradley murió en el asalto, con 100 filibusteros más.

Vengan los demás perros ingleses, enemigos de Dios y del Rey. Vosotros no habéis de ir a Panamá
Alexandre Olivier Exquemelin

Partieron del castillo el 18 de enero de 1671. Morgan decidió que los filibusteros marcharan hacia Panamá a través de la selva, dejando en el fuerte una guarnición de 300 hombres y enviando una tropa de 1.200 con 5 botes y 32 canoas que avanzaría a Panamá por el río Chagres.
Esperaban atacar poblados, para obtener comida, y los encontraron desiertos,

...se vieron obligados a comerse los mismos sacos que hallaron, por dar algo al fermento de sus estómagos, pero era tan acerbo, sin encontrar otra materia en qué envolverse, que les comía las entrañas.
Alexandre Olivier Exquemelin


Venta de Cruces invadida por la selva -Territorio devuelto a Panamá por los Estados Unidos después de la construcción del Canal de Panamá. La mitad del poblado de Venta de Cruces quedó sumergida cuando el río Chagres fue represado, formando el lago Gatún.

El 23 de enero de 1671 fueron emboscados por nativos,  Llegaron a la aldea Venta de Cruces, abandonada. Algunos filibusteros merodearon en busca de comida y fueron atacados por los nativos, que les volvieron a atacar el 25 de enero de 1671.

El 26 de enero de 1671 divisaron Panamá:

…comenzaron a dar muestras de una extrema alegría echando los sombreros al aire, como si ya hubiesen conseguido la victoria. No hubo trompeta que no resonase, ni tambor que no se dejase de oír en aquellos contornos.
Alexandre Olivier Exquemelin

Se estimó que la fuerza militar de los panameños (2.800 hombres) superaba a la de Morgan con una relación de 3 a 1. Estaba comandada por el Gobernador Juan Pérez de Guzmán, que prudentemente había enviado en el buque Trinidad al Perú a niños y mujeres, con un cargamento de plata.
En una desordenada carga de la primera línea defensiva contra los filibusteros, los españoles perdieron al menos 600 hombres. Los españoles no pudieron reorganizarse, y el Gobernador Guzmán ordenó el retiro  hacia Penonomé, haciendo estallar el polvorín de la ciudad.

Durante el consiguiente saqueo los filibusteros fueron impedidos por Morgan de beber vino, que encontraron en abundancia, La ciudad se incendió.
Un mes se mantuvieron los piratas en Panamá, cometiendo todo tipo de abusos. El propio Morgan intentó violar una mujer de notable belleza, mujer de un comerciante, y al no conseguir su propósito la envió a un calabozo.

La retirada se produjo el 24 de febrero de 1671, Los filibusteros llevaron 175 mulas cargadas con oro  plata y joyas, y unos 600 prisioneros, que Morgan consintió en liberarlos a cambio de dinero. La mujer deseada por Morgan fue una de los liberados.

La tropa llegó al Castillo de San Lorenzo el 9 de marzo de 1671 y allí mismo procedió el reparto del botín.  A cada filibustero se le otorgó 200 reales (diez libras de plata por cabeza), Los filibusteros partieron en distintas direcciones.​ Se estima que Morgan se hizo con unas 1000 libras de plata.

La expedición a Panamá nunca ha sido superada en cuanto a lo notable de la dirección y arrojo temerario; sólo mancharon su brillo la crueldad y rapacidad de los vencedores, tropa reclutada sin paga, de escasa disciplina e incontenible, sino estimulada en sus atrocidades por el mismo Morgan

A pesar de que Morgan fue recibido con honores en Jamaica, las consecuencias del saqueo de Panamá tuvieron repercusión en el Gobernador Modyford. Ante los reclamos de España, pues no existía en ese momento conflicto contra Inglaterra, se consideró el ataque como un acto de piratería. Modyford fue llamado ante la justicia británica y fue encerrado en la Torre de Londres por dos años. Pasado el período regresó a Jamaica como Encargado de Justicia. Su puesto fue tomado por Thomas Lynch quien, para apaciguar los reclamos españoles, embarcó a Morgan con rumbo a Inglaterra el 6 de abril de 1672. Morgan no fue condenado.
El Rey Carlos II lo nombró Caballero en 1574 y lo nombró Teniente Gobernador de Jamaica. En enero de 1674, ante amenazas de piratas franceses sobre Jamaica, regresó a la isla.

En la isla sus actuaciones hacia los piratas fueron ambivalentes, pues en unas ocasiones fue benévolo y otras tiránico: no pocas veces mandó ahorcar en la zona de Gallow´s Point, en Port Royal, a quienes se rehusaron a abandonar la piratería.

Después de ejercer en las funciones públicas, prefirió departir con sus viejos camaradas bebiendo en las tabernas de Port Royal.
En sus años postreros, Morgan sufrió de una mala salud debido, probablemente, a su pasado turbulento de abuso de alcohol y noches de violencua. Con el vientre agigantado por la hidropesía, inflamado y gotoso, murió el 25 de agosto de 1688 en Lawrencefield, Jamaica.









Thomas Cavendish
(1560 - 1592)

Su pequeña flota partió de Harwich (Tendring, - Essex - Inglaterra) el 27 de junio de 1586 y alcanzó el estrecho de Magallanes el 6 de junio de 1587. Emergieron del estrecho en el Pacífico el 24 de febrero de 1587, visitaron las ruinas de la colonia española de Rey Don Felipe, rescatando al último superviviente que aceptó ser rescatado y la renombraron como Puerto del Hambre (Port Famine).y navegaron por la costa de América del Sur. 
(Capítulo XIV - La Conquista de América - Los Adelantados - Pedro Sarmiento de Gamboa).
Las operaciones de los ingleses en aguas chilenas durante el siglo XVI caían dentro del marco de las operaciones de corso, aunque la Corona española consideraba a cualquier navegante que penetraba en el Pacífico como un pirata, y había ordenado a las autoridades locales tratarlos como si lo fueran. 
En el camino Cavendish quemó tres ciudades españolas y trece naves y utilizó algunas bahías chilenas como Algarrobo (Bahía Algarrobo - San Antonio - Valparaíso - Chile) o El Quisco (El Quisco - San Antonio - Valparaíso - Chile) para guarecerse y reabastecerse.

A mediados de 1587 arriba al Golfo de Guayaquil para intentar aprovisionar la nave intentando el saqueo de la ciudad de Guayaquil, siendo este repelido por los habitantes de la ciudad. La expedición alcanzó el extremo sur de California, en octubre de 1587.

A principios de noviembre de 1587 Cavendish capturó la Nao de China, el galeón español de 600 toneladas Santa Ana, aguas afuera de la bahía de Cabo San Lucas en el sur de la península de Baja California, una de las naves que hacía la travesía entre México y Filipinas durante los siglos XVI al XVIII llevando mercancías y tesoros de Asia al Nuevo Mundo. (Capítulo XIV - Los Austrias - La Flota de Indias).
Cavendish saqueó la nave de su valiosa carga, que incluía más de 122.000 dólares de plata, en ese momento el tesoro español más rico a caer en manos de los ingleses.
El barco de Cavendish era demasiado pequeño como para llevar todo el tesoro, y no tenía suficientes hombres para hacer navegar el galeón español, por lo que quemó el galeón y lo envió, con el resto del tesoro, al fondo del puerto. Cavendish también capturó a un piloto español, Alonso de Valladolid, que conocía las rutas a través del Pacífico.

Cavendish siguió navegando a través del Pacífico hasta las islas Filipinas, donde aprendió acerca de las costas de China y Japón, conocimientos que esperaba utilizar en un segundo viaje.


El 14 de mayo de 1587 llegó a la costa de África y finalmente el 9 de septiembre de 1588 llegó a Inglaterra, completando la circunnavegación del globo nueve meses más rápido que Drake, pero, como Drake, volviendo con sólo uno de sus barcos, el Desire.
Cerca de El Cabo (Ciudad del Cabo - Provincia Occidental del Cabo - República ds Sudáfrica), Cavendish encontró a dos aventureros japoneses, de los que sólo se conocen sus nombres de pila, Cristhoper y Cosmas, que lo acompañaron durante sus expediciones, entre 1587 y 1591 y que fueron los primeros japoneses en casi circunnavegar el globo terráqueo. También consiguió un gran mapa de China.

Su viaje fue además un gran éxito económico; Cavendish tenía sólo 28 años. Muchas noticias dicen que más tarde fue nombrado caballero por la reina Isabel I de Inglaterra por sus acciones contra los españoles, aunque sin embargo, el historiador David Judkins dice: "Aunque Isabel le recibió, no le hizo caballero".
Cavendish navegó en una segunda expedición en agosto de 1591, a bordo del Lester, acompañado esta vez por John Davis en el Desirée. Saquearon el puerto brasileño de Santos (Santos - São Paulo - Brasil).

Puerto Deseado (Puerto Deseado - Deseado - Santa Cruz - Argentina). El primer europeo que visitó el lugar fué Hernando de Magallanes, que reparo allí sus naves y por eso lo nombro Bahia de los Trabajos, pero el que le impuso su actual nombre fué el corsario inglés Thomas Cavendish en 1587, que  bautizo el paraje con el nombre de su nave capitana, la Desiréé.

Navegando hacia  el Estrecho de Magallanes, el Lester casi se va a pique. Cavendish regresó entonces a Brasil, debido a que en la costa patagónica oriental no hay maderas para reparar naves. En Brasil perdió la mayor parte de su tripulación en una batalla contra los portugueses, en la Villa de Vitória (Vitória - Espíritu Santo - Brasil).

Siguió a través del Atlántico hacia la isla de Santa Helena (Santa Helena - Territorio Británico de Ultramar de Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña - Gran Bretaña).
con el resto de la tripulación, pero murió, posiblemente aguas fuera de la isla Ascensión (Ascensión - Territorio Británico de Ultramar de Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña - Gran Bretaña).
 John Davis, continuó su viaje y recorrió las Islas Malvinas, antes de regresar a Inglaterra, con la mayor parte de su tripulación perdida por el hambre y las enfermedades.
  


  



El Olonés (François l'Olonnais o Jean David Nau)
(1630 - 1671)

Alistado en el ejército francés. llegó al Caribe, instalándose en Santo Domingo. A las órdenes del Gobernador francés de la Isla de la Tortuga (Isla de la Tortuga - Nord Ouest - Haití), con un pequeño barco consiguió algunos botines atacando navíos españoles, hasta perder la nave en una tormenta en las costas de Yucatán.

Con una nueva embarcación, también proporcionada por el Gobernador de la Isla de la Tortuga, es derrotado por los españoles en Campeche (Campeche - México), perdiendo su tripulación, que es fusilada. El Olanés astutamente afana un barco español y logra escapar.
Algunos de sus ataques como pirata fueron ejecutados como corsario del gobierno francés que se encontraba en guerra contra Holanda y España.

En 1666 El Olonés y Michel Le Basque, con 650 piratas, sobre la entrada del Lago de Maracaibo, tomaron fácilmente el Castillo de la Barra de San Carlos, dejando expedito el camino para saquear Maracaibo (Maracaibo - Zulia - Venezuela) donde torturó a la población para conseguir ubicar tesoros ocultos de eventuales incursiones piratas.
El cirujano de varias flotas piratas, relató una escena de la que fue testigo:

Yo asistí a una escena que en verdad me dejó estremecido de terror. En los primeros momentos del saqueo, habiendo hecho un prisionero, el Olonés le exigió que condujera a sus hombres a aquellos lugares donde hubiera mayores riquezas, porque su afán de apoderarse de ellas era muy grande. Pero el prisionero era muy bravo y se negó. El Olonés lo amenazó con someterlo a crueles tormentos, pero aun así el prisionero siguió resistiéndose. Entonces el Olonés ordenó que lo amarraran a un árbol y, cuando sus hombres se hubieron apresurado a cumplir esta orden, él de un tirón separó el pecho del prisionero su casaca, y luego extrajo su cuchillo y le asentó un descomunal tajo que le desgarró la carne. La sangre brotó en seguida, pero esto no conmovió al Olonés. Con la ferocidad que le daba su odio a los españoles, introdujo la mano en la herida del prisionero y le arrancó el corazón, que ofreció a uno de sus propios hombres. Este se lo comió crudo, con la carne aún palpitante.
Alexandre Olivier Exquemelin

Los piratas se trasladaron a Gibraltar (Sucre - Zulia - Venezuela), importante sitio de embarque de cacao y tabaco, eliminando una guarnición de 500 soldados. El Olonés saquea la ciudad obteniendo un botín de 260,000 piezas de oro, joyas, lingotes de plata, sedas y esclavos. 

Asoló las costas de Centroamérica cometiendo robos, asaltos y asesinatos, hasta que el Olonés naufragó con sus hombres en un banco de arena. 
Durante seis meses, el Olonés debe defenderse de los incesantes ataques de los indios y, finalmente, con tan solo 150 hombres, consigue mediante balsas llegar hasta la desembocadura del río San Juan, que le abre el camino hacia el lago Nicaragua. 
Deberá continuar con ayuda de velas, cometiendo atrocidades por las costas del Golfo de Darién (La Palma - Darién - Panamá). Habiendo bajado a tierra para encontrar víveres y agua potable, un día es sorprendido por nativos pertenecientes a la tribu kuna, que en un ritual se comieron a El Olonés.




El Virreinato de Nueva Granada
(1717-1723, 1739-1810 y 1815-1822)




En 1739 el Rey de España Felipe V, restablece el Virreinato de Nueva Granada, por lo que las provincias de Caracas, Maracaibo, Cumaná, Guayana y Río Orinoco quedan bajo su jurisdicción.
Creado en 1717 por el rey Felipe V, dentro de una nueva política de control territorial, se suspendió en 1723  y fue restaurado en 1739 hasta que el movimiento independentista lo suspende de nuevo en 1810. En 1815 al ser reconquistado su territorio por el ejército del rey Fernando VII, fue restaurado.

Hacia 1542 existían las gobernaciones de Santa Marta (Santa Marta - Magdalena - Colombia) (fundada en 1525), Cartagena de Indias (Cartagena - Bolívar - Colombia) (fundada en 1533) y Popayán (Asunción de Popayán - Cauca - Colombia) (fundada en 1536).

Las Cédulas Reales modificaron periódicamente los límites y jurisdicciones de las Gobernaciones y Reales Audiencias, Capitanías Generales, Reinos y Virrreinatos de los actuales estados de Colombia y Venezual, Panamá, Ecuador y Perú.


Por Cédulas Reales:
En 1717 se suprimieron las Reales Audiencias de Panamá y de Quito, 

En 1723 se suprimió el Virreinato de Nueva Granada. La Provincia de Venezuela es reintegrada en 1742 a la jurisdicción de la Real Audiencia de Santo Domingo, dependiente esta a su vez del Virreinato de Nueva España.
En 1739 se reestableció el Virreinato de Nueva Granada.
En 1740 se fijan los límites entre el Virreinato de Nueva Granada y el Virreinato del Perú y se incorpora la Real Audiencia de Quito al Virreinato de Nueva Granada.
En 1742 la Capitanía General de la Provincia de Venezuela o Caracas, se independizó del Virreinato de Nueva Granada.*
En 1751 la Real Audiencia de Panamá, pasa su jurisdicción a la de Real Audiencia de Lima y Panamá (Comandancia General de Tierra Firme) dependerá de la Audiencia de Santa Fe.
En 1768  las misiones del bajo y alto Orinoco y del río Negro quedarán bajo subordinación personal del Gobernador y Comandante de Guayana, que dependía de la Capitanía General de Venezuela.
En 1771 reincorpora la Comandancia de Guayana al Virreinato de Nueva Granada:
En 1777 se forma la Capitanía General de Venezuela, con capital en la ciudad de Santiago de León de Caracas.  A Venezuela se le anexan los territorios de las provincias de Maracaibo, Guayana y Cumaná hasta entonces dependientes del virreinato; la provincia de Trinidad, dependiente de la Real Audiencia de Santo Domingo y la provincia de Margarita, dependiente de la Corona Española,
En 1802 retornan al Virreinato del Perú los territorios con los que se constituía en él la Comandancia General de Maynas (actuales departamentos de Amazonas, San Martín y Loreto en el Perú).
En 1803 el Gobierno de Guayaquil volvió a depender del Virreinato del Perú, aunque la administración mercantil de la ciudad continuó bajo el Virreinato de Nueva Granada, dependiente de Cartagena de Indias.
En 1804 la costa de los Mosquitos y las islas de San Andrés pasen desde la Capitanía General de Guatemala al Virreinato de Nueva Granada, siendo gobernadas por la Provincia de Cartagena.
En 1806 se estableció la absoluta dependencia del Gobierno de Guayaquil al Virreinato del Perú.
En 1819 se otorgó la petición de que Guayaquil fuera anexionada a la Presidencia de Quito en el Virreinato de Nueva Granada, pero la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819, impidió el pase jurisdiccional.

* De esta manera, provincias de lo que hoy podría corresponder a Colombia, Ecuador, Panamá, Venezuela, y regiones de Perú, Brasil, Costa Rica, Nicaragua y Guyana, hasta entonces bajo diferentes jurisdicciones, se unieron bajo una misma autoridad colonial establecida en la ciudad de Santa Fe de Bogotá, confirmando así a la ciudad como otro de los principales centros administrativos de las colonias españolas en América, junto con Lima y la Ciudad de México.

  
La Inquisición en Venezuela

El 28 de abril de 1618 se leyó en todas las iglesias de Venezuela el edito del Santo Oficio contra la secta de Lutero, nombre con el que se conocía a todos los protestantes en el Reino de España.
En 1619 en Cumaná fue denunciado al Tribunal de la Santa Inquisición un anglicano inglés, marinero que no rezaba con los marineros y se negó a besar una imagen de la Virgwn María. Al ser procesado en el Tribunal de Cartagena de Indias negó la preerncia de Cristo en una hostia consagrada y fue quemado en la hoguera.


un mulato nacido en Caracas, arrestado en 1669. Lo remite a Cartagena de Indias el comisario del Santo Oficio Fray Buenaventura López, por su reincidencia en el “delito” de la herejía.

No se especifica qué vieron los católicos en él para castigarlo, pero aunque fue condenado a pena de muerte, la sentencia no se cumplió y salió en libertad en 1683,  luego de 14 años de juicio que vivió en las mazmorras colombianas.
«La Reina Católica no permitió que los conversos pasaran a Indias. Tampoco musulmanes; “ni hijos, ni nietos de quemados, ni reconciliados de judíos y moros, ni de los nuevamente convertidos de moros y judíos”. (Capítulo XI - La Inquisición - Los Conversos).
El contrabando holandés, dirigido por los descendientes de los judíos sefardíes expulsados de España, controló la economía venezolana hasta el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana en Venezuela. El idioma no era un problema para los contrabandistas, ya que algunos dominaban el ladino (una variante del español).




















Real Compañía Guipuzcoana

En 1728 se establece la 
Real Compañía Guipuzcoana, o Compañía de Caracas, que  deviene en un ente monopolizador del comercio del cacao y de la venta de productos importados directamente de España, tales como vinos, trigo, telas y hierro, eliminando tanto para los productores como para los consumidores locales la posibilidad de acceder a otro mercado, lo cual genera enormes fricciones sociales y animadversión de productores y comerciantes criollos en contra de dicha compañía, sus medidas y sobre todo, sus prácticas con respecto a la fijación de precios de las mercancías.




Acción de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas

La actividad comercial del puerto de Bilbao reemplazó a la de San Sebastián. El Consulado y las Juntas de Guipúzcoa, consiguieron crear la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. La Guipuzcoana se asentó en Venezuela en 1730. Fue la única empresa autorizada para importar y comercializar productos europeos allí, además de fijar los precios. También hacía lo propio con los productos venezolanos con destino a España.
En 1739, como premio a la ayuda ofrecida por la Compañía durante la Guerra de la Oreja de Jenkins, se le concedería la exclusividad del comercio, pasando a convertirse en un monopolio.

La Real Compañía Guipuzcoana, que monopolizó la industria del cacao,​ entraba y salía de Venezuela por embarcaciones desde la Bahía de Chuao (Santiago Mariño - Aragua - Venezuela). El chocolate rápidamente se popularizo en España como infusión (primero aceptada por las cortes y por el clero), y con el agregado de azúcar se extendió su uso en Europa. La Compañía se enriqueció con el comercia del cacao.
También comercializando tabaco con los holandeses (los españoles siempre prefirieron el tabaco cubano), que contrabandeaban materias primas más baratas que las españolas.

La Compañía Guipuzcoana fabricó armas en Guipúzcoa, en el valle de Eibar (Eibar - Guipúzcoa - Euskadi), donde el trabajo del hierro en las ferrerías era la actividad más importante de la economía de Eibar, y lo sigue siendo. En 1735 la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas establece una tutela sobre la producción armera. La Compañía controlaba la producción de armas, fijando precios y salarios.La Real Compañía Guipuzcoana fue sustituida en 1785 por la Real Compañía de Filipinas.

Sarrasqueta y Garbi son marcas de escopetas y rifles producidos en Eibar, de prestigio mundial.

Otra industria que controló la Compañía Guipuzcoana fue la textil, con fábricas en Burgos y en Rioja. También se proveía de destilerías de Navarra.
La comercialización de esclavos africanos, destinados a las plantaciones de cacao, fue otro lucrativo negocio para la Compañía, que no obtuvo ganancias con la compra en San Sebastián de la Real Compañía Mercantil de Ballenas, que quebró.

San Sebastián era el puerto corsario más importante de España.la Compañía Guipuzcoana llegaría a tener 39 barcos de diferente tipo, dedicados al corso por todos los mares. En Venezuela eran guardacostas. que controlaban el contrabando (cuando no era de interés de la Compañía).

En 1733 grupos de caribes en la región sur atacan y matan a numerosos misioneros en la zona del Orinoco y del Caroní. Estos caribes usualmente obtienen armas de las colonias inglesas y holandesas y capturan otros indígenas que venden como esclavos en la zona del Esequibo (territorio de Guyana reclamado por Venezuela).
Los terratenientes venezolanos, perjudicados por las prebendas otorgadas a la Compañía, conspiraron, provocando que la Corona de España suspendiera las actividades de la Compañía en 1749 para investigar las actividades ilícitas denunciadas.
En 1752 la Compañía reinicia sus actividades, con precios inferiores del cacao, venta de acciones a los venezolanos, trasladando la sede a Madrid y con la Corona controlando sus negocios.
El 15 de febrero de 1581 se liberó el comercio con Venezuela, terminando con el monopolio de la Compañía y eliminando sus excesivas ganancias. La guerra contra Inglaterra de 1779 a 1783 terminó con la Compañía, disuelta en 1785.


Guerra del Asiento 
(1739 - 1749)

Se propusieron varios planes para atacar las posesiones españolas: Edward Vernon capturó Portobelo (Portobelo - Colón - Panamá) en noviembre de 1739, con sólo seis naves; un segundo escuadrón, liderado por George Anson, fue enviado a navegar por el cabo de Hornos con seis barcos de guerra y 500 soldados con unas instrucciones que podrían ser descritas como muy ambiciosas. Se trataba de capturar Callao, en el Perú, (el puerto que sirve a la cercana capital, Lima) y si fuese posible tomar la misma Lima (y dirigir una revuelta de los peruanos frente al poder colonial español). También capturar Panamá con su tesoro y apoderarse del galeón de Acapulco (Capítulo XIV - Los Austrias - La Flota de Indias). Una primera propuesta de capturar Manila fue desechada.

A pesar de la combinación de las monarquías borbónicas de Francia y España, Inglaterra ,  había conseguido algunas concesiones comerciales en el Imperio español en América.
Gran Bretaña había obtenido el denominado asiento de negros (licencia de vender esclavos negros en Hispanoamérica) durante treinta años y la concesión del navío de permiso (que permitía el comercio directo de Gran Bretaña con la América española por el volumen de mercancías que pudiese transportar un barco (el navío de permiso) de quinientas toneladas de capacidad, cantidad ampliada a mil toneladas en 1716 (Capítulo XXII - La Esclavitud - La Esclavitud después del Congreso de Viena).
Los acuerdos comerciales estaban en manos de la Compañía del Mar del Sur.
De acuerdo con el Tratado de Sevilla de 1729, las naves españolas podían confiscar todas las mercancías con destino a la América española (a excepción del navío de permiso).

La falta de adecuado abastecimiento de las colonias españolas. naves inglesas y holandesas realizaron actividades comerciales (incluyendo comercio de esclavos), consideradas contrabando por España.

Los denominados guardacostas, podían abordar los navíos británicos y confiscar sus mercancías. Esas actividades particulares eran calificadas de piratería por el Gobierno de Londres. El incidente protagonizado por la captura de un barco inglés en 1731 (La Guerra de la Oreja), conocido en 1739, motivó la Guerra del Asiento, donde se enfrentaron las flotas y tropas del Reino de Gran Bretaña y del Imperio Español, principalmente en el área del Caribe.

La acción más significativa de la guerra fue el Sitio de Cartagena de Indias de 1741, en el que fue derrotada una flota británica de 186 naves y 27 000 hombres a manos de una guarnición española compuesta por unos 4000 hombres y seis navíos de línea.



La Compañía del Mar del Sur

A principios del siglo XVIII Inglaterra había financiado guerras sobre sus posibilidades (Capítulo - Guerra de la Sucesión Española), y las deudas contraídas eran inmanejables, por lo que se decidió entregar toda la deuda a una compañía privada, a la que se le otorgó el monopolio de comercializar con las colonias de la América española y otras prebendas menores, como la exclusividad en la caza de ballenas.

Ese monopolio no daría nunca dividendos porque comprendía a un único barco por año (el navío de permiso), a un único puerto (el asiento de negros). No obstante, las Compañías de Indias habían sido un buen negocio, y la interminable plata de Potosí (Capítulo XVI - La Conquista de América - Perú - Potosí) y su comercialización parecía estar al alcance de la Compañía del Mar del Sur.


La concesión de la exclusividad de comercio con las colonias sudamericanas y del Caribe despertó el interés de los inversores ingleses. Unos inversores que veían en el nuevo mundo una grandísima oportunidad de negocio. Lo que les llevó a comprar en masa las acciones de la compañía de los Mares del Sur. 
En 1717 la compañía volvió a adquirir deuda de Inglaterra.

En 1719 el Estado francés otorgó una exclusividad similar sobre los supuestos yacimientos de oro de Luisiana a la Compañía del Mississippi. El valor de las acciones de dicha compañía francesa aumentó un 1900 % en pocos meses, lo que atrajo a gran cantidad de inversores extranjeros, entre ellos muchos ingleses.
Además, el Gobierno inglés especulaba también que España liberaría su comercio, según el acuerdo de Paz de Utrecht (1713) permitiendo el ingreso de la compañía inglesa, todo  con la finalidad de incrementar el valor de las acciones de la empresa. Pasando de valer menos de 130 libras a principios de 1720 a valer más de 550 libras en primavera.

En Inglaterra continuó el auge de los precios de las acciones, lo que atrajo a más especuladores y ello propició que se comenzaran a crear diferentes empresas que lejos de poner en marcha su funcionamiento terminaban por engañar a los incautos inversores que guiados por la especulación compraban cualquier acción que les pareciera rentable. Ya en Junio las acciones de la Compañía de los Mares del Sur alcanzaron su mayor valor llegando a 1000 libras.

Como todas las llamadas burbujas financieras algunos inversores de la compañía comenzaron a vender sus acciones, generando de esta forma un debilitamiento imparable en las cotizaciones. En agosto, la compañía de los Mares del Sur con la finalidad de recuperarse anuncia el abono de suculentos dividendos. No dio el resultado esperado y a principios de septiembre estalló el pánico y con ello la explosión de la burbuja. La situación resultó incontrolable, el valor de las acciones pasó de 725 libras el 3 septiembre, a 150 libras al 30 de septiembre.


Evolución de las acciones de la Compañía del Mar del Sur

Esta crisis generó la ruina de miles de personas, desde inversores profesionales hasta pequeños ahorradores que habían invertido todo su dinero a la causa de estas empresas. Muchos de ellos perdieron toda su inversión. La burbuja arruinó al codicioso Isaac Newton, que perdió su fortuna:
Puedo calcular el movimiento de los cuerpos celestes, pero no la locura de la gente.
Isaac Newton


Se propusieron varios planes para atacar las posesiones españolas: Edward Vernon capturó Portobelo en noviembre de 1739, con sólo seis naves; un segundo escuadrón, liderado por George Anson, fue enviado a navegar por el cabo de Hornos con seis barcos de guerra y 500 soldados con unas instrucciones que podrían ser descritas como ambiciosas. Se trataba de capturar Callao, en el Perú, (el puerto que sirve a la cercana capital, Lima) y si fuese posible tomar la misma Lima también, capturar Panamá con su tesoro, apoderarse del galeón de Acapulco y dirigir una revuelta de los peruanos frente al poder colonial español. Una primera propuesta de capturar también Manila fue desechada.


George Anson en el Pacífico

El Amirantago Ingles, después de perder la Contraarmada, continuó subestimando a la marina española, siempre menospreció el pasaje de los navíos españoles al Pacífico por el sur del continente americano, sin tener presencia inglesa en el Océano Pacifico.
Dos ex miembros de la Compañía de Mar del Sur, Huber Tassell y Henry Hutchinson, aportaron 15.000 libras esterlinas, alimentos y se embarcaron en la expedición programada para enviar una flota al Océano Pacífico.

Se programó una flota al mando de, Comodoro George Anson para intentar tomar posesiones españolas en el Mar del Sur, desde Chile hasta Panamá; tomar Panamá para cortar las comunicaciones entre el Virreinato de Nueva Granada y el de Nueva España, para iniciar acto seguido la conquista británica de Nueva Granada

La expedición estaría compuesta por 500 soldados que no se pudieron reunir: No había tropa regular, En el hospital de Chelsea (Londres) se produjo la leva de 500 hombres enfermos. También se reunieron otros, mayores de edad para el servicio activo. Sólo 259 se embarcaron, desertando cuando conocieron detalles de la travesía.
Para completar la dotación de 500 soldados se incorporaron jóvenes infantes de marina, reclutas inexpertos sin entrenamiento.

El escuadrón de George Aston se demoró en su partida, y estaba compuesto por seis barcos de guerra:
1) HMS Centurion (1005 toneladas) - 60 cañones - 300 tripulantes.
2) HMS Gloucester (853 toneladas) - 50 cañones - 300 tripulantes.
3) HMS Severn (853 toneladas) - 50 cañones - 300 tripulantes.
4) HMS Pearl (600 toneladas) - 40 cañones - 250 tripulantes.
5) HMS Wager (599 toneladas) - 24 cañones - 120 tripulantes.
8) HMS Tryal (200 toneladas) - 8 cañomes - 70 tripulantes.
y dos mercantes de apoyo, Anna e Industry, que trasbordaron suministros a la flota en el Océano Atlántico y regresaron a Plymouth.


La demora en la partida permitió a la inteligencia francesa y española conocer los planes ingleses. Los españoles alistaron cinco naves de guerra al mando del Almirante José Alfonso Pizarro, que se mantuvo cerca de la isla portuguesa de Madeira (Região Autónoma da Madeira - Portugal), que era territorio neutral y el primer puerto en el que atracaría Anson.
La escuadra inglesa se retrasó tanto que Pizarro y la flota española se dirigieron al puerto de Buenos Aires, llegando el 5 de enero de 1751.

La escuadra inglesa llegó a Isla de Santa Catarina (Brasil) después de un agotador viaje, en el que muchos de los navegantes enfermaron de tifus y disentería. Bajaron a tierra para recuperarse, y contrajeron malaria.
Alertado Pizarro de la estadía de Anson en Santa Catarina decidió atacarlo, perdió un buque y una fragata en una tormenta y se vio obligado a volver para las reparaciones.
En el segundo intento, con dos buques, fue desarbolado nuevamente y regresó a Montevideo. Desde allí, envió la fragata Esperanza hacia el Pacífico, y cruzó los Andes hacia Perú, donde durante algún tiempo ejerció las funciones de Comandante Naval en Jefe. La Esperanza logró sobrepasar el Cabo de Hornos y quedó en el Pacífico.

Pizarro regresó a Montevideo, donde su buque insignia había sido reparado. A falta de tripulación empleó indios para dirigirse a España. Los indios se amotinaron, logrando controlar la cubierta, matando a 20 españoles. Pizarro mató a su jefe y los españoles tiraron a los indios al mar.
A comienzos de 1746 llegaron a Cádiz. En 1749 Pizarro llegó a Nueva Granada como Virrey de Nueva Granada, reemplazando a Sebastián de Eslava.

Después de sortear mil peligros Anson logró sobrepasar con el HMS Centurion entre grandes tormentas el Cabo de Hornos, y continuó perdiendo tripulación por las enfermedades, incluyendo el escorbuto.
El HMS Pearl y el HMS Severn no doblaron el Cabo de hornos y regresaron a Inglaterra..
El HMS Wager naufragó en las costas del archipiélago del sur de Chile*.
En las naves HMS Gloucester y HMS Tryal la tripulación había descendido de 861 a 335 supervivientes a causa de las enfermedades.
Los tres barcos ingleses se reunieron en el Archipiélago de Juan Fernández (Juan Fernández - Valparaíso - Chile), a 600 kilómetros del continente, segundo sitio de reunión concertado, Anson resolvió abandonar dos naves reuniendo a los supervivientes en el barco insignia HMS Centurion.

La falta de naves españolas en el Pacífico Sur permitió que saqueara el Puerto de Paita (Paita - Piura - Perú). Anston continuó con su misión de interceptar al Galeón de Manila (Capítulo XIV - Los Austrias - La Flota de Indias)
  
HMS Centurión capturando al Covadonga - Samuel Scott
National Maritime Museum, Londres.

En el Mar de China lidió durante un año con barcos de guerra chinos, que consideraban piratas a los ingleses. Aston consiguió capturar al Galeón de Manila o Nao de China, en el Cabo de Espíritu Santo (Isla de Sámar - República de Filipinas)..
El Galeón de Manila, en esta ocasión el Nuestra Señora de Covadonga con 44 cañones, había zarpado de Acapulco el 15 de abril de 1743
El 16 de junio de 1743 es interceptado por el Centurion con 60 cañones , que un mes antes se encontraba apostado en espera del Galeón de Manila.
El Covadonga no tenía custodias, y había despejado su cubierta quitando 12 cañones para ganar espacio para mercaderías.
En poco menos de una hora el Centurion pudo abordar al Covadonga, después de aniquilar a gran parte de su tripulación.


El botín fue de 1.313.843 reales de a ocho y 35.682 onzas de plata. y diversas mercaderías que fueron vendidas en Macao  (Región Administrativa Especial de Macao - República Popular China), donde el Centurion llegó un mes después remolcando al Covadonga.

Tres días después fondearon en Cantón (Canton o Guandong - Canton - República Popular China), donde vendieron el casco del navío español a los portugueses. En diciembre de 1743 zarparon los británicos rumbo a Europa, llegando a Spithead (Spithead - Hampshire - Inglaterra) el 15 de junio de 1744con 188 sobrevivientes de los 1.854 tripulantes que habían partido.


* La increíble historia de los náufragos del HMS Wager

El naufragio del HMS Wager en 1741, mientras Gran Bretaña y España estaban en guerra, ha sido sorprendentemente poco conocido.
Después de pasar el Cabo de Hornos, la escuadra de Anson se dispersó, el HMS Wager , fue conducido por ventarrones propios del sur a una isla deshabitada, ahora llamada Isla Wager (Capitán Prat - Región de Aysén - Chile), frente a una costa helada y desolada.


HMS Wager rounding the Horn by Geoff Hunt.
Geof Hunt (n 1948) - Pintor inglés de barcos del siglo XIX.

John Bulkeley y John Cummins participaron de la accidentada expedición encabezada por George Anson, que en el siglo XVII recorrió los mares del mundo. En este relato, los dos navegantes dan cuenta de uno de los muchos capítulos de la famosa travesía signada por terribles calamidades desde su inicio, el 18 de septiembre de 1740. El testimonio de Bulkeley y Cummins, publicado en 1743, fue el primer documento que conoció la opinión pública sobre el destino de la expedición de Anson.

Al hundirse en la costa la HSM Wayer. muchos de los tripulantes enfermos se ahogaron, pero unos 140 hombres quedaron en tierra, dalvando un bote largo, para encontrar prácticamente nada (a excepción de algunos mariscos) con lo que subsistir. 
Comenzaron a morir de hambre, agotamiento e hipotermia. La disciplina comenzó a derrumbarse en estas condiciones miserables, con al menos un asesinato, robos de suministros escasos, desafección y murmullos amotinados. 
La intención del capitán, David Cheap, era ir al norte en botes para reunirse con Anson, en el primer sitio de encuentro concertado, la Isla de Chiloé (Chiloé - Los Lagos - Chile). La mayoría opinaba que regresar por el derrotero seguido significaba supervivencia.
  
Selva Valdiviana - Selva Austral Chilena

El bote largo fue aserrado por la mitad y alargado con madera del naufragio y de la selva austral, una hazaña técnica considerable. Entonces el capitán pensó que uno de sus oficiales era un amotinado y lo mató a tiros. Esto incrementó notablemente la animosidad, y el motín finalmente estalló, liderado por el austero Gunner Bulkeley y uno de los oficiales de la Marina. Arrestaron al capitán, lo ataron y lo privaron por la fuerza de su mando.

El artillero Bulkeley se embarcó en el largo bote alargado y otro bote con 81 hombres, dejando atrás al capitán y 16 marinos. Se dirigieron al sur hacia el Estrecho de Magallanes, con un sextante pero sin carta. Sufrieron hambre extrema, y ​​muchos murieron por ello. A pesar de las increíbles dificultades y peligros, atravesaron el estrecho. Ocho hombres fueron enviados a tierra para recoger agua en la Patagonia argentina, pero fueron abandonados**.

29 sobrevivientes llegaron a Río Grande (Río Grande - Río Grande del Sur - Brasil), después de un viaje épico de 2.500 millas náuticas (4.600 Kilómetros) en un bote abierto a través de las aguas más hostiles del mundo, quizás el viaje náutico más grande jamás conocido. Fueron recibidos hospitalariamente por un incrédulo gobernador y población portuguesa. Por diversas rutas regresaron a Inglaterra, pero a un futuro dudoso.

** Los ocho abandonados hicieron esfuerzos ingeniosos para subsistir e intentaron llegar a Buenos Aires. Cuatro de ellos fueron asesinados por indios, y el resto fueron cautivos y esclavizados. Se vieron obligados a realizar un viaje de más de 3.000 kilómetros para encontrarse con el cacique indio Cangapol (tehuelche), que cuando se dio cuenta de que no eran españoles, los trató con bastante humanidad y les dio a cada uno una esposa cautiva española para que se reprodujeran.

Finalmente siete fueron rescatados por el agente de esclavos inglés oficial en Buenos Aires, excepto por un marino que era negro (John Duck) y del que los indios no se separaron. Luego fueron confinados como prisioneros de guerra a bordo del barco español Asia, al mando de José Alfonso Pizarro, que después de largas demoras partió hacia España. En el camino a España hubo un intento dramático y sangriento por parte de 20 esclavos indios para hacerse cargo del barco. A punto de lograrlo, fueron reducidos por Pizarro y arrojados al mar. Al llegar a España, los hombres del HMS Wager fueron encarcelados nuevamente, y finalmente llegaron a Inglaterra cinco años y medio después de su partida.


*** En la isla Wager, el capitán Cheap estaba haciendo planes para ir al norte. Los 17 sobrevivientes se apiñaron en dos botes muy pequeños para intentar el peligroso cruce del Golfo de Penas (Provincia de Aysén y Provincia Capitán Prat - Región de Aysén), donde se reciben los ventarrones del oeste.  Sufrían de hambre temerosa, frío y falta de ropa, y el mal tiempo los derrotó una y otra vez. Uno de los dos botes fue volcado y perdido, y un hombre se ahogó.

No había espacio para todos en el bote restante, por lo que cuatro marines quedaron en tierra. En absoluta desesperación, el resto regresó a la Isla Wager como un lugar donde morir. Seis hombres desertaron y huyeron con el único bote, de los que nunca más se tuvieron noticias. Esto dejó a cinco oficiales gravemente enfermos y completamente desamparados.

Asombrosamente, apareció un indio (posiblemente alacalufe) que indicó que estaba preparado para conducirlos hacia el norte en canoas. Luego se perdieron dos oficiales, y los tres restantes, que incluían al Capitán Cheap y al Guardiamarina Byron, en su último suspiro, fueron llevados a Chiloé por indios no demasiado amigables, un viaje de pesadilla de 400 kilómetros en canoas, en algunos parajes transportando por tierra las canoas.

Después de meses de cautiverio en Castro (Castro - Chiloé - Los Lagos)  y en Santiago de Chile se les permitió retornar a su país. En dicho viaje fue su compañero el capitán irlandés John Augustine Evans, quien se quedó en Chile dejando una numerosa familia dentro de los cuales se cuenta el dos veces Presidente de Chile, Carlos Ibáñez del Campo.
El guardiamarina Byron, viajó a Londres y encontró a su hermana que había creído que estaba muerto durante cinco años.

John Byron tuvo una destacada carrera militar. Capitaneó el HMS Dolphin, que entre 1764 y 1766 completó la circunnavegación terrestre en menos de dos años.
En 1768 publicó la historia de su primer viaje, Account of the Shipwreck of The Wager; and the Subsequent Adventures of Her Crew, traducido al español como El naufragio de la fragata "Wager"Fue el abuelo del poeta romántico inglés conocido como Lord Byron (George Gordon Byron).


La Guerra de la Oreja

También conocida como La Guerra de la Oreja de Jenkins (War of Jenkins' Ear) fue un epísodio considerado motivo de guerra que sucedió en 1731: el guardacostas español La Isabela capturó al navío inglés Rebecca capitaneado pos Robert Jenkins.
En 1738 Jenkins compareció ante la Cámara de los Comunes en 1738, que deseaba la guerra con España, en contra de la opinión del primer ministro, Robert Walpole.
Jenkins aseguró que el capitán de La Isabela, Juan Fandiño, después de abordar y rendir el Rebecca, mandó amarrarlo al mástil y con su espada le cortó una oreja y le dijo:
Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve.
Jenkins guardó su oreja en un frasco y la presentó en su comparecencia.

Se exigió al gobierno español una indemnización de 95.000 libras. España se negó a pagarlas y Walpole, el 23 de octubre de 1739 declaró la guerra a España.



Blas de Lezo y Olavarrieta
(1689 - 1741)

Nació en Pasajes (Pasaia - Guipúzcoa - Euskadi), en una familia de prestigiosos marinos españoles. Se alistó en la armada francesa, aliada de España en la Guerra de Sucesión, que acaba de comenzar al morir Carlos II sin descendencia (Capítulo XXI - Los Borbones - Guerra de la Sucesión Española). A sus 12 años se embarcó como guardiamarina y participó en el combate de Vélez - Málaga (Capítulo XXI -Los Borbones - Combate de Vélez Málaga) el 24 de agosto de 1704. Al comenzar el combate, una bala de cañón impactó en la pierna izquierda de Blas de Lazo la que se amputó debajo de la rodilla, sin anestesia.
Recibió un ascenso y privilegios similares a algunos de la aristocracia.

Rechazó un cargo en la corte de Felipe V por su vocación a la armada. Se embarcó y participó en las costas genovesas en la quema del navío inglés Resolution. de 40 cañones.
También en el apresamiento de navíos enemigos, conducidos a Pasajes y a Bayona. El mando de las presas se otorgaba como premio a los oficiales que se habían distinguido en el servicio, como debió de hacer Lezo en los combates de ese año

En 1706, en el sitio de Barcelona, supo atravesar el cerco, quemando buques ingleses.

Perdió su ojo izquierdo por una esquirla recibida en la defensa de la base naval francesa de Santa Catalina de Tolón.En 1710 fue ascendido a Capitán de Fragata. y destinado al puerto atlántico de Rochefort (Rochefort - Charente Marítimo - Nueva Aquitania - Francia), donde se destacó capturando el buque británico Stanhope.
En 1712 fue ascendido a Capitán de Navío, y participó en el sedio de Barcelona comandando el Campanella, de 70 cañones, con el que bombardeó la ciudad, recibiendo un balazo en el antebrazo derecho, perdiendo de por vida su movilidad. Participó como escolta en el viaje de  Isabel de Farnesio a España (Capítulo XXI - Los Borbones - Felipe V), Formó parte de la flota española que conquistó Mallorca el 15 de junio de 1715.


Tenía 26 años y tenìa una pierna de palo, era tuerto y manco. Blas de Lezo ha pasado a la posteridad por ser el mejor marino español de la Historia y por una frase atribuida que le retrata: 
"Todo buen español debería mear siempre mirando hacia Inglaterra".
Blas de Lezo y Olavarrieta


En 1716 viajó a La habana con la Flota de Indias, escoltado mercantes y combatiendo corsarios, De regreso, en Cádiz, obtuvo en 1720 el mando del Nuestra Señora del PIlar o León Franco, de 62 cañones, botado en Génova.
Con el León Franco se integró a una escuadra franco-española hacia el Perú, para terminar con corsarios y piratas del Pacífico, llegando la escuadra a El Callao el 17 de septiembre de 1717. Lezo se retrasó en el cruce del Cabo de Hornos, llegando a El Callao cuando los franceses habían retornado a Europa, como consecuencia del fin de la alianza,

El 16 de febrero de 1723, Lezo, con el título de General de la Armada de Su Católica Majestad y Jefe de la Escuadra del Mar del Sur​, patrulló el mar con tres navíos: el Lanfranco de Lezo, el Conquistador y el Triunfador y la fragata Peregrina.

En mayo de 1725, se casó con una limeña de la alta sociedad, Josefa Pacheco de Bustos y Solís, veinte años más joven; la boda la presidió el arzobispo de Lima, fray Diego Morcillo Rubio de Auñón, que hasta el año anterior había sido virrey del Perú y había establecido buenas relaciones con Lezo.

 Lezo se topó con una escuadra holandesa de cinco barcos, que aventajaban a la suya en artillería.Durante la batalla, tras una denodada lucha logró derribar el palo mayor de la capitana y apresarla, y puso en fuga al resto de buques. Tambièn atacó y se apoderó de una flota inglesa de seis barcos de guerra, de los que se quedó tres para la escuadra virreinal.
Desaveniencias con el Virrey provocaron denuncias fundadas de Lezo a la Corona. En septiembre de 1727 escribió al secretario de Marina, José Patiño para quejarse y solicitar su retiro. El 13 de febrero de 1728, Patiño le relevó como jefe de la flota virreinal y le ordenó regresar a la península ibérica, pero Lezo, enfermo, no pudo hacerlo hasta el año siguiente. El 18 de agosto de 1730 arribó con su familia a Cádiz. 
Tras librarse de una epidemia de vómito negro (fiebre amarilla) por haberse inmunizado en América, acudió a Sevilla a visitar al rey, que ya mostraba signos de desequilibrio mental; la audiencia real tuvo lugar a finales de septiembre o principios de octubre.

El 3 de noviembre de 1731 nombraron a Lezo Jefe de la Escuadra Naval de Mediterráneo. El buque de Lezo era el Real Familia, de 60 cañones. 
El Rey de España deseaba recuperar los territorios cedidos en Italia en los tratados de paz de la Guerra de la Sucesión Española (Capítulo XXI - Los Borbones - Guerra de la Sucesión Española).

Al demorarse los genoveses en devolver los dos millones de pesos pertenecientes a la Hacienda española que se hallaban depositados en el Banco de San Jorge, Patiño ordenó a Lezo partir a la capital de la república para reclamarlos
Lezo ancló en Génova con seis navíos y exigió un inaudito homenaje a la bandera real de España y la devolución inmediata del dinero. Sus seis buques apuntaron los cañones al Palacio Doria, como amenaza al Senado de la ciudad, y fijó un plazo a las guardias de los comisionados de la ciudad, que buscaban el modo de eludir el pago.Transcurrido el plazo fijado, la escuadra rompería el fuego contra la ciudad.
De los dos millones de pesos recibidos, medio millón fue entregado al infante don Carlos y el resto fue remitido a Alicante (Alicante - Comunidad Valenciana - España) para sufragar los gastos de la expedición que se alistaba para la Conquista de Orán.

Desde 1509 hasta 1709 Orán habìa sido de España, que la cediò al finalizar la Guerra de la Sucesiòn Española.
El asedio de Orán comenzó el 29 de junio, con el desembarco de los veintiséis mil hombres del Conde de Montemar.(Josè Camilo de Albornoz) que comandaba las tripas de tierra. En la toma de la ciudad de Orán, Lezo participó como lugarteniente del Capitán de la flota expedicionaria, Francisco Cornejo, a bordo del Santiagoparte de la flota de doce navíos de guerra, dos fragatas, dos bombardas, siete galeras, dieciocho galeotas, doce barcos varios y más de quinientos transportes que componían la escuadra de la expedición.

En junio de 1732, volvió de Cádiz a Alicante para sumarse a esta expedición.
El objetivo de esta era recuperar la plaza, que había estado en manos españolas desde 1509 hasta 1709, cuando se había perdido durante la Guerra de Sucesión.
Retomarla era una cuestión de prestigio para la Corona y un modo de demostrar el renovado poderío militar y naval español con la nueva dinastía. 
Cuando la expedición marchó creyendo cumplida su meta, Bey Hassan, señor de Orán hasta la reconquista española, logró reunir tropas, aliarse con el rey de Argel y sitiarla.
Ante la situación de la plaza, el 13 de noviembre se ordenó a Lezo socorrerla. Lezo partió de inmediato con los barcos que estaban listos para realizar la travesía: dos navíos de línea, cinco menores y veinticinco transportes, que llevaban 5.000 soldados de refuerzo a la guarnición Tras dos días de navegación alcanzó Orán, desbarató el acoso de las nueve galeras argelinas, que se retiraron al llegar la escuadra española y abasteció a la guarnición.


Decidido a acabar con la amenaza que suponía la flota argelina, decidió perseguirla. En febrero de 1733 logró finalmente localizar la capitana, de 60 cañones, que se refugió en la Bahía de Mostagán (Mostaganem - Repùblica Argelina), defendida por dos castillos fortificados. Lezo destruyó naves y castillos, retornando a Omán.
Se dirigiò a Barcelona, embarcando cuatro regimientos de infanter
ía que trasladó hasta Africa, patrullando el Mediterráneo entre Tetuán (Tetuán  - Marruecos) y Tùnez (Tùnez - Repùblica de Tùnez) durante dos meses, hasta regresar a Càdiz por una epidemia a bordo de las naves.

La estancia de los Lezo en El Puerto de Santa María tuvo varias fechas. El almirante ya había estado en 1719-20 y en 1730 en Cádiz. De allí partió, ya viviendo en El Puerto de Santa María, el 3 de febrero de 1737 hacia Cartagena dirigiendo la que sería la última carrera de Indias y donde encontraría, como ya se ha reflejado, su fatal destino.





El Sitio de Cartagena de Indias

Al finalizar la Guerra de la Sucesiòn Española, Inglaterra dominò los mares del mundo, habìa ocupado estratègicamente territorios españoles como Gibraltar y Menorca, y eliminado la fuerza militar de Francia.
Su siguiente objetivo era apoderarse de las colonias españolas y portuguesas.

Seis buques de la Royal Navy en noviembre de 1739,atacaron Portobelo (Portobelo - Colón - Panamá) dirigidas por el Almirante Edward Vernon, coincidiendo son una misión encomendada al Comodoro George Anson en el Pacìfico.
Iniciando las hostilidades en noviembre de 1739, el almirante Edward Vernon atacó con 6 buques la plaza de Portobelo en el istmo de Panamá. La plaza estaba defendida por tan solo 700 hombres, por lo que el éxito de Vernon fue absoluto (este suceso da nombre a la calle Portobello Road, en Londres y además se compuso el famoso himno Rule, Britannia! conmemorando esa victoria). 


https://youtu.be/akbzRuZmqVM
Rule Britannia

En una carta fechada en Portobelo el 27 de noviembre de 1739, Vernon comenta a Lezo que ha dado un excelente trato a los prisioneros a pesar de que no lo merecían. Lezo le responde en carta fechada el 24 de diciembre de 1739 a bordo del Conquistador en un tono seco, arrogante y desafiante, y se despide de él no sin antes espetarle:

"Puedo asegurarle a Vuestra Excelencia, que si yo me hubiera hallado en Portobelo, se lo habría impedido, y si las cosas hubieran ido a mi satisfacción, habría ido también a buscarlo a cualquier otra parte, persuadiéndome de que el ánimo que faltó a los de Portobelo, me hubiera sobrado para contener su cobardía"
Blas de Lezo y Olabarrieta


Inglaterra organizó una formación de guerra formidable. Preparó y armó una magnífica flota de 195 navíos entre buques de guerra y transporte, la flota más grande jamás vista hasta la armada aliada del desembarco de Normandía. La flota se puso rumbo a Cartagena de Indias, para tomarla al asalto Era el gran objetivo de los ingleses.
El Comodoro George Anson tenía la misión de apoyar desde la costa del Pacífico una futura operación militar en el istmo de Panamá que tendría como objetivo cortar las comunicaciones terrestres entre el Virreinato de Nueva Granada y el de Nueva España, para iniciar acto seguido la conquista británica de Nueva Granada.

Tras la toma de Portobelo, en un clima de patriotismo en Londres, y por proclamas nacionalistas del joven parlamentario William Pitt, se decidió dar un golpe atrevido, para lo que se reunió una formidable flota, armada, que salió desde Port Royal (Jamaica) y fondeó a principios de marzo de 1741 junto a la costa de Cartagena de Indias, la ciudad más importante del Caribe, a la que llegaban todas las mercancías del comercio entre España y las Indias, incluyendo los tesoros extraídos de las minas de Potosí (Villa Imperial de Potosí - Potosí - Tomás Frías - Bolivia) y del Perú (Capítulo XII - Los Austrias - La Flota de Indias), fuente de recursos para mantener los temidos tercios españoles.

   
La flota británica sumaba 2.000 cañones dispuestos en 180 barcos, entre 8 navíos de tres puentes, 28 navíos de línea, 12 fragatas, 2 bombardas, 130 buques de transporte, y cerca de 30.000 combatientes entre 15.000 marinos, 9.000 soldados regulares y 4.000 de las milicias norteamericanas y 4.000 esclavos negros macheteros de Jamaica.

Las defensas de Cartagena incluían 3.000 hombres entre 1.780 de tropa regular, 500 milicianos, 600 seiscientos indios flecheros traídos del interior, más 150 marineros y tropa de desembarco de los seis navíos de guerra de los que disponía la ciudad.
Cartagena de Indias estaba gobernada por el Virrey Sebastián de Eslava y defendida militarmente por Blas de Lezo y Olabarrieta, que disponía solamente de unos 3600 hombres y de una flota de seis buques: El Galicia, que era la nave capitana, el San Felipe, el San Carlos, el Africa, el Dragón y El Conquistador.

Vernon había realizado dos ataques exploratorios, con escasas fuerzas, en marzo y mayo de 1740, que Lezo rechazó.

el 17 de marzo fondean 195 embarcaciones inglesas frente a Cartagena de Indias.

Blas de Lezo disponìa de unos terrenos que podían ser utilizados por un gran estratega como él. La entrada por mar a Cartagena de Indias sólo se podía llevar a cabo mediante dos estrechos accesos, conocidos como Bocachica y Bocagrande.
Bocachica estaba defendido por el fuerte de San Luis y el fuerte de San José.
Bocagrande poseìa por cuatro fuertes y un castillo. El fuerte de San Sebastián, el de Santa Cruz, el del Manzanillo, el de Santiago y el castillo de San Felipe.


El 3 de abril de 1741, 18 buques alineados frente a Bocachica inician un terrible bombardeo para romper las defensas de los fuertes de San Luis y San José que cierran su paso a la Bahía exterior. Vernon silencia las baterìas de los fuertes de Bocachica bombardeando ininterrumpidamente dìa y noche durante 16 dìas (62 cañonazos por hora). los defensores se replegaron.

El 4 de abril de 1741
, una bala de cañón impactò en la mesa del Galicia en torno a la que estaban reunidos los mandos españoles en junta de guerra. Las astillas de la mesa hirieron en el muslo y en una mano a Blas de Lezo; la infección de estas heridas le acabó causando su muerte.

Los 6 navíos disponibles fueron hundidos por los españoles para impedir el movimiento fácil de los barcos enemigos por la bocana del puerto. Antes de hundir los navíos, Blas de Lezo, ordenó desmontar los cañones de las 6 naves y situarlos estratégicamente, rodeando la ciudad.

Las posiciones habían sido perdidas y los españoles se defendían en el Fuerte de San Sebastián y en el fuerte de Manzanillo. Como último baluarte, se encontraba el Castillo de San Felipe.

El 4 y el 5 de abril, los fuertes reciben un intensísimo y prolongado cañoneo. Las tres baterías del fuerte de San Luis, que defendían por tierra y mar quedaron desmanteladas y descubiertas las playas para un desembarco. Las murallas del castillo San Luis se derrumbaron y por la brecha abierta cargaron los ingleses a bayoneta calada desde tierra. Ante la imposibilidad de resistir, se tocó retirada y durante toda la noche continuó el desembarco enemigo.

El 11 de abril de 1741, los ingleses toman el castillo de Santa Cruz que previamente había sido abandonado.

16 de abril de 1741 a las 4 de la mañana, más de 10.000 hombres desembarcaron: los macheteros jamaicanos, los milicianos americanos y las fuerzas regulares inglesas, para asaltar el Fuerte de San Felipe.

Tras esto, Vernon entró triunfante en la bahía y a su vez, todos los defensores españoles se atrincheraron en la fortaleza de San Felipe de Barajas tras haber abandonado las fortalezas de Bocagrande. Vernon, creyendo que la victoria era cuestión de tiempo, despachó un correo a Inglaterra dando la noticia de la victoria.





Castillo de San Felipe de Barajas


Seguidamente, ordenó un incesante cañoneo sobre el Castillo de San Felipe por mar y tierra para ablandar a las fuerzas guarnecidas en la fortaleza. En ella solo quedaban 600 hombres bajo el mando de Lezo. Vernon decide rodear la fortaleza y atacar por su retaguardia. Para ello se adentraron en la selva, lo que supuso una sucesiòn de dificultades para los británicos que contrajeron la malaria y perdieron a cientos de sus hombres. Sin embargo, llegaron a las puertas de la fortaleza y Vernon ordenó atacar con infantería. La entrada a la fortaleza era una estrecha rampa que De Lezo rápidamente mandó taponar con trescientos hombres armados con tan solo armas blancas, y lograron contener el ataque y causar 1500 bajas a los asaltantes.
La moral de los atacantes bajó considerablemente tras esto y por las epidemias que causaban continuas bajas. Vernon se puso muy nervioso en aquel momento ya que la resistencia a ultranza de los españoles superó con creces sus expectativas y ya había enviado la noticia de la victoria a Gran Bretaña. Vernon discutió acaloradamente con sus generales el plan a seguir. Finalmente decidieron construir escaleras y sorprender a los defensores en la noche del 19 de abril de 1741.

Blas de Lezo  tambièn ordenó cavar una trinchera en zigzag, evitando que los cañones ingleses se acercasen demasiado y envió dos supuestos desertores que engañaron y llevaron a la tropa inglesa hasta un flanco de la muralla bien protegido, donde serían masacrados sin piedad.

Los asaltantes se organizaron en tres columnas de granaderos y varias compañías de casacas rojas. En vanguardia iban los esclavos jamaicanos armados con un simple machete. El avance era lento debido al gran peso de artillería que transportaban y al continuo fuego que salía de las trincheras y desde lo alto de la fortaleza, además de que estaban expuestos en una gran explanada; no obstante, lograron alcanzar las murallas. Pero Blas de Lezo, previendo este ataque, había ordenado cavar un foso en torno a la muralla, con lo que las escaleras quedaron cortas para superar el foso y la muralla, quedando los atacantes desprotegidos y sin saber qué hacer. Los españoles continuaron con su nutrido fuego, lo que provocó una gran masacre en las filas invasoras.

Los ingleses no pudieron escalar las murallas pero al amanecer, se encontraron con las bayonetas de unos trescientos soldados de los tercios españoles que saltaban sobre ellos  desde sus trincheras. 
Los ingleses tuvieron 9.500 muertos, 7.500 heridos, perdieron 1.500 cañones y perdieron 50 naves.
Los españoles sufrieron 800 muertos, 1.200 heridos y perdieron 6 naves. Los fuertes de Bocachica, Castillo Grande y Manzanillo quedaron totalmente destruidas.

Después de la retirada del Castillo de San Felipe, se sucedieron una serie de intentos por parte de los ingleses de conquistar la plaza fuerte, pero fueron rechazados. Vernon se retiró a sus barcos y ordenó un bombardeo masivo sobre la ciudad durante casi un mes, sin consecuencias. Las últimas naves partieron el 20 de mayo de 1741. Tuvieron que abandonar 41 de ellas por falta de tripulación.

Vernon se alejó del sitio y exclamó contra Lezo: 
"God damn you, Lezo! (¡Que Dios te maldiga Lezo!)" 
Almirante Edward Vernon


Y envió una última carta al comandante español con el siguiente texto:

"Hemos decidido retirarnos, pero para volver pronto a esta plaza después de reforzarnos en Jamaica".
Almirante Edward Vernon


Respuesta española:

"Para venir a Cartagena es necesario que el rey de Inglaterra construya otra escuadra nayor, porque esta solo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres".
Almirante Blas de Lezo y Olabarrieta

Los ingleses, que contaban con la victoria, se habían precipitado a acuñar monedas y medallas para celebrarla.Dichas medallas decían en su anverso: "Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741" y "El orgullo español humillado por Vernon"

"Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741" y "El orgullo español humillado por Vernon"
Medallas en el Museo Naval de Madrid




La mala relación entre Lezo y el virrey Sebastián de Eslava, Jefe de la plaza y responsable de su defensa, se agudizó una vez levantado el cerco británico. Blas de Lezo había abogado constantemente por adoptar medidas más ofensivas y por acosar al enemigo, mientras que Eslava había mantenido una actitud más prudente y defensiva, que para el marino pareció inactividad y desidia en la defensa.

Estas últimas obligaron al gobierno británico a concentrar sus fuerzas en las defensa de la metrópoli, el Atlántico septentrional y el Mediterráneo, y a desechar nuevas campañas en las colonias españolas en América. La derrota en Cartagena desbarató los planes británicos para la campaña y permitió que continuase el dominio español en la región durante varias décadas más.



Estas últimas obligaron al gobierno británico a concentrar sus fuerzas en las defensa de la metrópoli, el Atlántico septentrional y el Mediterráneo, y a desechar nuevas campañas en las colonias españolas en América. La derrota en Cartagena desbarató los planes británicos para la campaña y permitió que continuase el dominio español en la región durante varias décadas más.107​



Sublevación en Coro - Josè Leonardo Chirino

Las tensiones sociales prosiguieron. En Coro había una población con un número particularmente grande de negros, mulatos y zambos. Había unos tres mil esclavos. En 1795, el zambo libre José Leonardo Chirino inició un levantamiento contra uno de los grupos mantuanos más recalcitrantes.

El funcionario Juan Manuel Iturbe exigía en Curimagua el pago del tributo de indios, que para aquel entonces había caído en desuso. Iturbe lo exigía de manera retroactiva y en dinero y con un pago extra de alcabalas (impuestos reales) para pardos y negros.

Chirino y otros tomaron la hacienda de El Socorro y durante tres días se producen saqueos, incendios y asesinatos. Desde Caracas se envían fuerzas punitivas. Chirino fue hecho preso y ejecutado y su mujer, que era esclava, fue vendida fuera de la provincia. Este episodio, aunque regional, sirvió de inspiración para movimientos posteriores.



Pérdida de Trinidad y Tobago
 (1797)

En 1783, la proclamación de la Cédula de Población por la Corona española garantizó 129 000 m² de tierra a cada católico que se asentase en la provincia de Trinidad, y una mitad adicional de esa tierra por cada esclavo que llevase consigo. Por otra parte, se otorgaban 65 000 m² por gente libre de color, y la mitad de esa cantidad por cada esclavo que llevasen. 
En medio de las revoluciones de Haití y de Francia, mucha gente emigró desde las islas francesas hacia Trinidad. Ello resultó en qué gran parte de la sociedad trinitense fuese compuesta por personas de color que hablaban francés y tenían esclavos.

En el censo de 1777, había solo 2 763 personas registradas como habitantes de Trinidad, incluyendo unos 2 000 arahuacos.

España se había aliado con Francia al comienzo de las guerras napoleónicas. Esto motivó a un bloqueo por parte del Reino Unido. En febrero de 1797, los británicos bajo el mando de Ralph Abercromby atacaron la Provincia de Trinidad con 17 barcos.

José María Chacón y Sánchez de Soto, el último gobernador español, capituló. Trinidad y Tobago fueron ocupadas y muchos de su habitantes se refugiaron en la costa firme.


  
Rebelión de España y Gual  

José María España y Manuel Gual liderizaron una rebelión que se convirtió en una de los primeros intentos por independizar Venezuela de España. En 1796 habían comenzado a llegar a Venezuela militares prisioneros españoles que habían estado implicados en un intento de instaurar la república en España.

España y Gual entrabaron amistad con varios de estos prisioneros y fueron influenciados por estos en sus ideas políticas, que se fueron moviendo a querer declarar la independencia, entre otras cosas. A mitad de 1797, España y Gual ayudaron a liberar a los presos políticos, que se escaparon a las Antillas. España y Gual huyeron a Curaçao. El movimiento se extendió entre 1797 y mayo de 1799.

Pedro Gual regresó a Venezuela en 1799 y procuró promover una sublevación de esclavos en Naiguatá (Naiguatà - Vargas - Venezuela). Finalmente, las autoridades lo detuvieron el 29 de abril y lo llevaron a juicio por conspiración. El 8 de mayo de 1799 fue ejecutado en la Plaza Mayor de Caracas.

En ese mismo tiempo, en particular en 1798 y 1799, Venezuela experimentó cosechas muy malas, lo que provocó carestía de comida y llevó al cabildo de Caracas a promover la importación de granos a través de las Antillas.


Humboldt en Venezuela

El científico alemán Alexander von Humboldt llegó a Cumaná en junio de 1799 junto a su colega francés Aimé Bonpland. Juntos realizaron un viaje de investigación que representará uno de los mayores estudios de la naturaleza y sociedad de finales de la época colonial en Venezuela. Emparan les procuró cartas de recomendación y adelantos a fondos no llegados para que pudiesen realizar con facilidad sus viajes. De Cumaná Humboldt exploró la zona de Araya y el territorio chaima, embarcó para La Guaira y viajó por los Valles de Aragua hasta llegar a Valencia y Puerto Cabello.

De Valencia viajó por los Llanos centrales hacia Calabozo y de allí siguió por Apure y el Orinoco hasta el puesto más meridional de la colonia española. Navegó el Casiquiare y llegó a La Esmeralda para volver por el Orinoco hacia Angostura y de allí a la provincia de Cumaná.

Humboldt realizó numerosos estudios y recomendaciones dirigidos al gobierno español, pero estos tuvieron poco impacto debido al desencadenamiento de la guerra a partir de 1810 - 1811. Su obra, eso sí, se convirtió en una referencia para futuros estudiosos y motivó nuevas exploraciones en el siglo XIX.

Haití


Editando
Capìtulo XX
Francisco de Miranda y la Emancipaciòn Americana