CAPITULO II - LOS JAPONESES


CAPITULO II (26) (7)

LOS JAPONESES - La Pretendida Superioridad Racial


La Superioridad Racial - Los Japoneses y la Conquista del Mundo - Historia del Japón - El Shinto - La religión nacional del Japón - Los samurái - La restauración Meijii - Guerra Mundial - Segunda Guerra Mundial


La idea de inmortalidad es la base de las religiones, y como consecuencia de las religiones, existieron injusticias e injusticiados. La historia de la humanidad revela que los que nos precedieron vivieron miserablemente. 
Sacerdotes y políticos se aliaron frecuentemente, mintieron augurando a la gente un futuro mejor, así en la tierra como en el cielo.
Todas las religiones se proclaman dueñas de la verdad, como todos los políticos prometen abundancia y felicidad.

La paz que predica el islam tiene idéntica correlación que la que pretendieron otras culturas. Según el Islam la paz es posible cuando el islam domine el mundo y no exista otra religión.
La misma idea profesaba Carlos V, ya que estimaba lograr una paz universal luego de conquistar Europa con riquezas americanas, bajo una única religión católica.

También los japoneses consideraban lograr la paz mundial por considerarse una raza superior, una paz mundial bajo un único emperador japonés, que además se suponía hijo del mismo Dios.

De la misma forma que el Tercer Reich de los nazis, que también declaró que la alemana era una raza superior.
También el comunismo establece en su doctrina que una paz mundial se logrará cuando todos los países adopten esta forma de gobierno.


Una loca geografía mundial permite que en la historia civilizaciones imperialistas o conquistadoras se sintieran atraídas con la idea de dominar el mundo en su exclusivo beneficio. Un enorme continente como Africa está apenas separado de Europa por una estrecha faja de mar en Gibraltar, América se estrecha tanto en Panamá que permitió construir un canal para separar dos continentes. Igual que Suez.
Por el contrario, sobrepasar el Himalaya o otras cadenas montañosas o ríos caudalosos impidieron que pueblos cercanos apenas se conocieran.

La sencilla bicicleta permitió que en Inglaterra se revirtiera la consanguinidad en muchos pueblos, al conectarse con pueblos vecinos para intercambiar genes. La nobleza fomentó la consanguinidad, intentando concentrar el poder para su descendencia, y la sangre azul resultó ser un despropósito, como se puede analizar en varios capítulos de Injusticiados.


La superioridad racial

La caza de grandes antílopes (gran kudú y gran eland) por tribus de Etiopía y de Kenya es practicada desde milenios (caza por persistencia):
La manada de antílopes que se encuentra pastando es descubierta por un miembro de la tribu que informa al poblado de su ubicación. A continuación, los hombres jóvenes inician la persecución de la manada, recorriendo decenas de kilómetros detrás de los antílopes, escogiendo una presa y corriendo detrás, sin permitirle beber agua ni descansar hasta agotarla. Sin reservas de glucosa por el esfuerzo, el antílope cae y no logra ponerse de pie, hasta la llegada del primer aborigen, que se adueña de la presa, que es desollada y
llevada para su consumo.
 

Caza por persistencia

Decididamente el eficaz corredor fue admirado por las mujeres de la tribu, teniendo más oportunidades de procrear, generando descendencia con sus aptitudes para la carrera de larga distancia.
Esta destreza genética permitió a etíopes y keniatas realizar esfuerzos prolongados, recorriendo grandes distancias, generando una progenie habituada a correr cada vez con menor esfuerzo.


En las últimas cinco olimpíadas (2000 - 2016) las pruebas de maratón olímpica (42.195 km) fueron ganadas en tres oportunidades por representantes de Etiopía y de Kenia, que también obtuvieron tres segundos lugares y tres terceros lugares, mostrando una evidente supremacía en estas pruebas.

En las maratones femeninas también fueron consagradas las atletas de Kenia y de Etopía en los primeros lugares. Tanto los varones (Kenia) como las mujeres (Etiopía) mantienen (2016) los récords olímpicos en estas carreras de larga distancia y en otras carreras de fondo.
Largada de los 100 metros-final en los Juegos Olímpicos del 2012

Asimismo, en las pruebas de velocidad (100 y 200 metros llanos) la supremacía mundial, tanto en hombre como en mujeres, pertenece al pequeño estado de Jamaica.
Esto puede tener su explicación: Un estudio del año 2010 sobre el éxito de Jamaica en las carreras de velocidad se centró en el impacto que tiene un gen que hace que el corazón sea más grande de la media y facilite el mayor flujo de oxígeno a los músculos. Se descubrió que la frecuencia de este gen es mayor en los jamaicanos que en las personas de África Occidental, quienes a su vez lo presentan más que los europeos.

La diferencia es evidente, y si bien se comparte una humanidad común, los humanos somos diferentes. Los negros de Jamaica (con ascendencia africana del oeste) y los africanos corredores del este africano son superiores en sus perfomances deportivas a los demás.

La evolución ha generado distintos grupos humanos con diferentes comportamientos ante enfermedades y con distintas aptitudes para distintas etnias, y han permitido a algunas culturas sobrepasar a otras en actividades propias de la especie, como por ejemplo jugar muy bien al ajedrez los rusos, tocar muy bien la guitarra a los sevillanos, jugar mejor al fútbol a los sudamericanos o ser excelentes físicos a los judíos.

Los ejemplos de las competiciones atléticas son un buen laboratorio para investigar la relación entre genes y cultura. Muchos estudiosos de las ciencias sociales desestiman el concepto de raza aplicado a los seres humanos, esta desestimación y uso peyorativo de la noción de raza no impide que las diferencias biológicas desaparezcan. La investigación genética ofrece cada vez más diferencias entre los conjuntos de una misma especie.
En humanos, se comparten universalmente el 99.5% de los genes de cada individuo. que no se trata de una pequeña diferencia, atentos a que los humanos comparten al menos un 98,5 % de los genes de los chimpancés, la especie evolutiva más cercana.

El término raza es utilizado para hacer definir grupos con características hereditarias comunes en los que se subdividen algunas especies
Haber abandonado el concepto de raza en humanos se debe a planteamientos éticos de investigadores sociales, que llegan a cuestionar desde un punto de vista moral (influidos por las aberrantes conclusiones de puristas raciales que motivaron genocidios) las conclusiones de Charles Darwin (desarrolladas en injusticiados) en la clasificación de las especies.
 
La antropología biológica es sólo una continuación de la antropología física, como la mecánica cuántica se encuentra en el límite de la mecánica clásica.

Leibniz señalaba que pese a existir diferencias físicas y culturales todos los seres humanos pertenecen a una misma raza. La conclusiones acientíficas para decretar razas superiores de humanos provocaron uno de los mayores genocidios étnicos de la historia, y la clasificación de seres humanos en razas se convirtió en una conducta moralmente inaceptable, aunque la palabra raza fue reemplazada por la denominación etnia,(considerando este término las personas que comparten una misma cultura).

En biología, se define como raza a los distintos conjuntos en que se subdivide una especie (los conjuntos pueden cruzarse, las especies o no pueden cruzarse, o procrean individuos infértiles). Se subdividen las razas tomando en cuenta características fenotípicastransmitidas por herencia genética. El valor taxonómico de raza ha sido suprimido en general, manteniéndose para designar distintos conjuntos en animales domésticos.

*
 el fenotipo es la expresión genética de los ácidos nucleicos (ADN), como su manifestación en los cuerpos de las distintas especies, como su color de ojos o su piel. 

Richard Dawkins**, publicó "el fenotipo extendido", donde con autoridad incluyó dentro de la palabra fenotipo características externas que no son vistas en los cuerpos de las distintas especies, tales como la construcción de los nidos en las distintas especies de aves.
** Richard Dawkins (n 1941) es es un etólogo, zoólogo, biólogo evolutivo​ y divulgador científico británico.


 "Cuando una persona sufre de un delirio se llama locura. Cuando muchas personas sufren de un delirio se llama religión"
Robert Pirsing (n 1928); es un escritor estadounidense, estudioso de las filosofías orientales, aunque con perturbaciones psíquicas.
Considerando el fenotipo extendido no habría diferencia entre los conceptos de etnia y de raza.

Desde la antigüedad muchos pueblos se consideraron pertenecer a una raza superior, desarrollando el antisemitismo e intolerancias religiosas, intentando legitimizar la esclavitud y otras formas de servilismo. En el siglo XV en España, durante la Inquisición se desarrolló un sistema que justificaba las atrocidades cometidas en nombre de la iglesia con estatutos como el de la limpieza de sangre, que perduraron por muchos años.

Aparentemente existen las razas humanas, pero no existen razas superiores, porque habría que definir el concepto de superioridad, ya que los parámetros biológicos no pueden diferenciar si alguna raza supera a otra en deportes, en tecnología, etc., de acuerdo a los distintos procesos de desarrollo de los pueblos a los que pertenecen los individuos, que a su vez intercambian sus genes en evidente conclusión que se llegará a una raza universal, hasta que una nueva especie nos suceda.


Los japoneses y la conquista del mundo

"Para salvar a la humanidad en los pasos del gran espíritu, con el que el emperador Jinmu* fundó el imperio, Japón deberá asumir el control de toda Asia y luego expandirse en el resto del mundo".
Yösuke Matsuoka - Ministro de relaciones exteriores de Japón en los comienzos de la Segunda Guerra Mundial

* Jinmu Tennö (guerrero divino) (711 a.C. - 585 a.C.) fue el primer emperador legendario del Japón. Poco tiempo después. motivados por la creencia de constituir una raza superior, los japoneses, apremiados por los embargos comerciales que intentaban disminuir su poder en Asia, se lanzaron a la conquista universal en pleno siglo XX.


Historia del Japón


Se sabe que algunos reinos semibárbaros japoneses eran tributarios del Imperio Han, en China. El resto del territorio estaba poblado por tribus de cazadores-recolectores llamados ainus.
El primer emperador del Japón, Inmu. presentó el Hakko ischiu. que sostiene la descendencia imperial y la obligación de extender el imperio, nombrándose a sí mismo y a sus descendientes como emperadores del mundo.
Si bien Hakko ischiu tiene variadas interpretaciones, los fanáticos nacionalistas japoneses lo urilizaron como consigna para intentar dominar el mundo, y aplicado a todas sus tropas como lema en la Segunda Guerra Mundial.

Después de la caída del Imperio Han, el archipiélago japonés emprendió un camino propio, aunque bajo la influencia de los monjes budistas provenientes de China. Hacia el siglo VI comenzó la institución del Mikado, llamada también el Trono del Crisantemo, el largo linaje de emperadores japoneses llegados del sol que han gobernado por lo menos unos quince siglos, y es la dinastía más antigua del planeta actualmente en el trono.

Sello imperial de Japón

El año 710, el Mikado abandonó su existencia seminómada a lo largo de todo el sur del Japón (la región conocida como Yamato), para instalarse como gobierno sedentario en Nara. La capital permanecería casi un siglo en dicha ciudad, siendo trasladada a Kioto el año 794.

Durante todo el período de Nara, y la primera parte del período de Kioto, la influencia china sobre la cultura japonesa fue muy marcada. Posteriormente, hacia los siglos IX y X, los japoneses desarrollaron una cultura con caracteres propios, llegando a la cúspide de su civilización.

No obstante, el militarismo de las regiones al norte del Yamato, en permanente guerra con los ainus del norte del archipiélago, desató una violenta guerra civil el año 1156. Siguieron una seguidilla de guerras que trajeron consigo gran inestabilidad, y en la que los generales (llamados shogunes) alcanzaron una gran relevancia.

Finalmente, el año 1183 el general Minamoto Yorimoto tomó Kioto por la fuerza y amenazó al Mikado, por lo que éste le nombró shogún y le confirió plenos poderes. En la práctica, aunque el Mikado seguía en funciones, éste quedó reducido a un papel meramente decorativo, mientras que serían los shogunes quienes tomarían a su cargo el gobierno hasta el año 1867.

Desde el siglo XII se instalaron los shogunatos, en un sistema feudal militarizado: El emperador derivó en los Shogun el privilegio de gobernar en su nombre, mientras mantuvo su liderazgo religioso, Los Shogun se mantenían en el poder protegidos por los Samurái, guerreros aristócratas semejantes a los caballeros medievales occidentales.
Los shogun rechazaron las invasiones mongólicas (los mongoles dominaban Corea y China) en tiempos de Kublai Kan en 1274 y en 1281 (Capítulo VIII - Las Cruzaadas - Kublai Khan).
En 1868, el emperador Meijii unificó los shogunatos.

Kanji (escritura japonesa, derivada de la china) con la palabra samurái


Los japoneses se apoderaron de las armas de fuego en 1543, que fueron introducidas por un barco portugués encallado en sus costas. En 1548 el jesuita Francisco Javier introdujo el catolicismo en Japón. (Capítulo XII - Los Habsburgos - La Compañía de Jesús - Francisco Javier)
Los arcabuces y el catolicismo se propagaron rápidamente entre los japoneses, que consideraron muy peligrosas estas extrañas artes. Los misioneros fueron considerados subversivos. Prohibieron la práctica del catolicismo, pero fabricaron armas de fuego.
Cerraron el comercio con los occidentales, sobre todo porque consideraron que el cristianismo era una avanzada de una conquista europea, y en esto no se equivocaban.


Entre 1582 y 1598 Japón intentó invadir Corea (país entonces vasallo de China) pero no lo consiguió, aunque debilitó enormemente a este país. Se conoce como Guerra Coreano - Japonesa, en la que los japoneses fueron detenidos en batallas navales.

Barcos Tortuga: Estas grandes fragatas fueron una de las precursoras de lo que serían los  acorazados modernos; Fueron inventadas por el almirante coreano Yi Sun Sin en el siglo XVI . Estas naves en sus cubiertas poseían punzones de hierro para evitar el abordaje. Estaban artilladas con veintidós cañones.

En el año 1612 se obligó a los japoneses conversos a rechazar el cristianismo, martirizando más de cien misioneros y ejecutando a miles de cristianos. En 1624 se expulsaron a todos los españoles. Se cerraron los puertos para los barcos extranjeros, a excepción de buques de los chinos y de los holandeses, para quienes se habilitó un único puerto.



El Shinto - La religión nacional del Japón

A diferencia de otras religiones, el Shinto no tiene un fundador, ni escrituras sagradas ni dogmas. Sólo se trata de una forma de vida que tiene 2500 años de antigüedad y se diferencia del budismo, que fue introducido en Japón en el siglo VI. Es un código moral basado en tradiciones y que indica cómo comportarse individual y socialmente.


Hay más de 110,000 santuarios shintoistas y templos para los kami* en Japón. Cada santuario usualmente tiene como razón para su existencia alguna característica física o un evento histórico. Muchos son tan grandes que requieren, para su servicio, de un personal cuantioso y bien organizado. Muchos hogares japoneses contienen pequeños santuarios en su interior, llamados kami-dana.
* Seres reverenciados. Puede tratase de una persona admirable, o de un ideal propio, de un espíritu (generalmente de antepasados) o de un fenómeno ligado a la naturaleza. En el shintoísmo, kami es la palabra que designa los espíritus sagrados, reconociendo a la vez su virtud, su nobleza y su autoridad. También puede aplicarse a un conjunto de espíritus.


 
Los samurái
Guerrero Samurái

Estos guerreros japoneses acompañaban a los shogun. Su origen se remonta al siglo X y poseían un código de honor muy estricto. Como en occidente, los samurái japoneses eran jinetes semejantes a los caballeros aristocráticos medievales.
El Bushido o camino del guerrero: Es un código ético estricto y particular al que muchos samuráis (o bushi) entregaban sus vidas, que exigía lealtad y honor hasta la muerte. Si un samurái fallaba en mantener su honor, podía recobrarlo practicando el seppuku (suicidio ritual). Se dice que desde pequeño, el bushido era inculcado a los japoneses de la clase dirigente incluso antes de despegarse del pecho de la madre.

  


La restauración Meijii

El 3 de enero de 1868 la Corte Imperial en Kioto declaró la restauración del poder del emperador en lo que se denominó "Restauración Meiji", dando fin al gobierno de los shogunes en el país.
La residencia del emperador se trasladó de Kioto a Edo (Tokio) a finales de 1868, y el poder político y militar de los feudos fue suprimido progresivamente, los feudos fueron transformados en prefecturas cuyos gobernadores eran nombrados por el emperador.
El sintoísmo y el budismo se sincretizaron en una religión que acentuó la divinidad ancestral de la familia imperial

Existen en Japón numerosos santuarios shintoístas y variadas sectas vinculadas entre sí.
La constitución de 1889 había establecido la obediencia a los santuarios shintoístas, practicando el culto al emperador, descendiente del sol.
La familia es una institución tradicional. La naturaleza es sagrada y estar en contacto con la naturaleza implica estar en contacto con los dioses y los espíritus (entre estos, todos los espíritus de los respectivos ancestros). El orden y la limpieza es fundamental, los espíritus están presentes y no toleran la falta en la higiene personal. Se celebran festivales en honor a los espíritus, llamados matsuri
.
Desde la dinastía Meijii el shintoísmo fue la religión oficial del Japón, y fue condición de aceptar la rendición del Japón en la guerra mundial que el emperador renunciara a su carácter divino, como era considerado hasta entonces.

Japón se occidentalizó, y se dictó una constitución en 1889. No obstante, la soberanía siguió perteneciendo al emperador y en la base de su divinidad. Se modernizó llamando a más de 3000 expertos extranjeros, pero el fanatismo en el culto al emperador continuó, así como la idea de utilizar las nuevas tecnologías para expandir el imperio.
Se estableció un ejército permanente, incluyendo un servicio militar obligatorio.

Las ambiciones imperialistas de Japón se sucedieron:

En 1884 y en 1895 se libró en Corea una guerra contra China, como prólogo de la Guerra Ruso - Japonesa de 1904 y 1905. Las ambiciones imperialistas tanto de Rusia, que estaba interesada en mantener el control sobre China, como de Japón, que quería el control de Corea, llevaron a ambos países a enfrentarse en 1904.
En 1895 Formosa (Taiwán) fue anexionada a Japón como colonia agrícola.

La guerra con Rusia comenzó en febrero de 1904, y después de una serie de victorias japonesas en tierra, así como de la victoria naval de Tsushima de mayo de 1905, se llevó a cabo una conferencia de paz con los Estados Unidos como mediador, en donde Rusia reconoció la preeminencia de los intereses del Japón en Corea, aseguró que se evitaría tomar medidas militares en Corea y Manchuria, cedió a Japón el arrendamiento de Dalian, sus territorios adyacentes y el ferrocarril, así como la parte sur de la isla de Sajalín, y le proporcionó derecho de pesca en el mar de Ojotsk y el mar de Bering, tras lo que finalmente ambos bandos accedieron a evacuar Manchuria.
Fue una completa victoria japonesa, que humilló a Rusia frente a las naciones occidentales.

En 1910 Corea fue anexada al Imperio japonés.


Japón declaró la guerra a Alemania el 23 de agosto de 1914 y rápidamente ocupó los territorios de Alemania: ocupados en la provincia de Shandong* en China y las islas Marianas, islas Carolinas, las islas Marshall y las restantes de la antigua Micronesia española que eran parte de Nueva Guinea Alemana (vendidas después de la guerra de Estados Unidos con España).
* Fuerzas combinados de Japón y el Reino Unido tomaron el puerto alemán de Qingdao en 1914.(Shandong) en 1914. Entre 1898 y 1914 Qingdao fue la capital de la concesión colonial alemana en China.

Japón avanzó comercialmente sobre los mercados asiáticos, hasta la India.
Las naciones occidentales en guerra permitieron que la política expansionista japonesa convirtiera a China en una especie de protectorado japonés.
Japón necesitó hierro y carbón, por lo que invadió Manchuria, formando un estado que se denominó Manchukuo.
Tanto Corea como Manchukuo se proclamaban estados libres, pero la realidad es que eran protectorados japoneses.

En 1936 firma un tratado con Alemania y en 1937 con Italia.
Japón invadió China a partir de 1937.

Los japoneses se convencieron de ser una raza superior, y el Hakko ischiu se extendió entre sus ejércitos y su población civil.

  
Guerra Mundial - Segunda Guerra Mundial

El 27 de septiembre de 1940, el Imperio japonés (representado por Saburo Kuruzu) firmó el Pacto Tripartito con la Alemania Nazi (representada por Adolf Hitler) y el Reino de Italia (representada por Galeazzo Ciano, yerno de Mussolini), siendo sus objetivos "establecer y mantener un nuevo orden de las cosas" en sus respectivas regiones del mundo y esferas de influencia, con la Alemania nazi en Europa, Japón imperial en Asia y el Reino de Italia en el norte de África.
Los firmantes de esta alianza son conocidos como las Potencias del Eje.  El pacto también pide asistencia mutua si alguna de las potencias fuera atacada por un país aún no implicado en la guerra, con excepción de la Unión Soviética, y de la tecnología y la cooperación económica entre los signatarios.


El 2 de setiembre de 1945, El emperador Hirohito decidió no continuar la guerra. Es aceptado que la decisión se tomó por el uso de la utilización de armas nucleares por parte de Estados Unidos sobre las ciudades de Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki (9 de agosto).

En realidad, la rendición japonesa fue por otro motivo

El ejército de Estados Unidos no estaba en Japón, y se estimaba perder entre             100.000 y 200.000 americanos en un eventual desembarco para ocupar las islas, donde los estragos de bombas atómicas no eran suficientes para quebrar la voluntad del emperador ni la de sus fanáticos súbditos.
Stalin declaró la guerra a Japón el 9 de agosto de 1945.
Un minuto después de la medianoche del 8 al 9 de agosto, los soviéticos empezaron la invasión por tres frentes: este, oeste y norte de Manchuria.

Con apoyo de los mongoles, los soviéticos pusieron final al dominio de Japón sobre Manchukuo, Mengjiang (Mongolia Interior), Corea Septentrional, Karafuto y las Islas Chishima.
El 9 de agosto, casi un millón y medio de soldados del Ejército Rojo atacaron al Ejército japonés de Guandong en Manchuria.

Los bombardeos atómicos no fueron la razón principal de la capitulación de los japoneses, sino la rápida incursión soviética en el continente. En pocos días lograron los rusos apoderarse del Manchuquo y de Corea del Norte. Esto apuró la rendición de los japoneses a los estadounidenses, que permitieron a Hirohito respetar su vida y su continuidad como emperador.


La decisión del emperador (se le respetó la vida, a condición que renunciara a su divinidad y enviara un mensaje radial comunicando su rendición al pueblo japonés que no había oído hasta entonces la voz de su venerado emperador) fue rendirse a Estados Unidos.


Durante el transcurso de la guerra, los líderes aliados Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y José Stalin, emitieron en 1942 una proclama en la cual anunciaban que terminado el conflicto, todos aquellos jefes o líderes del militarismo de las naciones que conformaban el Eje, serían juzgados por sus delitos. Esto fue ratificado durante las conferencias de Teherán (1943), Yalta (1945) y Potsdam (1945).

El emperador Hirohito finalmente se rindió a los estadounidenses, posiblemente considerando esta alternativa como una mucho más favorable que ser atrapado por los soviéticos, que no perdonarían su vida.
Continuó como emperador hasta su muerte en 1989, separando a la religión shintoísta del estado, con una constitución dictada por los americanos.

El Tribunal Penal Militar Internacional para el Lejano Oriente fue el órgano jurisdiccional ante el que se desarrollaron los Juicios o Procesos de Tokio, organizados contra los criminales de guerra japoneses una vez terminada la Segunda Guerra Mundial.
Hirohito anunció por radio la rendición. Esta era la primera vez que los súbditos japoneses escuchaban la voz de Hirohito y tras el discurso de rendición, muchos aviadores y militares japoneses se suicidaron.

De los crímenes cometidos por los japoneses fueron acusados y llevados a juicio los jefes militares y ninguno resultó absuelto. El 16 de abril de 1948 el Juicio de Tokio llegó a su fin.
Siete japoneses fueron condenados a muerte y ejecutados por ahorcamiento y 16 a prisión perpetua.
En 1950 es indultado Mamoru Shigemitsu *, quien se convertiría nuevamente el año 1954 en ministro de Relaciones Exteriores. En 1955 se perdonó a los sobrevivientes que se encontraban cumpliendo la sentencia.

* Mamoru Shigemitsu es históricamente conocido por ser uno de los diplomáticos japoneses que, el 2 de septiembre de 1945 estuvo a bordo del acorazado USS Missouri para firmar la rendición de Japón y, por consiguiente, poner fin a la II Guerra Mundial.

El emperador Hirohito no fue juzgado. Podía haber vetado el ataque a Pearl Harbour y no lo hizo, decclarando: "La guerra es ciertamente inevitable y va en contra de mis deseos."

Hirohoto continuó como emperador de Japón hasta su muerte en 1989.
En el Proceso de Tokio, el Almirante Hideki Tōjō declaró "Ningún japonés se opondria a la volintad de su majestad". Tōjō fue juzgado y condenado a muerte, siendo ejecutado el 23 de diciembre de 1948 en la horca, aunque Tōjō pidió ser fusilado.
Los americanos se comportaron durante el Juicio de Tokio como abogados defensores de Hirohito.

HISTORIA CONTEMPORÁNEA
EL MILAGRO QUE SALVÓ A HIROHITO
El general MacArthur, al frente de la ocupación de Japón tras la II Guerra Mundial, vio en la supervivencia del emperador nipón el modo de llevar más fácilmente las riendas del país. Convenció de ello al presidente Truman pese a los miles de voces que pedían su cabeza.
Diego Carcedo 07/01/2019
Hirohito después de la IIGM MacArthur
MacArthur intuyó que podía utilizar a Hirohito para reconstruir Japón.

Bien podría decirse que el pri­mer y único milagro que obró el divino Hirohito fue salvar su propia carrera política e inclu­so su vida tras la Segunda Gue­rra Mundial. Ocurrió el 1 de enero de 1946, cuando el emperador de Japón re­chazó públicamente su esencia sagrada y asumió su condición humana.

El hermetismo que rodeaba al Palacio Imperial impedía conocer con precisión el grado de implicación de Hirohito en las grandes decisiones políticas y las feroces empresas militares que habían convertido. Japón en un país belicoso y carente del más mínimo respeto a la legalidad internacional.
Lo que resulta evidente es que las agresiones y conquistas japonesas, la invasión de Manchuria en 1931, la guerra sangrienta y despiadada con China (1937 - 1945), la ocupación de la Indochina Francesa (1940), la incorporación al Eje con Alemania e Italia (1940), y el ataque a Estados Unidos en el Pacífico no podrían haberse producido sin la aprobación de Hirohito.

El último Emperador de China y el único Emperador de ManchukuoPuyi, fue arrestado por el Ejército Rojo en 1945 y fue repatriado a la China de Mao Tse Tung en 1950, donde pasó los siguientes diez años en una escuela de reeducación. Al salir, vivió como un ciudadano normal en Pekín, declarándose un ferviente comunista.
Puyi testificó en Tokio en contra de los dirigentes japoneses de la guerra.
Aunque el norte de la península de Corea estaba bajo control soviético. Con el desembarco estadounidense en Incheon (8 de setiembre de 1950) - algo de tiempo antes de que el Ejército Rojo podía haber removilizado y asegurado toda la península - Corea se dividió de manera efectiva. Este fue un precursor de la Guerra de Corea cinco años después. La guerra aún no terminó, existe una tregua (2016).

El concepto de raza superior en la guerra mundial fue sostenido por los alemanes y por los japoneses, fanatizados. El entusiasmo militante provocó millones de muertes, y genocidios como los que efectuaron los nazis con los judíos y los japoneses con los chinos eliminando poblaciones civiles.

La veneración de los alemanes por su fürer (líder) y de los japoneses por su emperador es de una desmedida irracionalidad, y presenta una ausencia de la realidad, la ofuscación que produce este apasionamiento puede llevar a que la persona fanática a comportarse con extremos peligrosos, como torturar o matar a seres humanos, considerando su religión o sus ídolos como la única verdad.


La manera de combatir el fanatismo es desarrollar las sociedades para que sus miembros cada vez más incorporen la herramienta que disponemos privilegiadamente: el uso de la razón. Se deberían educar las generaciones futuras sin tabúes religiosos y sin exaltaciones patrióticas.
  


El fanatismo japonés
  
La emigración de los japoneses hacia América no fue de la magnitud de la de los países europeos. Los japoneses residentes en Estados Unidos fueron maltratados durante la guerra. Las familias fueron recluidas en campos de concentración.
Los norteamericanos residentes en California temían una invasión japonesa al continente, que antes de la Batalla de Midway estuvo cerca de producirse.
En Latinoamérica sólo Brasil mantiene una colectividad japonesa de cierta importancia. 

La familia de Ichiro Fukushima se instaló en Buenos Aires, en el barrio de Boedo, en la década de 1930. Ichiro Fukushima pronto se adaptó a su nueva situación, instalando una tintorería, y siendo apreciado en el barrio.
Ichiro se hizo hincha (barra, torcedor, fanático) de San Lorenzo de Almagro, club de fútbol de primera división que Ichiro admiraba, utilizando su casaca deportiva y festejando sus recurrentes triunfos.
Su nieto (sansei) Daiko, nos comentaba que Ichiro. muy respetado por los vecinos, se comportaba somo un caballero japonés, a excepción de algún domingo de fútbol que San Lorenzo, el club de sus amores, era derrotado. Entonces Ichiro se transformaba: salía de casa y en la vereda le pegaba a la gente, pateaba a las ancianas y a los niños, rompía las sillas del bar de la esquina y era frecuente ir a buscar al abuelo a la comisaría y pagar por los destrozos que ocasionaba su fanatismo.
Daiko continuaba; No! Nunca, nunca le dijimos al abuelo que Japón perdió la guerra.





  
Los Austrias intentaron imponer la religión católica en el mundo


La coalición política entre los Austrias (Habsburgos) y el Vaticano en el siglo XVI fue quien más cerca estuvo de lograr una religión universal y el mundo pudo resistirlo por el fracaso español en el Concilio de Trento (Capítulo XI - Los Austrias - El Concilio de Trento), por la obstinación de los papas en mantener sus privilegios.
La terrible fuerza de los tercios españoles, mantenidos sus ejércitos con el oro y la plata de la expoliación americana, habían conquistado más de media Europa . La reforma y las batallas contra los sarracenos en varios frentes impidieron el propósito castellano.

" España mi natura,
Italia mi ventura,
Flandes mi sepultura "
de los tercios españoles
(Capítulo XI - Los Austrias - Los Tercios Eespañoles)

Las distintas culturas son más o menos propensas al fanatismo:
Los italianos fueron los europeos menos beligerantes en los últimos siglos, desde el renacimiento, la cultura italiana se mostró más pacifista, no así los alemanes, con una sociedad guerrera desde antes de la edad media.

"soldato che fugge può combattere un'altra volta" (soldado que huye sirve para otra guerra), dicho popular italiano.

El fanatismo racial es pernicioso como el fanatismo religioso. injusticiados revela que las exageradas pasiones hacia causas políticas conducen a comportamientos irracionales y violentos.

Los japoneses y los alemanes intentaron dominar el mundo para imponer su superioridad racial, en semejanza a Carlos V que intentó dominar el mundo para imponer la verdad de su religión.


“El fanatismo es la única fuerza de voluntad de la que son capaces los débiles”.
Friedrich Nietzche